17 de julio de 2008

El Imperio Invisible -Raymond Bernard -III

El Imperio Invisible
por Raymond Bernard


GINEBRA

Suiza es uno de los países del mundo que admiro más. Me ha sido siempre difícil de establecer una diferencia en el temperamento o la psicología del suizo originario del cantón de Ginebra y el nacido en el cantón de Vaud o de otro aún. Para mí, los suizos se parecen todos por las notables cualidades que les caracterizan. Sin duda tienen algunos defectos - ¿qué hombre no los tiene? pero el amor que les tengo me los hace ignorar o más bien no los noto.

No sé demasiado, por otra parte, lo que se les podría reprochar y las insignificantes imperfecciones de las que se les tacha a veces no son, lo he constatado muchas veces, suscitadas más que por la envidia y una brizna de celos hacia un pueblo tolerante, ordenado, trabajador y práctico, el entusiasmo del cual, si tiene necesidad de estar fundado sobre sólidas razones, sabe ir lejos en la realización del fin propuesto.

Se dice que Suiza se ha convertido en la caja fuerte del mundo. Esto es quizá el más bello cumplido que se le puede dirigir, porque no se confían las economías a no importa quién y el dinero va a Suiza, de toda la superficie de la tierra. Esto implica el universal reconocimiento de cualidades morales excepcionales. Pero hay más aún. Suiza ha sabido hacer de los objetivos humanitarios más nobles, una institución tal, que en muchos dominios se ha convertido en “la consciencia de la humanidad”.

Uno de mis amigos repite a quien quiere escucharlo: “¡En Suiza respiro!, en el sentido propio y figurado, y muchos piensan como él, ¡yo también!. No quisiera, sin embargo, que mi afecto por Suiza se preste a confusión. Estoy profundamente ligado a TODOS los países del mundo. TODOS OCUPAN, en mi corazón un sitio igual, cada uno habiéndome conquistado por sus aspectos propios, pero, si la “aventura” me conduce hoy a Suiza, ¿no es justo que resuma brevemente porqué amo a ese país y sus habitantes? Ginebra es, en Suiza, una ciudad internacional, mundial quizás. En ella son organizadas convenciones, tienen lugar conferencias en que, delegados venidos de países de las ideologías más opuestas, se encuentran para intentar concretar las esperanzas pacíficas de una humanidad tumultuosa, en el cuadro natural prestigioso de un lago célebre, situado cerca de verdes cerros protegidos por abruptas montañas de cimas a menudo nevadas. La ciudad es bella, populosa, moderna con sus barrios animados, sus vestigios del pasado y su gran historia. Ginebra, en fin, es Ginebra y Vds. la conocen o la conocerán tarde o temprano, ya que si todos los caminos, se supone llevan a Roma, la mayor parte pasan por Ginebra....


Hablar de hotel en relación con Suiza, roza la vulgaridad. Suiza, en efecto, es por excelencia, hostelería con una manera de recibir cercana a la perfección. Es imposible estar descontento a menos de tener muy mal carácter o de no apreciar confort y limpieza. El hotel Président que me acoge generalmente en Ginebra, es una joya de fineza y elegancia. Es a mi parecer uno de los más notables de Europa y los admirables tapices de sus salones merecerían la visita atenta de todo amante del arte....
Es en un salón cercano del comedor del hotel donde he encontrado al Maestro Desconocido y nos hemos quedado allí muchas horas sin ser molestados. La ventaja de los grandes hoteles es que permiten sorprendentes encuentros y largas conversaciones al abrigo de toda curiosidad o indiscreción. Nadie ha entrado en el salón mientras me encontraba en él con el Maestro. Cualquiera que hubiera tenido necesidad de esperar en alguna parte habría encontrado fácilmente sitio en otra parte, en un salón tan confortable como el nuestro. Está claro también que el Maestro había “hecho lo necesario” para que nos quedásemos solos, tanto tiempo como fuese necesario.


No me he preguntado jamás bajo qué nombre y qué profesión, tales seres, cuando viajan, se inscriben en un hotel. Su nombre es ciertamente el verdadero, pero ¡qué importa!. Un nombre no significa nada en sí mismo . . . En cuanto a la profesión, en un grado bien menor, sí considero mi propio caso, no doy jamás como profesión: ¡“Gran Maestro”!, esto sería pretencioso e incomprendido, con el riesgo de disminuir a los ojos del profano el título y la organización. ¡Seguramente, el Maestro Desconocido no se presenta como tal! ¿En qué, resumiendo, podría interesarnos eso?. El Maestro nos interesa POR SI MISMO Y NO POR LO QUE EL HACE. ¿Qué errores no nos arriesgaríamos a cometer juzgándole por su comportamiento exterior, sin conocer los móviles secretos de sus actos? Como en nuestro encuentro precedente, el Maestro Desconocido me ha pedido situar las manos planas sobre las suyas y me ha situado así en estado de total receptividad. No le oigo, solamente PARTICIPO DE ÉL, EN ÉL. El flujo de la transmisión alcanza ciertamente mi entendimiento objetivo, PERO mi ser entero está impregnado del ritmo vibratorio del alto conocimiento. Las palabras recibidas aportarían poco sin esta adhesión integral creada en mí, en relación con el Maestro. Toman por el contrario, todo su sentido en la comunión así realizada, porque crean la imagen y su contorno y transportan el poder de trascenderlas en una síntesis incluyendo la enseñanza, sus consecuencias y su relación con la sabiduría absoluta. Maestro Desconocido no aparta de mis ojos su serena mirada, al punto que me he preguntado algunas veces si él hablaba verdaderamente o si era el “sonido de su pensamiento dirigido” lo que llegaba hasta mí y sin embargo, ¡cómo no CREER que habla en este momento, puesto que oigo su voz impresionante de paz y de dulzura!: “Henos aquí reunidos para un segundo coloquio. Un tercero seguirá, que será el últimosobre un gran tema de este tiempo. Tendrá lugar en París y Vd. no tendrá pues, por una vez, que viajar . . . ¡para encontrar al Maestro!. Será igualmente dentro de seis semanas que le veré. En memoria de un buscador entusiasta de la verdad primordial, nos reuniremos en el Café de la Paix. Pero ahora, no estamos allí y voy a reemprender mi exposición interrumpida en Bruselas. Sé que Vd. había utilizado este intervalo para releer a Platón y otros testimonios. Haciendo eso ha facilitado Vd. mi trabajo, porque puedo prescindir de algunos detalles secundarios para insistir sobre lo esencial y especialmente, sobre los elementos fundamentales, colmando el fallo entre las contradicciones aparentes en que se han extraviado los buscadores, no en los hechos, pero sí en su interpretación. Vd. no lo ignora: EL MAESTRO DA LAS LLAVES, es esta su misión. Encontrar, es la del discípulo a quien esas llaves son confiadas. Pero al respecto de la Atlántida hago, es verdad, aún más. Dentro de la medida de lo posible, comento, lo explico y revelo de manera que esos comentarios esas explicaciones y revelaciones, dan UNA DIRECCION a sus pensamientos y forman un TODO de conocimientos seguros y definidos. Después de nuestra última conversación, el tema de la Atlántida le será en todo caso conocido en toda su verdad . .


“Vd. se acordará que en Bruselas concluí mis explicaciones subrayando que TODO el conocimiento atlante había sido preservado por los Sabios y ocultado para ser transmitido por ellos y sus sucesores, a la humanidad de una manera progresiva, teniendo en cuenta su desarrollo y su aptitud, en el curso de las edades, para sacar un provecho ampliamente constructivo de lo que ella creería nuevos “descubrimientos” NO DIGO que los conocimientos sugeridos condujeran siempre a realizaciones similares a las de la antigua Atlántida.

Por ejemplo, los aviones modernos no son de ninguna manera comparables en la forma a las “máquinas volantes” de los atlantes, pero el RESULTADO ES IDÉNTICO, porque una misma ley o causa produce necesariamente los mismos efectos.



Sin embargo, lo que quiero significar está claro: TODA LA CIVILIZACIÓN MATERIAL QUE HA PODIDO REALIZAR LA HUMANIDAD ES UN RESURGIMIENTO DE LOS CONOCIMIENTOS ATLANTES Y SERÁ ASÍ HASTA EL MOMENTO DE LA “GRAN ELECCIÓN” DE LA QUE YA HE HABLADO.

“Dos cuestiones se plantean necesariamente entonces: ante todo, ¿de dónde viene la sabiduría adquirida por los atlantes?; seguidamente: ¿cómo esta sabiduría oculta se ha perpetuado hasta nuestra época y cómo se perpetúa todavía? Esto será el objeto de nuestra entrevista de hoy. “¿De dónde venía la sabiduría adquirida por los atlantes?. Es la hipótesis más irrazonable para el pretendido racionalista la que constituye la verdad o, por lo menos, se le acerca más. Esta sabiduría venia ‘de otra parte”, de otra galaxia y fue aportado por los que se convirtieron en los primeros jefes de la Atlántida. Digo bien: los primeros jefes del continente atlante no eran “terrenales”. Habitaron sobre la tierra como, en un futuro más o menos cercano, nuestros cosmonautas establecerán sobre otros planetas y probablemente en otra galaxia, bases o colonias.

Lo que hace algunos años habría parecido quimera o locura, es hoy aceptable al pensamiento humano e igualmente esta revelación categórica tampoco le sorprende. Reflexione sin embargo: ¿Cuántos terrícolas aceptarán entonces vivir en otra parte que en nuestro planeta, en condiciones difíciles necesitando un material constante de protección para el mantenimiento de la propia vida? Sólo ciertos “misioneros” aceptarán tal sacrificio. Es evidente que descubrir un planeta diferente es exaltante para el mundo que se empeña en tal aventura y ello ayuda a sus propios conocimientos y a su desarrollo, pero, de eso a poblar un planeta inhospitalario, hay un abismo que pocos están decididos a franquear. Lo harán únicamente los que estarán decididos a sacrificar su vida en una donación total de sí mismos. Lo que ha pasado en esos tiempos anteriores es comparable a la obra del pionero, cumplida por los primeros exploradores de las regiones desconocidas de nuestra tierra, con esta diferencia, ya que los venidos a nuestro planeta no fueron seguidos por otros y, aún entre aquellos que vinieron, el mayor número volvió a partir, abandonando para siempre a los que quedaron, a la obra que habían decidido cumplir en un irresistible movimiento de compasión respecto a los seres “rudimentarios” que poblaban la tierra. Usted comprenderá sin embargo, que los decididos a quedarse HABÍAN ACEPTADO SU DESTINO, LA MISIÓN QUE LES ESTABA IMPARTIDA, PORQUE NADA ES DEBIDO AL AZAR Y “LA PUESTA EN MARCHA” DE NUESTRA TIERRA ESTABA PREVISTA EN EL DESPLIEGUE PROGRESIVO DEL PLAN UNIVERSAL. El Universo es UNA UNIDAD. No es suficiente decir que los hombres son los eslabones distintos de una misma cadena. Esto es así en el universo en tero DONDE NADA ESTA SEPARADO, sino por la conciencia humana... Así, los “comisionados” emprendieron, digamos . .. la educación del pueblo más avanzado de la tierra - los atlantes -y éstos fueron la guía del resto de la humanidad. Adaptaron y desarrollaron sobre la tierra el extraordinario conocimiento de que eran portadores y la masa tenía tendencia a considerarles como dioses dotados de un infinito poder.


Dándose cuenta de que era imposible transmitir los mismos conocimientos a todos, esos seres “venidos de otra parte”, eligieron cuidadosamente a los que debían “formar” completamente, a quiénes querían comunicar LA INTEGRALIDAD del conocimiento y con ellos constituyeron el primer “colegio de sabios” - ese colegio tan esencial para la perpetuación de la sabiduría - al cual, me he referido anteriormente. “He aquí de donde viene TODO EL CONOCIMIENTO DEL MUNDO y si Vd. Relee atentamente las Escrituras Sagradas de todos los pueblos a la luz de lo que le he expuesto, encontrará en ellas confirmado por muchas alusiones este gran origen de la evolución humana, pero otras confirmaciones seguirán y el mundo irá de asombro en asombro.

“Veamos ahora, cómo esta sabiduría oculta, se ha perpetuado hasta nuestra época y cómo se perpetúa todavía. Tocamos ahí el punto más extraordinario de las revelaciones que debo hacer en este excepcional contacto con Vd. “Lo que ahora debo revelarle, es apenas creíble y los estúpidos espíritus llamados fuertes de este tiempo, rehusarán dar crédito a mis palabras. Usted, seguramente, no lo hará. Su fe es total y eso es porque el universo le aparece bajo sus horizontes más secretos. Ese es el privilegio de todos aquellos que se esfuerzan en superarse a sí mismos, en ir más allá de su pobre razonamiento y de los límites que se imponen ridículamente por miedo a equivocarse. Se lo digo en verdad, vale más correr el riesgo de equivocarse mil veces, antes que privarse de la posibilidad de acertar una sola vez la revelación capital que puede transformar radicalmente una visión demasiado estrecha de un universo infinito”.

“Le he declarado desde las primeras palabras de mi mensaje, cuando nuestro encuentro en Bruselas QUE LOS A TLANTES NO HABÍAN DESAPARECIDO TODOS EN EL CA TACLISMO y Vd. sabe ahora la obra que han llevado a cabo, según sus grados de conocimiento y sus responsabilidades, pero he añadido QUE HABÍAN TENIDO UNA DESCENDENCIA Y QUE ESTA DESCENDENCIA SE PERPETUABA TODAVÍA. Por más extraordinario que esto parezca, pues bien, SI hay aún actualmente atlantes y los habrá hasta el momento de la gran elección que coincidirá como lo he precisado con el resurgimiento del continente desaparecido.
Los atlantes de quiénes hablo, no son aquellos que adaptándose a las circunstancias nuevas, han contraído matrimonio en el seno de los pueblos donde debían proseguir solitarios la obra que he mencionado, dando nacimiento a las razas nuevas, los Peuls, por ejemplo, en África y en otras partes aún. Me refiero a los atlantes de puro origen en los que la perpetuación ha sido asegurada y ES AUN asegurada por matrimonios rigurosamente mantenidos en el seno de la misma raza. Estos atlantes no se han casado MAS QUE con atlantes y ello ha sido así desde la catástrofe, es decir ¡DESDE CERCA DE DOCE MIL AÑOS!....”

No puede resistir a la pregunta que me trastorna y, por primera vez, interrumpo al Maestro:

“Pero . . . ¿dónde están?. ¡Es posible que una raza exista sobre nuestro planeta sin que ello se sepa! . . . ¡La exploración de la tierra desde hace tiempo está terminada! . . “¡No! ¡No lo está! ¡Está muy lejos de serlo!. Cada día un descubrimiento sorprende a la humanidad y muchos enigmas no han encontrado solución o bien las respuestas no son satisfactorias y son sin cesar modificadas.. “Una raza, en efecto, se perpetúa sobre la tierra y ésta lo ignora, porque se hace lo necesario para su propia protección, puesto que su “misión”de testimonio debe convertirse más tarde en un papel de actor, y créame, un “primer papel”. ES en esta raza - la más pura que darse pueda -, donde son elegidos aquellos que, periódicamente, deben reemplazar en el “colegio” a un sabio desaparecido, y la elección es de un rigor extremo, justificada por la importancia de lo que se arriesga. El colegio de los sabios existe pues siempre y es él, Vd. lo ha comprendido, quien decide el “descubrimiento” a la humanidad, de los conocimientos científicos, técnicos y otros venidos del pasado!

No sé porqué, repentinamente, tengo la intuitiva convicción de que ese “colegio”, en este aspecto, no puede actuar más que de acuerdo con el Alto Consejo de la A . . ., pero no interrumpo al Maestro. La verdad que brota en mí me concierne. El mismo lo ha precisado: “Yo no le comunico más que los útiles...

“El colegio de los sabios, prosigue el Maestro Desconocido, es también, en alguna manera, el “gobierno” de esa raza secreta. Es el quien asegura, en definitiva, su existencia en todos los dominios. En realidad, la palabra raza podría parecer exagerada, pero no hay otra más apropiada para designar ESTOS MILES de seres de otra edad - de una edad de luz- el número de los cuales es intencionadamente mantenido CONSTANTE. “Donde están. Reconozca que no puedo revelarlo con precisión, - ¡ni a Vd. ¡ - Sin embargo, Vd. sabe las preguntas que proponen al mundo los sabios y los buscadores, los extraños informes concernientes a seres venidos no se sabe de dónde, pagar las compras con una moneda desconocida del oro más puro, y tantos otros relatos del mismo género!. Sí, muchos enigmas se presentan todavía al hombre y no serán resueltos más que en el momento en que ningún peligro será de temer ...

Esos enigmas, en relación con el tema tratado por el Maestro Desconocido, los he notado en mis lecturas desde su primera charla. La mejor enumeración que he podido descubrir está consignada en el Enigma de la Atlántida*, ya mencionado y que deseo sea leído por el mayor número posible de miembros de la Orden Rosacruz AMORC. Cuando redacto este manuscrito, la última obra de Robert Charroux, me ha sido cortésmente enviada por su autor y en “Le livre du mystérieux inconnu”*), se encuentra también, ciertamente en el estilo de Charroux, muchos de los enigmas propuestos a la imaginación de los lectores. Incidentalmente, constato una mención de mis “Encuentros con lo insólito” que Robert Charroux, para no incurrir en mis amistosos reproches, atribuye sin mas a un Maestro de Villeneuve’ suficiente, espero para salvaguardar mi anonimato. Después de todo, ¡qué importa! Ha llegado el momento en que lo oculto debe ser desvelado con prudencia. *) Este libro ha sido recientemente publicado bajo este título por la Editorial Plaza y Janés.*) Aparecido en la colección ‘Libro Amigo” de Editorial Bruguera, con el título: “Nuestros antepasados extraterrestres”. ( NOTA: Las citadas ediciones están agotadas en la actualidad. Junio del 2001).

Por otra parte, acaba de precisar el Maestro Desconocido, “los enigmas serán resueltos sólo en el momento en que ningún peligro será de temer”, y añade: “Para algunos, sin embargo, los tiempos están cercanos . . . Para EL IMPERIO INVISIBLE DE LA ETERNA ATLÁNTIDA, la hora del descubrimiento final sonará más pronto de lo que se puede imaginar. De todas maneras, acuérdese de esto: LOS ATLANTES REAPARECERÁN ANTE EL MUNDO EN EL MOMENTO EN QUE LA ATLÁNTIDA RESURGIRÁ... Ellos están “por todo el mundo” en puntos cuidadosamente elegidos desde siempre, gracias a su excepcional sabiduría. Las regiones donde se reúnen están situadas en todos los continentes y son vitales en el sentido más absoluto del término. Son los “centros de fuerza” y los atlantes son por consiguiente LOS GUARDIANES VIGILANTES. Se puede aún añadir que VELAN AL MISMO TIEMPO SOBRE UNA HUMANIDAD A VECES DESAMPARADA Y A MENUDO IMPRUDENTE.

Son ellos, a veces, esos varios millares de seres, bajo la conducción de su colegio hacen “equilibrio” a los impulsos peligrosos, algunas veces mortales, de los hombres inconscientes de las perturbaciones que crean en la energía universal, sobre la que reposa la existencia misma de su planeta De nuevo, pienso en Maha, en el Alto Consejo de la A . . . Es imposible cuando se admite EL ORDEN, EL METODO Y LA JERARQUÍA rigiendo el universo, no suponer que, de una manera o de otra, el “gobierno oculto del mundo” no utiliza esta fuerza potente representada por los atlantes y su colegio. Además de la función sublime de “protector” del conocimiento iniciático atlante del que toda tradición auténtica emana, el colegio de los sabios tiene una influencia DIRECTA sobre el desarrollo de la civilización. Ahora bien, el Alto Consejo, es exclusivamente responsable de este desarrollo y de su evaluación, con relación al plan universal establecido. Hay pues, NECESARIAMENTE relación entre esos dos organismos y es evidente que el colegio de los sabios DEPENDE del Alto Consejo, bajo la supervisión precisa de uno de los doce. Por lo menos, no puedo concebir las cosas de otra manera. Una relación en el caso contrario, faltaría y tal eventualidad impensable . . . y sí no estoy en el error, entonces el mundo, como lo he clamado a menudo, es verdaderamente un MUNDO SECRETO, UN MUNDO DE MISTERIO. ¡Cómo compadezco a los hombres exclusivamente ligados a la satisfacción de sus deseos egoístas y a aquellos que, en su loca pretensión, se declaran prestos a derribar sin piedad todos los obstáculos, para realizar sus proyectos materiales a menudo tan bajos! ¡Se desmoronarán un día, jadeantes de terror y demasía do tarde, sentirán amargamente el haber transferido en su breve existencia, su interés de lo esencial a lo relativo tan mezquino!. Ciertamente, no engañan a nadie aún menos aquellos a quienes suponen engañar y que, por el contrario, se sienten llenos de compasión para estas almas extraviadas. Pero el mundo está hecho así y no sabría ser de otra manera. La ley de la evolución es rígida y nadie se le escapa. Todo debe ser experimentado por el hombre y, en último análisis, lo mismo la experiencia del egoísmo que será duramente compensado tarde o temprano, tiene su razón de ser . . . Pero volvamos a nuestras meditaciones solitarias, el examen del mensaje del Maestro Desconocido, y las infinitas
consecuencias donde nuestras reflexiones a su respecto nos podrían arrastrar. Escuchémosle: “ Así, Vd. Lo ve igualmente en la esfera de lo manifestado, ¡se vuelve a encontrar LA LEY ÚNICA experimentada en un nivel diferente! Sobre el plan de la evolución individual, el hombre se “se acuerda” de un paraíso perdido y lo encontrará tan pronto haya TOMADO CONSCIENCIA en el cuadro exterior QUE LE ES SUGERIDO. Sobre el plan de la evolución planetaria, hay TAMBIÉN “recuerdo” de un paraíso perdido y este será descubierto, cuando las condiciones sean las requeridas.

En los dos casos, después de la brutal INVOLUCIÓN, a continuación de lo cual, el fondo del abismo es alcanzado para convertirse en el punto de partida, es el RETORNO lo que empieza en los dos casos, la EVOLUCIÓN se realiza por una marcha progresiva. La ley de analogía es verdaderamente EN TODOS LOS DOMINIOS la llave de los problemas más complejos y ¡cuántos discípulos la olvidan!. Cuántos también se limitan queriendo a todo precio generalizar una ley secundaria y darle el poder de aportar a toda pregunta formulada, una respuesta satisfactoria quizás para ellos mismos, ¡que quisieran doctamente y con suficiencia imponer a los demás Vea, por ejemplo, la noción de archivos akáshicos. Para algunos, es el “deus exmachina” del menor problema. Ahora bien, nada es más erróneo y como es lamentable que un conocimiento de base pueda a veces inducir a un discípulo seguramente sincero a una actitud paralizante que le impide ver más lejos y que frena su toma de conciencia. Es verdad que cada uno en una encarnación determinada, no puede ir más allá de su medida y si ésta es alcanzada por él, su existencia es un éxito y augura éxito en la próxima! Hablo naturalmente, - y Vd. transmite - para aquellos que están en condiciones de recibir un conocimiento nuevo, puesto que este conocimiento DEBE ser revelado ahora. ¡Qué nos importa si, por ventura, este conocimiento cae en terreno no preparado! Esta eventualidad no podría impedir la revelación de lo que debe ser revelado en un momento determinado y la tolerancia del iniciado incluye inevitablemente la intolerancia de cualquiera que esté sobre el sendero del “retorno”, ¡tanto más, naturalmente, que la del profano!

“¡Sobre el sendero del “retorno”! Toda la humanidad, de hecho, ha recorrido ese sendero y, colectivamente, Vd. lo comprende ahora, es hacia LA ATLÁNTIDA REENCONTRADA que está actualmente en ruta antes de encaminarse, si la etapa es debidamente franqueada, hacia nuevas conquistas que traerán, en los siglos futuros, LA UNIÓN DE LOS MUNDOS, LA UNIÓN DE LAS GALAXIAS para que, todo, al fin, se acabe, pero, en este momento, LA TOMA DE CONSCIENCIA HABRÁ SIDO UNIVERSAL...

“Pienso que estas diversas consideraciones, deben cerrar nuestra conversación de hoy. Vd. lo sabe, nuestro próximo encuentro tendrá lugar en París. Le pido que se prepare cuidadosamente, ya que proseguiré mi mensaje y también, si las circunstancias lo permiten, LE HARÉ VER.… ” No oso solicitar aquí la bendición del Maestro Desconocido, pero él ha sentido mi llamada. Instintivamente, situó las manos sobre mis rodillas y cierro los ojos . .. Y he aquí el soplo y he aquí el OM, OM, OM. .. ¡Oh alma mía, regocíjate, mientras que todo mi ser se abandona a la augusta presencia! . . .

Gracias Dios de mi corazón . . . Gracias, oh! Maestro, por incluir, en tales instantes, mi indignidad en el ritmo sagrado del universal amor... Días y días, como el Maestro Desconocido me ha recomendado, me preparo con lecturas a veces arduas que, todas, conciernen a la Atlántida y por muchas meditaciones sobre ese tema tan importante, que es el objeto de encuentros excepcionales en que las llaves me son comunicadas, para mí y para otros. ¡Las llaves! ¡Cuánta razón tiene el Maestro!. Lo que me ha confiado, proyecta una deslumbrante luz sobre numerosas tesis escritas en diversas lenguas sobre la Atlántida y que he tenido mucha dificultad, a veces, de procurarme. Sus explicaciones han colmado muchas lagunas. Ellas se convierten en un cuadro de conjunto en el que se inscribe, en su lugar, el descubrimiento del uno y la interpretación contradictoria del otro. Ya no hay más, en resumen, contradicción. Gracias al Maestro Desconocido, hay COMPLEMENTARIDAD. Los diversos autores han presentido UN ASPECTO y esos múltiples aspectos ahora son armonizados y a menudo, UNIFICADOS. La lectura, en tales condiciones, es una aventura exaltante...“¡Si las circunstancias lo permiten, LE HARÉ VER!”. ¿Qué entiende él por eso? ¡Quiere significar que su última descripción me hará revivir la historia de la Atlántida! NO, no puede ser eso. El Maestro ha precisado VER y jamás un Maestro emplea, en una ocasión importante, una palabra por otra . . . “Si las circunstancias lo permiten . . .“, he aquí también mi interrogante. ¿Qué circunstancias? El Café de la Paix, en el corazón de París, no puede ser un lugar elegido para que las circunstancias me permitan ver...

Pero, ¡para qué todas estas preguntas que agitan mi mente! El Maestro, SABE. ¿Entonces? Entonces, descarto las inútiles reflexiones y, con confianza, espero a que surja al fin del tiempo, el instante de la nueva venida del Maestro...
CONTINUARÁ ...

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