1 de agosto de 2008

El Imperio Subterráneo del Paraguay

EL Imperio Subterráneo del Paraguay
Débora Goldstern ©


Fritz Berger fue un ingeniero alemán, que en los años 40’ se encontraba recorriendo Sudamérica. Sin lugar fijo, el alemán decidió después de un tiempo instalarse en Paraguay, donde realizó con el tiempo descubrimientos arqueológicos de importancia. Sus hallazgos interesaron al gobierno paraguayo quién creó, la Agrupación Geológica y Arqueológica, más conocida por la sigla AGA, que contrató a Berger. El mismo año que se incorporó a la AGA puso al conocimiento de las autoridades, los resultados de una de sus pesquisas, que según declaró era una construcción subterránea, de una cultura ignota.


Durante tres años trabajó junto al equipo arqueológico, tratando de desenterrar el fabuloso descubrimiento, aunque le fue imposible sacarlo a la superficie ante la falta de recursos tecnológicos más avanzados, ya que los materiales de construcción de su hallazgo presentaban una dureza desconocida, que ni con dinamita pudo quebrar. Sin embargo algunos objetos pudo desenterrar.

En una carta que enviara a una amiga residente en Munich, podemos hacernos la idea de aquel mundo olvidado.

Fritz Berger menciona: “una placa de 14x10 cm –piedra o metal-, brillante como diamante”; varias representaciones de cabezas, unas ánforas, unos artefactos, “todos de alto valor artístico”, los unos mezclados con los escombros, y los otros expuestos como en un museo”, la imagen enterrada de una mujer de alabastro o de una de las porcelanas de las más finas, de 1,20 m de largo, que sugiere un yaciente sepulcro medieval; dos dados, encimados de personajes no identificables, “semejantes a diamantes tallados”.

Sobre la instalación subterránea decía: “El edificio es grandísimo, escribía en 1941, y no he podido aún estimarlo totalmente. Hay probablemente 800 piezas, tal vez más. Resulta interesante comprobar geométricamente, al centímetro. Hallé polígonos tan exactos, desde el punto de vista aritmético, que el mejor de los ingenieros no podría realizarlos. El espesor de los muros … Piezas separadas, pero al mismo tiempo, unidas por sistemas de caminos …

Todo es tan exacto sin que nada sea intercambiable”. En otra carta de 1940, escribía que “conocía túneles de 130 km de extensión y daba de ellos varios croquis”.

Se llegaron a excavar 18 m de profundidad, sin embargo, en 1945 los trabajos se interrumpieron para siempre y el AGA fue disuelto. “Desalentado y enfermo, Fritz Berger, se quedó en el Amambay, con el ejército, hasta la guerra civil de 1947. Pasó entonces al Brasil, donde murió al año siguiente, en Dourados, en casa de un compatriota, viejo amigo suyo”.

Muchos testigos que conocieron a este singular ingeniero alemán, sostienen que su equilibrio mental estaba un tanto delicado, y que algunas de sus afirmaciones no tenían consistencia, fruto de sus propios desvaríos. Después de todo en esas mismas cartas que escribía a su confidente en Munich, alegaba haber descubierto una ciudad Atlantik, de “50 km de diámetro habitado, y 150 km de largo”, una grandiosa instalación fenicia, “grandes depósitos de hielo y de petróleo, con canalizaciones aún utilizables”, y monumentos que parecen ser una catedral y grandes palacios”. Se mostraba seguro que hasta el mismísimo Noe vivió en la región”.

Un verdadero imperio subterráneo.

Jacques de Mahieu, quién en Rey Vikingo del Paraguay, dio a conocer la historia, pensaba que el descubrimiento de Berger estaba relacionado con los vikingos, ya que en la zona de los hallazgos se encontraron escrituras rúnicas. Teniendo en cuenta que Mahieu era un ferviente defensor de la tesis del hombre blanco europeo como origen de todas las culturas americanos, alegación que rechazamos de plano, su versión encajaba muy bien en el modelo de sus investigaciones.

Como es una constante en nuestra eterna búsqueda y reflexión de este intrincado mundo subterráneo, pensamos que el descubrimiento de Berger tiene para nosotros otra interpretación, la cual ustedes adivinarán, y no es por casualidad que las únicas piezas que se retiraron de ese asentamiento interior hoy estén desaparecidas. Quizás esa sea una de las claves.


Petroglifos del Cerro Akuá

2 comentarios:

  1. http://www.bvp.org.py/biblio_htm/colman/antepasados.htm

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  2. Muchas gracias por el enlace, excelente aporte. Saluda, Débora

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