30 de enero de 2009

Bajo el signo de Ishtar - The Mole People - Débora Goldstern

Bajo el signo de Ishtar 
The Mole People
Débora Goldstern



Hace unos días tuve oportunidad de ver un film, del cual no tenía referencias. La sorpresa fue grande, ya que el argumento gira sobre una civilización subterránea. Considerada en su momento como uno de las peores películas de ciencia ficción, The Mole Peolple - Bajo el signo de Ishtar (1956), es una rareza dentro del género, que merece verse a pesar del desprecio que la crítica le brindó en su momento. Bajo los reflectores de Hollywood, el mundo subterráneo es presentado con guiños a la tierra hueca, la visión verniana estaba en su apogeo, gracias a Viaje al Centro de la Tierra, que también conoció su versión fílmica.

A diferencia de sus predecesora, Horizontes Perdidos de James Hilton, así como la posterior, La Máquina del Tiempo de H.G.Wells, de las cuales se nutre para construir su historia, The Mole People, tiene el mérito de rescatar del olvido a la cultura sumeria desde el punto de vista subterráneo, adentrándose en algunos de los misterios que hoy siguen obsesionándonos sobre el pasado de esta civilización, considerada por muchos como una de las culturas madres, y de la cual aún restan muchos enigmas por resolver.

Ingenua en algunos de sus pasajes, bizarra dirían algunos, The Mole People sin embargo aborda el mundo subterráeno desde una forma nueva y original, convirtiéndola en digna representante del espíritu que intentamos impregnar a este blog.

Adentrémonos en su particular universo.

THE MOLE PEOPLE


En la búsqueda de un templo sumerio, una expedición se topa con una civilización que vive en el subsuelo. Practicantes de sacrificios rituales al dios Ishtar, la tribu mantiene como esclavos una raza de mutantes, mitad hombres mitad bestias.

Ficha Técnica
Director: Virgil W. Vogel / Productor: William Alland para Universal / Guión: László Görög / Fotografía: Ellis W.Carter / Música: Heinz Roemheld, Herman Stein, Hans J. Salter [todos sin acreditar] / Dirección artística: Alexander Golitzen / Maquillaje: Bud Westmore / Montaje: Irving Birnbaum / Intérpretes: John Agar (Dr. Roger Bentley), Cynthia Patrick (Adad), Hugh Beaumont (Dr. Jud Bellamin), Alan Napier (Elinu), Nestor Paiva (profesor Etienne Lafarge), Phil Chambers (Dr. Paul Stuart), Rodd Redwing (Nazar), Robin Hughes, Frank Baxter... / Nacionalidad y año: USA 1956 / Duración y datos técnicos: 77 min. B/N 1.37:1.
Comentario

Virgil Vogel (1919-1996) fue técnico de montaje durante los años 50 de películas tan dispares como Abbott and Costello Meet the Invisible Man [tv: Abbott y Costello contra el hombre invisible, Charles Lamont, 1951] o Sed de mal (Touch of Evil, Orson Welles, 1958), debutando en la dirección con The Mole People bajo la supervisión de William Alland, productor de un gran número de filmes de ciencia-ficción de la época, como This Island Earth [tv: Regreso a la Tierra, Joseph Newman, 1955], The Deadly Mantis (Nathan Juran, 1957), o algunas de los clásicos que nos dejó el gran Jack Arnold, como La mujer y el monstruo (Creature from the Black Lagoon , 1954) o Tarantula [tv: Tarántula, 1955]. The Mole People fue una de las escasas incursiones de Vogel en el fantástico, que, junto con The Land Unknown (1957), nos muestran una ciencia-ficción donde los más fantásticos hallazgos se encuentran en nuestro planeta.

Si en The Land Unknown eran unos dinosaurios los encargados de amenizar el viaje de una expedición científica, en el filme que nos ocupa es una tribu perdida en algún lugar recóndito de nuestro planeta. Con un didáctico prólogo a cargo del Dr. Frank Baxter, científico y actor televisivo al mismo tiempo, The Mole People plantea la posibilidad de la existencia de una civilización en el subsuelo de Oriente Próximo. Dividida en dos grupos bien diferenciados, los de apariencia humana y los sometidos a esclavitud (unas criaturas de ojos saltones, con unas garras que recuerdan a las del monstruo de la Laguna Negra, vestidos con unos poco apropiados jerseys de lana), la tribu en cuestión es un pastiche de culturas (sumeria, egipcia, griega, y todo lo que cupiera en las prodigiosas mentes de los guionistas) que desconocen la existencia de otras civilizaciones fuera de sus fronteras. La llegada de la expedición será recibida, como es de esperar, con hostilidad. A este respecto, es interesante la reacción de la tribu cuando los protagonistas le explican su procedencia, la cual, incrédula, argumenta que más arriba de sus tierras sólo hay cielo. Más tarde, cuando el personaje interpretado por John Agar le cuenta a la esclava Adad las maravillas del “mundo” de donde viene, ésta le responde sorprendida que es como el “cielo”, a lo cual él dice, con aire nostálgico: “Puede ser...”. El mensaje no puede ser más explícito: por mucho que le reprochemos a nuestra civilización, todavía se pueden encontrar en ella destellos positivos que la engrandecen por encima de las demás.

El desarrollo de la trama es de una ingenuidad desbordante, como es usual en este tipo de producciones. La circunstancia de vivir bajo tierra ha producido en la tribu un sobrenatural temor a la luz, lo cual convierte la linterna que portan los protagonistas en un arma improvisada, que los demás interpretan como un objeto divino. Ésta también es aprovechada para defenderse de las monstruosas criaturas mutantes a las que hace referencia el título. La aparición de estos seres -que inevitablemente recuerdan a los posteriores Morlocks de El tiempo en sus manos (The Time Machine, 1960), la versión que George Pal adaptó de la novela de H. G. Wells, así como los hombres topo de los comics sobre Los Cuatro Fantásticos- no es ni mucho menos decisiva en el desarrollo de la trama, siendo un pretexto para añadir ciertos momentos espectaculares, como aquellos en los que emergen de las arenas y se llevan consigo a sus desdichadas víctimas, así como para subrayar el carácter poco civilizado de la tribu, que utiliza a estas poco agraciadas criaturas como esclavos. Además de todo ello, como toda monster-movie que se precie, debe figurar en la carátula el monstruo de turno cogiendo en brazos a la desvalida chica -aunque en ningún momento se vea esa situación en el filme-.

El resultado es una cinta simpática, modesta en pretensiones y fiel a la fórmula de las viejas películas de serie B sobre viajes hacia mundos exóticos: iniciación del viaje –con sus correspondientes obstáculos, como el alud de nieve-, descubrimiento de la nueva cultura, y posterior huída en un espectacular -es un decir- desenlace que incluye terremoto como traca final.

Anécdotas
* En el papel protagonista podemos disfrutar de la interpretación de John Agar (1921-2002), actor de innumerables cintas de ciencia-ficción de la época, como la citada Tarantula (1955), The Brain from Planet Arous (Nathan Juran, 1957), Attack of the Puppet People [tv: El ataque de los muñecos, Bert I. Gordon, 1958], o Invisible Invaders (Edward L. Cahn, 1958). * En el papel del sumo sacerdote de la tribu encontramos a Alan Napier, el inolvidable Alfred de la serie Batman (Batman, 1966-1968).
Sami Natsheh (Alicante. España)
















10 comentarios:

  1. Ignoraba la existencia de esta película; la voy a buscar!!!!

    Saludos Debora y haber si uno de estos días nos encontramos por ahí!

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  2. !Creo que ese film te identifica Mad¡. Para la época, toda una rareza. Te mando un abrazo, Debora

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  3. Hola se saben de mas peliculas con sumerios ? saludo y muy buen entrada

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  4. Hola, por ahora esta peli es única en su género. Saluda, Debbie

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  5. Pues ya hace falta una buena peli con reptilianos y exclavos humanos sería la bomba pero no se si entraria en el apartado de ciencia ficcion o histórica.gracias por responder.

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  6. Hola Debbie:

    Si te gustó esta película, debes ver "The Land Unknown" de 1957, también de Virgil W. Voguel. Creo que te parecerá especialmente interesante por la mención del Almirante Richard E. Byrd, que posiblemente contribuyó más a mezclar la realidad con la ficción en el asunto añejo de la Tierra Hueca.

    Un abrazo.

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  7. Gracias mi querido amigo y colega por la excelente recomendación, veré de conseguir el film. Un gran abrazo, Debbie

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  8. Hola Debbie:

    Te he enviado un correo sobre la película.

    Un gran abrazo.
    Leopoldo.

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  9. hola , te recomiendo una pelicula- documental , si no la has visto y tu opinion al respecto se titula " LA CUARTA FASE " se basa en una historia real sucedida en Nome , Alaska , hace unos años , donde hubo casos de posesiones y abducciones ET , y se nombra a la cultura Sumeria , ya que se las entidades hablan en ese tipo de idioma antiguo , saludos

    JJDN

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  10. Lamento disentir, anónimo. Pero "La Cuarta Fase" está basada en hechos ficticios. La Dra. Tyler a quien interpreta Milla Jovovich, también era un actriz, se llama Charlotte Milchard. La película no hace más que desarrollar la idea de Whitney Strieber sobre un término usado por Budd Hopkins para explicar los falsos recuerdos de los abducidos, el llamado "Recuerdo Pantalla". De ahí la lechuza en los carteles de promoción, algo popularizado por Strieber en su libro "Comunión" en 1987.

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