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3 de octubre de 2016

Expediente Roswell - José Antonio Caravaca - Entrevista Exclusiva - Débora Goldstern©

Expediente Roswell
José Antonio Caravaca
Entrevista Exclusiva
Débora Goldstern©


José Antonio Caravaca

A estas alturas José Antonio Caravaca no necesita presentación en Crónica Subterránea, siendo casi un hijo dilecto de este blog. Pero valga la pena decir, para aquellos que recién se introducen en nuestro espacio, que Caravaca, es sin dudas uno de los ufólogos españoles más prestigiosos del mundo, y a quién recientemente hasta el mismísimo Jacques Vallée halagó su Teoría de la Distorsión, siendo esta hipótesis, paso importante para tratar de avanzar en el enigma ovni.

Es en esta misma línea que se inscribe su primer libro en la materia, Expediente Roswell, de reciente publicación, consagrado al intrigante suceso de Roswell, y que hoy en esta entrevista exclusiva, profundiza sobre como gestó este trabajo, pronto a convertirse en un clásico.

Atienda el lector!

Acaba de publicarse Expediente Roswell cuya pluma te tiene como protagonista, y mi pregunta, teniendo en cuenta los miles de casos que a lo largo del tiempo venís investigando ¿Por qué te inclinaste por el enigma de Roswell?

Las circunstancias a veces te llevan por caminos inesperados. De ninguna manera entraba en mis planes inmediatos ocuparme de este interesante asunto, pero… las diapositivas de Roswell se cruzaron en mi camino y lo cambiaron todo…

Hablemos del libro ¿Cómo se gesta Expediente Roswell?

Como te decía, durante mis pesquisas en torno a las denominadas diapositivas de Roswell tuve la oportunidad de reunir una gran cantidad de documentación sobre este incidente, fruto de mis conversaciones e intercambio de archivos con algunos de los más destacados ufólogos norteamericanos. Por tanto, casi de forma natural, surgió la idea de escribir un libro que aglutinara, por un lado mis intensas investigaciones sobre las polémicas diapositivas, que tanta controversia provocaron en el universo ufológico, como ofrecer al lector una nueva aproximación al enigma de Roswell, al calor de las últimas novedades que fui descubriendo.

Te traslado a 1947. La historia señala que apenas finalizada la Segunda Guerra Mundial, un objeto volador no identificado se estrelló en Roswell estado norteamericano de New México, siendo para algunos el inicio de la ovnilogía moderna. Y la pregunta del millón ¿qué crees que ocurrió hace casi sesenta años atrás, del caso considerado por muchos estudiosos, como la evidencia más importante acerca de un supuesto contacto con una humanidad “no terrestre”?

Querida amiga Debbie como bien dices esa sería la pregunta del millón de dólares… Tras darle muchas vueltas al asunto e investigar casi todas las probabilidades barajadas para explicar este enigma, creo, y esta es una de las pocas certezas,  que el ejército estadounidense oculta, a día de hoy, un “hecho” de gran importancia que pese a las distintas versiones oficiales ofrecidas a lo largo de los años, aún no conocemos en su verdadera dimensión. Tras eliminar muchas de estas hipótesis, actualmente me encuentro en la misma tesitura que Schrödinger con su famoso gato, pero en mi caso, no sé si al levantar la caja nos toparemos con un experimento inconfesable o con un extraterrestre… Aunque tengo que añadir que existen muchos indicios interesantes que apuntan hacia la segunda eventualidad…

Jesse Marcel
Aunque el caso Roswell logró en su momento mucha atención, no fue hasta 1978 que la historia de aquel suceso adquiere fama mundial, a través de uno de sus protagonistas principales, el teniente Jesse Marcel, quién realizó sensacionales revelaciones al investigador Stanton Friedman, toda una autoridad en la materia. Teniendo en cuenta estos puntos:¿cuánta credibilidad podemos atribuir a este testigo, considerado como testimonio clave al mencionarse Roswell?

Toda la confianza. Marcel confirmó al amigo Friedman que los restos metálicos  que él vio en el desierto junto a MacBrazel no pertenecían a ningún tipo de globo sonda y eran verdaderamente curiosos y desconocidos. De hecho, hay que tener en cuenta que Marcel era un militar experimentado perteneciente a la inteligencia del ejército, y de no haberse tratado de un material inusitado, no se hubiera desviado de camino a la base, para detenerse en su casa para mostrárselo a su familia. Además Marcel corroboró una vieja sospecha, que las autoridades de la base de Roswell ocultaron la verdad.

Otro actor importante que acaparó también mucha publicidad fue el teniente coronel Philip Corso, cuyo libro El Día Después de Roswell, 1997, se convirtió en un verdadero suceso editorial ¿Qué impresión te despiertan sus polémicas declaraciones, sobre la supuesta existencia de tecnología alienígena recuperada después de aquel incidente, y base de nuestros actuales desarrollos científicos?

Este asunto es muy delicado y controvertido. Hay mucha información sobre los supuestos avances tecnológicos obtenidos a  partir del estudio de los restos hallados en Roswell. Pese a todo lo escrito, incluido el libro de Corso, poco se ha podido comprobar de estas fantásticas aseveraciones. En este sentido, el desarrollo del nitinol, una sorprendente aleación metálica con memoria de forma, me parece uno de los más misteriosos descubrimientos asociados a Roswell. En mi libro indago en este apasionante asunto, lo que me llevó a entrevistar al famoso Uri Geller que participó en unos desconcertantes experimentos de la inteligencia de la Marina estadounidense con este singular material…

Innumerables son las hipótesis sobre lo acontecido en Roswell. Sin embargo el gobierno norteamericano viene defendiendo como tesis central el Proyecto Mogul, al cual se sindica como la verdad tras el denominado incidente extraterrestre, dando pie a un polémico documento; “El Informe Roswell. Caso Cerrado”, 1997¿Es posible aceptar esta versión, teniendo en cuenta el rechazo que provoca entre los investigadores de todo el mundo?

Lo más importante de la tesis de los globos estratosféricos del proyecto Mogul, a mi entender, es la confirmación oficial de que las autoridades, en su primera versión de los hechos ofrecida en 1947, mintieron de forma descarada.  No creo que esta hipótesis pueda explicar el complejo rompecabezas que representa en la actualidad el incidente Roswell. Además, fue una autentica chapuza que los militares tuvieran que hacer un anexo a esta nueva versión para intentar explicar por qué la gente de Roswell hablaba de extraños cuerpos recuperados en la zona. Para ello, los especialistas de la USAF, argumentaban años después, como un remiendo a su anterior respuesta, que, años más tarde de 1947,  hicieron pruebas con “muñecos” para estudiar las caídas desde gran altura y que probablemente estos experimentos confundieron a los desprevenidos testigos.

Vayamos a 1981. Ese año tiene lugar la publicación de un libro sin dudas clave, “El Incidente de Roswell”, que el gran Charles Berlitz escribe en coautoría con William Moore. Esta obra tendría un impacto muy profundo en su momento y que más tarde se vería cuestionado, ante la revelación realizada por parte de Moore, de ser un agente al servicio del gobierno de Estados Unidos. Esta revelación alentó para muchos, la existencia de una conspiración dedicada a destruir el tema, y que causara un daño irrecuperable en cuanto a credibilidad pública ¿Cómo podemos enmarcar estos sucesos?

Lo complejo sería determinar en qué punto de la carrera de Moore, éste se dedicó a diseminar información falsa sobre el fenómeno OVNI. Por mi parte creo que el famoso best seller contiene una interesante aproximación a los acontecimientos de Roswell.

Majestic 12 parece ocupar un lugar de relevancia en la saga Roswell, aunque su conocimiento recién adquirió notoriedad en la década de los ochenta. Es quizás la pieza más comentada hoy por hoy cuando se revisa Internet en cuanto a conspiraciones, sobre lo sucedido en 1947. Y nuevamente ¿documentos inventados para confundir a la opinión pública, o tratamos con una verdad incómoda?

Estos documentos sobre Roswell me producen tantas dudas que no me ocupo de ellos en mi libro.

Retornemos al pasado. En 1950 Frank Scully publica el imprescindible “Behind the Fliying Saucers”, donde por primera vez se difunde la idea de platillos estrellados, y recuperados por el gobierno de USA. Sin embargo su fama se debe a la introducción del incidente de Aztec, ocurrido según este trabajo en 1948, a tan sólo un año de Roswell. Aunque en sus inicios la historia de Scully fue rápidamente descartada, criticándose su propia rigurosidad en cuanto a la información presentada, en los últimos años algunos autores retomaron esta tesis afirmando su veracidad ¿Cuál es tu opinión acerca de estas nuevas reclamaciones sobre el libro de Scully?

Personalmente, al igual que mi colega Rich Reynolds reivindicamos la posible relación entre el caso de Aztec y Roswell, pensando que ambos incidentes puedan ser, en realidad, el mismo evento. No se puede descartar que Scully fuera objeto de una campaña de desinformación, al conocer de forma vaga los detalles de un suceso que hablaba de un estrellamiento OVNI, y se le diera información falsa, sobre todo en la ubicación, para que no se vinculara a Roswell. Hay que tener en cuenta que las autoridades lograron, de forma efectiva, que lo ocurrido en Roswell se olvidara con extremada rapidez. Por lo que evitarían a conciencia cualquier conato de avivar el fuego de la duda en torno a lo sucedido en el desierto de Nuevo México. Creo que Scully sufrió una tremenda campaña de descredito, pese a que su libro podía contener información muy interesante…

Otro salto en el tiempo, 1994. La televisión mundial se ve sacudida por unas imágenes increíbles mostrando una supuesta autopsia extraterrestre, de un presunto cadáver recuperado del accidente de Roswell. Como sabemos aquella historia se demostraría un fraude orquestado, causando un verdadero escándalo por sus implicancias ¿Cómo recordás este evento, teniendo en cuenta el papel de España y sus medios en cuanto a difusión?

Es lógico que la noticia sorprendiera a muchos investigadores, porque el engaño estaba muy bien urdido, y la campaña publicitaria  previa estaba perfectamente orquestada. Sin embargo, pese a un arranque fulminante, fue una historia con poco recorrido ya que muy pronto, tras la difusión de las imágenes de la supuesta autopsia en los medios, se demostró que todo era producto de un engaño. Lo que más quebraderos de cabeza produjo fue averiguar si toda esta “broma”  era producto de un vivaz productor de documentales o si los servicios de inteligencia estaban detrás de la trama. Las pesquisas de un buen amigo, el ufólogo británico Philip Mantle, lograron por fin descubrir todo el pastel. En mi libro se ofrecen todas las claves de este asunto.

Una pregunta que no quiero perderme de consultarte, teniendo en cuenta mi propia devoción al tema, es la vinculación subterráneas propuesta por algunos autores que creen posible esta realidad. Entiendo de probarse daría un giro importante a la historia de Roswell, que lleva el escenario alienígena hacia terrenos más factibles ¿Durante tu investigación al toparte con esta idea cuál fue tu reacción?

Pues sí. Fue a través de las pesquisas de un amigo común, Nick Redfern, que en alguna ocasión planteó la posibilidad de que el incidente Roswell estuviera relacionado con la misteriosa “gente hormiga”. Una misteriosa tradición  de los indios Hopi que hablaba de unos pequeños seres que vivían bajo tierra y que tenían esporádicos contactos con los humanos. Redfern especulaba en uno de sus escritos que quizás el vuelo de un tipo de dirigible fabricado por estos seres, pudiera ser el “objeto” recuperado en Roswell… Es una conjetura interesante a tener en cuenta en este embrollo, aunque personalmente me inclino por otras posibilidades…

El año pasado supuso otro punto de inflexión cuando las infames diapositivas de Roswell, hicieron su irrupción de la mano de Jaime Mausán. En tu caso y doy fe, trabajaste sin descanso en unión con otros investigadores para tratar de encontrar la verdad de lo realmente exhibido en aquellas imágenes, causando verdadera conmoción al darse conocer los resultados, muy lejos de la versión extraterrestre ¿Podemos pensar este caso como un punto de inflexión en cuánto a Roswell, o simplemente hacernos a la idea el fraude siempre va acompañar, especialmente en este tema?

Lo he comentado en varias ocasiones. El caso Roswell acumula tantos fraudes en su “mochila”, que de haberse producido en otro incidente OVNI lo hubiera condenado irremediablemente al ostracismo, al ridículo o al cajón de los archiveros. Sin embargo la importancia y trascendencia de este episodio parece estar por encima de todos estos despropósitos y engaños. No creo que los ecos de Roswell sean fáciles de silenciar. En este libro, el lector tendrá la oportunidad de conocer todos los pormenores de la intrahistoria de las polémicas diapositivas de Roswell, unas imágenes que supuestamente retrataban a un extraterrestre. Este asunto ha sido un autentico escándalo ufológico de muy  amplias repercusiones. Hay muchos datos que no se conocieron en su día y que estoy seguro asombraran a más de uno. El evento organizado por Maussan fue un escaparate perfecto para que algunos de los verdaderos responsables de esta trama hayan podido escapar casi airosos… hasta ahora…


Expediente Roswell se avizora como un libro de culto, y porque además cuenta con el prólogo de un investigador de lujo como Javier Sierra, toda un leyenda dentro del mundo del misterio hispano y actualmente exitoso escritor. Otro nombre que no puedo soslayar es la presencia de Alfonso Trinidad, apadrinándote con Oblicuas como casa editorial ¿Te imaginabas este escenario cuando trabajas en tu investigación?

Tengo el defecto o la virtud, según se mire, de escribir sin pensar en las posibilidades editoriales de mis proyectos. Sabía que “Expediente Roswell” no lo tendría fácil en el mercado actual, pero aún así, trabajé noche y día, durante 5 meses en la confección del primer borrador. Tuve la inmensa fortuna que en la primera tentativa en busca de editorial, Alfonso Trinidad y Ediciones Oblicuas, apostaran  por este libro. También es obligado decir que Alfonso no es un editor al uso, es investigador  y divulgador con amplia experiencia,  y mejor que nadie sabe lo que se cuece en este mundillo. Su objetivo editorial es loable, ofrecer buenos libros por encima de otras consideraciones mercantiles. Eso le honra… y en mi caso, deseo que haya acertado... Y respecto al prologo, desde un primer momento supe que la persona idónea para ello era el amigo y gran escritor Javier Sierra. Su aportación al caso Roswell fue inmensa y brillante por lo que su participación en mi proyecto era, casi, obligada. Tras su amable aceptación me vi embargado por una gran responsabilidad al tomar su testigo. Además, se daba la circunstancia de que Javier fue de los primeros en animarme a emprender esta aventura editorial

Teniendo en cuenta Roswell es el caso ovni “MADE IN USA” por excelencia, ¿Qué recibimiento estás teniendo Expediente Roswell, por parte de los ufólogos norteamericanos?

Aún es pronto para hacer valoraciones de este tipo ya que el libro apenas ha empezado a despegar. Lo que si he tenido una gran suerte ha sido con las colaboraciones desde Estados Unidos, al margen de la ayuda de todos mis compañeros del Roswell Slides Roswell Group, he podido contar con la inestimable contribución de destacados ufólogos como Stanton Friedman, Curt Collins, Rich Reynolds, Nick Redfern, Kevin Randle, entre otros...

Reflexión Final. Con “Expediente Roswell” ¿todo dicho? ¿o Caravaca se reserva una segunda parte? Conociéndolo apuesto por eso ja!

Me conoces muy bien amiga. Segunda parte como tal no sé… pero, probablemente en  mi próximo proyecto Roswell estará presente...  Mis pesquisas no han concluido y siguen ofreciéndome pistas sugerentes sobre este inmortal suceso que continua acaparando todo mi interés… estoy atrapado…


José Antonio Caravaca
Infinitas Gracias!
Débora Goldstern


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15 de febrero de 2010

Morris K. Jessup - Un maldito Revistado - Débora Goldstern

Morris K. Jessup
Un maldito revistado
Débora Goldstern©


Hablar de Morris Jessup significa traer a la palestra uno de los misterios ms comentados por los internautas, y que desde hace casi sesenta años intriga a los investigadores del todo el mundo, refiriéndonos al famoso Experimento Filadelfia. Personalmente nunca me sentí muy atraída por la historia, no a sí en cuanto a la figura de uno de sus protagonistas más famosos, y al cual vamos ahora a reseñar, aunque desde una óptica muy diferente a la siempre citada.

Lamentablemente pocos son los estudios profundos realizados sobre Morris Jessup, ya que siempre debemos acudir para recabar informes, a la bibliografía existente, siendo el controversial Charles Berlitz, uno de los primeros en presentar datos sobre el trabajo de Jessup, aunque claro orientándolo luego al experimento maldito.

En esas escasas semblanzas presentadas por el famoso investigador, se retrata a uno astrónomo dedicado, con algunos descubrimientos en el campo, así como un estudioso obsesionado con los misterios de la luna, que creía tenían relación con los fenómenos ufológicos que por aquellos días se encontraban en su esplendor. Pero un dato casi al pasar, mostraba a un Jessup aún más profundo que desde lo arqueológico, también vinculaba extrañas anomalías con las visitas celestes que tanto le preocupaban.

Sobre ese punto se comentaba que el astrónomo realizó algunas observaciones en ruinas sudamericanas, centrándose en vestigios mayas e incas, llegando a la conclusión que aquellas moles pétreas utilizaron una tecnología de avanzada, que incluía conocimientos de electromagnetismo, levitación, y otras ciencias aún no descubiertas.

Esa mirada atenta se reflejaría en uno de sus trabajos más acabados, y que con el tiempo se convirtió en un libro de culto,
The Case for the Ufo. Su extraña muerte, que aunque calificada de suicidio, continúa despertando las más variadas sospechas, no haría más que acrecentar la leyenda de investigador maldito, cuyo enigma aún despierta pasiones encontradas.

A pesar de todo este halo de misticismo que rodeó su vida de científico, Jessup, fue ante todo un pesquisador curioso y minucioso en sus reportes, como ahora veremos a continuación, donde en un escrito poco conocido,
Inca Masonry at Cuzco, se evidencia un Jessup más racional en cuanto a sus proposiciones, y lejano a la radicalización que sus ideas mutarían más tarde, buscando una explicación más terrenal pero no por eso menos brillantes, sobre uno de los misterios andinos más importantes: La piedra inca de los doce ángulos.[1]




En octubre de 1930 el autor tuvo la oportunidad de examinar ruinas Incas en el Cuzco, durante una visita muy breve a esa ciudad histórica. Una o dos características del trabajo de piedra antiguo que fueron presentadas en aquel momento merecen recordarse.

Se ha precisado a menudo que la ejecución en albañilería inca es de una naturaleza magnífica, con los empalmes tan perfectos como para no permitir la penetración de una navaja. Es otra cuestión de notar que cada piedra está conformada de una manera donde solo puede ocupar una, y solamente una posición en las paredes, y que no se utilizó ningún mortero en la construcción. Es el propósito de este escrito explicar los primeros dos puntos, y demostrar que el mortero es innecesario

Estudiemos la lámina 5, A. Ésta es el " famosa piedra con doce esquinas”, la cuál se cita tan a menudo como ejemplo de la previsión cuidadosa usada en la planificación de una pared, de modo que cada piedra ocupe cierto lugar. En una inspección ocasional de esta piedra, se le ocurrió al escritor que las piedras no fueron extraídas a estas canteras en bruto, sino que fueron trabajadas en las mismas canteras, y que después se molieron a su forma final in situ. Las fotos parecen probar esta asunción.



En la lámina 5, A podemos suponer la capa más baja para estar en su lugar. El albañil luego establece la piedra en bruto, No. 1, en la pared y sus ayudantes proceder a encajar tirando de él hacia atrás y hacia delante, en ángulo recto a la cara de la pared hasta que su mano izquierda y la parte inferior de las superficies encajan perfectamente con los de sus vecinos. La piedra doce-arrinconada grande, No. 2, era siguiente en el lugar. La curvatura del empalme, 1-2, y las esquinas redondeadas indican el pulido in situ. El tercero en el lugar era No. 3, otra vez con un empalme curvado. Los números 4, 5, 6, 7, 8, 9, fueron puestos en la orden, cada uno que era cabida perfectamente antes de que el siguiente fuera comenzado. Aviso cómo el No. 4 fue trabajado adentro como cuña bajo su propio peso. las esquinas redondeadas y los lados curvados son un resultado natural del pulido. Las esquinas 4-5-6, 2-7-8, y 2-8-9 son especialmente interesantes a este respecto.

Es a la vez evidente que los empalmes fácilmente podían llegar a una perfección, de tal manera que la penetración de un cuchillo sería difícil o imposible, y si especialmente la arena fina y el polvo causados por el pulido, fueron admitidos a permanecer en empalmes, como parece haber ocurrido en algunos casos. Plate 5, B muestra un muro de grado un poco mejor, al menos hay más atención al detalle. Aquí hay material suficiente para comprobar la hipótesis de que las piedras se colocaron en situ. Sin entrar en detalles, será suficiente para llamar la atención sobre algunas piedras y empalmes. Cualquier persona con suficiente interés, puede resolver el orden aproximado en el que las piedras fueron colocadas. Notificación dirigida a la esquina 1-2-3, base del No. 4, esquina 5-6-7, superficie superior de la N º 8, la superficie inferior de la N º 9, y muchos otros. La piedra por encima de 1-2 conjunta es especialmente interesante. Es de suponerse que la explotación de canteras se hizo con mayor cuidado en este caso, ya que los elementos de la pared de la lámina 5, B son mucho más rectangulares.


En las láminas 5, C y 6, se muestran dos ejemplos de paredes con superficies lisas, las piedras con los extremos externos al ras. Se dice que el muro del Templo del Sol es de siete a nueve pies de espesor. Sus lados externos tienen una pendiente pronunciada, y contornos curvados. El encaje por el frotamiento conforma evidencia, pero pegando en la superficie curvada. La extracción aquí representa una etapa avanzada, piedras que son encajadas aproximadamente antes de ser colocada en la pared. La superficie fue alisada y redondeada, probablemente por el uso de piedras abrasivas a la pared después de que los bloques fueran encajados en el lugar. La pared inclinada podría facilitar el proceso y ser, en parte, un resultado del método. Lámina 6, A es una pared interna en el Templo del Sol, mostrando una técnica todavía más avanzada en canteras.

La instalación final se hizo en la forma habitual, sin embargo, hay una o dos paredes exteriores en el Cuzco que muestra un refinamiento mayor que el Templo del sol. En estas se encuentran empalmes horizontales y verticales, a una aproximación cercana. La extracción fue hecha muy cuidadosamente. Las paredes parecen haber sido construidas en un completo nivel a la vez. Las piedras individuales fueron trabajadas adentro como antes, pero debido al método superior de extracción, el desgaste en las esquinas asciende raramente a octavo de una pulgada, pudiéndose demostrar el método de funcionamiento

En un nivel se terminó, es probable que la superficie de toda la parte superior era de tierra plana y horizontal, con grandes piedras arrastradas o empujadas a lo largo de la parte superior. Así, sucesivos niveles partieron siempre de una superficie lisa, lo que la hace horizontal, las articulaciones continúan Se tuvo especial cuidado en terminar la superficie de cada una de las piedra, pero no del toda la pared como una unidad, como en el caso del Templo de la Sol.

Esto demuestra que los albañiles del Cuzco sabían manipular muy bien estas piedras. La lámina 6, muestra grandes piedras con las proyecciones que pudieron han sido mayores en el momento de la construcción. Éstos existían evidentemente para el uso de eslingas y facilitar posiblemente el movimiento en la trituración. Perillas similares aparecen en la lámina 5, A. Cualquier trabajador con un cristal óptico sabe que una superficie de encendido, adosado a otro superior se convierte en cóncavo, y el cuerpo más bajo.

Vendría indudablemente alrededor en la fabricación de paredes por el proceso antedicho eso los fondos de piedras se convirtieron en levemente cóncavos y las superficies superiores convexas. Esto produciría un efecto que se enclavija leve que agregaría grandemente a la permanencia y a la estabilidad de una estructura. En ciertos casos (eg. , El No. 4, placa 5, A) las superficies laterales pudo también participar de esta curvatura, y de resultado adicional de la fuerza. El escritor no ha visto un ejemplo de tal curvatura en las paredes. Sería de gran interés de examinar las superficies internas de algunas de las piedras para verificar esta hipótesis.

Una mejoría progresiva en la construcción y especialmente en la extracción de piedra es notable. De esto se deduce, naturalmente, como una generación se basa en la experiencia de otra, y el número de trabajadores cualificados aumenta, de modo que algunos se transfieren a la explotación de canteras. Extracción de piedra es lo que considera el cambio de una mano de obra no calificada o semi-a una tarea de trabajadores calificados y con experiencia.



[1] Extraordinaria muestra de arquitectura inca en Cuzco, ubicada en la calle Hatún Rumiyoq -"de roca mayor"- donde antiguamente estaba situado el palacio del inca Roca. Actualmente pertenece al Palacio Arzobispal. El muro se extiende desde la Plaza de Armas, hasta el barrio de San Blas.

PIEDRA DE LOS DOCE ANGULOS




Libros Malditos: El caso de los OVNI, por Javier Sierra - Cuarto Milenio

14 de julio de 2009

Atlántida Revistada: la saga rusa

Atlántida Revistada: la saga rusa
Débora Goldstern





A los oídos de Crónica Subterránea llegó un nuevo rumor sobre Atlántida, nuestro esquivo continente perdido. Según una noticia que se propagó la semana pasada por la red, los rusos se encuentran preparando una expedición que tendrá como objetivo buscar los restos de esta cultura madre, que para algunos no deja de ser un mito. Aunque la rivalidad entre Estados Unidos y Rusia en estos momentos no tiene la cuota de importancia que en el pasado supo ostentar, creemos que la contraparte americana, no tardará en responder el desafío planteado por los ex soviets, y seguramente muy pronto tendremos novedades del águila del norte. Sin embargo más allá de este escenario risueño que se plantea a futuro, a este blog no se le escapa que si los rusos se hayan decidido plantear una expedición, es porque cuentan con algún tipo de dato sustancial.

Y esta presunción se ve corroborada al examinar un viejo libro, La Atlántida, el octavo continente, que en su momento supo definir como nadie la leyenda de la Atlántida. Hablamos del trabajo de Charles Berlitz, quién fue uno de los difusores más importantes del tema. Criticado, y denostado por muchos estudiosos, Berlitz fue uno de los investigadores más sagaces, y que dejó un tendal de información que el tiempo fue corroborando, más allá de los lógicos errores, a los cuales tampoco fue inmune. Sobre el interés ruso en la Atlántida, Berlitz dedica algunas páginas en aquel mítico estudio, que hoy queremos compartir. Valga decir que si los rusos no siguen esta línea, es porque estaban mirando otro canal. Apostamos que esta es la vía de la futura expedición.




LOS PICOS DE LAS MONTAÑAS DE LA ATLÁNTIDA



A veces se ha aventurado que la Atlántida no se hundió en el mar, sino que quedó «ahogada» por el océano gracias a la subida del nivel de sus aguas, consecuencia de la rápida fusión de los hielos glaciares. La distinción entre estas dos calamida­des que poca importancia tiene para las víctimas del desastre, puede conllevar el que las pequeñas islas 'luego actualmente existen donde se cree que antes existió la Atlántida quizás ten­gan en los guyots, altiplanicies y valles marinos que las ro­dean restos de edificios o de murallas que indiquen pre­sencia allí de una avanzada civilización de pasados tiempos. Las investigaciones submarinas llevadas a cabo por los soviéticos en los últimos tiempos han confirmado en cierta medida estas teorías. Rusia, a pesar de que no es ribereña del Atlántico, ha man­tenido vivo interés por este océano así como por la tradi­ción del continente perdido que quizá dio su nombre al At­lántico. Entre los rusos, quizá debido a la faceta a menudo mística del «alma rusa, han surgido importantes escritores que se han ocupado del tema de la Atlántida. entre ellos se cuenta Dmitri Merezhkovski, de los tiempos zaristas, que ase­mejaba el final de la Atlántida a la futura perdición de Eu­ropa.


También se encuentra Nikolai Zhirov, cuya Atlántida (1964), examina ampliamente las referencias históricas y el material geológico de que disponemos sobre la Atlántida y su probable situación en el Atlántico. Y tampoco debemos olvidar a V. Bryusov, historiador que considera que todas las civilizaciones antiguas proceden de una' cultura «X» o de «una cultura que la ciencia todavía no conoce», que fue la maestra e impulsora de las civilizaciones en ciernes, la Atlántida.

Los miembros de la expedición soviética a las profundidades del mar, llevada a cabo por el Académico Petrovsky, que es un buque de investigación soviético, no se dieron cuenta, al principio, de que algunas de las muchas fotografías que tomaron del fondo sólido del mar mediante cámaras submarinas, mostraban no sólo la topografía del fondo, sino también restos arqueológicos, en el lugar en que se suponía que en otros tiempos estuvo la Atlántida.

Las finalidades y los resultados de la expedición que tuvo lugar a principios de 1974 fueron resumidos por M. Barinov y publicados en Znanie-Sila en 1979 concretamente en el nú­mero 8 de dicha publicación, al mismo tiempo que aparecían numerosos artículos acerca de los hallazgos en la prensa mundial.

La finalidad de la expedición era estudiar los bancos de arena en las aguas poco profundas del Mediterráneo y del Atlántico en un punto no muy lejos del Africa nor-occiden­tal. A bordo del buque, y formando parte del equipo, iban geólogos y biólogos. El origen, estructura y población de los bancos de arena, los picos de las montañas submarinas y los bajíos eran el principal objetivo científico de los espe­cialistas. En el equipo había también un investigador perte­neciente al Instituto de Oceanografía de la URSS. Vladimir Ivanovich Marakuyev, especialista en fotografía subacuática.



Cuando el buque se encontraba en las coordenadas desea­das para hacer fotografías del fondo, ... el equipo de luces y de cámaras era lanzado al mar. y des­cendía hasta llegar a una distancia de unos tres metros del fondo, después de lo cual se encendían las luces y las cáma­ras tornaban series de fotografías, merced a un sencillo me­canismo de automatismo. La toma de cada serie requería entre una hora y una hora y media. Al mismo tiempo, otros miembros del equipo llevaban a efecto experimentos y prue­bas con la ayuda de otros aparatos. Las aguas del Atlántico, en las cercanías de Gibraltar, eran excepcionalmente claras, y el trabajo de los expedicionarios estaba únicamente sujeto a los cambios de tiempo. Durante las tormentas de invierno, cuando el barco comenzaba a balancearse, era preciso inte­rrumpir los trabajos, y en alguna ocasión fue necesario bus­car refugio.

A la vista de los descubrimientos subsiguientes, debemos señalar que los investigadores y la tripulación tenían unas finalidades que no eran precisamente las de encontrar restos de la Atlántida, aun cuando lo que encontraron bien puede ser las primeras fotografías que se hayan tomado de un con­tinente sumergido.

El buque Académico Petrovsky comenzó sus investigacio­nes fotográficas submarinas del archipiélago de la Herradura, a unos 450 km de Gibraltar, en enero de 1974. Se tomaron gran número de fotografías del fondo de las aguas a 102 me­tros de profundidad, aproximadamente en la "misma zona en la que apareció y desapareció la isla del capitán Robson.

Heezen, Thorpe y Young, en The Atlantic Floor, han descrito" ésta cadena de islas submarinas: Hay un importante grupo de montañas submarinas que for­ma una herradura. Algunas, como las montañas submari­nas Ampére y Josephíne, alcanzan una altura no inferior a las cien brazas de profundidad. Las fotografías tomadas de estas montañas muestran acantilados y rastros de coral ais­lados. Las montañas submarinas de la mitad norte de la Herradura, que todavía no han sido suficientemente estu­diadas, se extienden de oeste a este. La mitad sur del grupo tiene apariencia de conos volcánicos, en lanto que en las montañas de la mitad norte se advierte que los cambios tectónicos tuvieron una importante influencia.


Una anterior expedición norteamericana del Lamont Geo­logical Observatory investigó la misma zona, tornando mues­tras, fotografías y dragando el fondo. Aun cuando es preciso reconocer que no era el principal objetivo de las investigacio­nes oceánicas, no se encontraron rastros de hombres primi­tivos, lo cual nos trae a la mente la observación efectuada por el doctor Maurice Ewing, quien dijo: «He pasado treinta años explorando la cadena montañosa del Atlántico medio sin encontrar rastro de ciudades hundidas.

Sin embargo, parece que la expedición soviética tuvo más suerte. Cuando las numerosas series de fotografías tornadas por el Académico Petrovsky fueron reveladas, estudiadas y catalogadas, Marakuyev, el encargado de la labor fotográfica, advirtió que las fotografías de la cumbre del guyot Ampere, altiplanicie submarina que se alza desde una profundidad de 3000 metros hasta casi los 60 por debajo de la superficie, mostraba unas características imprevistas. Marakuyev expresó su inicial reacción ante los sorprendentes objetos que apa­recían en varias fotografías:

Me encontraba todavía en la expedición, cuando revelé las fotografías y obtuve los primeros positivos; en ese momento me di cuenta de que nada parecido había visto en mi vida. El Instituto de Oceanografía de la VRSS tiene un formidable archivo de fotografías subacuáticas que han sido tomadas en el curso de innumerables expediciones submarinas a lo largo de los años, en todos los océanos del mundo. También tenemos copias de millares de fotografías tomadas por nues­tros colegas norteamericanos. y jamás había visto nada que se pareciera tanto a rastros de vida y actividad humana en unos lugares que bien hubieran podido ser, en otros tiempos, tierra firme.

El siguiente comentario del Znanie-Sila indica algunos ras­gos destacados de los descubrimientos efectuados en el fondo "del mar: En la primera fotografía podemos ver un muro, en la par. te izquierda. Los bloques de piedra en la parte superior del muro son claramente visibles. Si tenemos en cuenta el es­corzo de la fotografía y la altura del muro, resulta curioso observar detenidamente la zona vertical, obra de albañilería. A pesar de que el objetivo apuntaba casi verticalmente hacia abajo, las zonas de obra de albañilería pueden verse con toda claridad. Cabe distinguir cinco zonas de esta especie, y, si se tiene en cuenta la deformación en la escala produ­cida por la cercanía del objetivo al objeto fotografiado, se puede aventurar que estas zonas de albañilería tienen 1,5 m de altura y un poco más de longitud. En la segunda fotografía podernos ver el mismo muro, directamente desde encima. El muro cruza la fotografía en diagonal. El disco de control se encuentra en el centro. No es difícil calcular que el espesor del muro es de 75 cm. Las zonas de albañilería son claramente visibles. En todas las fotografías se ven algas, muy densas y de un color castaño rojizo. La tercera fotografía pertenece a otra serie, tomada des­de la cima del guyot Ampere, En ella se ve una zona cubierta de lava, que descienda formando tres terrazas. Las terrazas están agrietadas, y en ellas hay masas de esponjas que pa­recen césped.

El artículo termina con una vehemente recomendación de que los soviéticos prosigan sus investigaciones en busca del continente perdido:



... la ciencia de la oceanografía ha efectuado tremendos avances en el curso de los últimos diez o doce años. Las técnicas de investigación han recibido poderosas ayudas. La principal de estas ayudas es la de los aparatos automáticos subacuáticos, que llegan hasta muy considerables profun­didades. Estos microsubmarinos alcanzan varios kilómetros de profundidad, pueden moverse horizontalmente, están do­tados de poderosos focos, tienen «manos, mecánicas para recoger muestras de rocas y objetos del fondo del mar ... Como sea que el Kurchatov es uno de los dos barcos que llevan equipo submarino a bordo. y es, más o menos, un «residente permanentes del Atlántico. de modo que -casí todos los años pasa por la zona de la Herradura, no nos queda más que repetir, ¿a qué esperamos?

Los descubrimientos soviéticos efectuados en el guyot Am­pere, que no fueron publicados en varios años, tuvieron difu­sión mundial en 1978, gracias a una entrevista concedida por el profesor Andrei Aksyonov, director adjunto del Instituto de Oceanografía de la Academia Soviética de Ciencias. La " entrevista se celebró en Moscú y fue publicada por The New York Times el 21 de mayo de 1978.

El profesor Aksyonov se preguntaba por qué razón las fotografías no fueron sometidas a su consideración hasta 1977. Ignoro por qué tardó tanto (Marakuyev) en hacerse con las fotografías. Según el reportero del Times, el profe­sor observó que lamentaba no poder dar ejemplares de las fotografías, debido a que «son de Marakuyev, quien ahora está hospitalizado, con una grave enfermedad cardíaca», aña­diendo en tono de esperanza: «Me parece que serán publica­das a no tardar en alguno de nuestros periódicos científicos.» El profesor Aksyonov, guardando evidente circunspección acerca de la identificación de las ruinas de la Atlántida, aña­dió: «Creo que los objetos que se ven en las fotografías estu­vieron, en otros tiempos, en la superficie.

En una noticia de la agencia AP, remitida desde Moscú, en abril de 1979, Alexander Nesterenko, director del Departa­mento de la Flota del Instituto de Oceanografía, confirmó que un buque de investigación soviético había tomado foto­grafías de algo «que pueden ser ruinas», pero negó la infor­mación de que otro buque de investigación soviético, el Vityaz., se encontraba en la misma zona atlántica, declarando que dicho buque «se ocupaba de otros asuntos».

Egerton Sykes, quien ha dedicado toda su vida a la investigación del misterio de la Atlántida, indicó en qué podían consistir esos «otros asuntos», en el curso de una entrevista con el autor de la presente obra celebrada en noviembre de 1982:

PREGUNTA: ¿A qué razón cree usted que se debe que en la URSS no se hayan hecho más manifestaciones acerca de los descubrimientos efectuados por los soviéticos en el guyot Ampere?
RESPUESTA: Si no han dicho nada más probablemente se debe a que los descubrimientos son de considerable impor­tancia para ellos. Seguramente desean no revelar el lugar en que se tomaron las fotografías.

PREGUNTA: ¿Y, a su juicio, dónde se encuentra este lugar?
RESPUESTA: Creo que está en las cercanías de las Azores, que, dicho sea de paso, es una zona de gran importancia es­tratégica. Además, los rusos no están buscando la Atlántida, sino lugares en los que aparcar submarinos en el caso de que se produzca una guerra nuclear. El buque que hizo el descubrimiento es un buque espía soviético excelentemente equipado, como lo son la mayor parte de ellos. Creo que es posible que las fotografías fueran tomadas cerca de las Azores entre Santa Maria y Sáo Jorge, muy cerca de las For­migas. La mención de una sonda de 90 m es tan de apli­car a este punto como el guyot Ampére. Los rusos no pueden manifestar oficialmente que han tomado fotografías allí, porque no tienen derecho a navegar en estos puntos.

PREGUNTA: ¿Qué opina de las piedras y de las plataformas que se ven en la fotografía?
REsPUESTA: Que son muy intrigantes. Esa especie de es- calera de piedra fue evidentemente cortada en la ladera. Ha de haber muchas escaleras más de este tipo, por debajo del punto en que comienza la parte visible de la fotografía. Probablemente se trata de una escalera de cien peldaños o más en la ladera de roca, de ascenso y descenso muy peli­groso. Algo parecido a las escaleras en las pirámides mayas o aztecas. En otra fotografía se ve una plataforma horizon­tal, que quizá fuera un descansillo que conectara con otra escalera, en un ascenso piramidal.

PREGUNTA: ¿Tiene usted noticia de más recientes descu­brimientos en la zona del Ampere?
RESPUESTA: Cerca de Madeira no. Pero he visto fotogra­fías de muros y calzadas hundidos en el océano a varios ki­lómetros de Cádiz, España. Están muy bien definidos y han de ser de fácil acceso, pero las investigaciones no oficiales en esta zona suelen encontrarse con buques de guerra es­pañoles a los que no les gustan nada las investigaciones sub­marinas no autorizadas, en las cercanías de las costas es­pañolas, principalmente en las proximidades de Cádiz y de la base naval de Rota. Quien se sumerja cerca de estas ins­talaciones corre el riesgo de encontrarse con un campo de minas.









Edgar Cayce Sus Profecías - la Atlántida cambió el eje Tierra



28 de julio de 2008

RUINAS SUBMARINAS EN EL PERÚ

Ruinas Submarinas en el Perú
Misterios de los Mundos Olvidados
Charles Berlitz



En 1977 el investigador norteamericano Charles Berlitz publicó Misterios de los Mundos Olvidados.

En uno de sus pasajes describía el descubrimiento de una ruinas submarinas en la costa del Perú, de la cual se tomaron fotografías, pero fueron celosamente censuradas.

Escribía: "En 1966, un gran descubrimiento llevado a cabo a la altura de la costa del Perú produjo gran conmoción en el mundo de la arqueología, aunque nunca se llegó a hacer público.



Todo comenzó cuando la Universidad de Duke patrocinó un viaje de investigación oceanográfica, bajo la dirección del doctor Robert Menzies, con el exclusivo fin de localizar cierta especie rara de molusco marino en la zanja de Milne-Edward, frente a la costa peruana.

En el curso de esta búsqueda, las cámaras fotográficas captaron lo que luego fue descrito como columnas talladas, que se extendían por una llanura submarina a una profundidad de mil brazas.

Posteriormente se utilizaron modernos aparatos de sonar, y se comprobó la existencia de otras columnas y rocas talladas en la vecindad, que parecían ser restos de antiguas construcciones, aunque, según el doctor Menzies, la idea de una ciudad hundida en pleno Pacífico era algo verdaderamente increíble...

Una inspección preliminar de las factorías que se obtuvieron demostró que las columnas no sólo estaban talladas sino que además, parecían grabadas con ciertos caracteres escritos.

El hecho de que las columnas fuesen fotografiadas a tanta profundidad no significa forzosamente que fueran construidas en aquel lugar cuando la tierra estaba por encima del nivel del mar; podían ser los restos del cargamento de un galeón español hundido en aquellos parajes.

No obstante, la presencia cercana de lo que parecían restos de edificaciones en caja perfectamente con la teoría arqueológica sobre catastróficos cambios de terreno en muchos lugares de Sudamérica.


Nos referimos a aquellos cataclismos que elevaron a cientos de metros muchas tierras bajas; que vaciaron lagos y mares interiores, el nivel de cuyas aguas puede observarse todavía en las marcas que dejaron en las montañas circundantes; que resquebrajaron ciertas montañas, pusieron al descubierto sus cuevas interiores y lanzaron parte de las mismas sobre las altiplanicies vecinas; que hundieron otras ciudades en profundas zanjas a la altura de la nueva costa formada.

Las fotografías de estas columnas talladas se guardan celosamente en los archivos oficiales y jamás se ha dado ninguna información sobre las mismas. Tampoco se ha intentado organizar una expedición para rescatarlas del fondo del mar, ya que ello implicaría unos gastos considerables".

Gracias a los esfuerzos de Mike Hutton, una fotografía de esas ruinas logró ver la luz, material que publicó en su libro Earth's Catastrophic Past and Future http://www.huttoncommentaries.com/article.php?category=4&article=59 Fig. 2. This is a copy of Figure 11 of the Cruise Report.2


The figure caption reads: “Photograph of the bottom at 2000 meters showing two columnar structures projecting from the sediments. Note the inscription resembling the figure 9, the large worm on the column, the long quill worm, and the numerous ophiuroids.”