Enemigo Sobrenatural
“Vimanas
en Afganistán”
Débora
Goldstern©
Hace poco tuve
oportunidad de ver “Enemigo Sobrenatural”, cuyo título en inglés es “The
Objetive”, aunque también se conoce como “El Objetivo 648”, y que data del 2008.
Debo decir que ignoraba
la existencia de este film, al cual accedí en forma casual, mientras me encontraba
navegando por youtube que la recoge en forma completa.
En un principio pensé
se trataría de la típica historia yanqui en cuanto a sus tristes incursiones
imperiales en Oriente, pero mi sorpresa sería mayor cuando descubriría que el
argumento de The Objetive, hundía sus raíces en una noticia que desde hace dos
años circula en la red.
Según se desprende del
rumor de tinte conspiranoico, lanzado por la bloguera rusa Sorcha Faal, un
vimana, fue detectado en una cueva de Afganistán, al cual se le computan 5.000
años de antigüedad, y que según se cree, aún se encontraría en perfecto
funcionamiento. Rápidamente las tropas norteamericanas se hicieron con el
hallazgo transportándolo a su país, lo cual luego provocó una especie de
represalia por vehículos del mismo origen. En fin …!
Claro que la primera
anomalía sobre esta historia, surge cuando se comparan los años del film con el
de la noticia apócrifa del sitio de Sorcha Faal, ya que el primero lleva
ventaja puesto la película fue editada en el 2008, en cambio la data viral de
la bloguera rusa recién apareció en Internet en el 2010. Lo cual resta pensar
que Sorcha Faal ideó su fantástico cuento, luego del ver el film.
Sin embargo es menester
hacer hincapié en otro dato que encaja perfecto en el rompecabezas. Según se
cree, Sorcha Faal, es en realidad un espía de la CIA conocido como David Booth,
y curiosamente el protagonista del film, del cual ahora vamos hablar, es un
lacayo de la misma agencia citada ¿casualidad?
Más allá de estas “curiosidades”,
The Objetive, film dirigido por el ideólogo del “Proyecto Blairwitch”, Daniel
Myrick, bucea en un terreno poco explorado por los cineastas norteamericanos, y
que creo es considerado casi tabú por muchos realizadores, los cuales casi
siempre omiten cualquier referencia esotérica o mística en la mayoría de los
films centrados en esta temática, ridiculizándolos en su mayoría.
Sin embargo, The Objetive
elude esas controversias y se mete de lleno en un terreno, que como digo pocas
veces es abordado por el cine actual. La historia se desarrolla en Afganistan,
un país que en las pantallas de los medios casi siempre muestra como una región
tribal, codiciada por los imperios a lo largo de la historia, gracias a su
posición estratégica, y generalmente inaccesible, siendo considerada
actualmente una de las regiones más peligrosas e inestable del planeta.
El argumento que para
algunos puede pasar desapercibido, alude a la existencia de una fuerza desconocida,
que opera en la región intrigando a los servicios norteamericanos, los cuales
envían a uno de sus agentes para investigar el fenómeno.
Mi intento no es
desmenuzar todo el film, que aliento los lectores de Crónica Subterránea tengan
ganas de indagar en el mismo, sino, en remarcar ciertos aspectos de “The
Objetive” que a mi parecer, son esenciales en cuanto al camino esotérico, única
vía válida en cuanto a tratar de indagar en el pasado de la tierra y sus
enigmas.
En The Objetive es
necesario atender dos puntos primarios. Uno es el tema de los vimanas, y el
segundo el de los jinas (djiins), que sería los espíritus tutelares de esas
regiones, los famosos “genios” de los cuentos infantiles, y que los más
entrenados conocemos como entidades invisibles, anteriores a nuestra actual raza adámica. Aunque circula mucha
información sobre vimanas, y jinas, prometemos en una próxima entrega ahondar
en los mismos.
No puedo si sustraerme a la influencia de la tan maltratada Afganistán, como una de las cabezas
espirituales del Oriente Medio, así como señalar que fue en esta región donde
nacieron los más importantes maestros sufíes, y señalándose que el
famoso monasterio descripto por Gurdjieff, la mítica Hermandad de Sarmung,
tiene refugio en sus moradas.
Tampoco olvidar que fue
un príncipe afgano, Hardij Schripf, quién reveló en 1885 al esoterista francés,
Alejandro Saint-Yves d’Alveydre, los lineamientos del Agartha.
The Objetive (2008)