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31 de mayo de 2010

Ashtar Sheran - El gran titiritero cósmico - Débora Goldstern

Ashtar Sheran
El gran titiritero cósmico
Débora Goldstern©


Ashtar Sheran


Por casi sesenta años la figura de Asthar Sheran se constituyó en una presencia regular y activa, con enorme influencia, aún hoy día, en algunos de los grupos más importantes del mundo del contacto. Sus orígenes señalan al gran país del norte, USA, como lugar de procedencia, algo que no debe extrañar teniendo en cuenta el contexto de posguerra que inició la fiebre platillista.

En aquel escenario una verdadera epidemia de mensajeros espaciales tomó al país por asalto extendiéndose luego por el mundo, donde supuestos representantes galácticos alertaban sobre los efectos devastadores de la energía nuclear. Sin embargo esta entidad de estilo andrógino, y de facciones casi angelicales, desde su aparición acaparó la atención, y se ganó una legión de seguidores que inexplicablemente continúan creciendo en número.

El porque de esta fascinación necesitaría de la opinión de psicólogos y en algunos casos hasta psiquiatras, para comprender las motivaciones que impulsan hasta las mentes más racionales a prestar devoción a una entidad, que está muy lejos de decodificarse en su real dimensión.

Aunque el caso de Asthar Sheran mereció cierto tipo de atención entre algunos estudiosos, la mayoría no pasó de vincularlo a uno de los resortes fundamentales de la new age, así como desmitificaciones en cuanto a su verdadero papel, pero sin acertar a desvelar el misterio que su presencia provoca.

Desde Crónica decidimos indagar en algunas de esas zonas grises, donde creemos se encuentran pistas fundamentales para ir resolviendo el enigma que actualmente conocemos como Asthar Sheran.


Vamos a repasar tres casos que involucran al mítico comandante estelar, que entendemos resumen un poco la historia de sus andanzas.

El primero en toparse con el andrógino venusino, fue el norteamericano George Van Tassel, un mecánico de aviación a quién Asthar se le apareció luego de una sesión de meditación, que se realizó en Giant Rock, lugar considerado sagrado por los antiguos indios de la zona, y que se alza en pleno desierto de Mojave, California, región a la cual volveremos luego. Según manifestó Tassel en un primer momento de la experiencia fue “transportado astralmente a una enorme nave extraterrestre que orbitaba la tierra, donde conoció al llamado consejo de los siete sabios”, fecha, 1951. Un año más tarde, Tassel afirmó que “fue visitado por seres de carne y hueso en su casa, éstos procedentes según él del planeta Venus, que le animaron a construir una estructura cuyo fin era extender la vida humana; y ayudar a la gente a tomar ventaja del proceso de envejecimiento. Esta estructura seria el Integratron, su obsesión por los siguientes 25 años”. Fruto de esos encuentros, derivaría en la realización de gigantescas convenciones de público reunidos para contactarse con los maestros del espacio, y en la publicación de seis libros, uno de los cuales se transformaría en material de culto, I rode the fliying saucer (1952).

Veamos uno de los típicos mensajes canalizados por el norteamericano, la mayoría de los cuales se lograba por escritura automática, un recurso del cual también abusarían sus continuadores para ponerse en contacto con los hermanos del espacio.

La preocupación nuclear:

18 de Julio de 1952

“Saludos a ustedes, seres de Shan, lo saludo en amor y paz, mi identidad es Ashtar, comandante del sector cuadra, estación de patrullaje Schare, todas las proyecciones, todas las ondas. Saludos, a través de El consejo de las Siete Luces ustedes han sido traídos aquí con la luz interna para ayudar a su prójimo. Ustedes son mortales y otros mortales pueden solamente entender aquello que su prójimo puede entender. El propósito de esta organización es, en un sentido, salvar a la humanidad de sí misma. Hace algunos años sus físicos nucleares penetraron el “Libro del Conocimiento”, ellos descubrieron cómo explotar al átomo. Vergonzosos como han sido los resultados, que esta fuerza debiera ser usada para la destrucción, no es ni comparado a lo que ella puede ser. No nos hemos preocupados con su explosión de plutonio y UR 235, el elemento madre Uranio, este átomo es un elemento inerte. Estamos preocupados, sin embargo, con su intento de explotar el elemento hidrógeno.

Este elemento es dador de vida junto con cinco otros elementos en el aire que respiran, en el agua que toman, en la composición de su sustancia física, hidrógeno. Sus esfuerzos en el campo de la ciencia han sido exitosos en la medida en que ellos no están contentos para descansar sobre sus laureles de un poder más allá de su uso, ni contentos con la destrucción entera de una deidad entera cada vez. Ellos deberán tener algo más destructivo, ellos lo tienen. Cuando exploten el átomo de hidrógeno deberán extinguir la vida sobre este planeta. Están jugueteando con una fórmula que no comprenden. Están destruyendo un elemento dador de vida de la Inteligencia Creativa. Nuestro mensaje para ustedes es éste: ustedes deberán avanzar a su gobierno toda la información que les hemos transmitido. Deberán solicitar que su gobierno inmediatamente deberá contactar todas las otras naciones sin tener en cuenta sus sentimientos políticos. Muchos de sus físicos, con un desarrollo de percepción interna, se han rehusado a tener algo que ver con la explosión del átomo de hidrógeno. La explosión de un átomo de sustancias inertes y aquélla de una sustancia viva son dos cosas diferentes. Estamos preocupados por su deliberada determinación de extinguir a la humanidad y volver a este planeta una ceniza. Su materialismo estará en desacuerdo con nuestro intento de advertir a la humanidad. Pierdan cuidado, ellos deberán cesar de explotar los átomos dadores de vida, o deberemos eliminar todos los proyectos conectados con tales.



Nuestra misión es pacífica, pero esta condición ocurrió antes en este sistema solar y el planeta, Lucifer, fue hecho pedazos. Estamos determinados a que no suceda de nuevo. Los gobiernos del planeta Shan han reconocido que somos de una inteligencia más alta, ellos deben reconocer también que somos de una autoridad más alta. Así que no tenemos que entrar a sus edificios para saber lo que están haciendo. Tenemos la fórmula que les gustaría usar. No es entiende que sea para la destrucción. Su propósito aquí ha sido para construir una receptividad de tal manera que nosotros pudiéramos comunicarnos con su planeta, porque por la atracción de los átomos de sustancias de luz, nosotros patrullamos su universo. Para su gobierno y para su gente y a través de ellos para todos los gobiernos y todas las gentes del planeta Shan, acepten la advertencia como una bendición de que la humanidad pueda sobrevivir. Mi luz, deberemos permanecer en contacto aquí, en este cono de receptividad”.

Muchos de los tópicos descriptos en la historia de Van Tassel, serían el modelo a seguir por otros contactados, donde elementos similares vuelven a repetirse en su interacción con la entidad venusina.

Un segundo caso nos traslada a Europa donde la huella de Asthar vuelve hacerse visible. Lugar: Italia. Año: 1962. Protagonista: Eugenio Siragusa, por ese entonces un empleado de arbitrio de la zona de Catania. Veamos su historia. Según relata en Siragusa mensajero de los extraterrestres, el encuentro con Sheran tuvo lugar en el Monte Manfré. Allí el comandante venusino junto con otro compañero, Ithacar, le entregaron un mensaje para los líderes de la tierra alertándolo sobre la utilización de armas atómicas. Narra Siragusa que “había llegado a la mitad de la ladera escarpada, cuando vi en lo alto de la colina destacar la silueta de dos individuos, cuyo traje espacial plateado brillaba bajo los rayos de la luna llena. Eran altos y de aire atlético, con cabellos rubios cayendo sobre sus hombros. Llevaban muñequeras y tobilleras que parecían brillantes que parecían de oro. Tenían un cinturón luminoso en la cintura y unas placas extrañas en el pecho. Viéndolos mi sangre se heló en las venas y me sentí inundado de un sudor frío. Hacía diez años que esperaba ardientemente este momento, pero el sitio aislado, la oscuridad nocturna y el encuentro repentino no estimulaban precisamente mi valor.

Uno de los extraterrestres dirigió hacia mi un rayo de luz verde, proyectado por un objeto que tenía en la mano, e instantáneamente me sentí recorrido por una sensación extraña, que me tranquilizó inmediatamente, dándome una serenidad indescriptible. Mi corazón, que al principio parecía querer explotar en mi pecho, volvió a latir regular y pausadamente. Me quedé mirando a ambos como embobado. Con la iluminación de la luna, pude distinguir sus facciones delicadas y su mirada penetrante y sobrecogedora. Uno de los dos me dirigió la palabra en italiano “la paz sea contigo hijo”. “Te estábamos esperando. Graba en tu mente cuanto te digamos” La voz no tenía timbre humano; parecía metálica y como si saliese de un registrador. Me dieron el mensaje, y yo intenté retenerlo en la memoria para escribirlo en cuanto llegase a casa … Elevaron sus manos como en gesto de bendición, me dijeron: “La paz contigo” y se fueron hacia el disco, que se encontraba al lado de uno de los cráteres.

Nuevamente la preocupación nuclear …

Mensaje al los potentados de la Tierra

“Sabios, Gobernantes! A nuestro pesar, debemos, una vez más, y necesariamente, advertiros que, en el caso de que continuéis llevando a cabo los locos designios que os habéis fijado sobre experimentos nucleares, nada se podrá hacer para evitar que nuestro mundo sufra un rudo golpe de naturaleza desastrosa y mortal. Si queréis que vuestro planeta no se vea inmerso nuevamente en el baño de dolor de un tiempo remoto, debéis, del modo más eficaz y decisivo desmontar para siempre vuestros injustificables locos y mortales experimentos nucleares. Si nosotros nos hemos propuesto vigilar vuestro destino, es porque hemos alimentado y alimentamos aún una gran confianza en vuestro porvenir. Haciendo y obrando tal como procedéis, causáis graves impedimentos a vuestras positivas intenciones. Estad seguros de que, si encontráis la fuerza y el valor para construir una sólida unión entre todos los pueblos de la tierra y destruís completamente todas las armas destructoras que aún hoy, y más que nunca, os hacen orgullosamente malos y morbosamente agresivos, nosotros estaremos autorizados, por el amor que nos une a vosotros desde los orígenes del sistema solar, a acercarnos sin ninguna reserva, para proporcionaros los conocimientos y una mejor ciencia que propiciará a toda la humanidad de vuestra tierra una vida serena, rica en felicidad, en verdadera libertad y en infinita prosperidad.

Obrando como lo hacéis, provocáis en nosotros, además de dificultades, una gran desilusión y amargura. Podríais ser verdaderamente libres y, como nosotros, dueños del universo y de su eterna belleza, podríais ser libres de alegraros amando sin sufrir y sin padecer. Podríais, en fin, volver vuestros ojos llenos de esperanza y de amor, de beata serenidad y de dulzura espiritual, hacia la imagen viviente de Aquél que es siempre el Creador eterno del Todo. ¿Por qué renunciar a tanta paz y felicidad? ¿Por qué queréis a toda costa autodestruiros de forma tan terrible, renegando en un instante de vuestra histórica fatiga evolutiva? Este mensaje, que hemos dictado con gran amor, aunque con igual preocupación, es una de las invitaciones más sentidas, dada la gravedad de los hechos que os proponéis llevar a cabo, nosotros hecho mucho y continuaremos haciendo todo lo posible para evitar lo peor. Pero en el caso de que vosotros, gobernantes y hombres de ciencia, elijáis lo peor, no nos quedará otra misión que la de llevar fuera del irremediable desastre solamente a aquellos que nos hayan reconocido y comprendido y que hayan amado a su prójimo como nosotros os amamos. Por lo tanto estad despiertos y sed responsables si queréis sobrevivir. No hagáis inútil el celestial perdón que os trajo Jesús-Cristo por gracia del Padre Creador. En fe”.

Eugenio Siragusa
Monte Manfré, ETNA - 30 de abril de 1982 - Hora 22,15


Un dato que aporta Siragusa en cuanto a la naturaleza de Sheran, revela que éste se considera a si mismo “como el jefe santo que tiene a su cargo el mando de la flota en misión sobre nuestro planeta”. A diferencia de su par norteamericano, Siragusa introduce la vinculación religiosa, que a partir de allí elevarían al venusino a la posición de santo patrón espacial. Resultado de sus encuentros con los “supuestos extraterrestres” se evidenciaría en discursos sobre el funcionamiento y energía utilizada por los ufos, viajes a la zona oscura de la Luna, donde afirmó contempló bases alienígenas así como el inicio de grupos que bajo el título de Fraternidad Cósmica, se esparcieron por todo el mundo, fueron parte de un legado que el contactado italiano cultivó hasta su muerte.

Nuestro tercer elemento de estudio será el Grupo Rahma, originario de Perú y con quién Asthar tomó contacto a mediado de los años 70’. Como sabemos Sixto Paz su fundador afirmó estar en comunicación con seres provenientes de las lunas de Júpiter, Morlen y Ganímides, dando así un giro en los clásicos encuentros venusinos. Sin embargo, el santo patrón también integró la saga Rahma, aunque con una corrupción en cuanto a pronunciación ya que fue conocido como Antar Sherar. El suceso que vamos a relatar y lo involucra tuvo lugar en el monte Gorbea, Bilbao, España y está narrado por J.J. Benítez en 100.000 kilómetros tras los ovnis (1978).


Los guías descienden sobre el monte Gorbea

“Eran poco más de la siete de la tarde. Vi las tiendas de campaña. Y a los miembros de Rahma formando un círculo en aquella especie de pequeña explanada, junto a unas rocas blancas en las montañas llamadas Gorbea. Casi al mismo tiempo una sensación de paz me inundó. Sentí una corriente de aire cálido y cuando me fijé, aquella nave grande, y de luz blanca estaba posada en tierra, a pocos metros del grupo. Pero los miembros de Rahma seguían en silencio, seguidos en sus meditaciones. Y parecían no darse cuenta del aterrizaje de aquella espléndida nave. Vi entonces delante de la nave a dos guías, uno era Antar Sherar, el comandante de la flota espacial. Pero el otro no lo reconocí, era algo más bajo que Antar Sherar y vestía de idéntica forma. Sus ropas eran de un blanco luminoso, no tenían costuras. Llevaba como unas muñequeras más brillantes, así como botas hasta la rodilla, y también refulgentes. Y en los pechos se distinguía como una raya horizontal o formando una V.

El cabello era largo y tan blanco como las ropas. Quedé asombrada por sus estaturas, todos tenían más de dos metros. Antar Sherar quizás alcanzaba los 2,50 metros. Sus ojos eran rasgados y su piel blanca, como la de los pueblos nórdicos, me inspiraron temor.

Miré absorto al grupo y comprobé que seguía absorto en sus pensamientos y meditaciones, nadie se había movido. Nadie parecía percatarse de lo que estaba sucediendo. Pero ellos estaban allí. De pronto vi algo extraño en torno al grupo. Era como un círculo de energía y muy cerca de los miembros RAMA “frente por frente de aquellos dos guías”, observé otros dos extraterrestres, tan alto como el que acompañaban al comandante, de la flota de naves. También vestían igual, y también desprendían esa hermosa luz blanca como si brillasen. Durante media hora el comandante, el segundo guía y los demás seres les hablaron a los miembros de RAMA. Pero ninguno parecía darse cuenta de lo que sucedía. Ni siquiera les habían visto. Hacia las siete y media los guías regresaron a su nave y desaparecieron. Pero ninguno de los miembros RAMA se había percatado de la presencia de los seres del espacio …”


Según refieren algunos miembros participantes de ese encuentro, Antar y su grupo hacia hincapié, no ya en el tema atómico dominante en las épocas anteriores, sino en la preparación de la humanidad para un futuro contacto entre razas, así como alertas en cuanto a crisis futuras que tendrían a la tierra como protagonista

Creo que el pasaje es sumamente revelador, y devela aspectos esenciales del comportamiento de la entidad en cuanto a su vinculación con los receptores humanos.

También señala que es a través del viejo ocultismo de escuela, el cual venimos pregonando desde hace rato, donde encontraremos las claves necesarias, para ir descifrando este misterio.

Comencemos con el análisis. Primer tópico: Venus.

El ocultismo enseña que “cada planeta es considerado como una escuela donde se aprenden unas enseñanzas concretas. Urano es conocido como la Escuela de Magia del Décimo Orden. A Vulcano se le llama La Escuela de las Piedras de Fuego, y los humanos bajo el influjo de este planeta tienen una especial relación con el mundo mineral. Júpiter es la escuela de los magos benéficos, donde se entrenan los que practicarán la magia constructiva. Marte es la escuela de los guerreros, y Venus la escuela de cinco grados estrictos. Mercurio tiene la escuela para los Hijos de la Aspiración. Todos estos términos, realmente, no tienen sentido alguno para el hombre corriente, pero la Tierra, que es conocida como la Escuela de la Respuesta Magnética, llama a sus discípulos “los Graduados de la Empresa Penosa”, un título que nadie tendrá dificultad en comprender.

También se dice “que el planeta Venus y los Señores de la Llama figuran como mucha frecuencia en las doctrinas mistéricas, por las siguientes razones: se sabe que Venus es un planeta sagrado, y que sus habitantes llegaron a un estado de evolución mucho más avanzado que sus hermanos de la Tierra. En efecto, Venus es “el arte ego” de la Tierra, con una relación análoga a la del alma con el cuerpo. Hace varios eones, los Señores de la Llama entablaron en Venus una batalla contra los Señores del Rostro Oscuro. Esto no quiere decir que el planeta fuera recorrido por bandas de tipos extraños que se cascaban mutuamente con bombas atómicas y armas de rayos láser. No es más que una forma de decir, que el espíritu triunfó sobre la materia. Gracias a su triunfo Venus lleva delantera a la Tierra en todas las fases de su desarrollo, y por lo tanto está en condiciones de ayuda a sus habitantes. Los señores de la Llama no son venusinos del espacio, sino una de las grandes Jerarquías espirituales que guían nuestro sistema solar. Los misterios dicen que empezaron a controlar la evolución de la humanidad de la Tierra hace unos dieciocho millones de años, en tiempos de la raza Lemúrida o tercera raza –raíz.

Alice Bailey escribió sobre esto:



La individualización humana se produjo, a mediados de la tercera raza raíz, por una destrucción a gran escala de que llamamos el hombre animal. Es éste un punto rara veces mencionado en las doctrinas. El advenimiento de los Señores de la Llama, la tempestad etérica que introdujo el período del hombre, se caracterizó por el desastre, el caos y la destrucción de muchos en el tercer reino de la naturaleza. La chispa de la inteligencia fue implantada, y la fuerza de la vibración y el efecto inmediato de su presencia ocasionaron la muerte de la forma animal, produciendo así la imposibilidad inmediata de que los cuerpos recientemente vitalizados (cuerpos con alma) vibrasen con el fin de adquirir nuevos vehículos físicos. Lo que quiere decir aquí es que la implantación de las semillas de la mente en el hombre animal hizo estrago en sus cuerpos físicos, que no pudieron resistir la alta tensión”. “Lo mismo sucede a cualquier hombre que entre en contacto con potencias superiores antes de estar dispuesto para recibirlas”.

A lo cual ampliaríamos: “aparte del hombre, existen esos seres a quiénes las diversas escrituras llaman devas o ángeles. Muchos están por debajo del hombre en la escala evolutiva, y otros muy por encima. Se dicen que algunos hombres pueden trasladarse a ciertas áreas del reino de los devas, trabajando en cooperación con Cristo. Los devas inferiores pueden tener efectos desastrosos sobre el cuerpo humano, mientras que con los de las órdenes superiores es posible la comunicación, si se está lo suficientemente avanzado, para realizar una labor constructiva.”.

¿Encuentra el lector estos párrafos relevantes para ir desentrañando el misterio? Quién escribe cree que si. Prosigamos.

Citas de contactos: Giant Rock – Desierto de Mojave, Monte Manfré y Monte Gorbea.

Giant Rock:
El desierto de Mojave tiene una historia por demás sugestiva. El mismo años en que Van Tessel proclama sus encuentros con Asthar, otro man-contacta salta a la palestra pública, George Adamsky, al mencionar que fue abordado en aquellos solitarios parajes por una entidad oh casualidad! de procedencia venusina, que se denominó Orthon, preocupado también oh casualidad! por el desarrollo de las armas nucleares. Como si fuera poco, Mojave es hogar de la famosa Área 51. Y al parece mora en sus entrañas el famoso
rey del mundo, si atendemos a un rumor que circula desde 1986. Giant Rock, por otra parte más allá de residir en este enigmático enclave, es una piedra considerada sagrada, grabada con innumerables petroglifos, la mayoría vinculados a lo cósmico.

Monte Manfré. Cráter apagado de la ladera del volcán Etna.

Monte Gorbea: Situado en los montes Vascos.

A priori estas tres localidades, no suponen ninguna vinculación para el lector pero si uno repasa la historia de los encuentros del profeta judío Moisés en el Monte Sinaí, con la “zarza ardiente”, todo comienza adquirir un significado, y empezamos a comprender la puesta de escena del venusino Asthar, donde el desierto, las grandes elevaciones de montaña, encuentran una similitud sorprendente con la saga judaica. Como decimos el escenario perfecto.

Tercer punto. La revelación tecnológica.

Tanto Van Tessel como Siragusa recibieron ciertos datos de interés que apuntaban al funcionamiento de ciertas máquinas, como el caso del Integraton, ideado para el rejuvenecimiento celular, aunque actualmente imposibilitado de llevarse a la práctica. Siragusa por ejemplo dejó innumerables escritos sobre la en la energía utilizada por los ovnis que hacía posible su activación, aunque tampoco ofrecen demasiada atención de los estudiosos, quizás por prejuicio. Debemos entender por otra parte que hablar de una tecnología que desafía las leyes conocidas y rompe con los paradigmas establecidos, no es fácil de encauzar en nuestras actual ciencia, y porque algunas de esas revelaciones alienígenas, en la mayoría de los casos resulta fallida en su recreación.

Si tomamos nuevamente los textos ocultistas, estos dicen que el hombre aún está lejos de acceder a ciertos poderes olvidados, que involucran a los lados desconocidos de la naturaleza, debido sobre todo a su escaso desarrollo espiritual.

En el Tratado del Fuego Cósmico leemos: “cuando estas cualidades ocupen el primer plano, y cuando hombre haya demostrado autenticidad de su voluntad de servicio. Será cuando se le dé la clave por la que descubrirá el método para controlar y utilizar la energía eléctrica, que se manifestará en forma de luz, calor y movimiento; descubrirá la fuente del impulso motor primero en los centros exteriores del sistema, y descubrirá también el ritmo básico. Entonces, y sólo entonces, se convertirá en un colaborador inteligente y, escapando al control de la ley de los tres mundos, será él quién dicte las leyes a las esferas inferiores”.

Adamski por ejemplo postulaba que los ovnis se controlaban “con lo que él denominaba movimiento ideo-motor”, una hipótesis que remite a los enigmáticos vimanas hindúes, que al parecer vinculaban el aspecto psíquico con la materia.

Teniendo en cuenta estas recomendaciones no parece razonable que las entidades alienígenas? por llamarlas de alguna manera, tengan en mente entregar al hombre tecnología de avanzada, ya que las limitaciones para su recreación son inmensas. Pero como vemos les gusta complacer a sus receptores … O mejor dicho crearles problemas, presentándoles proyectos poco realizables, por estar demasiado adelantados a su tiempo.

Este análisis sobre la figura de Asthar, a quién elegimos por su ascendencia en innumerables grupos de contactos, puede aplicarse a cualquier entidad que se esté contactando con individuos y grupos, ya que generalmente, se comportan en forma similar. Quizás muchos de los lectores se nieguen a disociar al carismático comandante de su origen extraterrestre, ya que como vimos sus procedencia sugiere otra realidad, mucho más cercana, y que solo el ocultismo de escuela, aplicado en la realización de este trabajo puede develar aquello que se oculta tras la fachada de estos contactos. Como sabemos el hombre tiene un largo camino en lo espiritual, y desconoce leyes que quizás a futuro y dependiendo de sus avances logre descubrir. El acercamiento con entidades que dicen querer ayudarnos como raza, representa un peligro para el receptor , ya que se está en franca desventaja y poco preparado para la acción energías tan poderosas. Es necesario primero que el hombre avance y luego si intente comunicación con esa otra realidad, no antes, ya que como dijimos lejos está de comprendérsela.

Bibliografía:

Benítez, J.J. 100.000 kilómetros tras los ovnis. Barcelona: Plaza & Janes, 1978.
Pozo, Victorino. Siragusa: mensajero de los extraterrestres. Madrid: EDAF, 1977.
Tansley, David. Mensajeros de la luz. Madrid: EDAF, 1977.

Enlaces:

García, José. Comando Ashtar
http://www.luisprada.com/Protected/comando_ashtar.htm

Ashtar Sheran
http://ashtar.sheran.free.fr/channeling/ashtar5207.htm

31 de diciembre de 2008

Siragusa el Anunciador

SIRAGUSA, EL ANUNCIADOR



Fue el precursor de los contactados. Su figura marcó a fuego la era por venir, y fue el iniciador de un controvertido fenómeno, que aún en nuestros días genera violentas polémicas. Hablamos del italiano Eugenio Siragusa, que en su tiempo se conoció como el anunciador y embajador de los extraterrestres.

A pesar del rechazo profesado por muchos investigadores y estudioso que cuestionaron sus supuestos contactos, Siragusa mantuvo su historia, y hasta el fin de sus días se aferró a esa experiencia que lo marcó para siempre.

Nuestro interés no es sumergirnos en la obra de Siragusa, sino rescatar uno de sus primeros escritos, que muestran quizás el inicio de su relación con aquellas enigmáticas inteligencias, que a él se revelaron como extraterrestres. Basta decir que uno de sus seres se presentó como Asthar Sheran, un nombre hoy común dentro de los contactados.

Las citas elegidas que ahora vamos a conocer, pertenecen a su primer libro, Siragusa, Mensajero de los Extraterrestres, escrita por Victorino del Pozo (1977), donde se expone un Siragusa primigenio, interesado por el pasado de la Tierra. Este trabajo actualmente es difícil de conseguir, ya que no se volvió a reeditar. Llegó a nuestras manos en una compra de ocasión, y podemos decir que su lectura es realmente fascinante. Una de las particularidades es que trae publicados unos mapas, dibujados por el mismo Siragusa, que según su autor eran parte de una especie de rollos semejantes a papiros de casi seis metros, que contienen la visión de los mensajeros que lo contactaron.

Vayamos al texto.


MUT, LEMURIA, ATLÁNTIDA, DESVIACIÓN DEL EJE MAGNÉTICO


El capitulo anterior contaba una historia. Dicha historia es la historia de una iniciación-. El nombre del Iniciado lo sabe­mos, por haberlo revelado el propio Eugenio Siragusa: era Ba­rath. Ahora bien, Eugenio Slragusa y Barath son la misma per­sona. Barath era un estudiante de la quinta generación. Eugenio Siragusa pertenece a la séptima. los dos nombres personifican el principio Y el fin de un relato, Y se cumplen en dos ge­neraciones diferentes, ambas transcurridas sobre la Tierra, con una diferencia de más de doce mil años.

Debajo de esta historia quedan definidos algunos acontecimientos trascendentales para el concepto de nuestra humanidad y para el desarrollo del geolde que habitamos. Pero además de eso, se abordan conceptos tan Importantes eomo la reencarna­ción, la deriva de continentes, el origen Y la desaparición de anterIores civilizaciones, el sentido Y la orientación de nuestra actual civilización Y su relación con el desarrollo geológico de la Tierra. la aflrmación de que Eugenio Siragusa y Barath, un estudiante de Poseidón hace más de doce mil años, son la misma persona, evidentemente no nos pertenece, como tampoco pode­mos afirmar que Eugenio fuese anteriormente Hermes Trisme­gisto, San Juan Evangelista, Giordano Bruno, Cagliostro o Ras­putin. Esta historia se apoya en estos nombres, porque todos ellos reconducen, según hemos visto en los documentos del señor Siragusa, a una línea conductal que viene desde hace dos ge­neraciones y está llamada a cerrar un ciclo en esta generación.

La historia de donde hemos partido no es más que la base de todo el relato. De ahí han nacido todos los interrogantes. Pero también en ella están algunas de las claves para compren­der y seguir el hilo conductor a lo largo de los siete capítulos fundamentales- del libro.

Naturalmente, éste no es un libro de física; por tanto, ni los puntos de partida, ni las pruebas serán físicas. Tampoco es un libro esotérico, pero se parece a una historia esotérica. Por ello el lector podrá entrar por estos caminos en su compren­sión. Es una historia, la historia personal del señor Eugenio Siragusa, la de nadie más. Las pruebas que se añaden y los do­cumentos que se aportan son los que él ha permitido ver, los que han servido a su conciencia para llegar a la compenetra­ción absoluta del viejo personaje después de su redimensiona­miento.

No se olvide que antes de la compenetración del rayo lumi­noso por la nave extraterrestre, cuando cumplía los treinta y tres años, Eugenio Siragusa era un hombre normal, de clase media, sin ambiciones y sin pretensiones de ningún tipo, sin conocimientos científicos, teológicos o de cualquier otra clase superiores a los adquiridos en una escuela elemental.

Por ello revisten carácter de prueba algunos de sus diseños, algunos de sus relatos, incluso algunas de sus conversaciones y definiciones. .

El primer relato era, por tanto, algo más que una historia.

Entre líneas se puede advertir un amplio programa a cuya diná­mica se incorpora Eugenio Siragusa a partir de los treinta y tres años. La clarividencia sobre este programa no era más que la introducción a otro tipo de conocimientos dictados telepática­mente y que Eugenio Siragusa iría dando a conocer en su medio paulatinamente.Uno de los conocimientos fundamentales que le fueron dlc tados es lo que constituye la matriz de éste y los siguientes capítulos. ¿Existieron los continentes Mut, Lemuria, Atlántida? ¿Dón­de, cuándo, cómo desaparecieron? ¿Qué civilizaciones desapa­recieron con su hundimiento?

Los acontecimientos cósmicos en los que se produjeron tales cambios en el planeta Tierra, ¿obedecerían a ciclos pe­riódicos dentro de nuestro sistema solar, dentro de nuestro planeta? ¿Es verídico que la Tierra sufre periódicamente una roturación semejante a la que se lleva a cabo en los campos de labranza, sepultando lo que estaba en la superficie y aflorando lo que estaba en el interior, para beneficio del propio planeta? y si es así, el hombre, los animales, las plantas, ¿cómo fueron seleccionados, dónde fueron conservados, cómo volvieron a germinar?
Una de las primeras respuestas dadas por Eugenio Siragusa a estos interrogantes son sus diseños. Estudié estos papiros durante un día entero. Son papiros de uno a seis metros de largo y contienen diseños que abarcan desde temas cósmicos a temas teosóficos. Contabilicé en total veintiún diseños sobre temas diferentes. Analizaremos a continuación los que se refie­ren al desarrollo y evolución de nuestro geoide, a la ruptura y deriva de continentes, a la desviación del eje de la Tierra en el pasado.

Según palabras del propio Eugenio Siragusa, dichos diseños le fueron dictados telepáticamente. Nunca dibujó anterior­mente nada y tampoco tuvo conocimiento alguno paralelo que le permitiese abordar un trabajo de este tipo. Por otra parte, tampoco existen, que nosotros sepamos, diseños de este estilo, tan detallados y pormenorizados. Dichos diseños los recibió como parte del programa de redimensionamiento y culturiza­ción a que fue sometido por los extraterrestres a partir del año 1952.

Los mapas están diseñados sobre papel cuadriculado, a co­lores y a escala. En este punto quiero hacer alusión a dos mapas muy conocidos de los seguidores de estos temas. De un lado, el mapa de Pirireis, y de otro, el aparecido en una de las piedras de Ica. El mapa de Pirireis parece que fue conocido por Colón' antes de emprender viaje en busca del nuevo continente. Dicho mapa pudo haberlo conocido en la bibilioteca de los Hermanos de la Orden de Calatrava, donde más o menos llevó a feliz tér mino su rrucracron, ¿Cuál fue el origen real de este mapa, si para llevarlo a cabo hoy sería necesario tener una.perspectlva aérea de nuestro globo?

El otro mapa que también aparecerá aquí como aportación documental es el grabado en una de las numerosas piedras de Ica. El mapa diseña claramente el período atlantídeo de nues­tro planeta. En él no se ha llevado a cabo todavía la separación actual de los continentes americanos respecto de Europa y Africa.

Curiosamente. los diseños de Eugenio Siragusa referentes al mismo período atlantídeo coinciden con el aparecido en esta piedra de Ica. ¿Cómo explicar esta coincidencia? los mapas que a continuación se explican. han sido examinados por cartógrafos. por científicos. por geógrafos. lo único que han podido decir al respecto es que no bastaban como prueba para afirmar que la faz de nuestro planeta respondiese a tales contornos y tal distribución de tierras yagua. Sin ern­bargo, ahí están los diseños, y también para los científicos re­sultaba paradójico que un simple empleado de arbitrios hubiera podido llevarlos a cabo, describiendo las épocas, la evolución y las razas desde hace tres millones de años hasta hoy.

Mapa número uno: el continente Mutolteca

El primer diseño se refiere al continente Mut. Según las descripciones halladas, el diseño refiere el estado de la Tierra hace aproximadamente 2.953.000 años.

Según otras explicaciones del señor Siragusa, alusivas a este punto, la vida animal debió aparecer sobre nuestro planeta hace unos cinco millones de años.

En la época a que se refiere este diseño. el continente Mut era el de mayor superficie y ocupaba el centro del planeta. En realidad no se llamaba Mut, sino Mutolteca.

la raza que habitaba dicho continente central era la raza roja. De ella han derivado las civilizaciones de diversos países sudamericanos y de ella provinieron las culturas maya y azteca.

Pertenecía al mismo período y existía contiguo a Mut el continente Ciá. Era de inferior extensión y estaba habitado por raza amarilla. Se situaba en el entonces polo Norte, y a dicho continente perteneció lo que actualmente llamamos Asia. La cultura oriental, en su raíz, partió también de aquella época.

El tercer continente era el de Groenlandia, y estaba habita­do por la raza blanca.

Existían enormes extensiones de tierra sin colonizar. Como veremos en posteriores relatos, el continente Mutolteca fue destruido por la caída de una de las lunas. Y resultó una con­secuencia de la desviación del eje magnético de la Tierra el progresivo y acelerado rompimiento y deriva de continentes que en aquellas épocas tuvo comienzo.

Según afirmación del propio Eugenio Siragusa, las especies humanas no aparecieron en estos períodos como consecuencia de un proceso de evolución de especies inferiores animales. sino que fueron traídas del exterior ya formadas y evolucio­nadas.


Mapa número dos: desviación del eje magnético

la desviación del eje magnético de la Tierra tuvo lugar apro­ximadamente hace dos millones de años. la desviación no se produjo de modo progresivo, sino de un modo brusco y repen­tino. Fue una consecuencia del choque de una de las lunas con el continente Mutolteca.

El impacto provocó el hundimiento del continente Mutolteca y una desviación en el eje magnético de la Tierra de 45 grados hacia el este en el polo Norte y hacia el oeste en el polo Sur. El efecto inmediato fue una enorme contracción del geoide. Dicha contracción tuvo como consecuencia el hundimiento de la mayor parte de la superficie terrestre.

En un segundo momento el geoide comenzó su dilatación y su asentamiento. adaptándose a su nuevo ángulo de rotación. y este nuevo movimiento provocaría la aparición de nuevas tierras sumergidas.

Con el movimiento de dilatación se iniciaría también el fe­nómeno llamado de la -deriva de continentes, fenómeno más o menos progresivo que hoy todavía se deja sentir. aunque en ínfima escala número tres: período lemuriano. Inmediatamente después de la contracción del geoide, se inicia su dilatación y, como consecuencia, la deriva creciente de los continentes, la ruptura de las tierras emergidas y su separación, produciendo una nueva imagen del globo.

En esta nueva faz había desaparecido totalmente el conti­nente Mutolteca, exponente de una de las culturas más avan­zadas de nuestro planeta. Millones y millones de seres pere­cieron bajo las aguas. El nivel del mar subió más de tres mll metros de altura. La intervención de los seres-dioses proceden­tes de las Pléyades, sirvió para dirigir a los supervivientes ha­cia los lugares más altos y seguros. Mientras tanto, el geoide se asentaba con enormes temblo­res y se iba provocando la lenta emersión de la compacta corteza terrestre. El planeta permaneció envuelto largo tiempo por una inmensa capa de nubes, provocadas por los continuos vapores de la masa ígnea de los volcanes en erupción, al con­tacto con las aguas marinas. En este vuelco, uno de los satélites que orbitaban en torno a la Tierra se precipitó en el Pacífico, destruyendo literalmente el continente Mut. La isla de Pascua y otras islas en el mar de. océano Pacífico no son más que vestigios de las zonas más altas de aquel continente desaparecido, que tenía enormes cordilleras. Algunos de sus picos más elevados alcanzaban una altura que iba de los 9.000 a los 12.000 metros sobre el nivel del mar. En contraposición al hundimiento de la corteza terrestre del Pacífico, emergía imponente y majestuosa una nueva tierra con cadenas montañosas. Eran los continentes de Africa y América en su período compacto.


El fenómeno de la deriva de continentes ha sido seguido y estudiado hace largo tiempo por mí. A causa de la gran dila­tación que se iba produciendo en la masa del geolde, el conti­nente de las dos Américas unidas comienza a separarse de Eurasia y Africa. Se perfilaba la imagen del período lemurlano, que comen­zó hace dos millones de años y de donde Irían produciéndose nuevas desviaciones de los continentes y nuevas formaciones de continentes jóvenes. Uno de ellos sería la Atlántida. La división de los continentes y la distribución de las razas humanas en el período lemuriano estuvo determinada por los supervivientes de la gran catástrofe.


América del Norte y América del Sur continúan unidas en este período. Europa y África también. Asia y Australia comien­zan a destacarse. La unión entre las Américas y Eurasia tiende a ser cada vez menor, hasta cristalizar. en una separación de­finitiva.


Las razas se distribuían así:

- En el norte de América, Europa y Australia, la raza blanca.
- En Sudamérica y en todo el sudoeste de África, la raza roja, oriunda del continente Mutolteca. - En el sudeste de África, la raza negra.
- En el este de Asia. la raza amarilla.


Sobre el período lemuriano sobrevendría una constante y progresiva deriva y ruptura de continentes. Ello conduciría a un nuevo período cultural y humano: el período atlantídeo. La cultura atlantídea y la imagen del geoide en este período están mucho más próximas a nuestra civilización. En realidad, nosotros somos los herederos. Por esa razón trataremos este tema en los capítulos cuarto y quinto. La era mutolteca fue a la lemuriana lo que la lemuriana a la atlantídea y lo que la atlantídea a la adámica, que es la nuestra.












La storia di Eugenio Siragusa