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4 de octubre de 2010

Superiores Desconocidos - Hermandad Blanca versus Hombres de Negro- Débora Goldstern

Superiores Desconocidos
"Hermandad Blanca versus Hombres de Negro"
Débora Goldstern





Continuando con la saga de nuestros enigmáticos Superiores Desconocidos, hoy presentamos en Crónica Subterránea, un nuevo relato sobre nuestros esquivos controladores humanos, que nuevamente tiene como escenario a la República Argentina.

Creemos que no es casual, que tantas narraciones sobre apariciones de estos misteriosos personajes, tengan a esta parte del continente sudamericano como sitio de elección. Quién haya seguido las publicaciones que venimos editando sobre el tema, reconocerá un lazo invisible vinculando a estas historias aparentemente inconexas.

Para ilustrar nuestra presunción elegimos un capítulo, del fascinante Portal 66./33 - El Código Secreto entre el Mago inglés John Dee y La Argentina, libro de nuestro colega y amigo
Julio Vidal, quién fuera entrevistado por esta autora en su oportunidad, y al cual pedimos autorización para citar este capítulo, en exclusiva para los lectores del blog.

Aquí veremos como la idea de una guerra no declarada y mantenida oculta, es el eje que parece sustentar estas extrañas apariciones, desafiando por momentos toda lógica posible.





CAPÍTULO DOS
¿HOMBRE DE NEGRO O CONTACTADO?

No he podido olvidar, a pesar del tiempo transcurrido, aquel mediodía del mes de septiembre de 1993, en el hospital pediátrico de Chilecito, mientras regresaba de asistir a un recién nacido en un parto, fui llamado de urgencia para atender a seis adolescentes de entre 13 y 14 años que habían sido picados por avispas de las llamadas africanas.


El cuadro era impresionante, los seis estaban llorando, desesperados, revolcándose por el piso, con evidentes signos de reacciones alérgicas, edematizados (hinchados), con dificultad respiratoria, tres de ellos graves, con el agregado del susto generalizado en todo el personal de enfermería y sus familiares. Ante semejante situación tan repentina y con tantos pacientes graves a la vez, sobre todo en un pequeño hospital que para aquel entonces atendía una población infantil de 7000 pacientes por año, inmediatamente tuvimos que aplicar algunas dosis de adrenalina a los tres que tenían su vida comprometida por el peligroso edema de glotis (inflamación de la glotis, conducto superior de aire en la tráquea), lo que de no mejorar por la acción de la adrenalina, me obligaría a realizar una traqueotomía a cada uno, para salvar las vidas sobre todo de los tres pacientes más graves.


Gracias a Dios, en los tres hizo efecto inmediato la acción terapéutica de la adrenalina; y así se salvó la vida de aquellos muchachos, los que quedaron internados en observación, hasta el día siguiente, en mi guardia. Entre ellos estaban los hijos de dos compañeras de trabajo, auxiliares de medicina. Por información de otro colega médico, ya estaba enterado de que a una de aquellas compañeras le había acontecido años atrás un extraño hecho relacionado con los ovnis. Esa noche que estuvo internado su hijo, fue la oportunidad para preguntarle sobre su historia, y así me relató lo que recordaba sobre lo acontecido allá por el año 1979. Eloisa de N. es profesional auxiliar de la medicina, trabaja en servicios de salud en Chilecito, provincia de La Rioja desde hace más de 20 años y ésta es su historia:

Corría el mes de julio del año 1979, estaba embarazada de seis meses de mi primer hijo, (casualmente uno de mis pacientes picado por las avispas, de 14 años), y me encontraba por viajar desde la Terminal de ómnibus de la ciudad de Córdoba hacia Chilecito (la segunda ciudad más importante de la provincia de La Rioja). Por aquellos tiempos, la única empresa que realizaba este viaje salía a las 22.00 de Córdoba y llegaba a las 06.00 de la mañana a destino.


En los momentos previos al abordaje del colectivo, siempre tuve la sensación de estar siendo observada por alguien y no podía vislumbrar quién podía ser. Unos instantes antes de subir al colectivo, pude observar a un hombre alto, de tez morena, inusualmente tostado para la época (pleno invierno), de cabellos blancos peinados hacia atrás, vestido de impecable traje negro, que me observaba con una indisimulada avidez y que también parecía que iba a viajar en el mismo vehículo que yo. Me ubiqué en mi asiento del lado de la ventanilla (numerado). El espacio contiguo estaba vacío y al instante en que se puso en movimiento el ómnibus, al pie del asiento desocupado estaba el hombre de traje negro, quien amablemente me preguntó si no me molestaba que ocupara el lugar contiguo al mío.


Entre dudas y temor acepté que se sentara a mi lado. Habrían pasado unos diez minutos cuando de repente sin ningún diálogo previo me hizo una pregunta que me sorprendió:


¿Qué opina usted de la transmisión de pensamientos?


Al escuchar su extraña pregunta, no supe qué responderle al principio, luego vacilando le contesté:


Debe ser verdad que existe la transmisión de pensamientos. Inmediatamente me dijo: Piense en una palabra.


Como yo estaba del lado de la ventanilla, aunque era de noche, por la luz de la luna llena pude ver unas vacas en el campo, al costado de la ruta, antes de pasar por Carlos Paz.

Usted pensó en la palabra vacas me dijo inmediatamente.


En ese instante comencé a tener más miedo, a lo que el extraño individuo expresó: No tenga temor, todo es energía, observe...“ mientras apoyaba la palma de su mano derecha sobre el respaldo del asiento de la fila anterior".


Inmediatamente la retiró, quedando plasmada una luminosidad fosforescente que sobresalía en la penumbra del lugar con la forma y el contorno de su mano, que persistió por un par de minutos. En esos instantes mi ansiedad y temor iban en aumento. Luego, inexplicablemente me sentí tranquilizada y comenzamos a tener una conversación muy fluida que se prolongó durante casi toda la noche que duró el viaje.


Sobre los temas que tocamos, gran parte ahora no los recuerdo, pero fue una conversación amena, recuerdo que me explicó sobre el funcionamiento del aparato de ultrasonido que yo había comprado en Córdoba y que traía en ese viaje sin que yo le hubiera dicho que estaba en un paquete sobre el portaequipajes. Acertó mi edad y el nombre del perfume que usaba aquella noche. Me habló sobre la energía que emanan las pirámides, las que tienen las medidas en escala de la pirámide de Keops. También me explicó sobre las propiedades curativas de los colores, sobre todo del color naranja, entre otros temas que hoy en este momento no recuerdo.


De lo que no me he olvidado es que al estar llegando a Chilecito, me preguntó si creía en la existencia de los ovnis y la vida extraterrestres Le dije que podrían existir, entonces expresó que existe una guerra entre los hombres de la hermandad blanca y los hombres de negros, pero no hizo referencia a cuál de los bandos pertenecía y en ningún momento me dijo su nombre, y si me lo dijo, no lo recuerdo.

Lo que sigue es lo que yo nunca olvidé del relato de Eloísa:

Yo no entiendo nada de coordenadas geográficas ni de portales, pero lo que me dijo aquella vez, aun en el día de hoy no lo he podido olvidar y no sé por qué, creo que por lo fácil de recordar esos dos números, se lo repito a usted tal cual me lo dijo él: Crea usted o no, esta noche a las 22.30 va a poder ver una flota de cinco naves que van a pasar de sudeste a noroeste, vienen desde el portal del meridiano 66 paralelo 33, así que la invito a que los observe, salga al patio de su casa y mire al cielo...

Una vez que terminó de decirme esas palabras, ya estábamos llegando a la Terminal de Chilecito, eran las seis de la mañana, se despidió dándome un apretón de manos, descendió del colectivo, aparentemente sin equipaje, y se perdió por la calle La Plata, en dirección arriba hacia el oeste. Al descender, me esperaba mi esposo, le relaté rápidamente como pude lo que me sucedió. Mi esposo quiso conocerlo o por lo menos ver cómo era este hombre.

Ya en el auto, dimos varias vueltas por los alrededores de la Terminal y no pudimos dar con el extraño personaje, a pesar de que en Chilecito, en esa época y por esas horas, los pocos transeúntes que había por la calle eran fáciles de ubicar, pero no pudimos encontrarlo, tampoco pudimos observar ningún vehículo taxi o particular por la zona. Sin olvidar sus últimas palabras, aquella noche a las 22,30, tengo que confesarlo, no me animé a salir al patio, tuve miedo.... En cambio, mi marido sí salió a la hora convenida y pudo observar cinco puntos luminosos como grandes estrellas, una delante y las otras cuatro detrás, dispuestas en forma de V, en dirección sureste-noroeste, en perfecta formación, que se desplazaban lentamente sin emitir ni escucharse ningún sonido, desapareciendo por detrás de la cima del cerro Famatina (cerro de 6800 m, ubicado en la precordillera de los Andes, al oeste de la ciudad de Chilecito).

La vida de Eloísa ha continuado tranquilamente sin ningún cambio, y desde aquella vez jamás ha vuelto a ver ni saber nada sobre aquel extraño hombre vestido de negro (¿o contactado?). El proyecto original de este libro contenía esta historia y el otro relato anterior, pero lo que pudimos investigar a posteriori a través del más que importante dato de las coordenadas geográficas del meridiano 66 y el paralelo 33, dados por el supuesto hombre de negro, abrieron un insospechado e inesperado abanico de información, la que así como nos sorprendió y nos sigue sorprendiendo en cada momento, esperamos que también en nuestros lectores produzca la natural y humana sensación de estar ante una historia tan real como mágica en los entresijos misteriosos del tiempo/espacio que nos rodean, a veces imperceptible e invisiblemente.

La simpleza aparente de esta historia, casi una anécdota con visos de misterio, habría pasado desapercibida, directamente al olvido, mas un detalle en las últimas palabras del hombre vestido de negro antes de despedirse de Eloísa, quedaron resonando en mi memoria y mis oídos como una clave: (66./33) vienen del portal meridiano 66, paralelo 33 para conectar hechos aparentemente aislados en distintos lugares y en el tiempo, que presentan una conexión invisible, con una manifiesta frecuencia, siguiendo una franja geográfica de 400 Km. de ancho a lo largo del meridiano 66 Oeste (del 64 al 68) presentando una de las casuísticas más importantes, en los últimos 30 años, de avistamientos de ovnis, encuentros cercanos del primer al tercer tipo y experiencias relacionadas con el conocimientos de lugares bajo la superficie del planeta en estas regiones a lo largo de la Cordillera de los Andes. Y lo más inquietante y revelador de esta historia es su relación con el punto geográfico mencionado por el supuesto hombre de negro situado exactamente en la encrucijada del meridiano 66 (Oeste) y paralelo 33 (Sur). Después de doce años de haber escuchado este relato y por un impulso realmente inesperado, comencé a indagar en mapas de nuestro país, sobre la localización del punto, y como todo llega, después de tanto tiempo pude encontrar y localizar el lugar. Quizás en los momentos anteriores a este descubrimiento no había llegado la oportunidad del momento de su revelación, arcano misterioso en el manejo de los tiempos por la inteligencia oculta que mueve los hilos de nuestra realidad, o lo que llamamos destino.


Primera revelación o descubrimiento:

La localización del Portal del meridiano 66 oeste, paralelo 33 sur, corresponde exactamente al lugar llamado dique La Florida, en la provincia de San Luis (Argentina), donde tuvo lugar en el año 1978 un encuentro cercano del tercer tipo. Allí ocurrió el descenso de una nave y la breve caminata de su tripulante ante seis testigos calificados. A esta historia la repasaremos y la analizaremos en detalle, ya que se trata del primer encuentro cercano del tercer tipo denunciado (único en el mundo) ante las autoridades policiales argentinas, debidamente documentada y reconocida oficialmente, donde también entraron posteriormente en escena los extraños hombres de negro, lo que daría indicios sobre la supuesta contienda entre éstos y la mencionada hermandad blanca y la existencia de otros ocultos motivos bien desconocidos para el común de los mortales. Los hombres de negro y la hermandad blanca de alguna manera tienen su particular forma de medir fuerzas en aquella contienda en el cielo. Sobre el tripulante de la nave que descendió a la vera del dique La Florida en San Luis, diremos que se trataba de un individuo de cabellos rubios, tez blanca, enfundado en un traje luminoso, protegido su rostro tras una escafandra transparente de cristal, con un saludo que denotaba un mensaje pacífico al mostrar las palmas de sus manos hacia adelante, esbozando además, según los testigos, una dulce y sutil sonrisa ratificando de alguna manera sus buenas intenciones.

Casualidad o causalidad, aparentemente quienes manejan información sobre estos acontecimientos prescinden evidentemente de rutas u otros puntos referenciales, ya que las localizaciones de los lugares se basan en elementos invisibles pero permanentemente presentes, como lo son las coordenadas geográficas. Esta historia en un principio iba a ser un relato más de nuestro libro, pero las implicancias que trascienden a ambos ámbitos geográficos tan diferentes como son el dique La Florida y Chilecito, y la mención numérica, matemática y geográfica del lugar del descenso del ovni con la caminata de su tripulante en La Florida, han motivado que este relato determine la acumulación, en un solo Punto, la encrucijada del meridiano 66 Oeste y el paralelo 33 Sur, de una sucesión de insospechados e inesperados elementos que por mucho tiempo permanecieron ocultos a la vista de todos y que por ventura del destino nos ha tocado en suerte por estos momentos cruciales para el conocimiento de la humanidad, darlos a conocer al público en general.

TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS©

30 de agosto de 2010

Superiores Desconocidos - Sistema de Control en la Tierra II - Débora Goldstern

Superiores Desconocidos
Sistema de Control en la Tierra II
Débora Goldstern





Hoy presentamos un nuevo relato que continúa la saga de los Superiores Desconocidos, donde el sistema de control se vuelve a revelar en todo su esplendor. Nuevamente el escenario elegido es Sudamérica, con base en la República Argentina.

La historia pertenece a un astrónomo Damián Mast, quién rememora el suceso acaecido hace ya unos cuantos años, y en el cual volvemos a encontrar situaciones que se repiten en cuanto al accionar de esta misteriosa organización, de la cual decimos opera en la tierra, y que está fuertemente vinculado al "enigma de los enigmas," el fenómeno ovni.

Atienda el lector-.

Se que estuvieron allí
Damián Mast


No fue hasta que me decidí a escribir esta historia, que tomé conciencia de hasta qué punto lo que ocurrió aquella tarde influyó en mi futuro. Pero ese análisis lo haré en otro lado. Me cuesta creer que hayan pasado tantos años y recién hoy me disponga a contarla. Trataré de ser lo más objetivo posible, aunque el tiempo, ya lo sabemos, hace de las suyas.

Debería hacer la salvedad, nuevamente, de que estos son los hechos como los registró un muchacho de doce años que jugaba al fútbol y a los juegos de su Commodore 64, como cualquier otro muchacho de su edad. Y tenía una agencia de detectives.

De la agencia Julián & Damián, detectives y su destino ya les conté en otra ocasión. La maldita costumbre que tienen los niños de hacer las cosas por vocación, sin buscar el rédito económico, debe haber sido la causa de la disolución —ahora que lo pienso— de tan noble empresa. Aunque eso ocurrió mucho tiempo después de aquella tarde en que, sentados frente al monitor de la computadora, por el rabillo del ojo vi la Luna llena a través de la ventana del balcón. Eran las tres de la tarde.

No recuerdo a qué habríamos estado jugando. Lo que sí recuerdo es que era multijugador, es decir, juega uno y luego le pasa el joystick al otro. Julián estaba totalmente concentrado en el juego. Yo, sorprendido por mi visión de la Luna en plena siesta, buscaba en el pedazo de cielo que me dejaba ver la ventana, algún rastro de esa luz. Obviamente, no había nada. Era imposible ver la Luna a esa hora y a una altura tan baja sobre el horizonte. Además, no había sido la pálida Luna que se suele ver de día, sino un disco muy brillante.

“Hubiese jurado que acabo de ver la Luna”, le dije a Julián que seguía enfrascado en el juego. No me prestó ninguna atención, “y era algo muy brillante, muy raro”. Ver la Luna no parece ser algo que justifique mi sorpresa, aún a esa hora de la tarde, pero, movido por una extraña curiosidad, me vi rápidamente asomado al balcón del tercer piso de calle Wheelwright donde vivíamos con mi familia, frente al río Paraná.

Por aquellos años, antes de la construcción del Parque España, frente a mi departamento estaba el ferrocarril abandonado. Uno cruzaba la calle y se encontraba con un paredón de cuatro metros de alto y muchas cuadras de largo, construido por los ingleses a fines del siglo XIX. Detrás de ese muro, el cual sólo se podía traspasar por un par de entradas separadas unas tres o cuatro cuadras, se encontraban las vías del ferrocarril. Luego de atravesar vagones abandonados que servían de refugio a varios linyeras, había un conjunto de galpones. Hoy, esos galpones han sido transformados en restaurantes y bares de cierto lujo, pero aquella tarde en que me encontraba asomado al balcón buscando la Luna, aún eran utilizados como depósito de botellas en medio de las instalaciones abandonadas del ferrocarril. Ladrillo rojo, techo a dos aguas al más puro estilo inglés, sólo tenían en su interior montañas de botellas vacías en cajones. Pasando esos galpones, empezaba la barranca del río Paraná que terminaba, diez metros más abajo, con los muelles de pescadores. A ambos lados del depósito que estaba justo frente a mi balcón (ver foto al final), había dos montañas de botellas. Fueron esas botellas las que, de repente, se iluminaron como si un sol hubiese nacido detrás del depósito.

La luz fue creciendo paulatinamente hasta aparecer por encima del galpón y luego se apagó, de forma tan sutil como había empezado. Me quedé mirando fijamente, para ver si mis ojos no habían sido engañados por algún reflejo extraño, sintiendo el corazón latir bajo mi camisa. “Julián”, llamé con voz neutra, casi profesional —me gusta pensar ahora—, al ver nuevamente cómo se iluminaba todo lo que estaba a los lados del depósito y luego desbordaba luz por encima del techo a dos aguas. Para cuando Julián salió al balcón, la luz se había apagado nuevamente. “Hay algo detrás del galpón”, le dije señalando en dirección al río, “algo que ilumina todo lo que está ahí detrás”. No es que Julián no me creyera, sino que “algo” es un término demasiado amplio para generar curiosidad. La cuestión es que al cabo de unos minutos oteando el horizonte, Julián volvió a entrar en el departamento. No había introducido medio cuerpo, cuando aquel sol volvió a crecer. “¡Ahí!”, grité, “¿lo viste?”. Esta vez, con Julián nuevamente junto a mí en el balcón del tercer piso de calle Wheelwright, lo que sea que estaba detrás del galpón del ferrocarril comenzó a latir.

En menos de cinco minutos ya estaba barriendo la zona con los viejos prismáticos de mi abuelo. Julián me miraba excitado, atento a cualquier detalle que no se pudiese percibir a ojo desnudo. Sostenía en sus manos, lista para disparar, nuestra cámara de fotos: una clásica Kodak pocket de película 110. No debería extrañar al lector la celeridad con la que reunimos el equipo. Al fin y al cabo, éramos detectives.

A excepción del depósito, todas las instalaciones, desde el muro que daba a la calle hasta la barranca, para la fecha en que ocurrieron los hechos que narro, estaban completamente abandonadas. Si bien había unos caminos, empedrados con adoquines de la época de los ingleses, utilizados muy de vez en cuando por los camiones que cargaban y descargaban las botellas, la zona sólo era transitada por pescadores dirigiéndose a los muelles. La frecuencia con la que la luz latía iba en aumento. Fue entonces cuando Julián me tironeó del brazo, en silencio, señalando hacia la derecha. Al bajar los prismáticos, veo que por uno de los caminos se acercaban rápidamente, a juzgar por las nubes de polvo que dejaban atrás, dos autos negros. Un Renault 18 y un Peugeot 504. Recuerdo perfectamente la imagen de esos autos que parecían ir corriendo un rally, dentro del círculo recortado de la óptica. Al llegar frente al depósito, frenaron abruptamente, derrapando y, con los autos aún en movimiento, todas las puertas se abrieron al unísono. Se bajaron como en una coreografía muy ensayada, los ocho pasajeros al mismo tiempo. Cuatro de cada auto, incluidos los choferes, dejando las puertas completamente abiertas. Todos vestían trajes, con saco y corbata de oficinista, totalmente negros.

Me doy cuenta que mi corazón, veinticinco años más viejo, está excitado como el de aquel niño que miraba, alternando entre los prismáticos y su vista directa, como tratando de comprobar si no era el instrumento el que estaba alucinando, a dos grupos de cuatro hombres cada uno, que corrían con coordinación casi militar hacia la parte de atrás del depósito. Afuera el viento arrecia. Parece ser una típica tormenta de verano. Unas ramas golpean mi ventana, la que no puedo evitar vigilar cada tanto, y me devuelven al presente. Muy lejos de aquella luz que latía cada vez con más intensidad y con mayor frecuencia. Los hombres de traje negro de oficinista, que habían abandonado sus autos negros frente al depósito con sus cuatro puertas abiertas de par en par, desaparecieron a la carrera en dirección a la luz.

Y ahí cometimos un error nada digno de dos detectives. Muchas veces se plantea el juego intelectual de viajar con la máquina del tiempo al pasado y encontrarte con tu “yo” más joven. El juego consiste en responder, sin revelarle tu identidad, qué consejo le darías. Por mi parte me arrodillaría para que nuestras miradas queden a la misma altura, lo tomaría de los hombros y le diría: “Estudia lo que se te antoje, ve a donde quieras, no le confieses tu amor a ninguna de las chicas con las que sueñas y soñarás cada noche y cada mañana, si no te animas, pero por lo que más quieras en el mundo, la tarde del 13 de setiembre de 1983, sepárense. Que quede uno de ustedes en el balcón y el otro suba a la terraza solo.”

Recorrer los siete pisos que separaban el departamento de la terraza, corriendo por la escalera para evitar las demoras del ascensor, nos llevó menos de tres minutos. Desde el décimo se puede observar toda la isla que se despliega frente a Rosario, cruzando el Paraná. Nos quedamos un rato masticando la bronca en silencio, mirando hacia abajo, la cámara colgando inútil de la muñeca de Julián, yo sosteniendo los prismáticos a la altura del pecho. A unos doscientos metros bajo nuestros pies, podíamos ver el galpón del ferrocarril custodiado sólo por unas montañas de botellas. Ninguna luz. Ningún auto.

Sin apuro, con la certeza de que no encontraríamos nada, bajamos y cruzamos el paredón que separaba la calle del ferrocarril. Una de las entradas se encontraba a pocos metros de mi casa. Atravesamos las vías escudriñando cada metro cuadrado. Me detuve un rato frente al depósito, mirando los adoquines con el recuerdo de los autos negros derrapando. Julián ya estaba llegando a la parte trasera del depósito, así que me apuré para alcanzarlo y compartir el momento de algún posible descubrimiento. El depósito, del lado que da al río, tenía una galería con techo de chapa. Entre la galería y la barranca quedaban unos veinte metros. Luego de caminar un rato en círculos, pateando piedras y contemplando la escasa maleza que crecía entre los intersticios de las baldosas rotas, decidimos que ahí no había ningún rastro o pista de lo que había sucedido hacía menos de una hora. Volvimos a casa derrotados, impotentes, sintiendo que frente a nuestras narices ocurrían cosas que no éramos capaces de entender, pero teníamos la obligación de investigar. Aunque no sabíamos cómo. La sensación de que ahí terminaba todo y de que nunca sabríamos nada de la extraña luz, nos duró hasta la mañana siguiente al abrir el periódico local.

La Capital, el diario más importante de la ciudad, titulaba en una de sus páginas interiores, dentro de un recuadro pequeño, abajo a la derecha, “OVNI sobre la ciudad de Rosario”, y continuaba el artículo “Ayer por la tarde, varios lectores de este diario se comunicaban con nuestra redacción para informar que estaban viendo una extraña luz moviéndose en el cielo rosarino. Las autoridades del aeropuerto informaron a este medio que no se ha registrado ningún fenómeno anormal”. En la escuela fue el comentario de todos. Varias personas habían sido testigos de la “extraña luz en el cielo”, incluyendo a mi maestra que contaba muy sorprendida: “Se movía de un lado a otro a una velocidad increíble. Cuando una la miraba, parecía como si se escondiera detrás de los edificios. Era como si tuviese inteligencia”. Con Julián nos mirábamos sin decir palabra, asintiendo con la cabeza y sonriendo.

Recuerdo que lo que más llamó mi atención en aquel momento, fueron los comentarios acerca del comportamiento inteligente de la luz. Era lo único que no cerraba en los hechos. ¿Cómo puede una nave ser conciente de que una mujer, de entre más de un millón de habitantes, tendiendo la ropa en su patio, cada tanto la detecta en el cielo y esconderse como un hada jugando en el bosque?

Esa pregunta me persiguió por muchos años hasta que me topé en Internet con un sujeto que hablaba de dos hipótesis diferentes. Mi problema era que hasta ese momento yo sólo había conocido la del pelotón de tuercas y tornillos.

Supe de la existencia de los “Hombres de Negro” muchos años después.

Quiénes son estos personajes, aún no lo sé. Me cuesta creer que de ser extraterrestres o no pertenecer a esta dimensión, necesiten movilizarse en un Renault 18. Lo cierto es que algo buscaban frente a mi casa aquella tarde.

He vuelto un par de veces, pasados muchos años, a caminar junto al río entre los bares y restaurantes que ocupan la zona. Si van por Rosario, sepan que en ese lugar ahora está la parrilla Don Ferro. Me suelo quedar de pie, sobre la barranca, mirando la gente que ríe y toma cerveza. Me pregunto si sabe qué ocurrió ahí hace veinticinco años. Obviamente que no, nadie lo sabe. Bueno, en realidad hay quienes sí saben. La brisa en la rivera del Paraná es cálida, pero no puedo evitar sentir, cuando estoy parado allí, un leve escalofrío en la espalda. La sensación de ser observado la conocemos todos.

22 de julio de 2010

Superiores Desconocidos - Sistema de Control en la Tierra - Débora Goldstern

Superiores Desconocidos
Sistema de Control en la Tierra
Débora Goldstern




Quién haya seguido hasta ahora Crónica Subterránea, sabrá de nuestra observancia hacia el accionar de una misteriosa organización, cuyo rastro venimos siguiendo desde hace algún tiempo.

Bautizados por nosotros como Superiores Desconocidos, sus actividades tienen como objetivo principal la interferencia casi siempre silenciosa en la evolución humana, aunque a veces, y si las circunstancias lo ameritan, se hacen visibles en algunos casos particulares, escenificando un comportamiento que en la mayoría de los casos no deja de ser desconcertante.

Si repasamos el menú del blog, encontraremos autores como David Tansley, Jean Robin, William Bramley, Jacques Bergier, Fabio Zerpa, así como nuestro colega y amigo Guillermo Giménez, quiénes a través de sus trabajos brindaron pautas sobre estos enigmáticos emisarios oscuros.

Dentro de esta agenda de control, podemos mencionar a Asthar Sheran del cual publicáramos recientemente un artículo. Claro que seríamos unos completos hipócritas, si no reconociéramos a Jacques Valle como uno de los principales precursores del tema, inaugurado en su magistral "Pasaporte a Magonia", obra a la cual le debemos una urgente revisión.

Muchas veces en el tratamiento de la cuestión extraterrestre enunciamos nuestra desconfianza acerca de los supuestos habitantes espaciales, que algunos suponen de tanto en tanto arriban a nuestras latitudes. Claro que cuando corremos el paradigma estelar, y hablamos de un sistema de control con base en la tierra donde una parte del fenómeno ufo responde al mismo, se hace difícil para la mayoría del público creer que nuestro planeta “es propiedad de algo o alguien”, que no solo manipula consciencias, sino que hasta retrasa nuestra evolución.

Sin embargo no es menos cierto que para comprender el porque del secretismo sobre civilizaciones desaparecidas, que según algunos indicios se remontan más allá del diluvio, así como la destrucción sistemática de información que venimos denunciando, y que tienen un patrón común donde aparecen vinculados estos Superiores Desconocidos, los cuales también presentan funciones de vigilantes terrestres, es necesario recurrir al ocultismo, tantas veces mencionado en nuestros trabajos.

Al penetrar en viejos anales esotéricos podemos ir comprendiendo la naturaleza de nuestros “controladores” o “dueños del mundo” por expresar un término por cierto mal citado, por aquellos dedicados a la “gran conspiración”, que generalmente no llegan a descifrar las reales cabezas que actualmente manejan nuestros hilos.

Por cierto que no solo la Tierra está bajo los efectos de estos enigmáticos “todopoderosos”, sino que el resto de nuestro sistema solar también cae bajo su influencia, lo cual lleva a cuestionar una vez más la visión extraterrestres, ya que como venimos diciendo el problema es mucho más vasto.

Examinemos estos dos pasajes bajo la mirada atenta de Helena Petrovna Blavatsky.

Doctrina Secreta II – Simbolismo Arcaico Universal





"El origen de la Guerra en los Cielos y de la Caída tiene, en nuestra opinión, que buscarse inevitablemente en la India, y en un tiempo quizás mucho más remoto que el que los relatos puránicos dicen sobre el particular. Pues el Târakâmaya fue de una época posterior; y en casi todas las cosmogonías se da cuenta de tres Guerras distintas. La primera Guerra tuvo lugar en la noche de los tiempos, entre los Dioses y los (A)–suras, y duró un Año Divino222. En esta ocasión las Deidades fueron derrotadas por los Daityas, bajo el mando de Hrâda. Pero después, debido a un artificio de Vishnu, a quien acudieron en demanda de auxilio los Dioses vencidos, estos últimos derrotaron a los Asuras. En el Vishnu Purâna no se ve intervalo entre ambas guerras. Sin embargo, según la Doctrina Secreta, tiene lugar una Guerra antes de la construcción del Sistema Solar; otra, en la Tierra, cuando la “creación” del hombre; y una tercera Guerra tuvo lugar al final de la Cuarta Raza, entre sus Adeptos y los de la Quinta Raza, esto es, entre los Iniciados de la “Isla Sagrada” y los Brujos de los atlantes".

Antropogénesis – Doctrina Secreta III





"Satán es el “Ungido Querubín” de siempre... Dios creó a Satán, la más hermosa y sabia de todas sus criaturas en esta parte del su Universo y lo hizo Príncipe del Mundo y del Poder del Aire … Fue él colocado en un Edén que fue muy anterior al Edén del Génesis … y de un carácter totalmente distinto y más substancial, parecido a la Nueva Jerusalén. Ásí, Satán, siendo perfecto en sabiduría y hermosura, no tiene por imperio nuestra tierra, sino todo el sistema solar… Ciertamente, no nos ha sido revelado ningún otro poder angélico de mayor ni aun siquiera de igual divinidad. El mismo Arcángel Miguel es citado por judas, como conservando hacia el Príncipe de las Tinieblas el respeto debido a un superior, por más malvado que fuera, hasta que Dios ordenó formalmente su deposición.”

Creemos son dos extractos claves y que arrojan mucha luz a nuestra problemática. Vemos mencionado la figura de Satán, tan deformada por el cristianismo así como guerras celestes entre estos detentores de nuestra creación y donde se demuestra como desde el inicio de nuestra vida en el planeta, fuimos objetos de intervención, que afirmamos continúa extendiéndose a nuestros días. Sin embargo esto es un tibio esbozo que esperamos desarrollar a futuro. Diremos para compensar que a esta pata debe enlazarse la Hermandad Blanca, otro término de por si deformado y mal asimilado, quiénes serían la contracara y uno de los objetos de nuestra búsqueda.

Presentamos si un relato más actual, de la genial pluma de Héctor Picco, citado también por Crónica Subterránea, que recoge una narración más que inquietante sobre los Superiores Desconocidos, mostrándolos en todo su esplendor.

Los hombres de Negro en la Argentina y el Triángulo de las Bermudas.





El Extraordinario Caso de Faruk Alem

Investigador eximio, técnico químico, hombre que conoce todos los secretos de la electricidad, constructor de aparatos de radiónica y psicotrónica y sobre todo, en corta y prolífica trayectoria, profundo indagador y realizador en el terna OVNI, el Maestro Faruk (como mucha gente agradecida por sus enseñanzas lo reconoce) hombre nacido en Tartagal (Pcia de Salta, Argentina) actualmente con 58 años de edad, casado, 2 hijos, fue pionero en la divulgación masiva del terna extraterrestre: su programa "Rumbo a Omega" se emitió por LV 8 Radio Libertador de Mendoza en forma ininterrumpida durante tres años, en los tiempos de su residencia en aquella provincia andina. Corno Presidente de la Regional Cuyo de la Federación Argentina de Estudios de la Ciencia Extraterrestre (FAECE) durante el período 1977/80, organizó en la ciudad de Mendoza un gran Congreso Internacional en diciembre de 1980; por su gestión personal vino por vez primera a Sudamérica el "papa de los OVNIS", el Dr. Joseph Allen Hynek, acompañado por otro investigador mundial muy notorio, el Dr. Virgilio Sánchez Ocejo (Miami, USA), en aquellas históricas jornadas de difusión de lo insólito que comenzaron y culminaron de manera inesperada: FARUK ALEM inauguró el Congreso, anunciando su retiro del tema ...

Diez y siete años después, este relato escrito de su puño y letra quizá explique aquella sorpresiva actitud de uno de los expertos más notables y, por sobre todo, HONESTO, de Latinoamérica:

... Este hecho aconteció entre los años 1975/76, en la ciudad de Mendoza, lugar donde yo residía por aquel tiempo.

Por ese entonces, el que suscribe investigaba conceptos avanzados de la energía biológica y había logrado construir cinco modelos distintos de cámaras Kirlian, para lograr fotografiar la citada manifestación energética. Luego de tomar unas mil fotografías de plantas, insectos, manos y pies de personas, etc, comprendí que para profundizar la teoría debía trabajar sobre un sistema de visualización directa, prescindiendo de la fotografía inanimada. Era, pues, necesario recurrir a la cinematografía o al video; la primera era una posibilidad viable pero antieconómica, la segunda sería lo ideal, pero la tecnología disponible en nuestro país la hacía irrealizable: recuérdese que por aquel tiempo no existía aún la T. V. en colores en la Argentina.

Pero la suerte, para mi bien o mi mal estuvo momentáneamente de mi lado ... Un viejo amigo que había residido en los EE.UU., al regresar a nuestro país trajo un televisor color entre sus cosas, y como le resultaba inútil por no existir aún la transmisión en colores en la TV nacional (realizada recién para la difusión del Campeonato mundial de Fútbol del año 1978) decidió quedar bien conmigo obsequiándome el enorme aparato. Hasta ahí todo marchaba perfecto para mis planes investigativos; el problema angustiante era que no poseía cámara de video-color y conseguirla era imposible por aquellos años.

Empero, ya era difícil detenerse por tal contratiempo, máxime siendo como es mi insistir a prueba de infortunios: logré con el tiempo construir una especie de inter -fase generadora de video-color sin necesidad de una videocámara. Las experiencias dieron resultados inesperados: no sólo visualizaba la energía biológica sino "algo más" que sobrepasaba el límite de mi comprensión. Había mantenido totalmente el secreto de estas investigaciones y la reserva no era para menos: cualquier teoría que se me ocurriera publicitar por aquellos años desacreditaría la seriedad con la que era conceptuado en mi profesión de radiotécnico y experto en electrónica, fuente de mis ingresos financieros. Ya estaba teniendo serios problemas económicos por falta de trabajo; me dedicaba por ese entonces a la reparación de instrumentos electrodomésticos, y cualquier comentario mío sobre mis profundos resultados investigativos que fuera mal interpretado dañaban sensiblemente mi reputación técnica y persona que eran excelentes en el medio. Un problema lamentable me acucia familiarmente: mi esposa enferma de asma alérgica, y sus problemas de salud agravan mi precaria economía. Pero no termina ahí mis desgracias, ya que un animal muy querido, mi hermoso gato muere en circunstancias tan extrañas que me invitan a la reflexión, d porque sucedían estos hechos. Había abandonado mi investigación durante varios meses, tratando de sobrevivir con trabajos precarios que apenas lograban sustentarnos, hasta que un día dos buenos contratos de servicios iluminan un poco aquella, oscuridad económica en la que estaba sumergida mi existencia.

Una noche, luego de haber cumplido una jornada de ardua tarea me dispongo a regresar a mi hogar, siendo aproximadamente las 22 horas PM. Ingreso al ómnibus que me llevaría a casa; luego de abonar mi pasaje me ubico, como era mi costumbre, en el último asiento, cercano a la puerta de descenso; el vehículo transitaba prácticamente vacío, había solo un pasajero, quien se sentó en el primer asiento, conversaba trivialidades con el conductor, mientras yo iba sumergido en mis pensamientos, meditando sobre la buena fortuna de conseguir más labores ... El micro se detuvo ante el rojo del semáforo, justo en una es quina en la cual doblaba hacia la derecha; en ese instante una voz muy clara: contundente resuena en mis oídos:

-¿quieres trabajar? Entonces debes hablar con NOSOTROS ...


No soy persona de asustarme fácilmente, y en lo primero que pensé fue que alguien me estaba gastando una broma mediante algún artificio electrónico, pero rápidamente comprobé que a la voz sólo la escuchaba yo: no había ningún equipo de sonido oculto y a mi alrededor nada se modificó.El transporte reanuda su marcha y, al atravesar la esquina siguiente aminora su velocidad para detenerse en la parada próxima, en ese instante oí que de nuevo la voz, diciéndome:

-iBajá en esta parada y conversemos!



Más bien que indicación parecía una orden. De un salto me incorporé de mi asiento y oprimí el timbre de descenso; el ómnibus se detuvo y descendí rápidamente a la calzada tenuemente iluminada por la luz de mercurio de la calle. Y allí, frente a mí, estaba EL ... Y me dijo a modo de saludo:

-Hola, te estaba esperando, gracias por venir, te invito con un café en ese bar cercano a la esquina ...

La voz era la misma que habló en el interior del micro.

-No te conozco, ¿quién eres? -quISE saber, algo confundido.

-Ven, te lo explicaré todo en la mesa del café ...



El tono me resultó confiable; caminamos algunos metros hacia el bar, donde sólo había como clientela tres personas que observaban un programa de TV y debatían sobre los pormenores del asunto que veían; un mozo salió de los fondos y se dirigió a nuestra mesa con caminar pausado, solicitándonos al llegar que íbamos a consumir.



-Dos cafés -ordenó mi fortuito "acompañante".

Asentí con la cabeza, mientras el empleado se alejaba a cumplimentar el pedido observé por primera vez los rasgos Y vestimenta del individuo. Tenía la sensación de estar frente a un funcionario de la lejana India por los rasgos de su rostro. Su pelo era renegrido, peinado hacia atrás con suave ondulación; vestía ambo gris oscuro, camisa blanca, corbata muy fina de color bordeaux. Nada hacía presumir alguna maldad en aquel hombre que me observaba sonriendo mostrando una dentadura blanquísima ...

Le ofrecí un cigarrillo; él lo rechazó con un "no fumo". Luego encendí mi pitillo y "organicé" una pregunta mental; antes que la hicieran mis labios, él la respondió:

-Te conozco de hace mucho tiempo, seguimos de cerca tu trabajo de investigación en todos los campos que te dedicas, especialmente en tu último logro de tratar de visualizar energías no convencionales ... Estás muy cerca de lograrlo, y eso es muy preocupante para NOSOTROS, ya que pondrías en peligro "El Gran Programa" de evolución normal de esta civilización ...

Yo oía atentamente, mientras revolvía el azúcar de mi café, y pensaba: "esto es la broma de algún loco mesiánico que ha logrado espiar mis trabajos ... " El sujeto sonrió con jactancia de telépata y replicó:

-Nadie sabe de tu trabajo, sólo NOSOTROS, yeso nos ha dado una cierta seguridad para confiar en tí, sabemos que no persigues fama o gloria y todo lo haces por obra y gracia de la ancestral curiosidad de la que estás dotado ...

Cuando me decidí por fin a hablar, le expresé:

-Voy a hacerte tres preguntas y deseo tres respuestas concretas para no perder mi tiempo sin comprender; los interrogantes son estos: quiénes son Uds? ¿qué es eso del "gran programa? y ¿qué tengo que ver yo con todo ésto? y "él" respondió enseguida:

-NOSOTROS somos como una especie de tutores de la humanidad, cuidamos que todos los planes del Gran Programa sean cumplidos, y no dudamos en intervenir en cualquier lugar y momento. No pertenecemos a ninguna religión, culto o ideología política que se practique en este mundo, pero si tenemos que influir lo hacemos sutilmente, valiéndonos de ellas, utilizando su poder y dominio ... en lo que respecta al Gran Programa, es algo parecido a lo que Uds. llaman "destino", pero este concierne a toda la humanidad de este planeta y trata sobre las etapas de evolución que deben cumplir en el concierto universal; el Gran Programa lo ejecutamos NOSOTROS, existe el Mediano Programa que lo realizan los políticos y las religiones de este mundo, y luego el Pequeño Programa, ejecutado por las comunidades, ciudades Y pueblos con su devenir cotidiano. En el Gran Programa están los hechos que deben cumplirse en cada etapa; estos se interrelacionan con el "mediano", y luego se buscan a los ejecutores del "pequeño"; normalmente todo se realiza en ese orden, salvo aquellas situaciones que por "accidentes" involucren la corrección del Gran Programa. Ahora bien: Tus investigaciones de visualización y comprobación científica de la existencia de energías inteligentes en otros planos o dimensiones no están programadas para esta década, su divulgación crearía graves problemas de corrección del Gran Programa, ¿te imaginas reacción de las grandes religiones y gobiernos tecnificados ante esta situación? Inclusive tu integridad física podría estar en peligro por obra de fanáticos -que los hay- dispuestos a cualquier cosa en defensa de sus credos ...

El hombre tomó un respiro mientras sorbía el café, sin despegar su penetrante mirada de mi rostro, mientras mi cerebro cumplimentaba otra pregunta: si Uds. son tan poderosos, porqué no me eliminaron, mientras tantas personas que están en lo mismo que yo desaparecen sin dejar rastros o son víctimas de crímenes inexplicables que luego quedan impunes?

- Verás -me respondió, otra vez "leyendo" mi mente- Tenemos el poder de hacerlo y te enviamos una advertencia, produciendo una enfermedad en tu esposa; también eliminamos misteriosamente a tu gato, y por último te creamos un problema económico para limitar tus movimientos y posibilidades de continuar en tus Propósitos. No avanzamos más porque no podemos, tú estás inserto en el Gran Programa, lo que ocurre es que te adelantaste en el tiempo ... Sin embargo, si logramos convenir contigo para que abandones esas investigaciones por unos veinte años, para ese tiempo la Humanidad ya estará preparada para esos descubrimientos, los que transcurrirán sin pena ni gloria, como tú podrás ver en el futuro; luego, si aún lo deseas, proseguirás con tus investigaciones ... Encendí otro cigarrillo, una fría atmósfera de silencio nos envolvía; me daba la sensación de que el individuo extraño no mentía, pues hubo otros hechos de los que también habló, pero por precaución (dijo) no comentó si eran acertados. Por último le interrogué:

- y bien, si abandono esto, ¿que pasa conmigo?

-Nada -respondió- Te dejamos tranquilo, y tu existencia seguirá su curso normal ...

-Bien acepto -le expresé- y espero trabajar como en mis buenos tiempos para emerger de mis problemas económicos ...

-Sabia decisión la tuya, y lo demás depende sólo de tu esfuerzo; NOSOTROS ya no intervendremos ...

Extendió sus manos apretando la mía, como cerrando el pacto.

Luego se incorporó de su silla, llamó al camarero y abonó la consumición. Después con una leve sonrisa debilidad en su boca, manifestó: -quizás en otra ocasión nos encontremos para conversar sobre otros acontecimientos, pero deberán pasar algunas décadas de tu vida ...



Salimos hacia el aire fresco de la noche; el hombre volvió a estrechar su mano con la mía y me dijo:

-Cuídate; nos volveremos a ver...

Se dio vuelta, y ... desapareció de la visión de mis ojos, luego de caminar unos cinco metros, por la calle perfectamente iluminada! En ese momento pensé haber vivido una alucinación, pero al mirar hacia el interior del bar vi las dos tazas de café en la mesa donde ambos habremos estado sentados ...

Hoy recuerdo Que allá por el año 1986 me enteré Que en Europa (más precisamente en Alemania) ya se habían logrado unas imágenes grabadas en video de supuestos rostros de personas fallecidas Que aparecían en el transcurso de las investigaciones. Algunos nombres de esos aparatos son: Spiricom y Transcomunicador.

Los Tiempos se cumplen, pero sin pena y sin gloria ... Como "El" me predijo.



La Leyenda de Atlántida - El Comienzo de los Dioses Pt 4-5



9 de diciembre de 2009

Guillermo Giménez - Entrevista Exclusiva - Débora Goldstern

Guillermo Giménez
Entrevista Exclusiva
Débora Goldstern©




Los lectores de Crónica Subterránea conocen a Guillermo Giménez, quién a lo largo del año fue un colaborador recurrente de nuestro sitio, del cual venimos publicando sus trabajos sobre el Egipto milenario que revelan a un investigador minucioso y profundo, sorprendiendo con cada entrega.

Pero este estudioso de la tierra de los Faraones, es además un impresionante ufólogo, que se inició desde muy joven, como a continuación veremos, y que actualmente preside como moderador, dos de las listas más importantes: Planeta Ufo y Foro Paleoseti. En este reportaje que hoy damos a conocer en carácter de exclusivo, Guillermo Giménez, no solo se extiende sobre sus estudios en Egipto, sino que además habla por primera vez sobre el estado de la ufología en Argentina, país que actualmente impulsa un proceso de desclasificación en la materia.

Tenías 13 años cuando comenzaste a transitar el camino de la ufología. A una edad en que los jóvenes piensan en aventuras y romances, vos te encontrabas escribiendo para la mítica Cuarta Dimensión, dirigida por
Fabio Zerpa. La pregunta inicial sería, ¿cuál fue el disparador que te introdujo en el complejo mundo de los ovnis?

Mi interés en el Fenómeno OVNI surge durante el verano de 1977 en la ciudad de Necochea, Provincia de Buenos Aires, Argentina, cuando íbamos con mis padres y hermana en nuestro vehículo rumbo a la playa en horas de la noche bajo un cielo totalmente estrellado y ante decenas de testigos, mi padre observa un gran objeto que iba de Sur a Norte. Allí todos lo observamos, era un perfecto objeto de color “blanco-amarillento” de forma alargada que surcaba el cielo en forma silenciosa destacándose en la noche limpia sólo iluminada por las estrellas. Tiempo después descubro que era un objeto de idénticas características a lo fotografiado por la Sra. Elle Fortune el 16 de octubre de 1957 en cercanías de la base de Holoman de la USAF en Nuevo México. A partir de allí mi vida cambió por completo, comencé a buscar y a leer casos ufológicos preguntándome el porqué de su presencia. Me contacté con decenas de investigadores de la Argentina y el mundo, comencé a investigar casos en mi ciudad y zona, encontrando los más variados casos ufológicos, me hago amigo del Padre Segundo Reyna quien me brinda su amistad y con quien compartí durante años mucha información, y así con gran cantidad de investigadores del mundo entero. Y fue la querida Cuarta Dimensión que me permitió a mis 13 años escribir mi primer trabajo que fue para mí muy importante ya que la más destacada revista de la época requería de mis trabajos. Fabio me abrió las puertas al mundo de la ovnilogía. Vinieron varios investigadores a mi casa en Necochea sorprendiéndose todos por mi corta edad y por la calidad de mis trabajos publicados. A partir de allí hice un gran recorrido escribiendo para decenas de revistas y páginas webs y hoy he viajado por el mundo, en más de 20 oportunidades, (recorriendo toda la Argentina, América, el Caribe, Europa, Africa, etc. etc) buscando y encontrando verdaderos casos de encuentros OVNI, con el avistaje de sus tripulantes y las huellas improntas dejadas por estos objetos. Casos con testigos ubicados a miles de kilómetros entre sí y con características muy similares. Todo esto, no da lugar a dudas de que “algo” nos está visitando desde hace mucho tiempo ...

Aunque investigaste muchos expedientes, fue el
Caso Vidal que hizo tu nombre más conocido en el ambiente ufológico. Es sin duda uno de los sucesos más revistados, y también polémico. Tu informe suscitó mucha repercusión y concitó nuevamente la atención en un tema, que para muchos colegas sigue siendo caso no cerrado. ¿Qué te motivó a estudiarlo, y cuál crees fueron tus aportes?

El caso Vidal es uno de los tantos casos de la Argentina que acaparó la atención al mundo entero. Una familia que es teletransportada desde una ruta bonaerense hacia México. Luego vienen las idas y venidas del mismo ... testigos no localizables, supuestos silenciamientos ... que sumaron más misterio al propio caso. Era sin duda el mejor caso OVNI de teletransportación que había sucedido en nuestro país. Ya lo había leído en numerosos libros y siempre se mantenía el misterio acerca de los protagonistas y sobre el caso en sí, “perdiéndose todo en un manto de silencio …” Años atrás leo las reinvestigaciones de Alex Chionetti y tiempo después las de Alejandro Agostinelli quienes descubren que todo el caso se basaba en una farsa, que era para promocionar una película de la época. Quise indagar más y me dedique por lleno al mismo. Nunca pude localizar a los protagonistas, eran supuestos de supuestos ... nunca pude localizar al vehículo que dicen estaba quemado ... al contactar a otra familia que se mencionaba en el caso, ellos negaron por completo su intervención en el mismo. Me escriben otros investigadores y me dan nuevas pistas ... las recorro e indago por todo Buenos Aires, y nada de nada ... todos negaban su participación ... Hasta me acerco a los Servicios de Inteligencia y más de lo mismo. Ya que había una pista que indicaba que “algo” había en aquellos lugares … pero igual … nada de nada …

Me dan nuevos nombres y apellidos y los ubico en una provincia del Oeste argentino. Allí otra véz ... nada de nada, el caso se desmoronaba cada vez más ... Ninguna pista pudo darnos un dato fehaciente, real de quiénes fueron los protagonistas y menos de lo que había sucedido. Hasta que un Director de cine confirma por diversos medios (revistas y TV) que él junto a otros periodistas habían armado el caso Vidal para promocionar su propio film que se trataba de un caso de teletransportación con actores hoy conocidos. Decido publicar el caso y provocó lo que me imaginaba. Tuvo amplísima repercusión mundial, fue traducido a varios idiomas y el mundo entero descubriría que el Caso Vidal era una farsa. No hay pista alguna de su real episodio y es el día de hoy que lo sostengo, a pesar del maltrato que tuve por parte de varios colegas al publicar el mismo.

Esto me generó lamentablemente varios enfrentamientos pero la verdad es ésta. El caso no existe.

Lo destacable de todo es que hay que reinvestigar, hacer nuevas investigaciones y encontraremos en ellos nuevas pistas que nos deparará grandes sorpresas. Considero que la ufología argentina salió airosa de todo esto, demostrando que nuevas investigaciones dan por farsa al mismo. Que el mejor caso de teletransporte argentino nunca existió, y se dio a conocer, mostrando la verdad de los hechos. La ufología debe depurarse y como también sucediera en Brasil, con el famoso caso de las fotografías de
Barra de Tijuca, Río de Janeiro, obtenidas supuestamente el 7 de mayo de 1952 por los reporteros Ed Keffel y Joao Martins de la revista O Cruzeiro, donde también se demostró por reinvestigaciones de algunos investigadores que todo era una farsa. Durante años el más famoso caso brasileño era todo una mentira. La ufología brasileña nació con una mentira y así lo dicen los colegas hermanos. Todos debemos depurar a la ufología desenmascarando casos como éstos, separando la verdad de la mentira, para poder así emprender una divulgación e investigación seria del Fenómeno.

Hablemos de ufología Argentina. Nuestro país por su ubicación geográfica siempre tuvo un papel destacado en cuanto a causística mundial, y por ser además una de las pocas regiones donde se evidenció la presencia de “tripulantes”, que en algunos casos descendieron de los “aparatos” y hasta interactuaron con los testigos. En cuanto al trabajo bibliográfico publicado, muchas de las primeras obras editadas sobre el tema, se notan influenciadas por las hipótesis esgrimidas desde el norte, o sea los Estados Unidos, siendo escaso el desarrollo local. Sin embargo esta primera camada de investigadores, más conservadores en el planteo de sus hipótesis, lentamente en los últimos años está siendo reemplazada por una nueva rama de pesquisadores, que aunque menos “intelectuales en comparación de la generación anterior, están igualmente revolucionando la ufología local, rompiendo con viejos esquemas. ¿Coincidís?


La Argentina es sin duda uno de los países más ricos en actividad ufológica y de visitas de sus tripulantes junto a Brasil y Chile. Encontramos aquí los más variados casos de encuentros a lo largo y ancho del país. En una misma región encuentros con seres de distintas características y tipos de encuentros. Hoy contamos con muchos y serios investigadores que están llevando a cabo una rica actividad investigativa del tema.

Las camadas actuales se han desprendido de las influencias del Norte del continente, llevando a cabo nuevos y serios estudios. La actividad de presencias de tripulantes en nuestro país es muy destacable. Podría citar numerosos casos, tanto sucedidos en esta parte de la costa bonaerense como en el resto del país. Encuentros asombrosos con entidades tan diversas en una misma región.

Puedo nombrar el caso de aquí de Necochea donde el 31 de agosto de 1978 una familia de la
Estancia La Dulce es protagonista de la visualización de un gran OVNI que se desplazaba por sobre los árboles y por sobre las líneas de alta tensión en plena noche de tormenta. Era tal la luminosidad que expandía que parecía que la misma atravesaba las paredes de la casa. En momentos se produce un corte de energía sobre la estancia y son la familia Arias quienes observan con asombro y miedo las evoluciones de este objeto que producía un zumbido similar al de una turbina, un objeto de gran tamaño y de forma ovoide con varias ventanillas que estaba a varios metros de su casa.. En un momento del objeto parten dos luces que se desplazan en diversas direcciones de la zona, y esquivando obstáculos, entidades amorfas que flotaban a varios centímetros del suelo y que tenían dos grandes luces de color rojo como ojos eran observadas por los testigos. Fue tanto el temor que deciden esconderse y al cabo de unas horas vuelven a mirar y ya nada había en el cielo, ni OVNI ni extraños seres. Estas entidades tenían entre 0.70 centímetros y 1 metro de altura, imposibles de definir, amorfas que caminaban flotando dirigiéndose por entre los galpones y silos y finalmente hacia ellos.

Cabe destacar que este tipo de seres es muy poco común en la Argentina, se repetiría un caso similar durante los primeros días de enero de 1988 teniendo como protagonistas a dos jóvenes del Barrio La Serena de Mar del Plata a unos 120 kilómetros de la ciudad de Necochea. Dos casos únicos y muy similares, con objetos muy similares, y con entidades muy similares y únicas en la República Argentina. Objetos de forma ovoide, con ventanillas, entidades amorfas que flotaban sobre el piso, y dos grandes luces rojas como ojos de estos seres. Hasta ahora no hay ningún otro incidente más de este tipo en nuestro país, sólo se dio en esta zona de la costa bonaerense, y no tengo conocimiento de otros lugares del mundo. Por otra parte toda esta región de Necochea y zona aledaña (Miramar, Tres Arroyos, Juárez, etc.), son sitios muy ricos de casuística donde se han producido diversos tipos de encuentros con los tripulantes de los OVNI desde hace ya más de 60 años.


Actualmente un grupo de ufólogos argentinos están llevando a cabo una campaña para presionar al gobierno, a que inicié el proceso de desclasificación
[1] ovni. Muchos países de la región ya consiguieron una apertura en el tema, aunque Argentina parece no tener intención de "sincerarse", en sintonía con el resto de Latinoamérica. ¿Crees sea posible se logre un avance en la materia, o habrá que esperar que la iniciativa salga de USA primero? Esto último lo digo, debido a la dependencia que a mi entender mantienen los militares locales con los del norte.

No creo que el Gobierno esté esperando la iniciativa de los EE.UU para abrir sus archivos. Desde hace años la República Argentina ha tenido un gran interés por los OVNI. Prueba de ello es que ya en 1952 se crea la primera Comisión en el seno de la Marina de Guerra Argentina bajo el mando del Capitán de Corbeta Luis Sánchez Moreno. Tres años después otro militar argentino traduce el libro del Mayor (RE) Donald Keyhoe bajo el título “Platos voladores del espacio”, que es editado por la Biblioteca del Círculo Aeronáutico. El 3 de julio de 1960 el Capitán Hugo Luis Niotti (fallecido poco tiempo atrás) logra fotografiar un OVNI en la provincia de Córdoba, constituyendo ésta una de las evidencias más sólidas de la casuística OVNI argentina.

En 1962 se crea la Comisión Permanente de Estudios del Fenómeno OVNI (COPEFO), por parte de la Marina integrada por los Capitanes de Fragata Constantino Núñez, Omar R. Pagani y los periodistas Eduardo A. Azcuy y Guillermo Gainza Paz. Ese mismo año el Servicio de Informaciones de la Aeronáutica crea su propia División OVNI a cargo del Comandante Juan Alberto Sosa. En 1965 se firman sendos Comunicados Oficiales acerca de la presencia OVNI sobre la Antártida Argentina. Es la noche del 3 de julio, cuando personal militar de las bases antárticas argentinas de Orcadas e Isla Decepción y de la chilena Pedro Aguirre Cerdá, observan las evoluciones de un objeto no identificado de variados colores, teniendo como uno de los protagonistas al Teniente de Fragata Daniel Perisée.

En 1967 la Subjefatura II del Servicio de Inteligencia de Aeronáutica, crea la División OVNI integrada por diversos militares. En 1968 el Brigadier General Adolfo T. Alvarez, que se desempeñaba como Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea Argentina, admite la realidad OVNI. Dijo: "Sino, no sería aviador".Es ese mismo año el Presidente de facto de la Argentina, General Juan Carlos Onganía, decía: "Creo que los platos voladores existen".Pasan algo más de 10 años y es durante 1979.que el Brigadier General Rubens Omar Graffigna, Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea Argentina crea la División OVNI a cargo de los Capitanes Carlos Augusto Lima y Elanio Rodríguez. Sus oficinas funcionaban en el seno de la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (CNIE).

Durante el año 1991 otro militar, el Comodoro (RE) Juan Carlos Mascietti, secretario general del Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas de las Fuerzas Armadas (
CITEFA), junto al Capitán de Fragata (RE) Daniel A. Perissé y el espeleólogo Julio Goyén Aguado ponen en marcha otro grupo de investigaciones. Durante 1997 el grupo CITEFA entrega un dossier de 300 páginas al Ministerio de Defensa donde se concluía acerca de la real existencia OVNI. Por años continuó investigando el fenómeno en nuestro país. Es en 1988 cuando el Poder Ejecutivo Nacional decide disolver la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (CNIE), reemplázandola por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), entrando así en la órbita de Presidencia de la Nación. Durante 1991 un grupo de militares y científicos impulsados por el Ministerio de Defensa Nacional investigan los sucesos OVNI en la provincia de Entre Ríos. Es el día de hoy que sus conclusiones siguen ocultas.

Como se ve, distintos organismos oficiales desde hace ya casi 60 años están interesados en los fenómenos que suceden en nuestro país y es el día de hoy que continúan haciéndolo. La desclasificación debe ser lograda por todos nosotros, pero debemos llevarla a cabo de una manera seria, concordante y unificada entre todos. Nosotros no nos integramos a la organización que hoy solicita su desclasificación por tener diferencias, al igual que muchos otros investigadores argentinos que no se adhirieron por las mismas circunstancias. Brasil logró que se abrieran los archivos a través de largos años de solicitudes, gracias a la seriedad con que se llevó a cabo, viendo hoy el interés por parte de los militares que tenían desde siempre por este Fenómeno. Otros Gobiernos del mundo también lo han hecho, esperando que pronto nuestro país se sume al mismo. Estamos todos atentos a ello. Ya sabemos muy bien que quienes gobiernan la República Argentina, el Fenómeno OVNI les interesa y las fuerzas castrenses están detrás de ella.


¿Porqué PLANETA UFO no participa de la Desclasificación OVNI en Argentina?

PLANETA UFO al igual que PALEOSETI no participan de esta desclasificación ya que consideramos que no se ha llevado en forma correcta. Nosotros como muchos otros investigadores y centros de investigación, te puedo citar como ejemplo a la Fundación Argentina de Ovnilogía (FAO) que conduce el amigo
Luis Burgos, no fuimos invitados por esta organización, lo que nos sorprendió de manera absoluta. Luis que es uno de los investigadores más reconocidos en Argentina, es un investigador de campo de aquellos al igual que todo su grupo fue “ignorado” por quienes organizaron todo esto. Cuando dimos a conocer en PLANETA esta postura, recién ahí nos cursaron las invitaciones, sorprendiéndonos porque algunos de ellos forman ó formaron parte de PLANETA UFO y en ese momento tampoco llevaron a la Lista las informaciones sobre el mismo, nos enteramos a través de otras web acerca de esto ¿Por qué?... No lo sé .. ó sí lo sé ...

Pero sucedió también al mismo tiempo que junto a César Reyes, destacado investigador y Director de la única web en español acerca de las Paleovisitas llamada
Antiguos Astronautas descubrimos que un triste personaje argentino que había sido “expulsado” de ambas listas y de otras también por su conducta y continuas agresiones a varios miembros, había ingresado a PLANETA bajo otro nombre, bajo otra identidad pero manteniendo su correo de siempre. Esto no corresponde, está totalmente fuera de lugar, fuera de ética. Cuando lo dí a conocer públicamente fueron muchos quienes nos apoyaron y se sorprendieron al corraborar esto.

Recibimos decenas de correos, algunos publicados en las Listas dándonos nuestro apoyo por “descubrir” a personas inescrupulosas que tanto daño hacen a la ufología argentina. Pero también, hubo de los otros que consideraron que esto era inoportuno al darlo a conocer ... PLANETA UFO y PALEOSETI tienen como meta informar seriamente y decir la verdad. Aquí la expusimos públicamente. Le guste a quien le guste y no le guste a quien no le guste. La verdad está ahí, totalmente comprobable.
Y así sucedió, tuve varios “altercados” con algunos miembros que decidieron sobre lo dudoso antes que la verdad. Se alejaron de nosotros, pero no importa, hoy sabemos quién es quién gracias a todo esto.

Tanto PLANETA UFO como PALEOSETI salió airosa ante esta situación al develar la misma. La verdad ante todo. Este mismo individuo, que hoy sabemos por la comunicación con otros investigadores, está siendo continuamente advertido por sus actos y por su mala conducta, continúa siendo expulsado de otras listas ... hechos que ya vivimos largamente en PLANETA UFO y PALEOSETI, forma parte de esta organización que solicitaba la Desclasificación y como consideramos que no es nada ético que una persona que fuera expulsada ingresara a las mismas listas bajo otra identidad, MINTIENDO a todos, resolvimos que hasta que no se retire de esta organización, NO participaremos en ella, al igual que muchos otros investigadores argentinos, por considerarlo poco serio todo esto., toda esta situación le da poca credibilidad al mismo. Es muy lamentable pero es así. Lástima que hay buenos investigadores allí... Les pedimos a algunos de sus miembros una respuesta ante esta situación ... han pasado varios meses y nada aún ... sólo hemos recibido algunas comunicaciones través de nuestros correos donde nos informaban de la situación actual que viven con este triste personaje... pero bueno, ellos se lo buscaron ...
Lamentablemente así están las cosas. Las listas más serias de la Argentina, los miembros más destacados, los investigadores argentinos que participan en ellas no forman parte de este pedido de desclasificación, todo por informar con la verdad y pedir que se siga informando con la verdad...

Sabemos muy bien que nosotros estamos en el camino correcto, y nos enorgullecemos de estar en la vereda de enfrente ante todos ellos. Y así opinamos TODOS quienes no participamos de esto. A propósito, ¿qué han hecho? ¿dónde están las informaciones? ¿Cuántas firman llevan ya recolectadas? ... no hay nada de nada ... Nosotros lo hubiéramos hecho de otra manera desde el principio, pero siempre dirigida a TODOS los investigadores al estilo de los amigos del equipo de
Ademar Gevaerd de Brasil que consiguieron así, de una manera seria, constante e integra la Libertad de información por parte del Gobierno. Tanto PLANETA UFO como en PALEOSETI continuaremos desenmascarando a falsos y tristes personajes que se autotitulan investigadores, continuaremos descubriendo falsos casos OVNI informando con la verdad, por más oscura que sea. Todo esto, siempre a favor de la ufología argentina.


Uno de los aspectos más enigmáticos de la ufología, es la presencia de los Hombres de Negros. Es quizás uno de los misterios más desconcertantes, y que comenzó a ser registrado dentro de la fenomenología ovni, en el pasado siglo XX. En Argentina sos uno de los pocos investigadores que profundizó en estas apariciones, que tienen como objeto perturbar a los testigos de avistamientos desconocidos. Supongo que luego de tantos años, tenés alguna pista elaborada que explique estas “intromisiones”

Cuando investigaba en diferentes lugares del mundo los encuentros OVNI me encontraba en ocasiones que los protagonistas de estos casos, habían sido intimidados por extraños personajes al cual se los denominaba Hombres de Negro. Comencé una investigación tras ellos encontrándolos en muchos casos de la Argentina, como así también en Chile, Brasil, México y España, amén de los ya conocidos casos en EE.UU. Pero fueron los casos en nuestro país y en España quienes me dieron el puntapié de su real existencia. Investigué decenas de casos involucrando a estos seres que en ocasiones se comportaban como humanos y en otras parecían que eran monitoreados por algo ó alguien desde algún lugar ... cuya única misión es hacer callar a los protagonistas de un encuentro OVNI y en ocasiones a algunos investigadores del Fenómeno. El primer caso que llegó a mis manos fue por un suceso de persecución OVNI acaecido en mi ciudad en la costa argentina el 29 de agosto de 1962, teniendo como protagonista a un destacado y conocido vecino necochense. El ve como un OVNI aparece sobre la ruta y el campo, viendo un objeto perfecto a muy poca altura, de forma de dos platos soperos superpuestos unidos por sus bordes, mientras unía la ruta La Dulce – Necochea con destino a esta última ciudad.

Un encuentro en plena carretera argentina, situándose el objeto detrás del automovilista para luego perseguirlo en su recorrido y más tarde situarse frente al mismo. Eran aproximadamente las 20.10 horas. El OVNI luego desprende un “rayo de luz” de aproximadamente dos metros de diámetro de color rojo y azulado, a semejanza de un reflector. Este caso fue investigado al día siguiente por un Oficial Principal llegando a la conclusión que el caso era real, redactando un memorándum de gran valor para el aporte investigativo de este incidente. Idéntica conclusión arribaría yo décadas después.

Años más tarde (yo aún no había nacido durante el suceso), indago sobre éste, encontrando al protagonista principal donde advierto su poco interés en hablar sobre el asunto. Sólo mi paciencia y meses de requisitoria y persuasión me concede la entrevista y es allí donde me dice que luego del encuentro OVNI fue visitado por dos extraños personajes vestidos de negro que le dijeron que haga “silencio” acerca de lo vivido, que olvidara lo sucedido y que por supuesto no detallara a nadie más lo ocurrido, ya que algo le podía llegar a a ocurrir … haciendo caso a lo vivido se olvidó del asunto hasta que mi permanente insistencia logró persuadirlo para que me contara el episodio.

Sería éste quizá el primer caso de presencia de Hombres de Negro en la Argentina y acontecido justamente en mi ciudad de residencia. Luego vendrían muchos más casos a testigos e investigadores, haciendo ya público sus presencias. A partir de allí comienza mi investigación hacia “ellos” encontrando numerosos casos tan extraños como fantásticos que en ocasiones roza hasta lo irreal. ¿Quiénes son? ¿qué buscan? y ¿porqué en ciertos casos y no en otros? Sigue siendo un misterio ...

Dejemos por un momento la ufología y pasemos a Egipto, una de tus especialidades. Si los ovnis dividen las aguas entre los investigadores, entre los egiptólogos ocurre otra tanto. Uno de los grandes representantes de esa escisión es el gran esoterista francés
René Adolphe Schwaller de Lubicz, quién decía que la interpretación de los jeroglíficos egipcios no podía tan solo subscribirse a la fonética, sino que debían contemplarse sus aristas simbólicas y ocultistas. Teniendo en cuesta este aspecto, el discurso oficial que intenta validar la historia de Egipto, queda opacado por esta revelación, que supone un replanteo de los métodos de interpretación conocidos en la lectura de los jeroglíficos.

Sin duda alguna se deberá replantear toda la historia egipcia, como así también las de otras culturas, y no sólo en este tema, sino también cuando se habla de la edad de las Pirámides de Gizeh, de la edad de la Esfinge, de quiénes en realidad las construyeron y de la historia de quienes gobernaron después estas tierras. Hoy sabemos muy bién que la historia oficial nos dice una cosa pero en realidad nos deberíamos remontar a muchos años más atrás, miles de años más atrás de lo que se habla. En mi trabajo “
El Proyecto Estelar en el Egipto Faraónico” hablo y me extiendo acerca de este tema.

La datación de las Pirámides es un tema muy controvertido. Tenemos a Champollion quien consideraba que la I Dinastía egipcia comenzaba en el año 5.867 A.C. Años después el egiptólogo Karl Lepsius adelantó la fecha para el año 3.892 A.C. y para el Director del Servicio de Antiguedades Egipcias (1821-1881) estimó el año 5.004 A.C. Otros estudiosos como el Dr. Brugsh considera el inicio para el año 4.400 A.C.

Y así seguimos ... durante la década de 1940 y 1950 se volvió a ajustar la fecha hacia el 3.100 A.C. y para Gastón Maspero, quien fuera el descubridor de los famosos Textos de las Pirámides consideraba más de 7000 años A.C. para el inicio de la I Dinastía. Si nos remontamos al sacerdote egipcio Manetón, quien nos habla de acuerdo a la cronología rescatada por Sixto Africano (para el 221 A.C.) y a Eusebio de Césarea (aproximadamente 264-340 D.C.) de 30 Casas ó Dinastías.

Manetón nos dice que hubo una época mucho más antigua a Menes, quien fuera el Primer Rey de Egipto. Nos muestra tres épocas distintas, al gobierno de semidioses le siguió el de los Reyes de Horus durando unos 15.510 años, luego vino la era predinástica de Reyes quien duró unos 13.777 años lo que va sumando más de 28.000 años antes de Menes ... ¿Entonces? Para Diodoro de Sicilia consideraba un total de 33.000 años antes de Menes, y de acuerdo al papiro de Turín hallado en el Siglo XIX, vendido al Museo de Turín, Italia nos muestra dos épocas que se les adjudica 13.420 y 23.200 años dando un total de 36.620 años. La tercer época antes de Menes aún no puede ser descifrada por el deterioro del documento original.

Vuelvo a preguntarme: ¿Cuál es la datación real?. Sin duda, todo se basa en la subjetividad e interpretación de cada estudioso. Las fechas que se utilizan hoy son imperfectas. No hay duda en ello. Para los egipcios la primera Edad de Oro, la “Primera Vez” cuando los Dioses confraternizaban con los humanos, se llamó Tep Zepi.

Ellos creían que Egipto había sido gobernado durante miles de años por una raza de Dioses antes de que le fueran confiados a los Faraones su poder. Eran los custodios de su sabiduría y leyes, y todo lo que hacían estaba conectado con lo que ellos llamaban Tep Zepi, conocido también como los Tiempos de Osiris. Hoy sabemos muy bien que quienes construyeron las Pirámides lo hicieron pensando en una “relación estelar”, en especial con las estrellas del Cinturón de Orión y la estrella Sirio, que es el lugar cósmico de sus almas. Lo mismo podemos decir acerca de la Esfinge, que su datación actual no es correcta. Sabemos muy bien que la misma no fue construída por el Faraón Kheops como nos dice la historia oficial.

Los estudios reales le dan más de 10.000 años de antigüedad. Maspero, en The Dawn of Civilization, nos dice: “... la Esfinge podía haber existido desde los tiempos de los “seguidores de Horus”, una estirpe de seres semidivinos y predinásticos que, según creencia de los antiguos egipcios, habían gobernado miles de años antes que los Faraones históricos”. También se han descubierto varios túneles debajo de ella y algunas cámaras que conducen a distintas direcciones en Gizeh. Nuevos estudios confirman hoy que el desgaste que presenta hoy a la Esfinge fue producida por gran cantidad de agua, y no por la acción del viento como se creía. Pero, ¿cuándo llovió copiosamente en aquella región? Las pruebas geológicas llevadas a cabo le dan unos 7.000 años como mínimo de antigüedad ...
En mi trabajo: “
La Esfinge, Centinela de Gizeh” me explayo mucho más al respecto.


A diferencia de otros estudiosos que escriben sobre Egipto sin conocerlo, tuviste la suerte de visitarlo, y poder desarrollar mejores conclusiones sobre los interrogantes en ciernes. Sin embargo, al observador privilegiado tanta riqueza visual debe resultarle difícil como para poder elaborar un pensamiento objetivo, sobre el verdadero significado de estas construcciones. En tu caso personal ¿pudiste lograr esa distancia?

He logrado mantener una objetividad acerca de esto, ya que habiendo estudiado y visitado “in situ” estos lugares uno puede sacar sus propias conclusiones. He visitado Egipto, recorriéndolo de punta a punta, caminé por sus desiertos, ingresé a sus Pirámides, estuve navegando por el Río Nilo, visité en reiteradas ocasiones sus Museos, estuve frente a sus monumentos, ingresé a sus Templos admirando así la riqueza propia de esta destacadísima cultura, enriqueciéndome día a día en todos mis viajes. Estuve de día y de noche en Gizeh admirando estos fantásticos monumentos confirmando de esta manera que esta región de Gizeh es producto de otra civilización que se ha perdido en la noche de los tiempos. Existe allí una verdadera “conexión estelar” como lo afirmara el Ingeniero
Robert Bauval años atrás. No hay duda alguna que algo sucedió y estos perfectos monumentos de la 4ta Dinastía egipcia según la historia oficial, quedaron como protagonistas de una civilización perdida, sólo las estrellas titilantes fueron las testigos mudas de esta civilización que las construyó y luego desapareció.


Además de ufólogo y estudioso de Egipto, estás actualmente moderando dos de las listas más importantes de la Argentina,
Planeta Ufo y Foro Paleoseti, que reúne de por si a los investigadores más prestigiosos. Y la pregunta de manual que me surge es: ¿cómo se hace para equilibrar opiniones tan disímiles, sin morir en el intento?

Desde hace años, me enorgullezco en Co-Moderar dos de las listas más importantes de la República Argentina, como lo son PLANETA UFO que coordino junto a Christian Quintero y PALEOSETI con el destacado César Reyes, que son sin duda las listas de mayor actividad que existen hoy en día, destacándose por su seriedad y calidad de aportes, consideradas hoy como las mejores listas de Hispanoamérica. Volcamos aquí casos y encuentros de nuestro país y del mundo. Contamos con centenares de miembros del mundo entero y de las más variadas características, investigadores, entusiastas, científicos, militares, profesionales (de distinta índole), amas de casa, protagonistas de encuentros, escritores de prestigio internacional, etc.etc. que juntos estudiamos y analizamos un fenómeno que desde hace milenios nos visita. Es a través de estos diferentes miembros que todos aprendemos de todos y sabemos y debemos así escuchar y equilibrar nuestras consideraciones.

En estas Listas hemos descubierto y mostrado al mundo entero casos de gran connotación mundial, con sus evidencias y razones, que luego fueron levantadas por revistas del mundo entero, como así también hemos dado a conocer falsos casos OVNI y hemos desenmascarado a falsos investigadores que sólo buscan fama a través de mentiras y pleitos y que tanto daño hacen a la ufología. Como dije anteriormente, debemos divulgar e investigar seriamente a este Fenómeno, dejando de lado a estos tristes y oscuros personajes que le hacen muy mal a la ovnilogía y continuar investigando e informando con la seriedad que siempre nos caracterizó, que siempre destacó ambas Listas.

Una de los eternos enigmas de la ufología y aún sin resolución, es aquel que intenta saber cuál es la procedencia de los ovnis, así como las motivaciones que persiguen. De “donde vienen y porque” son quizás las preguntas que continúan en el nuevo milenio. Y la cuestión es: ¿tenemos ya alguna respuesta?

Durante años la hipótesis extraterrestre era la única que sustentaba este fenómeno. Tiempo después se sumarían otras, como dimensiones paralelas y también intraterrenas. Hoy sabemos lo mismo que hace 70 años atrás ... es decir … ¿de dónde vienen? Sigue siendo pura conjetura. No hay nadie que pueda decir con exactitud su procedencia. Respecto al motivo de sus visitas considero que vienen a investigarnos científicamente, prueba de ello son los casos de visualización de tripulantes de OVNIs llevándose plantas y animales y hasta la especie humana. Hay varios casos de encuentros con tripulantes y humanos donde estos últimos observan como otros humanos y/o animales están dentro de sus naves o bien sus cuerpos, donde han sido estudiados más exhaustivamente. Ya el investigador
Morris K. Jessup consideraba que los tripulantes de los OVNI venían a la Tierra a llevar a hombres y mujeres jóvenes para formar nuevas colonias en distintos lugares del Universo, qué mejor que jóvenes para crear así un nuevo habitat. ¿Hay algo malo en ello?, ¿Acaso Cristobal Colón no llevó aborígenes a España? Es una hipótesis que no debemos descartar ya que presenta varios antecedentes en la ovnilogía mundial.

Un claro ejemplo es lo sucedido el jueves
19 de enero de 1978 en la ciudad de Piranhas, en Goiás, Brasil, cuando un grupo de seis jovencitos se encuentran jugando al fútbol y observan a las 17.15 hrs como “un objeto luminoso, en forma de dos platos superpuestos” cruza por los árboles y aterriza frente a ellos en completo silencio. Cuatro de los seis chicos salen corriendo menos Manoel Roberto y Paulinho Roberto, que son primos y contaban con 11 años de edad en el momento de los hechos. Ellos quedan allí observando el fenómeno. Llega la noche y los familiares no encuentran a sus hijos y los chicos repiten lo mismo, que vieron un OVNI aterrizar y todos corrieron menos ellos. Se hace la denuncia en la comisaría de Piranhas y comienzan largas horas de búsqueda y temor. Sólo algunas horas después un llamado telefónico desde la ciudad de Rondonópolis, en el Estado de Matto Grosso a 500 kilómetros de Piranhas logra calmar las aguas.

Habían encontrado a Manoel, solo, de su primo nada se sabía ni habría de saberse… Manoel cuenta que ven cuando aterriza el OVNI, ellos se quedan como “pegados” a la tierra. Allí ocho extraños seres pequeños los llevan al interior del OVNI donde les realizan diversos tipos de estudios y a él luego de los mismos, lo obligan a bajar mientras que Paulinho queda dentro del OVNI, para no verlo nunca más. Algunas personas ven un extraño objeto muy luminoso sobre Rondonópolis en horas en que es dejado Manoel, al mismo tiempo un corte de energía eléctrico se produce en la ciudad. Hoy a más de 30 años de los hechos el caso sigue igual. Paulinho nunca apareció y son sus familiares y amigos que aceptan como única respuesta posible la intervención OVNI sobre los hechos.

Sin duda el objetivo de ellos es meramente científico. Hay decenas de casos que así lo confirman.


Guillermo Giménez, infinitas gracias!
Gracias a vos querida Débora y sabés que estoy a tu disposición siempre cuando vos lo dispongas.-

[1] El grupo que actualmente impulsa la desclasificación en Argentina se conoce como CEFORA.

29 de julio de 2009

El Misterio de los Hombres de Negro - Guillermo Giménez

El Misterio de los Hombres de Negro
Guillermo Giménez
Última Parte

Continuamos presentando el trabajo de nuestro colega y amigo, Guillermo Giménez[1], quién se desempeña además como moderador de las prestigiosas listas Planeta Ufo y Foro Paleoseti. Valga decir que es un apasionado de los misterios egipcios, de los cuales lleva escrito varios artículos. Vayamos a su parte final.


MÁS EXTRAÑAS MUERTES
EN EL MUNDO UFOLÓGICO


Para el investigador norteamericano Cope Shellhorn, radicado en Bascobel, Wisconsin, EE.UU, también le llama poderosamente la atención la gran cantidad de crímenes misteriosos en el medio de la Ufología .

Muertes por tiros de armas, envenenamientos, suicidios, accidentes, virus desconocidos, estrangulamientos, -entre otras-, forman parte de la lista de muertes de ufólogos en las más diversas circunstancias, y del cual él desarrolló también un trabajo investigativo acerca de estas circunstancias.

Casos recientes como Phil Schneider, Ron Johnson, Ron Rummel, An Livingston y Carla Tunner, entre muchos otros, demuestran que estas muertes de investigadores son una cuestión antigua.

El primero de ellos, fallece el 17 de enero de 1996, estrangulado. Schneider fue un geólogo que realizó y participó de varios trabajos para el gobierno norteamericano, inclusive en la famosa instalación de Bio-Ingeniería de Dulce, en Nuevo México.

Schneider sustentaba que algunos tripulantes de los OVNI, los seres de tipos “grises” trabajaban en conjunto al lado de científicos norteamericanos. Pero en 1979 hubo un desentendimiento y murieron 66 agentes secretos (FBI y Black Berets, Unidad Especial de Soldados).

El mismo consideraba que 11 (once) de sus mejores amigos y colaboradores fueron "asesinados" en los últimos 22 años, todos ellos oficialmente catalogados como "extraños suicidios".

Ron Johnson murió también el 9 de noviembre de 1994, siendo ViceDirector de Investigaciones del MUFON (Mutual UFO Network), contando con 43 años de edad, mientras participaba de un encuentro en la Society of Scientific Exploration en Austin, Texas.

Su muerte, en plena disertación, se mantiene hasta hoy con gran asombro para los participantes y organizadores, y envuelta en un gran misterio. Su último trabajo fue en el Institute of Advanced Studies, con sistemas de propulsión OVNI. Había sido ya funcionario del Earth Tech en Austin, Texas.

Ron Rummel, ex agente de Inteligencia de la Fuerza Aérea Estadounidense se "suicidó" con su pistola el 6 de agosto de 1993.

Era el editor de "Alien Digest" y de acuerdo con las informaciones policiales su arma no presentaba señales de haber sido usada (sin sangre ni huellas digitales). Su revista, sólo alcanzó 7 ediciones, tocaba asuntos sensibles, como las relaciones alienígenas y humanos. Cabe aclarar que Ron Rummel también cooperaba para otro “suicida” como lo era Phil Schneider.

La ufóloga, Contadora An Livingston falleció de cáncer de ovario en 1994. También forma parte de esta lista misteriosa de muertes dudosas.

Livingston era activa colaboradora del MUFON y autora de importantes trabajos investigativos. Ella fue "visitada" por cinco HDN el 29 de noviembre de 1992 en su propia departamento, advirtiéndole que abandone la investigación OVNI. Los describió “a todos vestidos de negro, como casi sin rostros y llevando objetos comprimidos semejantes a linternas”.

La muerte de Carla Tunner, también de cáncer (de mamas) en el verano de 1996.

El periodista e investigador Danny Casolaro, activo buscador del Area 51 se “suicida” en 1991.

Se le suma la muerte de la ufóloga Mae Bussell, también de cáncer, gran difusora de un programa de investigación radial. El astronauta Deek Slayton cuando estaba a punto de dar a conocer públicamente los encuentros OVNI en el espacio exterior.

El capitán Don Elkin, piloto de Eastern Airlines, se “suicida” en la década de 1980. Otro activo buscador de los OVNI. Por más de 10 años, indagó el ocultamiento oficial OVNI.

Más de 30 (treinta) muertes asociadas entre los años 1985 a 1988, todos integrantes de la SDI (Guerra de las Estrellas), como Roger Hill quien se suicida en marzo de 1985 mientras trabajaba para Marconi Sistemas de Defensa. En noviembre del mismo año Jonathan Walsh, empleado de una firma arrendataria de Marconi, fallece en un hotel en extrañas circunstancias.

En octubre de 1986 otro científico Ashad Sharif se agrega a la gran lista ... (también científico de Marconi Sistemas). Matándose supuestamente con una cuerda en el cuello y el otro extremo amarrado a un árbol, para luego entrar a su vehículo y acelerar...

En marzo de 1988 Trevor Knight muere envenenado por “monóxido de carbono” dentro de su auto. Peter Ferry director de Ventas (ambos asociados a Marconi) aparece electrocutado en agosto de 1988 con un cable dentro de su boca.

El mismo mes, el científico Alistair Beckham también fue encontrado electrocutado con 2 cables conectados a su cuerpo y otro dentro de su boca. El era ingeniero de una firma llamada Pleasey Systems de Defensa.

La muerte de David Runyon Jr, en Washington en 1988. Nuevamente suicidio.

Y la lista continúa hasta nuestros días ....


DUDAS EN LA MUERTE DEL MILITAR DE LA OPERACIÓN PRATO

Para el ya citado investigador Cope Shellhorn, se suma otra misteriosa muerte a estos sucesos.

Es el suicidio del Coronel Uyrange B.S.N. de Hollanda Lima en su casa en el condominio Don Vital I, en Iguaba Grande, Cabo Frío, en el litoral de Río de Janeiro, Brasil el 2 de octubre de 1997.

Fue él quien tenía a cargo la Operación Prato, cuya base estaba en el I Comando Aéreo Regional (COMAR) en Belén, proyecto éste confidencial de orden militar (Fuerza Aérea Brasilera, FAB) creado para investigar Fenómenos OVNI, principalmente aquellos sucedidos en Belén (PA) entre septiembre y diciembre de 1977, contando e investigando numerosas evidencias de los fenómenos (fotográficos, fílmicos y físicos), siendo además ellos mismos protagonistas de encuentros OVNI y sondas exploradoras y hasta la visualización de los tripulantes de estos objetos.

En 1997, luego de 20 años de silencio Uyrange Hollanda decidió hablar por primera vez y contar a la comunidad ufológica brasilera, los estudios y experiencias llevadas a cabo bajo su conducción en dicha Operación.

"Los OVNI existen, las Fuerzas Armadas investigan sus maniobras y esconden los casos a la población", comentaba.

Más tarde hacía pública sus afirmaciones en diversas redes televisivas de Brasil (Red Globo y Manchete), y asistió y divulgó por única vez en las Jornadas de UFO-Río desarrollados a finales de 1997 la presencia OVNI en la Amazonia, dando a conocer así la Operación Prato por primera vez a la comunidad toda.

Pero poco después de brindar estos datos, el militar se suicida en su casa ahorcándose con el cinto de su ropa de baño. Así fue encontrado por una de sus hijas en su domicilio, como ya dijimos el 2 de octubre de 1997.

Para los ufólogos Carlos Machado y el argentino radicado en Bahía (Brasil) Alberto Romero, consideran que se trata de "circunstancias misteriosas" las verdaderas causas de su muerte; e informa además este último ufólogo bahiense sobre las visitas y presencias de "personas misteriosas" pocos días antes de su muerte.

Estos se suman a las "dudas" mantenidas también por el ufólogo
norteamericano Cope Shellhorn.





Fotografía del Coronel Uyrange Hollanda Lima en una
entrevista para la Revista UFO de Brasil poco tiempo
antes de su inexplicable "suicidio"


A pesar de que según informaciones de colegas brasileros que nos informaban que el Comandante de la Operación Prato sufría desde hace años de un cuadro depresivo, es sugestivo pensar que luego de 20 años de silencio y cuando da a conocer la Operación de carácter confidencial militar a los ufólogos y al público en general a través de diversos medios, éste se suicide pocas semanas después de brindar estos importantes datos, que confirmaban la realidad OVNI y la presencia de sus tripulantes y el real interés de los militares para investigar dichos Fenómenos, siendo ellos mismos (los militares) muchas veces protagonistas de estos asiduos incidentes OVNI.

¿Suicidio? ó ... ¿se trata de una nueva víctima?, pero ... ¿ de quién?

DESAPARICIONES: ¿EXPLICABLES?

En un poblado esquimal de Anjiku, a 1200 kilómetros al Norte de Churchill, en Canadá, el 16 de noviembre de 1930, los 50 habitantes del pueblo mencionado, desaparecen abruptamente. En sus chozas se hallaron recipientes conteniendo comida sobre el fuego, rifles colocados, como siempre detrás de las puertas, y hasta prendas de vestir atravesadas por agujas que interrumpieron para siempre su labor.

Por una razón que quizá nunca sabremos, hombres, mujeres y niños, abandonaron sus viviendas, sus alimentos, sus perros, sus embarcaciones y atraídos por algo fascinante y desconocido, se esfumaron sobre la tun¬dra helada.

Surge así, mi HIPOTESIS DE TRABAJO: que estos hombres ó sus descendientes, fueron secuestrados por seres inteligentes muchos más avanzados tecnológicamente que nosotros, para ser preparados por medio del "lavado de cerebro", hasta tal punto en anularlos y convertirlos en perfectos androides humanos, para desarrollar alguna misión específica. Recordemos que a los Hombres de Negro, se los describe como seres de raza nórdica, de rasgos PARECIDOS A LOS PUEBLOS ESQUIMALES. Y quien mejor que ellos, siendo seres humanos, no tendrían ningún problema en infiltrarse entre nosotros, sin llamar absolutamente nuestra atención.

Y es a través de ésta, mi hipótesis de trabajo, que la misma es corroborada por el investigador George Smith, del cual cree que "ELLOS" pueden venir del Círculo Polar Ártico, y pertenecer a unas tribus primitivas de indios que evidentemente están controlados por seres ¿espaciales? muchos más inteligentes que nosotros.

Los Hombres de Negro, cuya descendencia son de seres no originarios de nuestro planeta, esta raza (y digo raza, porque están en nuestro planeta Tierra), quizás nosotros mismos los hemos visto caminando en nuestras ciudades, sin percatamos de su presencia.

La pregunta surge sola, ¿están los Hombres de Negro entre nosotros?

LOS HOMBRES DE NEGRO
ENTRE NOSOTROS

Hasta aquí los HECHOS, las PRUEBAS contundentes, vimos sus PRESENCIAS en todo el mundo en las más diversas situaciones, ésta es la REALIDAD que prueba su EXISTENCIA.

Los HOMBRES DE NEGRO, ESTAN ENTRE NOSOTROS.

Ellos están aquí, -observándonos-, vigilándonos, siguiendo nuestros pasos realizando esta "Investigación Paralela" a testigos y/o ufólogos-investigadores del mundo entero.

Estos sucesos se reiteran, inclusive como ya vimos anteriormente en nuestro propio país, la República Argentina, al igual que en Chile, Brasil, México, EE.UU, Canadá, España, Francia, Inglaterra, Nueva Zelanda y otros, citemos como ejemplos incidentes como Caso Dupont, Jarrold, Stuart, Dorsay, Hunt, Gray Barker, Ivan Sanderson, Isla Maury, Neuwork, Dunmer, Point Pleasant, Virginia, Joseph Davidson, Derenberg, Rex Heflin, Charles Mundt, Bruce Cathie, Pedro Muñoz, Official UFO, Dorothy Kilgallen, James Mc Donald, Jim y Carol Lorenzen, Frank Edwards, Paulo de Cavalho-Neto, Brad Steiger, Francisco Jurado, Grant Breiland y N.B., Herbert Hopkins, Peter Krassa, P.A.H., Osvaldo Moro, Osmán Simonini, Luis Anglada Font, Andreas Faber Kaiser, Alejandro Vignati, Integrantes del equipo ONIFE, Fabio Zerpa, Mónica Pérez, Elena Paredes, Héctor A. Picco, Willie Ley, Richard Church, Frank Sully, H.T. Wilkins, Gloria Lee, Della Larson, Dr. Hopkins, Morie Ford, Henry F. Kock, Feron Hicks, y MUCHOS MAS, que no podemos detallar, pues ocuparíamos gran cantidad de hojas, y resultaría además cansador seguir enumerando los mismos.

Pero todos ellos tienen un común denominador: las advertencias, las
amenazas, las presencias, las muertes dudosas, el abandono en la investigación.


Jim y Carol Lorenzen


Y los encontramos no sólo en la Investigación OVNI, sino también en todos aquellos sucesos en que personas han trabajado en forma relevante en “El Conocimiento Oculto”. “Ellos” hacen “desaparecer” a los libros del saber Universal, como lo es el de Estanislao de Guatia, Die Rosenkreuzer, Estudios de los Mahatmas, sus Misterios y su Solución, Zur Geschichte, Einer Reformation, entre otros. Estos han “desaparecido”.

Numerosas personas tienen copias de otros libros, que son catalogados como “prohibidos” por los Hombres de Negro. Como lo son: El Papiro Voynich, Nefer-Ka-Path y el Libro de Thot, Las Estancias de Dzyan y Excalibur, El Libro de la Locura.

Pero los textos originales se han perdido.

Los Hombres de Negro guardan celosamente todos estos secretos ...


“¿Estos testigos, tan dispersos, tuvieron experiencia con criaturas sólidas de otro mundo o de otra dimensión de la realidad? ¿O sufrieron alucinaciones de clase parecida, donde las criaturas pudieran ser una especie de proyección física? Hay notables cualidades de este tipo en los numerosos incidentes descriptos”. Charles Browen (Flying Saucer Review)

Con esto, espero que quede claro sobre lo que viene sucediendo. Estamos siendo vigilados por "algo", y ese "algo" son los Hombres de Negro.

Todos nosotros debemos traspasar la barrera de lo impenetrable y romper todos los obstáculos de la misma. Debemos llegar donde el hombre nunca ha podido llegar. Para ello, es necesario seguir buscando e investigando con metodología científica en regiones en donde aquellos no se arriesgaron, y no llegaron a investigar.

El investigador Gray Barker terminaba su libro, “They Knew Too Much about Flying Saucers”, con un terrible presentimiento: “Tengo la sensación de que algún día llamarán a mi puerta. También lo harán en la de ustedes, a menos que todos lleguemos a ser más sabios y descubramos quienes son estos tres hombres”.

Ese gran buceador español, llamado Antonio Ribera (fallecido en septiembre de 2001) -y que también se ocupó del tema-, comentaba: “Son los que han hecho callar a tanta gente que sabían cosas. Esos caballeros, ¿quiénes son?. Vuelvo a preguntarme. No lo sé”.


Considero que:


EL MISTERIO DE LOS HOMBRES DE NEGRO SIGUE EN PIE. ELLOS ESTAN AQUÍ, -ENTRE NOSOTROS- CUMPLIENDO UNA TAREA AMENAZADORA... ESTA ORGANIZACIÓN QUE ALBERGA EN SU SENO A SERES HUMANOIDES, POSEEDORES DE FACULTADES “ASOMBROSAS”, SIGUEN IMPUNES.

Un enigma más, que viene a sumarse al propio, que es el mismo Fenómeno OVNI.

Sin duda alguna, ya ha comenzado la “batalla” entre los investigadores del Conocimiento Oculto y los Hombres de Negro (HDN) o Men in Black (MIB).

Sólo nos resta esperar ...

A N E X O:

A continuación se detallan dos nuevos episodios vinculados a la presencia de los HDN.

El 1ro. de ellos acontecido en la Provincia de Buenos Aires y en Capital Federal, República Argentina, teniendo como protagonista principal a un investigador conocido del mundo ufológico, que es perseguido por estos HDN. Y en el 2do episodio, dos jóvenes, desconocidos entre sí, observan la presencia de un OVNI, pero no todo terminaba ahí. Extraños episodios con presencias de Hombres de Negro no sólo a los testigos, sino también “molestaron” a quien los investigó, aconteció en la región más occidental del Canadá.

Dos incidentes ocurridos en los dos extremos de un mismo continente, -América- , vinculado a la presencia misteriosa de los Hombres de Negro.

Veamos estos hechos:

LOS HOMBRES DE NEGRO
EN LA ARGENTINA
EL Incidente de Héctor Antonio Picco
Un Reportaje Investigativo de: GUILLERMO DANIEL GIMÉNEZ

Era Septiembre de 1983, cuando una carta, de la habitual y numerosa correspondencia recibida, acaparó mi atención, firmada por un conocido investigador, autor de importantes trabajos sobre nuestro quehacer investigativo.

La misma hacia referencia sobre el tema de mi especialidad: el accionar de los misteriosos Hombres de Negro, el área de mi ardua tarea de investigación hacia esta Conspiración del Silencio.

Comencé mi investigación, mi interrogatorio hacia el protagonista principal, conociendo así, a este excelente testigo calificado, quien ha prestado servicios a una importante entidad de la República Argentina, que para su incorporación requirió el correspondiente informe a Inteligencia, apareciendo su ficha totalmente limpia, de buena reputación.

Aquí he omitido algunos nombres y otros datos, de algunos protagonistas involucrados en estos extraños hechos, ha pedido expreso, no obstante esto, todos los informes obran en mi poder.

Escuchemos al protagonista de este misterioso incidente.


G.D.G.: ¿Cómo te llamas?
T.: Héctor Antonio Picco

G.D.G.: ¿Qué edad tienes?
T.: Cuarenta y dos años.

G.D.G.: ¿Dónde naciste?
T.: En un campo a 10 km de Rancul, Provincia de La Pampa, pero en jurisdicción de Córdoba.

G.D.G.: ¿Qué día?
T.: El 14 de septiembre de 1941, a las 10,15 hrs.

G.D.G.: ¿Cuál es tu profesión?
T.: Por vocación: Escritor. Por sobrevivencia: Tareas de Contaduría.

G.D.G.: ¿Casado?
T.: Sí.

G.D.G.: ¿Tienes hijos?
T.: No.

G.D.G.: ¿Cuándo fue tu primera experiencia OVNI?
T.: Cuando tenía cuatro o cinco años.

G.D.G.: A partir de allí, ¿nace tu interés por el fenómeno?
T.: No. Ni siquiera cuando mi segunda experiencia, el 13 de octubre de 1965, sino un par de años después.

G.D.G.: En 1975 escribís tu primer novela, ¿sobre el Fenómeno OVNI?
T.: Sí, pero no como investigador, sino más bién como recurso literario, hasta un poco burlescamente hacia la tendencia “redentorista” de algunos ovnílogos, que me fastidia por lo cómica.

G.D.G.: ¿Qué hiciste antes del primer hecho extraño?
T.: Nada. Levantarme antes de tiempo, (en ese tiempo yo solo trabajaba por la tarde). Bueno, no tanto eso: Yo siempre me levanté muy temprano. Pero eso sí NUNCA bajaba a la calle a esa hora.

G.D.G.: ¿Qué fecha sería?
T.: Era el mes de Octubre de 1976. No recuerdo el día. Sí la hora, más o menos: Alrededor de las 08,30.

G.D.G.: ¿Qué te sucedió en ese encuentro?
T.: Una mujer que venía en sentido contrario al mío, al cruzarnos en la vereda, me saludó por mi apellido, con extraña expresión, agresiva y burlescamente.

G.D.G.: ¿Cómo iba vestida esa mujer?
T.: De pollera y chaqueta negra. Zapatos y cartera del mismo color en su mano derecha.

G.D.G.: ¿Y su lenguaje era extranjero?
T.: No. Era el habitual de la gente de aquí.

G.D.G.: ¿Su rostro tenía pintura?
T.: No. Como casi todas las mujeres de edad madura.

G.D.G.: ¿Qué estatura aproximada?
T.: 1,60 mts. Quizá algo menos. La deducción la hago comparándola con mi propia estatura.

G.D.G.: ¿Y cuál es tu estatura?
T.: 1,84 mts. Más o menos.

G.D.G.: ¿En qué calle de Buenos Aires aconteció esto?
T.: Billinghurts al 220/30. Entre Cangallo y Díaz Velez.

G.D.G.: ¿Había gente en su alrededor?
T.: En esos momentos no.

G.D.G.: Al día siguiente volviste a encontrarte con esta mujer, ¿qué fue lo que sucedió?
T.: Me preparé para inquirir sobre su extraña actitud del día anterior. Ella me miró desafiante, y en el mismo tono me preguntó: ¿Qué pasa?

G.D.G.: ¿Y ella qué contestación te dio?
T.: Ninguna, pues yo no alcancé a preguntarle nada.

G.D.G.: ¿Siguió caminando normalmente?
T.: Sí. Hasta que llegó a Cangallo, donde giró sobre sus pasos y me miró desde unos 60 metros, como sabiendo que el encargado del edificio y yo, estábamos conversando sobre ella, sobre si sería del barrio o no.

G.D.G.: ¿Qué fue lo que sentiste al acercarte a ella?
T.: La primera vez nada en especial, pues no presentía nada. Ya la segunda vez, una sensación de frío y pánico, la seguridad de hallarme frente a algo desconocido para mi comprensión.

G.D.G.: ¿Cómo eran los ojos de esa mujer?
T.: Muy brillantes, poseídos, yo digo a veces “brillo dorado” aunque no sea exactamente así, porque no sé que otra definición darle a la mirada tan extraña, cargada de amenaza, maldad, odio.

G.D.G.: ¿Qué hiciste luego de verla?
T.: La primera vez, nada. Caminé hacia Rivadavia y regresé enseguida. La segunda vez, continué unos diez o quince pasos más tratando de hallarle una explicación al asunto y luego, recordando que al salir estaba el encargado haciendo limpieza en la entrada y que era un hombre que hacía 10 años que estaba en el puesto y conocía a casi todo el mundo de la zona, volví para preguntarle si la conocía a ella. El me respondió, luego de estudiarla ocularmente, que no. Mi pregunta a él obedecía además a otro motivo: En un momento creí que era una visión sólo para mí, que yo sólo la veía. Esto obedece a un hecho... que quizá sea vinculado al problema: unos tres meses antes, en una madrugada que yo venía casi por el mismo lugar –a lo sumo diez metros más hacia Díaz Vélez- , de repente una mujer, vestida de colores oscuros, pero no negros, se arroja, protegiéndose con ambas manos (como un arquero de fútbol cuando intenta atajar a una pelota que viene a ras del suelo) sobre la vidriera de una mueblería que existía en ese tiempo ahí. Cuando yo paso junto a ella me pide a gritos ¡Ayúdame!. ¡Ayúdame!. Yo lo voy a hacer, pero finalmente desisto por dos motivos, cuando recapacito:
1º Su extraña forma de caer, protegiéndose con ambas manos, para no golpearse. Es decir: me doy cuenta que la caída es fingida.
2º Un matrimonio, con un hijo de la mano que va a cruzar Billinghurst y espera el paso de algunos vehículos para hacerlo evidentemente no advierte el hecho, no lo vé, pues la mujer ha caído a un par de metros de ellos y no hacen ningún movimiento. Me doy cuenta entonces que si voy a ayudarla algo me va a ocurrir, pues esa actitud sólo es visible para mí, los demás no la ven, ¿comprendes?

G.D.G.: ¿Y qué sucedió luego?
T.: Nada. Seguí caminando sin atenderla, cuando me percaté que las personas cercanas no veían lo que yo.

G.D.G.: ¿La has vuelto a ver?
T.: No.

G.D.G.: ¿En qué año enviás tu libro para que concurse en Europa


?
T.: En 1976, para que concurse en el Planeta 1977, que se cierra el 30 de Junio.

G.D.G.: ¿A partir de allí decidís pasar las Fiestas con tu familia e irte a tu pueblo?
T.: No, mi decisión de ir a mi pueblo es anterior, siempre que la situación económica personal me lo permitiera. Es decir: Anterior a los sucesos con la mujer de negro; no como una situación específica de ese año en especial, sino como una posibilidad siempre latente, de ser posible llevarla a cabo.

G.D.G.: ¿En qué lugar de la Argentina?
T.: Mi pueblo es Huinca Renancó.

G.D.G.: ¿Allí acontecen nuevos hechos extraños?
T.: Sí. Es un lugar de gran casuística OVNI. ¡Ah!. Pero quizá quieres saber con respecto a mí. Hay un extraño “complejo de culpa”. El año pasado (1983) me hicieron un homenaje en la Radio, leyendo cosas mías, pasando un par de temas folklóricos que me grabaron por ahí. Además se me buscó para escribir el Himno del Colegio Nacional, que ha resultado un gran éxito. Lo ejecutan en cada aniversario y hacen bises.


G.D.G.: ¿Qué es lo que ocurre en el Banco Popular Financiero?
T.: En el Banco Popular Financiero, no estaba V.H. Sino solamente A.S. (el amigo que voy a saludar) y C.N., que viene expresamente a preguntarme
“dónde están los originales”. A V.H. lo encuentro en la confitería Oriente y está asustado y preocupado a la vez. También pregunta por los originales y dónde vivo. Me sugiere que los pida a Planeta para que me los devuelvan. Me pregunta si vivo en casa o qué. Desliza la oportunidad de invitarme a cenar (nunca lo hacía con anterioridad). Cuando lo encuentro antes de venirme, luego de su extraña desaparición por 3 ó 4 días, me da la mano sin apretar y huye de mí.

G.D.G.: En la Estación de Ferrocarril sos protagonista nuevamente del recuerdo de esos “ojos extraños” de la mujer vestida de negro, cuando observas al Agente G. ¿Es realmente así?
T.: Sí.

G.D.G.: ¿Podés decir que eran casi los mismos ojos?
T.: Quizá no “los mismos ojos”. Es el brillo extraño. La actitud poseída y “en blanco”.

G.D.G.: ¿En qué momento aparecen los Hombres de Negro?
T.: Al sobrepasar el tren la Estación de Junín (Provincia de Buenos Aires).

G.D.G.: ¿Qué hora serían?
T.: Alrededor de las 12 horas.

G.D.G.: ¿Cuántos eran?
T.: Dos.

G.D.G.: Describilos.
T.: Dos individuos, uno más alto y totalmente afeitado, otro más bajito y con bigote recortado. Vestidos como gerentes de banco, con gafas para Sol, ambos sin maletines “atachés” o cosa parecida, que todo el mundo los lleva cuando debe hacer un viaje más o menos largo y prolongado, -ese detalle me llamó sobremanera la atención- , tez morena, movimientos serenos y pausados, impecables en su presentación, que viajan juntos pero no se dirigen la palabra jamás.

G.D.G.: ¿Qué estatura tenían?
T.: El de bigotes, 1,70 mts. El rasurado, 1,85 mts.

G.D.G.: ¿Sus rostros te hacen recordar de qué raza?
T.: Mongólica, esquimal. (Soy consciente de que esto constituye un lugar común en esta casuística, pero era así. Es.).

G.D.G.: ¿Se comunicaban entre “Ellos”?
T.: No. Solamente se miraban a la cara, como para sobreentenderse de algo ya conversado con anterioridad.

G.D.G.: ¿Su caminar era normal?
T.: Sí.

G.D.G.: ¿Cómo se acercan a vos?
T.: Se ubican en el asiento izquierdo, -teniendo en cuenta el sentido hacia Buenos Aires del tren y mi propia ubicación- . Luego uno avanza solo tres o cuatro asientos, por la derecha; luego avanzan tres o cuatro más, -nuevamente los dos se sientan juntos- por la izquierda. Finalmente vuelven a separarse, y el de bigotes se sienta sobre la derecha, a unos tres metros de distancia de donde yo estoy. El otro sigue en la fila de la izquierda, un par de asientos más atrás.

G.D.G.: ¿Había más gente en el mismo vagón?
T.: Sí.

G.D.G.: ¿Qué reacción tenían éstos?
T.: Ninguna. Parecía que no advertían la anormalidad.

G.D.G.: ¿Por qué pensás que “ellos” iban a sacrificarte?
T.: Porque yo tuve una fugaz actuación política... Entonces lo atribuí a gente de algún servicio policial y para-policial que quería asesinarme. Sólo con el tiempo, cuando supe que no estaba “fichado”, cuando até cabos, me dí cuenta que se trataba de los H.D.N.

G.D.G.: ¿Cómo es eso que “ellos” se quedan dormidos?
T.: Se les “cayó” la cabeza hacia el costado, como hacemos todos cuando queremos dormitar.

G.D.G.: ¿Y vos qué hiciste luego?
T.: Me bajé en Saénz Peña y tomé el 105 hacia Billinghurst y Bartolomé Mitre.

G.D.G.: Al bajarte, ¿los H.D.N. continuaban en el tren?
T.: Sí.

G.D.G.: ¿Vos crees que al bajarte antes de llegar a destino, “rompiste” con la programación de “ellos”?
T.: Pienso que sí.

G.D.G.: ¿Quizá esa fue la causa de que se quedasen dormidos?
T.: No. Pienso que se quedaron dormidos por una fuerza superior que intervino.

G.D.G.: ¿Toda la experiencia cuánto duró?
T.: Unas cuatro horas.

G.D.G.: ¿Cuándo y porqué decidís enviar tu libro a una Editorial inglesa?
T.: En 1977, cuando pienso que la mayor libertad intelectual que allí existe permitirían la publicación del libro.

G.D.G.: ¿Qué es lo que le sucede a la traductora?
T.: Se le desprende el cristal de uno de sus anteojos, y al otro par le aparece un cristal prolijamente seccionado de forma de triángulo.

G.D.G.: ¿Qué dimensión tenía ese triángulo?
T.: 0,5 cmts X 1,5 cmts.

G.D.G.: ¿Cuál es el nombre de ella?
T.: N.T.

G.D.G.: Y a Mary, tu común amiga, ¿también fue envuelta en las redes de estos extraños hechos?
T.: Sí.

G.D.G.: ¿Qué es lo que le ocurre?
T.: Ella abandona su habitación para ir al toilette. Ni bién se aleja unos pasos en tal dirección oye un extraño ruido-crujido, al que no le da importancia. Su cama está tendida. La destiende para acostarse, al regresar, y halla un extraño trozo de madera terciada entre la sábana. Ningún mueble, puerta o ventana de la pensión tienen ese tipo de madera.

G.D.G.: ¿Qué piensan ellas de estos acontecimientos?
T.: Que estaba todo relacionado con el libro.

G.D.G.: ¿Y vos?
T.: Lo mismo.

G.D.G.: ¿Y qué es lo que relatás en el libro?
T.: La reseña de la caída espiritual total del hombre, el fracaso de los Redentores, la existencia de El Consejo de los Nueve, que planea todas las malignidades, con sus delegados que fingen trabajar para el Bien. El 1 de Julio de 1984, yo me encontré con Cacho Barrios, el último cantor de Buenos Aires, a quien persiguen para asesinar, pues los Nueve no quieren más que quede un vestigio de espiritualidad con vida. Los OVNI también juegan un papel en la Revelación, pero no redimen a nadie. Eustaquio Zagorski, el fallecido Polaco que tenía gran amistad con el Padre Reyna también figura. En fin, es demasiado extenso para contarlo todo.

G.D.G.: ¿Cómo se llama?
T.: “El Ocaso de los Redentores” (Tango is dead!).

G.D.G.: ¿Por qué ocultaste todo esto?
T.: Porque tenía miedo.

G.D.G.: ¿Y ahora no lo tienes?
T.: ¿Si tengo miedo?. Todos los seres sensatos lo tenemos. Lo que ocurre es que no puedo dejar de indagar simplemente por eso. Porque me creo miedoso, pero no cobarde absoluto.

G.D.G.: ¿Qué pensás del comportamiento de las personas involucradas en estos extraños hechos?
T.: En algunos casos había envidias lugareñas tontas, en otros, ni siquiera eso. Actuaron envueltos en una urdimbre telepática increíble.

G.D.G.: ¿Influenciados por los Hombres de Negro?
T.: Por la Central que los programa y dirige.

G.D.G.: ¿Has vuelto a encontrarte con todos ellos?
T.: Sí, con casi todos ellos.

G.D.G.: ¿Ahora sus comportamientos son normales?
T.: No, los atenaza un raro “complejo de culpa”. Tratan de “quedar bien” conmigo.

G.D.G.: ¿Has cambiado de alguna forma tu manera de actuar?
T.: Sí. Me he vuelto muy cauteloso. Comprendí que el Mal se produce conscientemente, que quienes estamos del lado del Bien, -con todo nuestro caudal de debilidad y vacilaciones- , estamos muy protegidos, pero también muy atacados.

G.D.G.: Ya para finalizar, ¿por qué recurriste a mí para contarme todo esto?
T.: Porque te considero un sensato especialista del tema. Yo siempre recurro a los que creo conocen algo más de un asunto para “desasnarme”. QUIERO SABER. Pensé que con muchos casos “en carpeta” podrías ayudarme a echar más luz sobre este asunto en que me ví envuelto. A su vez, creí también que era “una ayuda” más para vos, para que sigas investigando, en algo en que será la Humanidad , -y yo también- , beneficiados.

Y así dejé a mi testigo, le había hecho recordar nuevamente todo lo vivido.

Aún hoy nos seguimos viendo, hablando sobre estos extraños y nuevos acontecimientos que han tenido lugar, (6 hasta el día de hoy) ya que hay mucho más por investigar e indagar, aunque mi interrogatorio haya sido mucho más profundo de lo que aquí se habla.

Pero me detengo aquí, pensando sobre la razón de ser en nuestro planeta, de la presencia de estos misteriosos seres a quienes hemos dado en llamar: HOMBRES DE NEGRO.

“El misterio de los Hombres de Negro sigue en pie. Ellos están aquí
-entre nosotros- cumpliendo una tarea amenazadora ...
Esta organización que alberga en su seno a seres humanoides,
poseedores de facultades “asombrosas”,
siguen impunes”. Guillermo D. Giménez


INCIDENTE EN VICTORIA
(VANCOUVER – CANADA
)

Cuatro “Hombres de Negro” visitan supuestamente por separado a dos testigos de OVNI en la provincia más occidental del Canadá.

Desde mi comienzo en la investigación OVNI, me deparó el conocimiento de hechos inéditos en torno al Fenómeno de los No Identificados, como lo es la presencia de los misteriosos Hombres de Negro.

Han pasado ya varios años, y esos hechos que en un principio acapararon mi atención, ya hoy mi interés en relación a "ellos" se hace mucho más profunda.

En la actualidad cuento ya con numerosos informes y datos, desarrollados en todo el mundo, que me permiten saber aún mucho más, y poder desafiar (como tantos investigadores) en mi "Investigación Paralela" a ésta "Conspiración del Silencio".

El caso que hoy les voy a presentar (extraído de una revista extranjera especializada), sucedió en la ciudad de Victoria, B.C. en la provincia más occidental del Canadá, el 2 de octubre de 1981.

Tuvo como protagonistas a dos jóvenes desconocidos entre sí, que observan -y uno de ellos logra fotografiar-, la presencia de un Objeto Volador No Identificado.

Pero ahí no terminaba todo. Ya que en este incidente actuaron nuevamente los Hombres de Negro (esos seres que tanto dan que pensar) pero no sólo "molestaron" a los testigos, sino también a quien los investigó.

Las consecuencias que sufre uno de ellos, señala constantes en otros hechos.

Prestemos atención a las declaraciones de los protagonistas, para entender aún más los hechos acontecidos.

Un incidente -sin duda- extraño, muy extraño...


Guillermo Daniel Giménez


EL INCIDENTE DE VICTORIA

La ciudad de Victoria B.C. está ubicada en la extremidad sur de la Isla Vancouver, y es la Capital de British Columbia, la provincia más occidental del Canadá, sobre el Océano Pacífico. Esta área ha sido muy poco frecuentada por OVNIs en el pasado, y muy pocos incidentes han sido reportados desde aquí, a comparación de muchas otras regiones. Aproximadamente 65 millas al norte de Victoria B.C., pero sobre el continente, está el puerto de Vancouver B.C., terminal de los ferrocarriles y autopistas transcontinentales del Canadá. La ciudad; de más de un millón de habitantes, no debe ser confundida con la mucho más pequeña ciudad pesquera de Vancouver, Washington (EE.UU.), que queda cruzando el río Columbia, al norte de Portland, Oregón.

El 2 de octubre de 1981, dos importantes incidentes ocurridos en Victoria, B.C., envolvieron a dos jóvenes desconocidos entre sí. El testigo principal es Grant Breiland (16 años, 1507 Winchester Road, Victoria, B.C. V8N 2B6, Canadá); él ha suministrado en efecto toda la información. El segundo testigo (19 años) no desea ser públicamente identificado, y se ha negado a ser entrevistado prefiriendo "olvidar todo acerca del asunto", lo que es lamentable. En este informe se le darán las iniciales N.B.; su nombre real, dirección y número de teléfono están, no obstante, archivados.

Grant Breiland cursa sus estudios en el Mount Douglas Highs¬chool; el segundo testigo, N.B., trabaja en una estación de servicio en la ciudad, ambos viven en la zona norte de Victoria, cada uno a un par de millas de distancia de la casa del escritor. Grant es un joven poco común, puesto que tiene un coeficiente mental superior, es un sutil observador de detalles, y dirige sus negocios (actividades en su tiempo libre) conocidos como "J.R. Security", que incluye la dedicación de un equipo de amigos a vigilar las casas de personas ausentes, y en resguardar la luz y el orden. (El otro día, por ejemplo, ayudó a arrestar a un hombre que estaba tratando de entrar ilegalmente a un auto estacionado en el estacionamiento de Woodwards; Grant lo esposó, y lo llevaron a la estación de policía). No sólo lleva consigo una radio walkie-talkie CB, sino que también tiene dos radios en la oficina de su casa, las que usa para hacer sus negocios. También he notado que es meticuloso para guardar artículos importantes siempre bajo llave; y ha probado ser digno de confianza de varias formas, además. Esas son varias de las razones por las que me sentí inclinado a creer su historia. También me contó que la única literatura de OVNI que había leído, fue un libro (cuyo autor no recuerda) llamado UFOs and IFOs; leyó sólo una parte del libro; en ese entonces, cursaba el 7mo. grado y tenía alrededor de 12 años de edad. No ha leído nada más sobre nuestro tema.

El viernes 2 de octubre de 1981, era un día de viento, frío y húmedo. Sin embargo, aproximadamente a las 21.30 hs. la mayor parte de las nubes se habían ido hacia el Oeste a través de Sooke Hills, en dirección al Océano Pacífico, dejando despejado el cielo sobre la ciudad. A esa hora la hermana mayor de Grant, quien había ido a visitarlos, se apostaba a irse en su auto, así que él y su madre salieron al camino adelante de la casa, donde el auto de su hermana estaba estacionado. Cuando salía de la casa, él casualmente miró hacia las estrellas, y de pronto observó una sumamente grande y brillante "estrella", mucha más grande que una estrella normal, aunque mucho más pequeña que la luna llena. Parecía estar muy alta en el cielo, y supuso que estaba aproximadamente a la misma altura que las nubes que hasta entonces habían cubierto el cielo y tapado las estrellas. Al mismo tiempo de su visión, muchas estrellas eran visibles. La luz blanca del objeto tenía un matiz amarillento alrededor del borde.

Ni su hermana ni su madre podían verlo y un chico que pasaba en su bicicleta, al ver a Grant mirando al cielo, paró para mirar lo que fuera que hubiera allá arriba. Al no ver nada, el chico movió la cabeza (presumiblemente creyendo que Grant era tonto), montó su bicicleta y se fue. Entonces Grant tomó su radio walkie-talkie CB, y preguntó si había algún escucha sobre el Mount Tolmie, a 3 millas de su casa, un lugar desde el cual se podía tener una vista de los alrededores sin obstáculos. Un hombre joven de aproximadamente 19 años, contestó y dio su nombre (Ese fue nuestro segundo testigo, de iniciales N.B.). El confirmó que estaba mirando una gran luz blanca, a la que describió a Grant como "¡una estrella a punto de disparar!". Entonces, N.B. sacó sus binoculares e informó que en verdad podía ser un objeto, pero que no había otras luces a su alrededor. Entonces exclamó: "¡Todo lo que puedo ver ahora es una enorme luz roja, y está apuntando exactamente hacía mí!"


Entonces Grant entró a buscar su cámara y trípode (Ricoh KR 5, 35 mm. Pentax; Tripod VELBON VGB 3 adjusted to 5'8"; film ASA 100 – colour), colocó una lente Tel-Sor Super-zoom 2 x 22 convertida a 400 mm. a la cámara, y apuntó hacia arriba en un ángulo de 45º. Mirando a través del visor, pudo ver que el objeto no era una estrella. Semejaba un objeto invertido, porque la cúpula estaba abajo. En el centro del OVNI había una pequeña luz roja en forma de diamante, que se movía hacia adelante y atrás a lo largo del ancho del objeto, y luego hacia abajo, hacia el botón de la cúpula y siguiendo en redondo por el lado invisible de la nave, y finalmente por encima del borde superior, y nuevamente hacia abajo por el frente, en continuo movimiento circular. Cada vez que esta pequeña luz roja llegaba al centro del objeto, se detenía por un instante, antes de reanudar sus vueltas.

En las posiciones 12 en punto, 3 en punto, 6 en punto y 9 en punto alrededor del objeto, y a cierta distancia del mismo, Grant vio cuatro hadas luces blancas bastante más grandes que la pequeña luz roja, pero más pequeña que el objeto principal. Estas permanecían a una distancia constante de la nave; cuando ésta se movía, se movían con ella, como si estuvieran adheridas a ella por un eslabón invisible. Sobre estas cuatro luces blancas que Grant describe como circulares, él pensó haber visto muchos puntos oscuros, y creyó que se trataba -posiblemente- de ventanas; éstas son mostradas en un dibujo, en el diagrama adjunto del 0VNI. También se notará que las partes centrales de estas cuatro luces no presentaban puntos; estos últimos estaban agrupados en las dos "puntas" de cada luz circular, más que en el medio. Desde la otra nave había muchos rayos de luces amarillas que apuntaban hacia cada una de esas cuatro luces; en ningún otro lugar había semejantes rayos amarillos aparentemente. Luego Grant tomó una foto, que aún no ha sido revelada.

Entonces la nave comenzó a moverse lentamente hacia la izquierda y a la derecha; luego, lentamente hacia arriba y hacia abajo, exactamente como las manos de un cura haciendo la señal de la Cruz. Las cuatro luces grandes y blancas se mantuvieron a la misma distancia del objeto central, la pequeña luz roja continuaba su movimiento regular hacia la izquierda, hacia la derecha y luego hacia abajo, arriba y abajo nuevamente, todo alrededor de la gran nave. No obstante, en un punto, la pequeña luz roja paraba por 2 segundos en el centro, y apuntaba una luz roja directamente a los OJOS de Grant; luego reanudaba sus movimientos. A las 21,59 hs. él miró su reloj pulsera, y nuevamente al OVNI; y, precisamente a las 22 hs. todo estaba apagado, como una bombita de luz eléctrica extinguida.

Siete horas después de esto, a las 5 de la mañana del sábado 3 de octubre de 1981, Victoria B.C. experimentaba una muy extraña tempestad (o tormenta) eléctrica: solo un enorme trueno, seguido un poco más tarde por un diluvio. A pesar de que las luces de las calles no habían sido afectadas, la única luz ubicada exactamente enfrente a la casa del escritor estaba apagada; pero, después de uno o dos minutos, comenzó a encenderse lentamente, pasando por varios tonos de verde además del blanco (en esta parte del mun¬do, las tormentas eléctricas son muy raras). Ese día, N.B. fue a ver a Grant, ya que previamente se habían intercambiado sus direcciones -a pesar de que nunca se habían visto antes-; solamente discutieron sobre lo que habían visto cuando estaban parados en la puerta del frente de la casa de Grant. Ambos estaban sufriendo un fuerte dolor de cabeza, que no se aliviaba con aspirinas.

Al día siguiente, sábado 4 de octubre, N.B. fue otra vez en su camión, para discutir nuevamente el tema con Grant, ya que éste parecía muy excitado y perturbado; también quería mostrarle a Grant la nueva radio que había comprado para su camión, e invitó a Grant a dar una vuelta en el mismo. Aparentemente, N.B. manejaba tan alocadamente, que Grant estuvo contento de volver sano a su casa; me contó además que, durante el recorrido, N.B. estuvo hablando violentamente, renegando por personas y cosas que evidentemente le fastidiaban. Si ése era su comportamiento habitual, o si estaba sufriendo los efectos posteriores a su experiencia, es imposible de determinar.

El lunes 5 de octubre, Grant salió del colegio a las 15,15 hs. y caminó por la Mackenzie Avenue hasta la intersección con Shelbourne Street; él deseaba conseguir su repuesto para su radio que había encargado "Radio Shack", en el K-Mart negocio Mall. Como el repuesto no había llegado aún, caminó a través de la gran Sección de un gran almacén, con la esperanza de encontrar a su amigo, Len, en las puertas de la entrada principal que da a la playa de estacionamiento de autos, a lo largo de Shelbourne Street. Sin embargo, Len no estaba allí, así que Grant usó el teléfono público automático (a monedas) del vestíbulo que se encuentra entre los dos juegos de puertas de vidrio transparente, en la entrada principal al almacén. En ese vestíbulo, cerca del único teléfono público, hay unas máquinas de dulces que generalmente están rodeadas de chicos; y todo el vestíbulo es escenario de una gran actividad -gente que entra o sale del negocio, o que espera encontrarse con amigos, o que aguarda a que lleguen sus autos a la puerta, o se protege de la lluvia, etc.-

Grant marcó el número de teléfono de Len, y la hermana de Len contestó; su hermano no podría ir pues acababa de quebrarse un brazo. Grant se despidió y colgó el tubo, se dio vuelta, y vio que dos "hombres" de apariencia muy extraña estaban parados sumamente cerca uno del otro, aparentemente a la espera de hablar con él. Primero pensó que debían ser de la policía. Pero su apariencia era tan extrañamente no humana que se asustó mucho.

Otra cosa que le causó miedo, fue -en ese momento- la total ausencia de gente pasando por el vestíbulo mientras él estaba con esos "hombres". Sin embargo, recordó claramente haber visto mucha gente caminando dentro del almacén, y también en la vereda, dado que todas las puertas son transparentes.

El escritor pasó algo más de un minuto en el mismo lugar, el viernes 16 de octubre, precisamente a la misma hora -15,30 hs.-; durante ese sólo minuto, no menos de 48 personas pasaron a través del vestíbulo. Es verdad que hay algo más de actividad en la mayoría de los negocios los viernes a la tarde que los lunes a la tarde; y también es cierto que estaba lluvioso el 5 de octubre, mientras que estaba seco el 16 de octubre. No obstante, el K-Mart es una sección extremadamente activa a toda hora; por ende, es difícil reconciliar este hecho con un vestíbulo de entrada principal, sumamente desierto, como Grant cuenta que estaba, durante su interrogatorio. (¡Se debe recalcar, también, que durante ese corto tiempo, él recordaba haber visto mucha gente, tanto dentro del almacén como afuera, en la vereda!).

Los "hombres" permanecían inmóviles, brazos y piernas rigídos y "atentos". El cuenta que vestían de azul marino, casi negro; éste era el color de sus trajes, sus camisas y sus zapatos. No llevaban corbata, y las camisas estaban "abotonadas" hasta el cuello, aunque no vio señales de botones en las camisas ni en los sacos. Estos últimos eran más largos que las camperas, pero más cortas que los sacos de traje, y estaban abiertos; no había cinturones a la vista. No vio anillos en sus dedos, y no llevaban relojes pulsera. El tenía la impresión de que carecían de uñas. Sus labios no eran rojizos, sino exactamente del mismo color que su piel, que estaba bronceada "...como después de unas vacaciones en Hawai". Sus OJOS eran muy negros y peculiares, sin reflejos de luz; sólo opacos, no brillosos. Sus caras estaban totalmente exentas de expresión; al igual que sus voces. Nunca pestañeaban, no se movían. No llevaban sombrero, y sus cabellos eran negros (o posiblemente castaños muy oscuro), el cabello cubriendo sólo la mitad inferior de sus frentes. Aparentemente tenían pestañas, pero no cejas (como las orejas de la hermana menor de Grant sobresalen un poco, él automáticamente mira las orejas de la gente, según nos dice, y se asombró de ver que los lóbulos de las orejas de esos hombres no eran redondeados, sino "cuadrados”). El "hombre" Nº 1 mantenía su boca continuamente entreabierta como un rectángulo, mientras que la boca del Nº2 era algo más "normal". Ambos tenían dientes regulares, y perfectos. No movían sus labios en absoluto cuando hablaban, y no se dirigían a él por su nombre.

Cuando Nº 1 empezó a hablarle con una voz dura, monótona, como de robot, Grant imaginó que tal vez le hablarían en francés u otro idioma.

EI Nº 1 le preguntó: "¿Cuál es tu nombre?"
Grant contestó: "No se los voy a decir". (Después de esto, Nº 1 no volvió a hablar más.)
Entonces, Nº 2 dijo: "¿Dónde vives?".
Grant replicó: “'Yo no se los voy a decir”.
N0 2 continuó: "¿Cuál es tu número?" (no dijo número de teléfono).

Grant permaneció en silencio, y no le hicieron más preguntas. Se quedaron parados allí por aproximadamente 5 segundos más, mirándolo. Luego, como si fueran un sólo hombre, giraron automáticamente sobre sus talones, y se fueron por las puertas principales que daban a la vereda. La cruzaron, bajaron tiesamente a la calle por la corta bajada en declive (esta bajada es una ayuda para los clientes que andan en sillas de ruedas), y giraron rígidamente, en completa sincronización; hacia la izquierda, como en un ejercicio militar, y caminaron por la calle paralela a la vereda, hacia el extremo norte del área de estacionamiento. En el borde del campo arado, se tomaron un corto descanso bajo la densa lluvia.

Grant los había seguido muy de cerca a una distancia de, unos dos pies, y cuenta que no hablaron ni se dieron vuelta para mirarlo otra vez. Lo extraño, ahora, era que mientras que en el vestíbulo que Grant había visto claramente mucha gente, caminando para un lado y otro por la vereda, y autos que pasaban, sin embargo cuando salió por la entrada principal para seguir a los "hombres" no había signos de vida en ninguna parte, y ningún auto en movimiento (sólo vio unos autos estacionados, a cierta distancia). Ahora, Grant se estaba empapando por la lluvia. Se paró junto a una fila de arbustos decorativos a lo largo de la pared del almacén (ver dibujo) y esperó hasta ver qué harían los "hombres" en el borde del lodoso potrero arado (este potrero ha sido removido desde entonces, preparado para la construcción de nuevos edificios). En el lado más alejado del potrero, aproximadamente a una distancia equivalente al largo de 9 autos, hay una robusta cerca de madera, y detrás de la misma, tres casas blancas. Pero, el 5 de octubre, los removedores no habían comenzado aún a trabajar, y el potrero estaba simplemente fangoso, y lleno de pequeños charcos, prácticamente sin pasto a la vista.

De pronto, a Grant le pareció oír a alguien que lo llamaba por su primer nombre desde unos 20 pies atrás suyo; se volvió, pero no había nadie detrás de él. Volvió a mirar a los HDN (Hombres de Negro, así conocidos en los reportes de encuentros cercanos de ovnilogía y sus presencias. Ellos son 5'9" -5'10"de altura), y vio que aún estaban esperando en el borde del áspero potrero, bajo la densa lluvia. Le pregunté si había notado si sus cabellos (de los HDN) mostraban evidencias de estarse empapando; pero no lo recuerda. Otra vez miró hacia atrás para asegurarse de que nadie lo estaba llamando, pero no había nadie ahí. Miró una vez más hacia los HDN y vio que habían empezado a caminar a través del barro, en dirección al cerco de madera. Nuevamente le pareció ser llamado por su primer nombre desde atrás, a corta distancia, y nuevamente se volvió. No había nadie a la vista. Para entonces, los HDN estaban a 3/4 de camino a través del potrero; entonces parecieron esfumarse en el aire.

No hay árboles ni arbustos detrás de los cuales se podrían haber escondido en tan corto tiempo.

Grant corrió hacia ese lugar, pasando exactamente por la misma área por donde había visto a los HDN. Sus zapatos se llenaron de barro bien pronto, y observó que los HDN no habían dejado ninguna huella en absoluto. Eso lo asustó enormemente, así que se volvió, corrió hacia la parada de colectivos y tomó el colectivo a Gordon Head, dirección norte, para llegar rápidamente a su casa; estaba preocupado, y no sabía qué diablos estaba pasando.

La corrida desde el centro del campo hasta la parada, no pudo haber llevado más de un minuto, y él me contó que estaba "seguro" de haber tomado el ómnibus de las 16 hs. (pasan cada diez minutos a esa hora del día), aunque advirtió que no lo había controlado con su reloj pulsera. Lo más extraño de este viaje, de regreso, fue el hecho de que recién arribó a su casa unos pocos minutos antes de las 17, justo cuando su padre estaba llegando del trabajo, a la hora de costumbre. Ahora el viaje en ómnibus desde la parada de la intersección de Shelbourne y Mackenzie hasta la esquina de Cedar Glen Road, donde Grant tenía que bajar, sólo toma, como mucho, 5 minutos; desde la parada de dicha esquina, al camino cuesta arriba hasta Winchester Road lleva probablemente menos de 10 minutos (y creo que, a pesar de que él, cree que tomó el colectivo de las 16, es posible que recién haya tomado el de las 16,40; su única objeción a esta tesis es el hecho de que el colectivo de las 16,40 normalmente debería haber llevado muchísima mayor cantidad de gente que el de las 16).


EL SUEÑO


Esa noche, del 5 de octubre, Grant afirma haber tenido una pesadilla. Dice que soñó que 'llegó a la mitad del potrero, y que, los "hombres" estaban allí aún, esperándolo". En su sueño, lo agarraron por las muñecas y luego desaparecieron; de pronto se encontró asímismo dentro de un interior circular y muy blanco (¿nave espacial?), por donde lo llevaron (ver flechas en el dibujo), y luego lo amarraron a una silla, y repitieron su interrogatorio. En este sueño, vio al interior (¿de la nave espacial?) como si estuviera iluminado, pero no pudo ver ninguna fuente de esa luz. Aún en su sueño, él se negó, como antes, a darles respuestas. El "hombre" Nº 1 se sentó en una silla ante un escritorio, y empezó a escribir una nota mientras mantenía fijos sus ojos sobre Grant; como Grant continuaba negándose a divulgar información, el "hombre" solamente dijo: "Te arrepentirás". Grant pudo recordar lo que "vio" en aquel cuarto circular. Una cosa que lo impresionó fue un gran globo de esta Tierra, en colores, convencionales; era grande, y estaba parado sobre un alto pedestal negro, lustrado. Luego, aun en el sueño, él pareció recordar que en su llamada telefónica a Len desde el vestíbulo del almacén, había estado discutiendo con Len. Grant le demandaba que, el día anterior, él había telefoneado a Len para acordar un encuentro en la entrada de K-Mart, y que Len no había ido. Len repetía; en este sueño, que él nunca había recibido ningún llamado telefónico de Grant el día anterior. Luego, Grant soñó que colgaba el tubo, se daba vuelta y "veía" a los dos "hombres" parados detrás de él, esperando para hablarle.

En el cuarto circular, él soñó que los "hombres" le preguntaban si le había contado la experiencia a alguien; él contestaba que no. Entonces ellos lo acusaban de estar mintiendo; ellos decían que lo habían estado observando, y que sabían que él había narrado su experiencia a la gente. Finalmente decían "Olvídalo, destrúyelo".

Ese fue el final del sueño. También hubo ulteriores sueños en sucesivas noches, pero éstos sencillamente repetían el interrogatorio en el vestíbulo del almacén.

El jueves 6 de octubre, mientras se estaba dando una ducha a la mañana, Grant observó que tenía dos nuevas manchas rojizas sobre su muslo derecho, aproximadamente 1/2 cm. de circunferencia, unas 9 puIgadas encima de la rodilla, y ligeramente en la parte interna del muslo. El afirma que no había estado ahí antes, y que no es precisamente un grano común. El ha sido urgido a comunicar cualquier cambio de esa mancha y ha prometido hacerlo.

También se ha comprometido a comunicar acerca de cualquier incidente inusual, que pudiera sucederle a él o a su familia a partir de ahora, especificando fecha, horas y lugares. Cuando entró a su casa después de su experiencia en K-Mart, su hermana menor y su perro Sparky, le dieron la bienvenida como siempre y no mostraron ninguna alteración en su comportamiento, semejante al que frecuentemente es notado cuando una persona ha tenido un encuentro cercano.

El segundo testigo, N.B., informó a Grant que, alrededor del mediodía del 5 de octubre (lunes) o sea, unas tres ó cuatro horas antes del interrogatorio de Grant dos "hombres" delgados de cabellos "blancos", muy pálidos, que estaban vestidos exactamente como los dos que visitaron a Grant más tarde en el K-Mart fueron a la estación de servicio donde él trabaja (la ubicación está en nuestros archivos), a las 15,30-15,45 hs. le pidieron nafta (en el texto: "petrol" que equivale en inglés británico a la palabra "gasolina" en EE.UU.) para su auto, que probablemente estaba fuera del alcance de la vista, a la vuelta de alguna esquina. Encontró una lata vacía y la llenó de nafta, pero antes, él les preguntó qué tipo de auto conducían y qué tipo de nafta necesitaban. Uno de los "hombres" contestó "no sé", así que N.B. les dio nafta. Luego les preguntó sus nombres, para poderlos hacer firmar por la compra de la lata de nafta; pero el portavoz dijo que no podían dar ningún nombre. El otro "hombre" no dijo ni una sola palabra.

N.B. preguntó: "¿Cuánto tiempo se quedarán?" y el "hombre" dijo "quince minutos". N.B. señaló entonces que le debían $ 2.65; ellos le dieron una nota bancaria de $ 10, en pago. El les entregó el cambio en forma de varios billetes y unas pocas monedas, y notó en ellos dos cosas muy extrañas cuando tomaron el dinero; primeramente, la mano que recibió el cambio no tenía uñas; y segundo, miraron las monedas de una forma sumamente extraña, como si nunca hubieran visto tales cosas antes.

Entonces los "hombres" se dieron vuelta mecánicamente, y se fueron con la lata de nafta. El los miró irse calle arriba, hasta que doblaron por una calle lateral. Exactamente cinco minutos más tarde, volvieron con la lata, la dejaron en el suelo, miraron a N.B. y le preguntaron: “Dónde vivís en esta linda ciudad?”. El contestó: "En Gordon Head", y ellos lo miraron fijamente; luego se dieron vuelta y se fueron caminando rígidos.

Durante esta visita, N.B. no ha informado que haya notado nada inusual con respecto a la activi¬dad en la calle sobre ninguno de los costados de la estación de servicio, que está ubicado en un ángulo entre dos importantes calles céntricas.

Levantó la lata de nafta, y para su sorpresa la encontró completamente llena de ese combustible. El le informó a Grant que estos "hombres" caminaban de una manera muy extraña, sin doblar sus rodillas.

En la tarde de ayer, 20 de octubre de 1981, telefoneé a Grant Breiland otra vez, para hacerle dos preguntas finales, y para averiguar si había tenido llamadas telefónicas extrañas, o si había visto gente mirándolo en las calles o colectivos, y lo urgió a informar cualquiera y todo suceso inusual que le llamara la atención. El informó que efectivamente había recibido unas pocas llamadas "en blanco" y/o inusuales llamadas telefónicas durante los últimos dos días.

El escritor recibió cuatro extrañas llamadas telefónicas anoche, cinco minutos antes de medianoche: la 1º, 3º y 4º eran en "blanco", mientras que en la 2da, se escuchaba una voz inusual que parecía provenir de muy lejos. En cada caso, el tubo había sido colgado a instante.

La actual familia Breiland está integrada por Papá, Mamá, hermano mayor, hermana mayor, Grant y una hermana menor. No obstante, antes del nacimiento de Grant, había existido otra hija; ella murió muy joven. Unos años atrás, Grant soñó que vio al bebé tirado sobre el suelo, en un pequeño traje de marinero. Cuando él le contó a su madre acerca de su sueño, sobre una hermana a quien nunca había conocido, su madre quedó aturdida, porque ese bebé había sido sepultado en su pequeño traje marinero (no era posible que Grant hubiera sabido esto).

Es satisfactorio poder informar sobre un suceso tan fresco y reciente. La mayoría de los informes tienen un año cuando son comunicados a los investigadores, y posiblemente dos años cuando son impresos en las revistas especializadas.

Postdata del autor: Aunque personalmente no es devoto de los libros acerca de los supuestos magos mexicanos Don Juan y Don Genaro, del autor Carlos Castaneda, el escritor no puede abstenerse de atraer la atención de los lectores hacía lo que debe ser una sentencia, en el libro Tales of Power (Pocket Books, New York; 1976). Los magos habían estado explicando a Castaneda la diferencia entre el "tonal" y el "nagual". Y, en la página 180 de esa edición, Don Juan cuenta a su discípulo Castaneda que ellos volverían a un monte de eucaliptos donde algo sobrenatural había ocurrido anteriormente, estando él presente. Castaneda preguntó: "¿No corremos el riesgo de ser vistos por gente?" y Don Juan responde: “No. El nagual va a mantener todo Interrumpido”. ¿Podría esto estar conectado con la aparente ausencia de todo indicio de movimiento o vida, durante la observación de un OVNI, o la visita de un HDN?

Procedencia del Informe: FLYING SAUCER REVIEW, Volumen 27, Nº 4, (enero de 1982), desarrollado por el Dr. P.M.H. Edwards. Traducción del inglés: GUILLERMO DANIEL GIMÉNEZ


[1] GUILLERMO DANIEL GIMENEZ: Radicado en la ciudad de Necochea, Provincia de Buenos Aires, República Argentina.

Egresado con estudios en Ciencias Naturales. Es Analista en Sistemas, siendo su formación principal el área de la Informática Educativa, desempeñándose además como Profesor Cátedra de Computación en Escuelas de Enseñanza Media, e Institutos Privados; Organizador y participante de Talleres en Informática (con la aprobación de la Dirección General de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires) y de Talleres Especiales para niños con discapacidades mentales. Además de Formador de Docentes Multiplicadores en Informática.

Actualmente se desempeña como Planificador y Programador de Mantenimiento en una empresa de Generación Eléctrica. Colaborador además en notas e informes sobre temas de informática para diversos periódicos y boletines nacionales y extranjeros, asistiendo a múltiples Congresos y capacitaciones de actualización.

Investiga el Fenómeno OVNI desde 1977, año en que tiene la oportunidad de observar los desplazamientos de un OVNI en pleno verano –junto a su familia y centenares de testigos- en la ciudad de Necochea (Argentina), de idénticas características al objeto fotografiado por la Sra. Ella Fortune el 16 de octubre de 1957 cerca de la Base Holloman AFB, EE.UU.

A partir de allí su vida cambió, dedicándose a la búsqueda investigativa de la presencia de entidades inteligentes entre nosotros. Colaborador para diversos centros investigativos nacionales y extranjeros, y escritor en revistas especializadas y de interés general sobre la temática OVNI y los Misterios de Egipto (país que también visitó y recorrió en su integridad); divulgándolo además en varias Páginas Web en Internet de todo el mundo, habiendo recorrido (y recorriendo permanentemente) ya en varias oportunidades diversos países de América, el Caribe, Europa y Africa, siempre igual: “Investigando con rigurosidad y metodología científica la presencia OVNI sobre nuestro planeta, encontrando verdaderos casos ufológicos a través de su presencia, las manifestaciones de entidades anómalas y/o humanoides y su impronta en la tierra, a través de sus huellas físicas en el terreno y/o fisiológicas sobre los testigos, siendo éste último la pieza fundamental en la investigación OVNI”.

Sus trabajos de investigación acerca del Fenómeno OVNI y los Misterios de Egipto han sido traducidos a varios idiomas.



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