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1 de febrero de 2021

Aine del Río -Entrevista - Atlántida y Tierra Hueca -Débora Goldstern

 Aine del Río 
Entrevista 
"Atlántida, y Tierra Hueca"
Débora Goldstern


Entrevista que me realizara Aine del Río, para su canal de YouTube. Temas: Atlántida y Tierra Hueca.





6 de agosto de 2019

Phenomena Magazine en Español -Tecnología Perdida de la Atlántida -Débora Goldstern

Phenomena Magazine 
Tecnología Perdida de la Atlántida
Débora Goldstern 




Mi artículo Tecnología Perdida de la Atlántida, tapa de la fabulosa Phenomena Magazine en Español, revista dirigida por Dario Alberto Fernandez, que en su menú trae una pléyades de escritores envidiables, como son mi amigo Jose Antonio Caravaca, Guillermo D. Giménez, Antonio Las Heras, Carlos Alberto Iurchuk, Luis Emilio Annino, Raúl Avellaneda, Pedro M. Fernández, y muchos autores más. Número imperdible.

Se puede descargar desde este enlace:
http://www.mediafire.com/…/b5tzstgnmtbjbuj/24-PMes_Ag…/file…

15 de marzo de 2019

Phenomena Magazine Español - Máxine Kleis Asher - Expedición Atlántida -Cádiz 1973 - Débora Goldstern

Phenomena Magazine
Máxine Klein Asher 
Expedición Atlántida -Cádiz 1973 
Débora Goldstern
   

Se accede desde aquí:

22 de agosto de 2018

Alexander Koltypin - “Civilizaciones Anteriores al Diluvio” - Entrevista Exclusiva - Débora Goldstern©

Alexander Koltypin
“Civilizaciones Anteriores al Diluvio”
Entrevista Exclusiva
Débora Goldstern©

Alexander Koltypin

Hoy Crónica Subterránea acerca el testimonio de este excepcional investigador ruso, Alexander Koltypin, quién a través de su sitio Earth Before Flood, sorprende por su dedicado trabajo en materia geológica, que pone en relieve el antiguo pasado planetario, aún por redescubrir.

Atienda el lector!

Según leemos en su biografía, se graduó con honores en la carrera de Geología, y cuenta además con un máster y doctorado en esta disciplina. Teniendo en cuenta estos grados académicos ¿Por qué decidió incursionar en estudio de las civilizaciones antediluvianas? ¿Qué motivó su interés?

La geología es una ciencia que estudia nuestro pasado. Lo que estaba en la Tierra hace 100 millones, 10 millones y 10 mil años. Por lo tanto, estudié el pasado del planeta Tierra. Mi tesis doctoral estuvo dedicada a la reconstrucción de la historia del noreste de Asia (Kamchatka, Chukotka y el mar de Bering) durante los últimos 150 millones de años, en particular, en los últimos 50 millones de años. Se basó en el método del actualismo de Charles Lyell, cuya esencia radica en el hecho de que los procesos geológicos en el pasado no diferían de los procesos geológicos que tienen lugar ahora. En numerosas expediciones geológicas, convencí de que la naturaleza y la velocidad de la sedimentación hace 10 y 100 millones de años eran casi las mismas que en la actualidad. Esto me permitió distinguir las condiciones paleogeográficas de épocas pasadas: las afueras de los mares, lagos, ríos, montañas, etc. Esta experiencia fue muy útil para mí con la investigación arqueológica actual.

¿Por qué decidí estudiar civilizaciones antediluvianas? Durante las expediciones, encontré muchas extrañas concreciones de hierro en sedimentos, que se asemejaban a pedazos de hierro, latas, alambres. Además, pilares de piedra en las cimas de las montañas, que parecían restos de estatuas. De acuerdo con los principios del actualismo, podría suponerse que antes se trataba de latas, cables y otros objetos en la zona de las mareas y estatuas en los picos de las montañas. Entonces, hace 10-20 millones de años (los sedimentos con concreciones de hierro tenían tal edad), podría haber una vida razonable en la Tierra. Después de leer una gran cantidad de mitos y leyendas de diferentes personas, llegué a la conclusión de que otros seres inteligentes vivían en la Tierra antes que las personas modernas. Esta suposición fue confirmada por los hallazgos que hice durante las expediciones. Desde entonces, decidí dedicar mi vida al estudio de antiguas civilizaciones antediluvianas y a recrear la verdadera historia de la Tierra y la humanidad.

En el pasado anterior, los continentes  presentaban una configuración muy diferente, siendo la distribución agua -tierra, distinta a la actual. La Ciencia está de acuerdo en avalar este modelo, que habría derivado en antiguas super tierras, conocidas como, Pangea, Laurasia, Godwana, Apalache entre otras. Atendiendo estos datos, ¿Lemuria, Atlántida e Hiperbórea, así como otras tierras míticas y aún no aceptadas por los historiadores, formarían también parte, de esta antigua conformación planetaria?

La teoría geológica predominante en la actualidad es la tectónica de las placas litosféricas. Según esta teoría, el planeta Tierra consiste en una serie de placas litosféricas continentales y oceánicas que están en constante movimiento y se mueven a velocidades de varios centímetros a varias decenas de centímetros por año. Se forman nuevas placas oceánicas en zonas de grietas de continentes y crestas oceánicas. Las viejas placas oceánicas se hunden bajo las afueras de los continentes y forman cinturones volcánicos (el cinturón volcánico del Pacífico). Las placas continentales colisionan unas con otras y forman cinturones de montaña.

La configuración de las placas litosféricas oceánicas y continentales, y, en consecuencia, la ubicación y la apariencia de los continentes y los océanos, variaron enormemente en diferentes épocas geológicas. La ciencia, que estudia el movimiento y la ubicación de las placas litosféricas en el pasado, se llama paleo geodinámica. En la actualidad, existen muchas reconstrucciones paleo geodinámicas de la superficie de la Tierra en diferentes secciones de tiempo. Estas reconstrucciones demuestran que anteriormente en la Tierra había un supercontinente Pangea, luego se dividió en dos supercontinentes, Laurasia y Gondwana, después de lo cual Laurasia se desintegró en Eurasia y América del Norte, y Gondwana se dividió en Sudamérica, África, Arabia, Antártida e India. y Australia. El mayor desplazamiento de estos continentes, que han durado más de 100 millones de años, llevó a la colisión de Eurasia con la India hace unos 40 millones de años, y luego con Arabia y África hace unos 16 millones de años. Como resultado de la colisión, se cerró el antiguo océano de Tethys y se formó un cinturón alpino-Himalaya plegado en la montaña.

Mi investigación sobre el estudio de las civilizaciones antiguas tiene lugar en la unión de la geología y el folclore. Por lo tanto, dediqué muchos de mis trabajos a la comparación de continentes míticos de leyendas: Atlantis, Hyperborea, Lemuria y algunos otros con continentes preexistentes. De acuerdo con mi investigación http://www.dopotopa.com/atlantida_giperborea_lemuria_mu_-_kontinenty_davno_izvestnye_geologam.html

La hiperbórea fue Laurasia, que durante su apogeo, hasta hace 55 millones de años, cubrió casi toda América del Norte, la mayor parte de la tierra del Ártico y Asia, y se extendió al Mar de Tetis, donde el Tíbet nació hace 40 millones de años. Lemuria es el Indostán, que se movió desde el hemisferio sur hacia el norte y colisionó con las afueras de Asia hace unos 40 millones de años. La Atlántida, probablemente, fue Sudamérica, que una vez fue escrita por el destacado investigador de la mitología de América del Sur, W. Wilkins.

Ud tiene varios trabajos publicados, siendo su primera trilogía como de suma importancia, y que me gustaría ahondar. En Desaparecidos Habitantes de la Tierra, que data de 2009, señala la existencia de razas anteriores, que se habrían desarrollado en período Mioceno, y el final del Oligoceno, mucho antes de las establecidas oficialmente por la Ciencia. Entiendo que muchos pueden rechazar esta hipótesis En su caso, ¿qué evidencias halló para sustentar esta investigación?

Como G. Schliemann creía en el mito de Troya, creo en los mitos sobre los habitantes anteriores de la Tierra. Como resultado de un largo estudio de los mitos de diferentes pueblos, identifiqué muchos tipos de criaturas desaparecidas: hombres de serpientes, anfibios, criaturas de múltiples brazos y cabezas múltiples, gigantes, gnomos enanos, hobbits, elfos y muchos otros. Logré describir estas criaturas, para delinear las regiones aproximadas de su distribución. La pregunta más difícil fue la cuestión de determinar el tiempo de su vida. Pude hacer esto en el proceso de llevar a cabo investigaciones en la unión de la geología y el folclore, cuando salí con eventos descritos en leyendas por métodos geológicos. Mucha más evidencia de peso surgió durante mis expediciones, cuando encontré ruinas de pueblos elfos, ciudades de gnomos, hobbits ... Como geólogo, con relativa facilidad determinaba la edad de tales pueblos, y con ellos, el tiempo de existencia de esos seres que los construyó. Aunque mi definición de edad casi siempre entraba en conflicto con la definición de edad dada por los arqueólogos, y difería de ellos por 10-15 millones de años, considero que mi datación es correcta, realizada de acuerdo con todos los cánones de la ciencia geológica.

Su segunda obra, Batalla de los Dioses Antiguos, 2010, hace mención de una edad de oro que habría tenido lugar durante la era del Paleógeno, lo cual lleva a seguir retrocediendo la aparición del hombre en la tierra, datada en el Cuaternario. Según su trabajo, es durante esta época que la misteriosa civilización hiperbórea alcanzó su esplendor. También habla de invasores espaciales, llegados al final del Eoceno y Oligoceno, responsables tal vez de introducir tecnología de avanzada, como por ejemplo la energía atómica, causante durante ese período de desastres inimaginable, originando posteriormente mutaciones raciales. Si nos podría sintetizar un poco este importante escrito. 

Usted tocó este tema con un gran tema, que se describe brevemente aquí

Responderlo en una pregunta es como describir personas en una habitación abarrotada cuando apenas abres la puerta. ¿Cuál será la descripción? Algo como esto: hay muchas personas diferentes en el pasillo.

Sin embargo, en serio. Según el Mahabharata y Lemuria Nicholas Roerich, a finales del Cretácico, hace unos 70 millones de años, en la era de la dominación de los dragones gigantes - dinosaurios, una tropa espacial de dioses blancos, Adityas o Hijos de la Sabiduría aterrizó en la Tierra. Hubo guerra entre dragones y dioses blancos, por lo que el mundo anterior pereció (la catástrofe del Paleógeno). Después de muchos cientos o miles de años, cuando el mundo renació, los dioses blancos se asentaron en el continente septentrional de la Hiperbórea, y los hombres serpientes habitaron el resto de la Tierra. La Tierra entonces poco se parecía a la Tierra moderna y era similar al planeta (de) Urano. Según las leyendas, estaba ubicado mucho más lejos de su posición moderna, estaba cubierto por una poderosa capa de vapor de agua y, según las últimas investigaciones de científicos estadounidenses, tenía un sistema de anillos. En general, la Tierra presentaba un clima cálido uniforme. No hubo viento ni lluvia. No había sol, ni luna, y todo el cielo iluminaba. Steam vino de la tierra. Ese tiempo, que duró de 65 a 34 millones de años, fue el más adecuado en las descripciones de las leyendas de la edad de oro. O Satyu-yuga en la mitología india. En el norte, en el área del Océano Ártico, estaba el continente de Hyperborea o Swarga con montañas, valles fluviales y un clima muy cálido. Esto se prueba mediante la perforación de fondos oceánicos y la investigación geofísica.

A la vuelta del Eoceno y el Oligoceno, hace unos 34 millones de años, un segundo grupo de invasores espaciales aterrizó en la Tierra, esta vez anfibios, y ocurrió otra catástrofe global. Como resultado, partes significativas de la tierra estaban cubiertas por mares poco profundos, como si los invasores hubieran hecho esto por sí mismos. Durante muchos millones de años en la Tierra hubo dos fuerzas casi iguales: dioses blancos y serpientes anfibios. A menudo se llevaban a cabo matrimonios inter dinásticos entre ellos, descendientes de los cuales se convirtieron en reyes de muchas dinastías reales.

De hace 34 millones a 23 millones de años, se estableció una pequeña edad de oro en la Tierra. Según la terminología india, correspondía a la edad de plata o Treta Yuga. La concha de agua y vapor todavía existía, pero no era tan poderosa como antes. Por lo tanto, las estaciones climáticas habían aparecido en la Tierra. Sin embargo, en el Ártico las uvas aún crecían.

Hablemos de La Tierra antes del Diluvio, el mundo de los hechiceros y los hombres lobos, 2011. Aquí continuamos se continúan explorando acontecimientos que tuvieron lugar en períodos prehistóricos, que además de alienígenas, demonios, dioses, y demás razas, convivientes, y como estas se fueron vinculando con el tiempo, también se detiene en asentamientos subterráneos, tema este último de interés muy especial, debido a mis propios estudios ¿Cómo debemos interpretar todas estos datos?

Al final del Oligoceno, hace unos 25 millones de años, un nuevo grupo de invasores espaciales, llamado Daityas y Danavas, aterrizó en la Tierra. Si todas las civilizaciones anteriores vivieron en armonía con la naturaleza, entonces Datyas y Danavas eran una sociedad tecnogénica típica. Tan pronto como aparecieron en la Tierra, la población del planeta comenzó a crecer a un ritmo alarmante. Para regular el número de personas, comenzaron a librar guerras con Adityas, anfibios serpientes y otros hombres serpientes. Como resultado, las catástrofes globales comenzaron a ocurrir en la Tierra una tras otra. La primera catástrofe ocurrió en la vuelta del Paleógeno y el Neógeno, hace 23 millones de años, la Segunda, al comienzo del Mioceno temprano y medio, hace 16 millones de años. Hace 23-16 millones de años era el momento más oscuro en la historia de la Tierra. Según mis reconstrucciones, la Tierra prácticamente no giraba, la mitad estaba oscura y la otra mitad era ligera. En la brillante mitad de la Tierra, las condiciones eran pesadas, los dioses, los demonios y las personas creadas trabajaban juntas. En la mitad oscura de la Tierra, la vida continuó en asentamientos subterráneos. Uno de ellos era un asentamiento subterráneo de Tulan-Chimostok, o la Ciudad de las Siete Cuevas. Este acuerdo se describió en el Popol-Vuh y en varios otros libros sobrevivientes. Según mis reconstrucciones, corresponde a la ciudad subterránea de Sudamérica que se extiende desde Venezuela y Colombia hasta Chile y Argentina.

Aparentemente, al final del Mioceno temprano, hace unos 16 millones de años, la vida en la Tierra se hizo insoportable, por lo que dioses y demonios se unieron para desenroscar la Tierra. Este momento se refleja en la leyenda india sobre el batido del océano, en la leyenda japonesa sobre el desenroscamiento de la bóveda celeste alrededor de la montaña del mundo Onohiro por los dioses de Izanaki e Izanami, Maya, Nauja y los mitos aztecas sobre la destorsión del bóveda celeste alrededor del eje del mundo por el dios Kamatli-Mishkoatl (Tlaloc, Barco, Tezcatlipoca).

Como resultado de la desconexión de la Tierra, se arrancó la capa restante de vapor de agua, apareció un cielo azul (el cielo estaba blanco antes), el sol, la luna, los vientos comenzaron a soplar y las lluvias comenzaron a llover. La era de la gente de Dvapara-yuga comenzó. Las tradiciones de los indios Hopi describen que durante el evento la Tierra dio varias vueltas. Según otras tradiciones, el sol y la luna se levantaron en diferentes lugares. Muchas leyendas indican que la Tierra estaba más cerca de Júpiter. Tal vez la Tierra y la Luna son fragmentos del planeta Faetón.

Uno de los escollos más importantes, que enfrenta todo investigador interesado en reconstruir estas
eras remotas, es la ausencia de evidencias escritas, cuyos registros sobrevivientes fruto de las aniquilaciones, quemas, destrucciones, y ocultamiento a lo largo de la historia, hacen imposible podamos tener un mejor conocimiento de aquel pasado. Teniendo en cuenta estos obstáculos,¿a qué libros antiguos podemos recurrir hoy día, que ayuden en esta tarea? 

No estoy de acuerdo con que no tengamos remanentes de civilizaciones anteriores. Mis expediciones perennes a diferentes países de la región mediterránea han demostrado que casi toda Europa está construida sobre las ruinas de un antiguo país que existió hace al menos 15-5 millones de años. Hasta donde yo sé, las mismas ruinas están muy extendidas en América del Sur. 

Si los geólogos llevaran a cabo estudios arqueológicos, habrían establecido esto hace mucho tiempo. Encontramos y estudiamos muchas ruinas de rocas, ciudades subterráneas y megalíticas, caminos de piedra y surcos de automóviles, así como huellas de personas. Su edad alcanza los 16-23 millones de años. Durante la última expedición en España, encontramos surcos de piedra entre las huellas de dinosaurios de hace 120 millones de años. Esto es lo que quedó en el fuego y el agua de las inundaciones que acompañaron todas las catástrofes. Restos de equipo, esqueletos de personas y otros seres inteligentes fueron destruidos, o barridos por una ola gigantesca. Lo que ha sobrevivido ahora está en los archivos del Vaticano, la Universidad Smithsonian y otros repositorios. Detrás de esos restos, hay una verdadera cacería: esconderlos de los ojos de las personas.

En cuanto a los libros, por supuesto, esta es una gran capa de literatura india antigua. También me impresionó que Popol-Vuh describiera el largo período de las vidas de las personas bajo tierra.

En su hipótesis sobre la aparición del Petróleo y Gas, se presentan estos elementos como supervivientes de restos orgánicos,  y que según su visión serían resultados, de antiguas catástrofes planetarias. Si puede ampliar al público estos conceptos. 

Fui partícipe del trabajo del Instituto de Oceanología en el pronóstico de campos de petróleo y gas, y estudié a fondo este tema. Según el esquema clásico, más extendido entre los geólogos, del origen del petróleo y el gas, se formaron en condiciones de reducción (sin acceso al aire) de la materia orgánica enterrada: los cadáveres de animales y plantas. Pertenezco a especialistas en catástrofes globales y tengo varios trabajos en los que reconstruyo el escenario de catástrofes. Este escenario explica bien el origen de los depósitos de petróleo y gas. Fue algo como esto. Una gran ola de tsunami de 2-3-5 km de altura arrasó con todo lo que había en el suelo y lo almacenó en bases continentales, en zonas de grietas, antes de montañas y canales intermontañosos. Poco a poco, los residuos orgánicos fueron cubiertos por una gruesa capa de arena y arcilla y privados de acceso al oxígeno. Durante millones de años se han transformado en petróleo y gas.

Mi esquema difiere del esquema clásico de origen del petróleo y el gas solo en que se supone que la ola del tsunami se llevó los restos de las plantas y los cadáveres de los animales a los restos de las personas que vivían en la Tierra.

Al observar ciertos de estructuras megalíticas, como las observadas en Sudamérica, se tiene la sensación de estar ante un tipo de civilización muy avanzada, y superior incluso a la tecnología conocida en la actualidad. Y le pregunto ¿Son los siddhis la ecuación faltante que ayude a resolver el puzzle?

No diría que las ruinas que observé en la región mediterránea y casi las mismas ruinas en América del Sur atestiguan un mayor nivel de desarrollo de las civilizaciones anteriores. Dicen solo que la civilización previa o las civilizaciones anteriores (si había varias) eran completamente diferentes a las nuestras. Somos los hijos de la civilización tecnogénica y apenas imaginamos cómo debería ser, otra civilización armoniosa, no tecnogénica. Las películas Avatar, Dinotopia y El señor de los anillos dan algunas ideas al respecto.

Ahora imagine el mundo del Señor de los Anillos y el Hobbit, con sus fortalezas en las cimas de las montañas, ciudades subterráneas con pequeñas habitaciones o, a la inversa, enormes salas subterráneas, escaleras de piedra que suben a las montañas y numerosas esculturas de piedra gigantes de personas y animales en las montañas Además, las montañas que recibieron la forma de pirámides, personas y animales. Estas fueron las creaciones de una civilización armoniosa y no tecnogénica que buscaba vivir en armonía con la naturaleza y creó paisajes increíbles hechos por el hombre que complementan y mejoran la naturaleza. Tales paisajes hechos por el hombre fueron cantados en las obras de Edgar Poe. Por supuesto, una civilización armoniosa tenía una técnica perfecta de procesamiento de piedras, pero usaba tecnologías bastante diferentes de las que usamos ahora.

Las ruinas de rocas monumentales, estructuras subterráneas y megalíticas creadas por una civilización armoniosa o civilizaciones se observan en las regiones mediterráneas y andinas en gran número hasta nuestros días. Los restos de una sola generación de humanos y animales, así como el equipo, habían sido arrastrados hace mucho tiempo por las aguas de las inundaciones y convertidos en petróleo y gas o desaparecidos en un gran incendio. Por lo tanto, sus hallazgos son extremadamente raros y, como dije, son ajenos a las personas.

Nuestra investigación en expediciones mostró que, junto con las civilizaciones armoniosas, las civilizaciones hechas por el hombre vivieron en ciertos períodos en la Tierra. Especialmente muchas de tales civilizaciones se encontraban en el Mioceno medio-tardío del período Neógeno (15-5 millones de años atrás). Un gran número de caminos de piedra con surcos dejados por autos similares a los modernos evidencia esto. Cerca de las carreteras, hay bastantes cimientos de pozos de casas, zanjas, pozos, tumbas, agujeros redondos y cuadrados para pilares, etc. Otros restos son raros, aunque en Antalya, en Turquía, encontramos un cable dentro de un cuaternario temprano. basalto (más de 1 millón de años).

Si hay una catástrofe global de la misma escala que antes, entonces no sobrevivirán estructuras construidas por nuestra civilización, excepto túneles del metro, garajes subterráneos, etc.

Alexander Koltypin a la derecha, en la preparación de su film
sobre antiguos astronautas.
Además de los enigmas del pasado terrestre, el sistema planetario parece guardar algunos secretos, donde por ejemplo la existencia de un antiguo planeta ahora desaparecido, conocido en algunas culturas con diferentes nombres (Maldek-Phaeton-Planeta Amarillo- Tiamat, etc) pueda quizás ser parte de la respuesta, a muchas de las incógnitas presentes ¿Cuál es su opinión sobre este punto?

En las tradiciones de diferentes pueblos, puedes encontrar referencias bastante a otros planetas y eventos que ocurrieron en ellos. Por ejemplo, Marte se asoció con guerras y desgracias, como ecos de una catástrofe que ocurrió en él. Venus fue considerado el lugar de nacimiento de Quetzalcoatl. Algunos mitos dicen que hubo una comunicación regular entre la Tierra y Venus. El mito griego de Faetón se interpreta como la existencia de un planeta explotado entre Marte y Júpiter.

Los estudios que realicé en la confluencia de la geología y el folclore permitieron establecer que, en el límite del Mioceno temprano y medio, hace 15.9 millones de años, una de las catástrofes mundiales más importantes ocurrieron en la Tierra. Lo comparo con la Creación del mundo según la Biblia, el Corán y con la llegada de la última, cuarta, quinta o sexta era en otros textos antiguos. Todo cambió: el ángulo del eje de la tierra, la velocidad de la rotación de la Tierra, el cielo azul apareció, los vientos comenzaron a soplar, comenzaron las lluvias, aparecieron el sol y la luna, que no existían antes.

Según las leyendas de los indios Hopi, entre los cambios de los mundos la Tierra giraba caóticamente, el sol y la luna se elevaban desde diferentes direcciones. Durante mucho tiempo fue insoportablemente caliente la Tierra. Comparando todos estos datos con las hipótesis sobre el fallecimiento de Faetón y la aparición de la luna, varios investigadores consideran que la Tierra y la Luna son fragmentos de Faetón transferidos desde las partes externas del sistema solar. Con esta interpretación, la Tierra antes de la Creación aparece como uno de los planetas gigantes. Entonces se hace evidente la presencia a su alrededor en el Paleógeno de una poderosa capa de vapor de agua y un sistema de anillos, así como la ausencia de un sol.

Nuestro actual satélite lunar, ocupa también una franja amplia dentro de éste pasado misterioso. Algunos de sus escritos postulan, su aparición ocurrió durante el Período Mioceno, lo cual generó grandes cambios en la superficie terrestre, como por ejemplo el descenso de la longevidad, así como regulaciones de tipo fisiológico. Sugiere también la Luna en su nacimiento, pudiera corresponder a un fragmento de la mítica Hiperbórea ¿Cuáles son las evidencias que lo llevan a postular, estas hipótesis tan temerarias?

La investigación en la unión de la geología y el folclore me permitió determinar la edad de muchos eventos mitológicos y conformar una escala mitológico-geocronológica. En particular, el episodio ampliamente conocido de las leyendas indias del batir del océano por dioses y demonios fue fechado por mí como el límite del Mioceno temprano y medio (el cambio del Treta Yuga y Dvapara Yuga), es decir, 15.9 millones hace años que. Ya he hablado sobre las principales consecuencias de este evento. 

Sin embargo, no he prestado suficiente atención al hecho de que una de las principales consecuencias del batido fue la aparición de una luna en el cielo. Además, la pérdida de longevidad asociada.
La conexión entre la pérdida de longevidad y la aparición de la luna en el cielo se nota en leyendas de muchos pueblos. También hay otro motivo de las tradiciones para casi todos los pueblos. Después de la aparición de la luna en el cielo, los dioses arrojaron un conejo allí, y él comenzó a dar un trago de inmortalidad allí, y la gente comenzó a morir.

Pasé bastantes días largos y noches sin dormir para encontrar una explicación para esto. Mi primera hipótesis de trabajo fue la siguiente. Un cuerpo cósmico (planeta) voló a la Tierra hace 15.9 millones de años, lo tocó en una tangente, y noqueó una gran pieza, que luego se convirtió en la Luna. La similitud de la composición de los basaltos lunares con la capa basáltica de la península de Kola y las ruinas recientemente descubiertas en la Luna me permitieron suponer que el cuerpo celeste que voló a la Tierra tocó la península de Kola y noqueó un trozo de hiperbórea. . Una catástrofe de esta magnitud provocó la caída de la capa de vapor de agua de la Tierra y la penetración de la destructiva radiación ultravioleta en la Tierra, lo que provocó el envejecimiento de las personas.

Sin embargo, después de la aparición de los datos sobre el meteorito Yamaha encontrado en la Antártida, que se considera un fragmento de Marte (15.9 millones de años), y la datación más probable de la catástrofe en Marte y Phaeton por los mismos 16 millones de años, considerar seriamente una hipótesis de trabajo alternativa. La Tierra y la Luna son los fragmentos de Faetón, que se movieron a su posición actual después de la catástrofe en este planeta hace 16 millones de años.

En su trabajo sobre Antiguas Estructuras Subterráneas Megalíticas-Resonadoras de Ondas de Shumann, Ud. señala, devastadoras catástrofes que asolaron el planeta en aquellos tiempos míticos, provocaron graves alteraciones terrestres y morfológicas en los humanos, dando como resultado, aceleración en la construcción de “radiadores artificiales, resonadores de ondas electromagnéticas (pre Shumanianas) y ondas acústicas similares”. Teniendo en cuenta esta visión, ¿podríamos deducir las pirámides, así como otros monumentos megalíticos, pudieran describirse actualmente como máquinas de recuperación, ampliación y sanación espiritual? ¿O debemos pensar su funcionamiento como de anclaje planetario luego de estos desastres? 

Una persona vive en la cavidad de un resonador electromagnético espacial, la Tierra-ionósfera, en la que existen ondas estacionarias (resonancia) de Schuman. La frecuencia fundamental de la resonancia de Schumann está determinada por el perímetro de la Tierra, la velocidad de su rotación alrededor del Sol y su eje, y un número de otros parámetros, y es de 7.83 Hz. Tiene armónicos de 14.1 Hz, 20.3 Hz, 26.4 Hz, 32.4 Hz, 39 ..., 43.2 Hz.

Las ondas de Schumann están sincronizadas con las vibraciones de las células de todos los seres vivos. Son responsables de la circulación sanguínea, la respiración, la digestión, la secreción interna y coinciden con las frecuencias de los ritmos alfa y beta del cerebro. Sin ellos, las vidas de las personas son imposibles, y el déficit de las ondas de Schuman provoca perturbaciones en el funcionamiento del organismo. Por ejemplo, con un déficit de frecuencia de 7.83 Hz, se desarrolla una orientación hacia personas del mismo sexo. Al mismo tiempo, la frecuencia de 7.83 Hz contribuye a la producción de melatonina, que es una hormona de la longevidad.

Según los trabajos de Vladimir Yashkardin de San Petersburgo, los generadores artificiales de ondas infrasónicas en el rango de Schumann son pirámides. Según los cálculos de V. Yashkardin, la pirámide de Cheops podría generar una amplia gama de frecuencias infrasónicas de 8 ... 16 Hz transmitidas a la frecuencia de la portadora principal de 12.25 Hz.

Resonadores (amplificadores) de ondas infrasónicas fueron muchas estructuras megalíticas: cuevas de campanas, tumbas de domos, dólmenes, seids, cromlechs, nuragi y otros. Según estimaciones recientes, todas estas estructuras megalíticas se construyeron hace unos 12 mil años, es decir, en muy poco tiempo. ¿Por qué fueron erigidos con urgencia y colocados alrededor del mundo en grandes cantidades? Las hipótesis tradicionales, según las cuales fueron construidas para propósitos de culto, entierro u orientación sobre el terreno, no resisten las críticas.

Otra hipótesis me parece correcta: hace 11.700 años hubo una catástrofe global, como resultado de lo cual sucedió el cambio de inclinación del eje de la Tierra en 15 grados y el cambio en la velocidad de rotación de la Tierra. Esto condujo a un cambio en las oscilaciones de resonancia pre-Shumanianas con las cuales se sincronizaron las vidas de las personas anteriores. Por lo tanto, las pirámides y otras estructuras megalíticas eran probablemente fuentes y resonadores de las ondas electromagnéticas anteriores a Shumanian creadas antes por la Tierra y las ondas infrasónicas cercanas a ellas. Fueron construidos para cubrir el déficit de frecuencias de resonancia electromagnética en las personas que se esconden en ellos y las personas que viven cerca de ellos. Que casi cambió instantáneamente después de catástrofes globales, mientras que la reestructuración de los cuerpos de personas y animales tomó siglos o incluso milenios.

En mi opinión, y la opinión de mis colegas, todas estas estructuras megalíticas pueden funcionar hoy. Teniendo en cuenta que resuenan en las ondas de Schumann, a una frecuencia de 7.83 HZ, que produce una hormona de la juventud, la melatonina, a una frecuencia de 110 HZ, que produce otra hormona de la longevidad, la beta-endorfina, y en otras frecuencias de curación , estas estructuras se pueden usar para tratar, y quizás también para el rejuvenecimiento de las personas.

La existencia sobre una civilización paralela a nuestra actual humanidad, oculta en túneles subterráneos, actualmente viene cosechando cierta adhesión, siendo muchos los relatos alrededor del planeta avalando esta posibilidad. Sin embargo, más allá de estos rumores, nunca se ha producido un encuentro oficial, que ayudara a confirmar estas historias. En su caso ¿cree posible la existencia de estos moradores internos? Y de ser así ¿Por qué esta ausencia de comunicación? 

Existe una gran cantidad de libros, fantásticos y que pretenden ser autenticidad histórica, en los que se describe la tierra hueca y la civilización subterránea de seres inteligentes. Hay muchas leyendas sobre el inframundo, principalmente sobre Agarti y Shambhala. Hay muchas historias sobre la penetración de personas en el inframundo y la aparición de habitantes subterráneos. Hay muchas ciudades subterráneas en todas las partes del mundo: en América del Sur y Norte, Norte de África, Sur de Ucrania y Rusia, Asia Menor, Tíbet, Océano Pacífico, etc. Vimos repetidamente en las expediciones llenas de piedras entradas a subterráneos, que llevan a saber dónde. Todo esto más bien habla un favor de la hipótesis de la Tierra Hueca.

Hasta hace poco, el modelo existente de tres capas de tierra, que consistía en sólidos, calentados a grandes temperaturas, la corteza terrestre, el hombre y el núcleo, estaba en contra de este modelo. En la última conferencia científica internacional en IIEPU en abril de 2018, Vladimir Yashkardin presentó un informe en el que dio una nueva interpretación de datos de perforación de pozos superdimensionados, datos sísmicos obtenidos del estudio de la estructura profunda de la Tierra y sus propios cálculos matemáticos . V. Yashkardin, después de E. Galley, L. Eyler, D. Simms y otros científicos, consideración que la Tierra es un cuerpo hueco con sol interno, atmósfera, mares y océanos de agua dulce. Según V. Yashkardin, las condiciones para vivir dentro de la Tierra son mucho más favorables que en la superficie de la Tierra (un clima cálido uniforme, ninguna radiación cósmica dura ...). Por lo tanto, existe una civilización subterránea de seres inteligentes que fueron los antepasados de las personas. La antigua civilización megalítica estaba estrechamente relacionada con el mundo subterráneo a través de las ondas acústicas e infrasónicas. Con la ayuda de la red mundial funeraria-dolmeniana, se creó el campo de las ondas de la vida de la Tierra, lo que permitió al hombre existir en la superficie del planeta. Sin este campo, su (su) ADN destruido por los rayos cósmicos.

Me gustaría comente al público, cuáles son sus próximos proyectos a futuro.

Mis planes son ver y explorar tanto como sea posible. También me gustaría recrear hospitales megalíticos antiguos con la ayuda de colegas científicos (físicos, acústicos, músicos, constructores y médicos) para el beneficio de las personas. He visto muchos hospitales megalíticos antiguos en diferentes países. Queda para realizar mediciones en ellos con instrumentos y encenderlos.

Pregunta final: ¿qué recomienda Alexander Koltypin a todos aquellos lectores del blog, que se inician estos temas?

Es difícil dar consejos universales. Todos esos investigadores como yo no tenemos dinero para investigación. Nuestros trabajos no se publican en publicaciones académicas, no se les permite otorgar subvenciones. Son expulsados de las principales editoriales y los medios de comunicación por los censores, que son financiados por las mismas personas que recogen reliquias del pasado y las esconden de las personas. Es por eso que quiero que estemos juntos, para ayudarnos unos a otros. Pequeñas donaciones Participación en expediciones. Diseminación del conocimiento. Quién como puede Después de todo, nuestros enemigos ideológicos no son todopoderosos, a pesar de que rinden casi todo el oro del mundo.

Por cierto, tengo una pregunta para los lectores. ¿A qué temen nuestros enemigos ideológicos? ¿Qué pasará con ellos si las personas descubren su verdadera historia? ¿O los gobernantes del mundo no son de hombres? Cómo en una de las series de la película "Doctor Who", que muestra que un puñado de monjes extraterrestres capturaron la Tierra y pusieron a los repetidores de todo el mundo a cantarlos.

Alexander Koltypin
Infinitas Gracias!
Débora Goldstern


19 de febrero de 2018

La insólita expedición Atlántida - Cádiz 1973 - El Ojo Crítico - Débora Goldstern

"La insólita expedición Atlántida-Cádiz 1973"
El Ojo Crítico
Débora Goldstern



Retomamos este 2018 que prometemos sin respiro, finalmente con la edición de nuestro artículo La insólita expedición Atlántida-Cádiz 1973

Este trabajo forma parte de los cuadernos de investigación del El Ojo Crítico, publicado el pasado enero, siendo una de los mejores boletines de misterios de toda España, del cual vengo participando desde hace unos años, y cuyo director es el genial Manuel Carballal

En éste número además, se cuenta con la colaboración de algunos de los grandes investigadores hispanos, convirtiéndose de imprescindible lectura. 

Atienda el lector!



Para descarga 
http://elojocritico.info/wp-content/uploads/2018/01/EOC-85-86.pdf

Audio del programa radial español, La Rosa de los Vientos, donde Manuel Carballal comenta nuestro artículo sobre "La insólita expedición Atlántida-Cádiz 1973".


7 de julio de 2017

Maxine Klein Asher - “Expedición Atlántida- Cádiz 1973” - Débora Goldstern


Maxine Klein Asher
“Expedición Atlántida- Cádiz 1973”
Débora Goldstern



Hace unos meses James Cameron dio a luz y documental sobre la Atlántida, donde propone al Jaén español, como una de las cunas del mítico continente.

Sin embargo esta idea tuvo en 1973, los mismos fines, cuando una expedición norteamericana comandada por la psíquica Maxine Klein Asher, también eligió España, siendo Cádiz su centro de operaciones para la búsqueda atlante.

Pronto en línea vamos a desempolvar esta historia, hoy olvidada, y que en su momento, hizo vibrar al mundo. 

Datos exclusivos e inéditos, en un artículo que sorprenderá.

Atienda el lector!

10 de junio de 2015

¿Atlantes en Latinoamérica? La Señal - Fernando Silva Hilderbrandt

¿Atlantes en Latinoamérica?
La Señal -Fernando Silva Hilderbrandt




Nuevo audio de La Señal, programa conducido por Fernando Silva Hilderbrandt, donde se debatió el tema de la Atlántida, participando como invitada junto al colega Alex Chionetti.

Audio La Señal: 04-062015



24 de octubre de 2012

Triángulo de las Bermudas - Hallaron una Ciudad Sumergida Bajo el agua - Manipulando la Realidad Virtual - Débora Goldstern



Triángulo de las Bermudas 
Hallaron una Ciudad Sumergida Bajo el Agua 
Manipulando la Realidad Virtual 
Débora Goldstern© 


Ciudad Mega

En el día de ayer, el amigo Fernando Rabbia conociendo mi interés en los misterios de las civilizaciones desaparecidas, me hizo llegar un artículo, el cual a todas luces se revelaba impactante.

Bajo el sugerente título: “Triángulo de las Bermudas: hallaron una ciudad sumergida bajo el agua”, en el mismo se aludía a un descubrimiento sensacional, y que conduciría a la mítica Atlántida. Intrigada, decidí repasar la información que en su momento me pareció sospechosa, circulando como data viral por toda la red.

La primera duda surgió cuando leí el nombre de uno de los implicados en los hallazgos centroamericanos, Pauline Zalitzki, que curiosamente presentaba errores de ortografía, lo cual me sorprendió ya que la noticia, como digo, no paraba de citarse en varios sitios prestigiosos, aunque la fuente no estaba clara.

Y es que en realidad, Pauline Zalitzki, era nada menos que Paulina Zelitsky, ingeniera oceanógrafa de origen polaco, la cual cursó sus estudios en Rusia, para convertirse más tarde en ciudadana canadiense.

Para aquellos memoriosos Zelitsky saltó a la fama mundial en el 2001, cuando anunció que bajo aguas de territorio cubano, lindante con México, se detectó un verdadero complejo piramidal, el cual fuera bautizado como Mega.

Recuerdo que a cuentagotas, se fueron liberando datos de información sobre el fabuloso hallazgo, que en aquel principio del milenio, sonaba como la noticia arqueológica más importante que se tenga memoria, y aunque mucho se especuló desde el 2008, no se volvió a saber nada del intrigante complejo, reflotándose siempre las mismas imágenes, así como audios y videos existentes.

No tardaron en surgir comentarios de todo tipo que aludían la misteriosa parada de sangría sobre Mega, a la intervención de los agentes conspiranoicos de siempre, que impedían sacar el descubrimiento a la luz. Así se citó la negativa de los gobiernos mexicanos y cubanos en ceder los permisos necesarios, para continuar con la exploración, el sideral aporte en fondos necesarios, que se estimó en treinta mil billones de dólares, sin hablar de presión norteamericana para detener la investigación por las implicancias en materia histórica ... 

En fin ...

Ahora bien, revolviendo la babélica red me encuentro con una noticia recogida por un medio norteamericano, que menciona el arresto de la oceanógrafa polaca en México, acusada de actividades de fraude, fechándose su detención en el 2009!

Teniendo en cuenta estos antecedentes, y sin saber si Zelitsky aún continúa sus litigios judiciales en México, resulta muy llamativo la aparición de esta "aparente nueva novedad sobre su hallazgo", que no es más que un reflote aderezado con condimentos más exitantes de corte atlante, como son las pirámides de cristal y esfinges, así como la introducción del Triángulo de las Bermudas como escenario principal.

Como señalé, la fuente primaria que echó correr la noticia en Internet, no está definida, aunque tengo la sospecha que su procedencia deriva de medios rusos, debido a dato que surge del sitio argentino TN, que también se hace eco.

¿Será que este nuevo ataque viral obedece a llamar la atención sobre este hallazgo, tal vez en la búsqueda de financiación, teniendo en cuenta los grandes fondos necesarios para su continuación? ¿O responde al 2012 tan en boga? ¿Quién y para que digita esta información "dañada en su contenido" y que solo busca confundir?

Recuerden: nunca tomen nada como literal, y menos de la red ...


Véase:
Noticia viral 2012:
“Triángulo de las Bermudas: hallaron una ciudad sumergida bajo el agua”
(Sitio de TN, nótese fuente citada)
http://m.tn.com.ar/internacional/cuba-hallaron-una-ciudad-sumergida-bajo-el-agua_282115

Noticia original 2001:
Descubren ciudad sumergida de tecnología avanzada de 6 mil años de antigüedad.
http://jorgeamarante.obolog.com/descubren-ciudad-sumergida-tecnologia-avanzada-6-mil-anos-antiguedad-1294110

Detención de Paulina Zelitsky en 2009:
http://www.thestar.com/news/gta/article/733940--caledon-woman-s-mexican-arrest-crazy-lawyer-says

Se confirma mi tesis, el sitio desde donde se deriva la noticia es "Rusia Today" 
http://www.diariodecuba.com/cuba/13623-sobre-una-noticia-reportada-por-la-agencia-oficial-prensa-latina 

Reportaje a Paulina Zelitsky realizado por el investigador mexicano Rodolfo Garrido, 2008

16 de julio de 2010

Atlántida, siempre Atlántida - Débora Goldstern

Atlántida, siempre Atlántida
Débora Goldstern



Robert Charroux



La historia que hoy rescatamos para los lectores de Crónica Subterránea, hace alusión a la siempre misteriosa Atlántida, cuyo derrotero venimos siguiendo desde hace un tiempo. En esta oportunidad la narración que vamos a ofrecer se origina en un relato oral recogido por el pesquisador francés Robert Charroux.

El galo incluyó estas visiones acerca del continente perdido en dos de sus trabajos, "Los libros de los Dueños del Mundo" (1967), y una continuación más tardía en "Nuestros Antepasados Extraterrestres" (1971). El escenario de nuestro interlocutor tiene lugar en Grecia, y está protagonizada por un antiguo escafandrista, Christos Mavrothalassitis, quién le trasmite a Charroux sus hallazgos en tierras africanas así como en otros lugares visitados en incursiones posteriores, siguiendo las huellas de la Atlántida.

Desgracidamente el material publicado por Charroux sobre este caso se abastece tan solo de la versión oral, ya que se carece de documentación o fotografías que lo avalen. Más allá de estas prevenciones, encontramos sin embargo fascinante la descripción dada por el navegante griego, y es por eso que creemos importante su publicación.

Como siempre el lector tiene la última palabra.


Dedico este post a Jean y a su sitio Colección Realismo Fantástico






El extraño Christos Mavrothalassitis (pág. 259-263)


Henry Schliemann creyó en Homero y descubrió Troya. Christos Mavrothalassitis creyó en lo que le decía su padre, navegante mediterráneo, y hoy día tiene una de las más bellas colecciones de alfarería etrusca que se remonta a 3.000 años y aún más, así como monedas atlantes anteriores al Diluvio.

Es posible, incluso, que haya descubierto el antiguo Poseidonis.

En 1922, el padre de Christos, que navegaba costeando el mar de Biban, al Sur del golfo de Gabes, detuvo su bergantín de 280 toneladas y sostuvo una larga discusión con los hombres de a bordo, escafandristas como él.

Christos tenía por entonces doce años. Escuchó a su padre hablar de Platón, de una ciudad sumergida que había descubierto con sus escafandristas precisamente en la vertical del velero.

El viejo marino afirmaba con énfasis:
-¡ Ahí es donde se encuentra Poseidonis!

Durante veinticinco años, Christos surcó el Mediterráneo, lo que equivale a decir que lo conoce mejor que nadie, y en todo momento, su curiosidad alerta se dirigía a todo cuanto se relacionaba con el fabu­loso continente descrito por Platón. En 1947, encontró un documento antiguo representando la isla de Djerba incrustada en la tierra de Africa, aunque rodeada de un canal que iba a perderse en el desierto.

Christos recordó la afirmación de su padre de que Djerba era el final del camino que conducía desde la Atlántida hasta el Mediterráneo, por entonces mar cerrado del lado de las columnas de Hércules (el estrecho de Gibraltar). Finalmente, el maravilloso azar que pusiera a Henry Schliemann en la pista de los atlantes y de su moneda oricálquíca, se reproducía exac­tamente con el arqueólogo de Djerba.

Cierto día, un anciano eremita beréber entabló amistad con él y le reveló el lugar donde se encontraba el cementerio «de los primeros antepasados de nuestra raza». Se encontraba en Tripolitania: los datos eran exactos, señalados sobre un plano, y Christos, al cabo de una noche y un día de navega­ción, alcanzó el lugar.

Encontró las marcas descritas por el beréber y empezó a cavar en la arena. Dos días después descubriría unas tumbas donde halló objetos de alfarería análogos a los de Tiahuanaco y a los de la colección Schlie­mann. Pero, además de la alfarería, Christos encontró objetos de mu­cho valor: monedas blancas de metal desconocido.

Volvía a producirse el milagro de Troya como si Christos Mavrothalassitís, por misteriosos designas del destino, se hubiera convertido en el sucesor de Henry Schliemann y su heredero espiritual.


Monedas de oricalco

Al conocer el eremita beréber el afortunado resultado de la expe­dición -y después de que hubo recibido su parte de monedas y objetos de alfarería hizo otras revelaciones e indicó el emplazamiento de nuevas tumbas y de templos atlantes.

Por su parte, Christos había recogido la suficiente información para revivir la historia antediluviana de todo el Mediterráneo. A pesar de la amistad que le une a nosotros, no ha podido revelarnos la totalidad del secreto que le liga al eremita del desierto.

Sin embargo, sabemos que la necrópolis atlante está enclavada en Tripolitania. Allí es donde Christos descubriera la alfarería y las piezas de metal blanco, todo lo cual se encuentra seguro actualmente en un Banco de Marsella.

Pero también llevó a cabo fructíferas excavaciones en Bengasi, Egipto e incluso en Djerba.

Nos ha dicho:

Los documentos que poseo en Marsella me han proporcionado cierta certeza.

»Por ejemplo, sé que después del Diluvio las aguas del Mediterrá­neo subieron 41,30 m. Conozco el trazado de la ruta marítima atlántica que, a través de Africa, unía al Atlántico con el Mediterráneo. Posee el mapa geográfico de la Atlántida y ¡dicho mapa es de la época atlante!

Hemos preguntado a nuestro amigo con enorme asombro: -¿Quiere decir que posee documentos escritos de hace 12.000 años? Christos ha afirmado con la cabeza, con un guiño de complicidad: -Ya vieron esos documentos: mis piezas en oricalco.

¡Y es verdad! Esas piezas rarísimas, únicas, constituyen auténticos documentos grabados que representan escenas de la vida de los atlan­tes, en cierto modo la historia del mundo antiguo.

Su prolongada estancia entre las arenas del desierto las ha desgas­tado en cierto modo, pero no están oxidadas. Sin embargo, el relieve ha quedado disminuido y sólo pueden observarse los detalles con ayuda de la lupa.

Helena y el cohete espacial atlante

Una de esas piezas representa a los caballos y es de todos conocido que esos animales eran venerados por los atlantes y sus últimos super­vivientes, los celtas. Sobre una de las piezas en forma de herradura, puede distinguirse claramente la cabeza del animal, con las bridas y el bocado, lo que hace tambalearse todos nuestros conocimientos al respecto.

En otras, nuestro amigo Christos ha identificado fantásticos dibu­jos relacionados con la energía atómica y la conquista espacial.

Una pieza, descubierta en Djerba por su nieta Helena, representa en el anverso un auténtico cohete espacial, con base ensanchada y ojiva provista de una especie de radar. En el reverso se distingue un habi­táculo de cosmonauta con dos antenas. En el interior de la cabina es­pacial puede verse, claramente dibujada, la cabeza del viajero del es­pacio.

Como Christos Mavrothalassitis se encuentra preparando un libro sobre La Atlántida a través de las imágenes legadas por los atlantes, no podemos revelar el tema, pero es indiscutible que el arqueólogo fran­cés de Djerba parece haber aclarado un gran misterio.

Sus piezas de metal blanco, inoxidable, y sobre el que existen ex­celentes motivos para pensar que se trata del oricalco atlante, narran la historia de una civilización que, por lo menos, conocía el caballo, las bridas, el bocado y artefactos idénticos a nuestros cohetes espaciales.

Dicha civilización se desarrollaba en un vasto país situado en el Atlántico, entre África, Europa y América.

Ciertamente nuestro amigo Christos ha podido equivocarse en su interpretación, pero también puede presentar testimonios que apoyan de manera singular su tesis. Una pieza que reproduce la imagen geográ­fica de la Atlántida, está hecha con dos metales: uno blanco represen­tando la mar; en otro rojo cobrizo, para el continente. Extraño, muy ex­traño.

Los arqueólogos clásicos franceses no se muestran interesados por los descubrimientos de Christos; los alemanes, por el contrario, le pre­sionan para que les venda su valiosa colección , al igual que los norteamericanos insisten cerca de Emile Fradin para que les venda, a peso de oro, las colecciones aún más valiosas del museo de Glozel.

Ya perdimos el tesoro de Troya ... ¿Hasta cuándo resistirá el patrio­tismo de Christos Mavrothalassitis y de Emile Fradin?

El tesoro de los atlantes se encuentra en Marsella, en lugar seguro.

Podría ser objeto de una exposición maravillosa, pero nuestro amigo Christos tiene miedo, pese a haber arriesgado cien veces su vida para formar su colección.

Miedo de que la roben, de que deshonren su buen nombre, acaso de que le maten. ..

Y este miedo que atenazara a Sanchoníaton, a Henry Schliemann, a Paul Schliemann a Emile Fradin, en suma, a todos los grandes descu­bridores, está plenamente justificado: hay que evitar a cualquier precio que se haga pública la verdad histórica del hombre.

Y para ello han sido asesinados millones de hombres, se han quema­do toneladas de manuscritos, raspado hectáreas de pergaminos ... ¿Qué valor tiene la vida de un hombre cuando se convierte en un ente perturbador, en alguien que impide danzar en círculo? . .

Pese a todo, Christos Mavrothalassitís prepara su libro, al Igual que Paul Schliemann preparaba la divulgación de sus descubrimientos.




Los secretos de Christos Mavrothalassitis (pág 38-41)

Nuestro amigo Christos Mavrothalassitis se hace eco de tradiciones curiosas que tienen todavía curso en Grecia. Los griegos en una época indeterminada, pero sm duda muy antigua cortaban la piedra con el «fuego líquido» que se supone era un ácido.

La antigua ciudad de Ampurias, en el Golfo de Rosas, en La Escala (España) habría sido construida por los griegos con ayuda de este fuego. En Symi, pequeña ciudad del Dodecaneso, un campesino encontró cierto día un pequeño vaso conteniendo un líquido, a juzgar por el ruido que se percibía en su mtenor al sacudirlo. De esto había aún testimonio en Grecia... por lo demás estamos reducidos a conjeturas.

El campesino debió sin duda romper el vaso, pues se oyó una explosión fantástica. El imprudente no volvió a ser hallado ni roto ni entero, y en el lugar en que se produjo el accidente, se formó un gran socavón del que brotó un geyser, que desapareció algún tiempo después. También en Symi, hacia 1911 ó 1912, un pastor se aventuró en un subterráneo hasta entonces desconocido. Vio una corona de oro puesta sobre una tumba, rodeada de una especie de reja de hierro. En derredor había esqueletos. El pastor, poco seguro, contó la aventura al médico de la isla, que hizo levantar el enrejado de hierro, pero temiendo algún cepo, tuvo la prudencia de no tocar la corona de oro. Habiendo hecho excavar la tumba, descubrió dos baterías de arcilla, que ya no daban corriente, pero que antaño electrificaban la corona.

¿Leyenda? Jamás se sabrá, pero Christos Mavrothalassitis da como auténtica la increíble aventura que le hemos dejado contar.

Era en 1919. Mi padre, que tenía un negocio de pesca submarina de esponjas, trabajaba en las islas griegas con su socio, Zalakhos. Yo era muy niño, pero ya los acompañaba en sus expediciones. Un día llegamos a una isla desierta que tiene una orilla con muchos surcos de granito que parecen desembocar en el mar como si antiguamente hubiese caído algo del cielo que hubiese fundido las rocas. Zalakhos buceó por el lado norte, dio la vuelta hacia el sur y regresó aterrorizado al barco. Gabriel -le dijo a mi padre-, hay fuego bajo el mar, y cuando tocas una esponja, la arena que se levanta quema la mano. Si se la toca con el pie se siente como una llama invisible. Hay como unas radiaciones bajo el agua. Mi padre, intrigado, buceó llevando consigo su red para pescar esponjas y llegó al lugar donde Zalakhos había visto el fuego submarino. Cuando volvió a ascender, ví que llevaba en su red, con algunas esponjas, un gran pedazo de metal irisado, que unas veces parecía azul oscuro, otras azul claro (1).

Los marinos le dijeron que subiese a bordo, pues Zalakhos se sentía mal y decía que le quemaba todo el cuerpo. Lo único que pudieron hacer fue duchar al desgraciado, que gritaba de dolor y decía que tenía fuego en el cuerpo. Por la tarde murió. Mi padre decidió regresar a Symi para hacer enterrar a su socio. Por la noche, un marinero quiso contemplar el cuerpo de Zalakhos, que yacía en el puente envuelto en un cobertor. Lanzó un grito de horror y avisó a todo el mundo diciendo que el cadáver era fosforescente. Era verdad: el rostro, el torso, las manos y los pies de Zalakhos brillaban con un resplandor dorado. Mi padre ordenó entonces atar unas piedras al cobertor y sumergir el cuerpo lo más pronto posible como así se hizo. En 1921 fue vendido .por 18.000 dracmas a un químico de Burdeos, el pedazo de metal azul que mi padre había sacado del fondo del mar donde ardía el misterioso fuego.

En 1926 mi padre regresó a la capital girondina para consultar al médico que le había tratado cinco años antes. En efecto: después el drama que costó la vida a Zalakhos, mi padre tenía los dedos deformados, hinchados en las junturas. Usted debe haber tocado algo que le ha quemado y que era más fuerte que el radio -dijo el médico. Este médico, si no recuerdo mal, era profesor Fromagé. Cuando salió de la consulta a la que yo le había acompañado, mi padre me díjo : Yo lo sabía! Al norte del islote hay unas jarras hechas de este metal azul, que en realidad no es ni metal ni vidrio. Pero no sé qué otra cosa pueda ser. Hace muchísimo tiempo que los hombres han debido trabajar este material, pero ¿cómo? Zalakhos tenía razón al decir que del suelo salían radiaciones; y son las manos las que más padecen, porque no están protegidas, como el resto del cuero por el caucho de la escafandra. Esta es la historia que le aconteció a mi padre -concluye Christos. y dice a su mujer, una chica joven-: ¿Verdad que es así, M'Barka? M'Barka ben Nasser, una maravillosa beduina de ojos de fuego, que lleva en su fina silueta la gracia y la nobleza de las auténticas hijas del desierto, asiente, añadiendo: Sí. Incluso dijiste que era quizá oricalco atlántico. Tal vez -dice Christos, enigmático-. En todo caso, este año o el próximo iré a tantear las cosas en derredor de la isla, con una sonda. Conozco exactamente el punto. Las jarras que están en el fondo del mar, por sí solas, valen una fortuna.


La Atlántida de Christos Mavrothalassitis (pág 150-152)

Christos Mavrothalassitis, antiguo escafandrista, cree haber descubierto la Atlántida. Como el profesor Galanopoulos, la sitúa en el Medíterráneo, en su parte oriental, y en el Atlántico por su parte continental más importante. Su testimonio no carece de valor, pues se deriva casi exclusivamente de constataciones y descubrimientos hechos en el curso de su vida de buceador.

Creemos interesante reproducir extractos del libro que prepara sobre la cuestión.

Doctor -dijo mi padre uno de sus escafandristas que era, en efecto, un antiguo médico, los historiadores hacen su oficio y nosotros hacemos el nuestro. Te he hecho bucear sobre esta ciudad-fortaleza, sumergida desde hace miles e años, esperando que sacarías indicios, ya que tú h leído a los antiguos autores. Esta ciudad está construida en pleno centro de Banco Greco, a 3° al NE de la front a limítrofe entre Libia y Tunicia y a treinta millas treinta y cinco según Habib Sussi) de la costa.


-No estoy en situación de hacerlo, capitán - respondió el doctor.

Esta ciudad -continuó mi padre (es Christos el que habla)- fue encontrada antes que nosotros por mi suegro y por otros navegantes griegos: Searis, los Paraskevas, los Dandacos, los Zathas y Vlakhakis. Yo tenía dieciocho años cuando la vi por primera vez. Me encontraba co Paraskevas, Hace un siglo sacaron de ahí una estatua de oro. Nosotros estamos contigo, capitán -dijeron otros dos escafandristas. Uno era Mailes Teodoro y el otro un indígena llamado Habib Sus si. Esta ciudad está sobre una meseta rocosa que antaño era una isla. Vista la profundidad que hay en derredor, me parece que estamos ante una isla artificial. Muy cerca de aquí, sobre una colina sumergida cuyo contorno está excavado artificialmente, hay un geyser todavía en actividad bajo el agua.

Hay dieciocho brazas de profundidad y la fuerza de sus aguas cálidas asciende hasta la superficie. Debajo de nosotros la sonda indica veinticuatro brazas; otro geyser brota algo más al Sur. Lo más asombroso es que las aguas de estas fuentes eran ya recogidas por los antiguos y dirigidas hacia la ciudad por un sistema de canalizaciones que todavía se aprecian. Hay cuatro colinas sobre el ban­co, y sobre otras dos se ven también canales ... "» A propósito de la erupción del Santorín, Christos afirma que la catástrofe se produjo en el momento en que los griegos se proponían a invadir el reino de Minos. Las ciudades de Saranda y Mira quedaron sumergidas.

Mi padre -dice CH estos- ha visto las columnas de los teatros y templos y otros escafandristas vieron también estatuas, aún n pie, sobre las columnas. Pero no se trataba de Atlántida, que se hundió cuando la Tierra entró n colisión con el planeta Ares-Baal, que era el planeta Marte.

Dos videntes, Ayed y la vieja Suffia me lo han confirmado. Nuestra Tierra estalló en ciertos puntos, y Ares vertió sobre ella su arena y su fuego. Yo no he tenido derecho a hablar antes de llegar a la edad de dieciocho años, pero después descubrí una tumba atlante con ayuda de la nieta de Suffia. Guardaba el cuerpo de un vidente de a ciudad de Mau, que era la capital de la Atlántida, y es vidente había sido sepultado con las pruebas de ese saber. Yo las guardo. Este vidente atlante llevaba objetos simbólicos. El ópalo, seis zafiros que revelaban su edad de se­senta años, y tablillas de piedra y metal que conte­nían predicciones relacionadas con los grandes hom­bres que más tarde habían de nacer: Homero, Ferécides, Arquímedes, Alejandro Magno, Napoleón, etc. Se llamaba Feureseo. En el centro de su piedra sepulcral había grabada una rosa. Cuatro muescas indicaban su grado en el ejército; lo que predecía su origen real americano (del Norte), la flor misteriosa que da el poder. Yo conozco esta flor, pero no tengo derecho a decir ni su nombre, ni dónde se encuentra. En la tumba había también doce mensajes procedentes de la Atlántida y la designación de una montaña, con un tesoro, sobre la cual había un gato dibujado. Entre las patas del gato se encuentra una gruta en la cual está el tesoro ... , pero se trata de documentos. Cuando sea hallada esta gruta, sobrevendrá otro ciclo, pero nunca he podido saber dónde se encontraba la montaña con el gato grabado. Alguien lo sabe tal vez. Es difícil entresacar, en los relatos de ese tal Christos, la parte de verdades arqueológicas que le pertenecen y la de «profecías» que ha sacado de la misteriosa Suffia. Sus revelaciones les gustarán mucho a los que se interesen por el ocultismo.

(l) Este metal o material no ha sido identificado. A fines prácticos, recordamos que para orientarse en alta mar, incluso cuando no era visible el sol, cosa frecuente en los mares del Norte, los vikingos usaban la piedra de sol" que daba la posición de astro. Se ha descubierto que esta piedra era la cordierita, cristal que va del amarillo al azul oscuro cuando la alineación de sus moléculas, como en los tejidos tornasolados, hace un ángulo de 900 con el plano de polarización de la luz solar (Science et Avenir, setiembre del 67). El metal hallado por Mavrothalassitis era tal vez, una variedad de la cordierita.

2 de noviembre de 2009

Los continentes perdidos y su conexión con América

Los continentes perdidos y
su conexión con América
Débora Goldstern


Hoy revistamos una de las obras cumbres de Oscar Fonck Sieveking, “Construyamos Arcas. Los enigmas del pasado”. Para ilustrar elegimos un capítulo que invita a la lectura y reflexión, donde una vez más, nuestro querido continente americano, es el eje en cuestión, que espera la historia actual lo ubique en el lugar que merece por derecho propio. Ni más ni menos, la reparación de América como centro civilizador, algo que a fuerza de repetir, por ahí alguna vez se grabe en el inconsciente colectivo.

Este post se lo dedico a un hijo dilecto de Crónica, que hace unos días cumplió años. Para vos "Baby" que lo pediste.


Se hundió la isla de Hiva. ¿Dónde quedó Mapu?


Desde hace muchos años la atención de los científicos de todo el mundo se encuentra concentrada sobre el pueblo que habita la isla de Pascua. Las bizarras estatuas de piedra (Moai), los enigmáticos jeroglíficos de las "tabletas parlantes" Y el idioma de los isleños exigían un estudio más profundo. Muchos libros han sido publicados sobre este apasionante tema y seguirán apareciendo otros nuevos. Es demasiado distinta la cultura de estos isleños, al ser comparada con otras culturas primitivas.

El sacerdote Padre Sebastián Englert, que desde hace muchos años es el jefe espiritual de los isleños, es una de las personas mejor informadas en el mundo sobre las costumbres, tradiciones Y mitos de este pequeño pueblo que vive alegremente sobre un islote pedregoso en el Océano Pacífico, separado por miles de kilómetros del continente americano como de los demás archipiélagos e islas. Este sacerdote ha tenido ocasión de investigar las características de este grupo étnico, por ser el cura párroco de la población. Basado sobre estos estudios publicó su libro, magníficamente documentado, bajo el título de La Tierra de Hotu Matúa (Imprenta y Editorial San Francisco, Padre las Casas), que abre nuevos horizontes a los estudiosos interesados en este tema.

El Padre Englert tuvo la suerte de conocer muchos detalles referentes al pasado de los isleños de Rapa Nui (Isla de Pascua), debido a los lazos de amistad que lo unen a la mayoría de ellos, pudiendo así esclarecer puntos que parecían dudosos o sinceramente eran desconocidos. Los isleños contaban la llegada de sus antepasados a Rapa Nui con un cúmulo de detalles, entre los que destacaban el hecho de que éstos habían abandonado su país de origen por haber desaparecido debajo de las aguas. Las historias de los pascuenses fueron ignoradas o se las puso en duda. Es probable que solamente haya desaparecido una isla aislada. Pero lo que sorprende es que aún existan científicos que no quieran dar importancia a las leyendas y a las tradiciones antiguas, ya que ha quedado demostrado innumerables veces que éstas están basadas sobre hechos concretos, que por haber sucedido hace muchos años, adquieren ese viso de leyenda. Cuando las historias se transmiten a través de generaciones de padre a hija, aunque. las mismas estén a veces entreveradas con noticias ciertamente inverosímiles o con aspectos religiosos inesperados, siempre vale la pena investigarlas seriamente y tratar de entresacar aquellas noticias dignas de fe, ya que muchas veces contienen un mensaje de importancia para las generaciones futuras.

Si se ha podido comprobar la verdad del contenido de las antiguas escrituras encontradas en Babilonia y en Egipto y de los rollos hebreos del Mar Muerto, como se desprende de la lectura del libro Y la Biblia tenía razón, de Werner Keller (Egon-Verlag G m. b. H., Düsseldorf) y si la leyenda troyana también resultó verídica, no debemos dudar de la veracidad de los relatos de los isleños de Rapa Nui, conociendo así una catástrofe prehistórica que ya no estamos en situación de comprobar, salvo que las "tablillas parlantes" entreguen su secreto mensaje, ahora que el Profesor Barthel, de la Universidad de Hamburgo, ha podido descifrar algunos de los pictogramas de Pascua. Para mí no existe duda alguna acerca de que esa isla realmente desapareció. Dónde estuvo localizada Hiva, no lo sabemos, pero el relato da una idea acerca de la dirección, desde la cual llegaron las embarcaciones. Dejemos contar a los isleños. El continente Rapa Nui antes era muy grande, pero ahora se redujo, desde que el Dios Uoke (Dios de los mares) levantó las tierras con una barreta y después las hundió. Motivado por los pecados de los habitantes de Te Pito Henua (El ombligo de la tierra como era el nombre antiguo de Rapa Nui), el Dios los castigó levantando las tierras para reducirlas después. Es de suponer, por el relato que fuerzas volcánicas levantaron las tierras, agrandando así la isla, para hundirlos después, dejando solamente las más altas cumbres sobre el nivel de las aguas. La isla da en realidad la impresión de la cima de un cerro, azotada innecesariamente por los vientos y las tempestades, el cual posteriormente fue adquiriendo una capa de tierra vegetal en ciertas partes, mientras que los volcanes apagados mantuvieron sus características. La isla está virtualmente cubierta de piedras.

Uoke) es la fuerza de las olas y del mar, como lo era Poseidón para los griegos. La leyenda cuenta que el cacique Hotu Matúa se encontraba en viaje con dos naves, cuando fue testigo de que las tierras desaparecían y con ellas todos sus habitantes, hombres, mujeres y niños. Advirtió que de todo el Continente solamente quedaba sobre las olas Te Pito O Te Henúa, el ombligo de la tierra, Y por esa se radicó en esta isla. Hotu Matú'a era oriundo de un país que se llamaba Maorí y que era una parte del continente llamado Hiva. La partida de Hotu Matúa de su patria se debió a conflictos familiares. Para obviarlos, preparó dos grandes barcos, los tripuló con centenares de hombres, mujeres y niños. Pero antes de abandonar su patria, había mandado una expedición de exploradores a Rapa Nui para establecer si existía base para una colonización. Todas las tradiciones de los isleños coinciden en este punto, como también en los nombres de estos expedicionarios, e igualmente en los de dos personas que se salvaron durante el hundimiento de Hiva. Estos llevaban los nombres de Ngata Vake Y Te Ohiro. Todos los isleños que relataron sus viejas tradiciones separadamente y en forma individual, coincidieron en nombrar a los dos sobrevivientes de Hiva, como también en dar los nombres de los expedicionario y que eran Ira, Raparenga, Ku'uku'u A'Huatava, Ringi-Ringi. A'Huatava, Nonoma A'Huatava, Uhre A'Huatava y Mako'i Ringi-Ringi.

A'Huatava, Ira y Raparenga habían traído consigo una gran imagen de piedra y la habían escondido. Esta estaba adornada con un valioso collar de madreperlas. Al reproducir los relatos de los indígenas, lo hago en forma resumida para no tener que entrar en detalles cansadores. Algunos de los demás expedicionarios quisieron robar el collar, lo que no les resultó. Cinco de los primeros expedicionarios regresaron en dirección a su patria cuando llegó Hotu Matú'a a Rapa Nui. En cambio, Ira trató de convencer a Hotu Matú'a de que no desembarcara, porque la isla carecía de vegetación. El rey contestó que la patria de ellos tampoco había tenido vegetación, antes de que sus antepasados la hubiesen labrado. "Yo traigo muchas plantas y semillas que van a bastar para nuestra alimentación", exclamó, e hizo plantar y cultivar estas nuevas especies por sus súbditos lo mismo que las variedades ya existentes.

El relato deja expresa constancia de que los barcos provenían del oeste. Incluso se mencionan los puntos de la costa, desde los cuales fueron avistadas las naves por los primeros expedicionarios, lo mismo que los desembarcaderos.

De los componentes de la dinastía que los isleños se saben de memoria, se desprende que Hotu Matú'a debe de haber llegado a Rapa Nui alrededor del siglo XIII de nuestra era. Por consiguiente, debe suponerse que la desaparición de la Isla Hiva puede haberse producido en aquella época. Pero podría existir un error de cálculo de parte de los investigadores, ya que algunos cuentan 23 y otros 57 reyes, a contar desde la llegada de Hotu Matú'a a la Isla. Cada uno de los primeros visitantes de la isla que se dio el trabajo de anotar !os nombres de los reyes, indica una cantidad distinta, Así, la genealogía más larga es la que menciona los nombres de 57 reyes. Si esta lista estuviera correcta, el hundimiento de Hiva sería mucho más antiguo.

Creo que la lista indicada por Thompson a fines del siglo pasado, debería ser considerada la correcta. La suposición de los investigadores de que el reinado de cada gobernante debla calcularse en diez años la considero completamente increíble. Para poder efectuar una comparación, he estudiado las genealogías de los reyes del Níger (Yoruba) descritas por Frobenius en su libro Y África habló. Frobenius da una lista de 43 gobernantes, que reinaron en total 1.271 años, lo que daría un promedio aproximado de 30 anos por gobernante. Si consideramos que Rapa Nui se encuentra en una posición mucho más protegida, o sea, con menos peligro de invasión y guerras exteriores, podemos tomar el mismo promedio de 30 años Si consideramos la lista más corta de los reyes o sea de 31 gobernantes, la isla Hiva habría desaparecido hace unos 930 años, o sea, alrededor del año 1029 de nuestra era. Esta fecha podría ser considerada como aproximadamente correcta para la llegada de Hotu Matú'a a Te Pito O Te Henúa.

Si se comparan las cuatro primeras dinastías egipcias en relación con el promedio de gobierno de sus reyes se llega al resultado de que éste es de 22 años por gobernante, habíendo gobernado 42 faraones en el tiempo comprendido entre 3440 a 2475 a. C., o sea, en un período comprendido en 925 años. Pero insisto en que las condiciones deben ser más favorables en una isla por lo que se puede suponer que muchos reinantes habrían gobernado más de 30 años. Por consiguiente, la suposición de una dinastía que durara 930 años debe considerarse como la más aproximada. Como ya lo ha dado a conocer el profesor señor Barthel de la Universidad de Hamburgo, los Jeroglíficos de Rapa Nui tienen cierto parecido con la escritura japonesa. Es de suponer que Hotu Matú'a trajo consigo las primeras "tablillas parlantes", lo que demuestra que los habitantes de Hiva ya disponían de una escritura propia. Gracias a la labor de pionero del profesor Barthel, es de esperar que muy pronto sabremos más acerca de la misteriosa civilización de los habitantes de Rapa Nui.

Un hecho que demuestra que 400 años d. de C. ya se construyeron fortalezas de piedra en la isla de Pascua, lo comenta Thor Heyerdahl en su libro Aku Aku (Ruskín House Georg Allen & Unwin Ltd., p. 112, Cap. V). Las excavaciones efectuadas en una depresión de terreno que hasta entonces se había considerado natural, demostró el hecho sorprendente de que dentro del mismo se encontraban restos de huesos calcinados Y de ramas quemadas. Estos hallazgos confirmaron la antigua leyenda pascuense, de que en aquella parte de la isla se había producido la lucha final entre los orejas largas y los orejas cortas, terminando con el exterminio casi total de los orejas largas, de los cuales quedó un solo sobreviviente. Los estudios a base de Carbono 14 permitieron establecer que las fortificaciones de piedra eran del año 400 d. de C, mientras que el exterminio de los orejas largas (tal vez invasores desde el continente americano) se efectuó hace unos 300 años. Al considerar estas evidencias, puede suponerse que los orejas largas llegaron con posterioridad a los orejas cortas y que éstos construyeron las fortificaciones. Los. orejas cortas probablemente han sido los habitantes primitivos de la isla, a pesar de que las leyendas no hablan de esta circunstancia Pero indudablemente uno de los dos pueblos deben de haber construido las fortalezas de piedra. Las tradiciones de los isleños hablan de ese foso como del foso de fortificación del Iko. Los orejas largas habían dominado a los orejas cortas, y éstos tenían que erigir las grandes estatuas de piedra (moai), las que eran esculpidas por los primeros. Los primeros hablan convertido la península de Poike en una fortaleza y vivían en ella con sus familias. Desde allí dominaron la isla hasta que se produjo la batalla final. Por una estratagema, los orejas cortas supieron atacar, a los orejas largas por la espalda, mientras estos se sentían seguros detrás del foso que se encontraban lleno de ramas secas, que habían sido encendidas, Y así estos fueron obligados a caer dentro de su propio fuego de protección, donde encontraron horrorosa muerte. De los pocos orejas largas que lograron cruzar el fuego, solamente sobrevivió uno solo, que se llamaba Ororoine y que es el tronco de los descendientes de los orejas largas que aun viven en la Isla y se consideran de la aristocracia. Es realmente interesante constatar que por lo general los descendientes de los orejas largas son de pelo rojo, Es curioso igualmente que los moai, o sea, las grandes estatuas de piedra existentes en la isla de Pascua, primitivamente llevaban en la parte superior una piedra roja que debía representar el pelo rojo, que era característico en esa raza misteriosa.

Habiendo podido establecer Thor Heyerdahl y su expedición que en el foso de la península de Poike no sólo se encontraban restos de ramas carbonizadas, sino que también de seres humanos, ésta es nuevamente una demostración elocuente de que las leyendas son, por lo general, dignas de considerarse y que siempre esconden un hecho histórico en la maraña de relatos, a veces fantásticos. Este caso, naturalmente, está aún fresco en la memoria de los isleños, por haberse producido hace alrededor de 300 años. Pero, como se ha podido verificar la veracidad de este mito, también debe creerse en la autenticidad de los hechos relatados en relación con la desaparición del Continente maorí y de la isla de Hiva.

El doctor Walter Knoche- establece en su libro La Isla de Pascua, algunos hechos de gran interés: "es curioso que en la Polinesia, que en su unidad posee un eje transversal que llega desde 'I'onga hasta la isla de Pascua y que en su longitud equivaldría a un eje que se extendiera desde Berlín hasta la China central, o sea hasta la curva del río Hoang-h.o, y un eje longitudinal que abarca desde las islas Sandwich hasta Nueva Zelandia, o sea, desde Berlín hasta la antigua colonia alemana de Africa Sud-Ocidental, que en todo este enorme espacio solamente existan dialectos de una sola lengua, lo que demuestra en forma elocuente de cuán relacionador de pueblos es el mar". Al hacerse la comparación con el pequeño espacio de los Alpes, que en realidad no pueden considerarse como un caso extraordinario de reunión de distintas lenguas o idiomas, vemos que allí se hablan los siguientes: alemán, francés, italiano, latino y esloveno. Que en el enorme espacio polinésico no se haya producido una mayor diferenciación idiomática, fuera de algunos dialectos, hace pensar al doctor Knoche que la población polinésica no está radicada en aquel archipiélago desde hace mucho tiempo. Insinúa también que es -probable que el idioma polinésico no se preste para modificaciones sustanciales. Supongo que el doctor Knoche no ha tenido antecedentes acerca del hundimiento de la isla Hiva, ya que de lo contrario habría mencionado este hecho en su tan bien documentado libro. Así no consideró la probabilidad de que el pueblo o la raza polinésica haya vivido sobre un continente unido y que, al hundirse el mismo en forma parcial, haya tenido que buscar refugio en un área más extendida, conservando su idioma.

Como menciono en otros capítulos, se puede encontrar la huella de palabras de los más variados idiomas a distancias inverosímiles de sus supuestas fuentes de origen. Esto demuestra dos hechos: primero, que la navegación de las civilizaciones anteriores y ya desvanecidas, era verdaderamente digna de consideración. Segundo, que por intermedio de esta navegación o por otros medios que desconocemos, siempre ha habido un contacto entre pueblos distantes entre sí, aunque entre ellos se extendieran grandes océanos y medio globo terráqueo. Este segundo hecho lo explico por la razón de que los pueblos han debido emigrar, obligados por las más diversas causas, en busca de regiones más propicias, las que muchas veces pueden haber estado en otro continente o en otros archipiélagos o islas.

Indudablemente América fue colonizada por tribus asiáticas a través del estrecho de Behring, como lo han demostrado investigaciones antropológicas, filológicas y culturales. Igualmente coinciden costumbres y folklore entre pueblos asiáticos y americanos. Pero quisiera dejar constancia de la convicción que me he podido formar después de estudiar durante años las leyendas y tradiciones americanas, de que no todos los pueblos americanos son de procedencia asiática. Estoy convencido de que América contaba con una población autóctona, cuando se produjeron las invasiones asiáticas, atlánticas y europeas. Para ello basta considerar la leyenda de los indios norteamericanos conocidos bajo el nombre de "Sioux". Esta cuenta que Manitou, el gran Dios, quiso crear al hombre. Formó a un hombre en arcilla, lo introdujo dentro de un horno y lo expuso al calor con el objeto; de endurecerlo. Cuando lo sacó al rato, notó que se habla quemado y estaba totalmente negro. Manitou se enojó, lo tomó y lo lanzó despectivamente al suelo. Este primer hombre cayó de narices y se la aplanó. Así fueron creados los negros con sus narices anchas. Después, Manitou formo a un segundo hombre de arcilla y lo volvió a exponer al calor del horno, dejándolo menos tiempo en el mismo. Cuando lo sacó demasiado rápido aún estaba blanco. Así creó a la raza blanca; Manitou: no contento con esta segunda experiencia, volvió a formar otro hombre que, expuesto en forma precisa al calor del horno, dio como, resultado el hombre cobrizo, el más perfecto de la creación.

Esto demuestra que en tiempos primitivos ya convivían en América pueblos blancos, cobrizos y negros. Cuáles fueron los primeros en llegar, no se puede establecer pero es muy probable que primero hayan sido los negros después los blancos y al final los cobrizos, como indica la leyenda. Desde luego existe la evidencia de influencias melanésicas, polinésicas y de tribus australianas en las costas occidentales de América. Que se haya calculado la antigüedad de las ruinas de Tiahuanaco en 23.000 años, demostraría que hubo en América una civilización más antigua que la sumeria y la egipcia. Cuando se encuentran ruinas de ciudades ello demuestra que sus habitantes habían alcanzado una etapa superior dentro de su evolución. Ese grado de civilización es alcanzado por los pueblos después de pasar por las diversas etapas de coleccionadores de frutas, raíces y bellotas, de pueblos nómadas que persiguen la caza, de los pueblos que ya poseen rebaños propios de animales semi-domesticados y que después se hacen sedentarios, llegando a ser ya campesinos con una agricultura propia y formando aldeas que después dan base a las ciudades. Esto hace suponer que el enigmático pueblo que construyó la ciudad de 'I'iahuanaco hace unos 23.000 años, anteriormente se dedicaba al pastoreo de las llamas, guanacos y vicuñas o a la pesca. Es posible que los constructores de Tiahuanaco ya hayan, poseído una cierta cultura al radicarse a orillas del Titicaca ¿Eran sobrevivientes de una terrible catástrofe? ¿Cuántas civilizaciones que florecieron en la desembocadura de caudalosos ríos, estarán sepultadas en el fondo del mar?

Quisiera mencionar un hecho que durante la última, fue comentado por los diarios. Un piloto de guerra americano cruzaba el Atlántico en su bombardero, en viaje a Inglaterra. Era un día excepcionalmente tranquilo y hermoso. Ni una débil brisa encarrujaba la superficie de las aguas y se veía hasta el fondo del mar. Cuando el avión sobrevolaba la parte que es conocida como la de menos profundidad y que forma una especie de cadena submarina que se extiende paralela a Europa y Africa, como a América (Atlantische Schwelle), la tripulación quedó sorprendida al constatar que en las profundidades se veían las ruinas inconfundibles de una ciudad. Calles rectilíneas y plazas podían observarse claramente como las ruinas de las construcciones. No era posible establecer la longitud y latitud exacta de ese punto perdido en el océano, como el piloto lo habría deseado ardientemente. Así, después de sobrevolar en amplio círculo esas ruinas, el avión prosiguió su ruta establecida. Llegando a Inglaterra, el piloto dio cuenta de sus observaciones. Desgraciadamente, en tiempos de guerra no existía la posibilidad de una investigación. El piloto tuvo varias oportunidades más de cruzar el Atlántico pero no se le presentaron de nuevo las condiciones ideales de ese vuelo, por lo que no pudo volver a ver el espectáculo que tanto lo había impresionado. Jacques Ives Cousteau, el famoso hombre-rana francés cuenta en uno de sus libros[1] sobre investigación submarinas que en el Mar Mediterráneo tuvo ocasión de descubrir una calle pavimentada que se encontraba a unos 20 metros debajo de la superficie del agua y la que él siguió durante un buen trecho, convenciéndose de que era tan larga que no valla la pena seguirla, ya que no tenía él la posibilidad de efectuar una investigación en regla. Las exploraciones submarinas por desgracia se han limitado hasta el momento a áreas aisladas y muy reducidas, que generalmente se encuentran a una profundidad de 20 a 30 metros. Si este sistema de investigación pudiera perfeccionarse para extenderlo a profundidades mayores, podría servir seguramente para aclarar muchos enigmas. Si se llegara a hacer más segura la labor de los hombres-rana, ello permitiría efectuar buceos en el "dintel atlántico", con lo que la Arqueología seguramente obtendría valiosísimas informaciones. .

Si consideramos un hecho la desaparición de la isla Hiva, también debemos creer en que hubo una Lemuria que, según tradiciones romanas antiguas, debería haber estado situada en el océano Índico. Volviendo sobre la circunstancia de que determinadas palabras cruzan los océanos y las más largas distancias, llegando de un país a otro, quisiera mencionar algunas de ellas que pudieran ser una evidencia de que en el pasado hubo relaciones entre países situados en ambas riberas del océano Pacífico y del Indico. Otra posibilidad sería la de que estas palabras hubieran partido desde un continente o isla que entretanto hubiera desaparecido en las profundidades del mismo mar, como tiene que haber sido en el Atlántico con el hundimiento de Atlantis y siendo esta isla el centro desde el cual se esparció la civilización al Mediterráneo y a América.

La palabra "Noche" se pronuncia: en japonés: iabun
en alakaluf: aiulapu
en aymará: [aipu
en pascuense: anga po en araucano: pun
en guaraní: pug-tú
en ntomba (Africa): batió en Iíngala (Africa): butú.

A esto se añade la circunstancia desconcertante de que la palabra Lemuria contiene una parte típicamente araucana ya que Lemu significa bosque en ese idioma. La sílaba "ria'; podría compararse con la palabra araucana "rün". Según el bien documentado libro Voz de Arauco, del padre Ernesto Wilhelm van Moesbach (Editorial S. Francisco, Padre Las Casas, 1952, pp. 125 y 232), se traduce esta sílaba en la forma siguiente: "Rün", pasar, correr el agua, fluir, lo que daría la traducción de "Lemuria" como "Bosque donde corre el agua". ¿Desapareció Lemuria antes de que sus habitantes tuvieran la palabra escrita? ¿O es Lemuria el mismo continente maorí de la isla Hiva?

Posiblemente en el océano Pacífico han existido antiguamente más islas o algún continente mayor, como lo afirma la relación de Hotu Matú'a y que fue llamado Hiva por los pascuenses y Mapu por los araucanos. Algo sabemos con certeza: hubo islas que desaparecieron debajo de las traicioneras aguas. Sabemos que en la Isla Atlántida vivía un pueblo culto que conocía los secretos de la astronomía, de las matemáticas, de la orfebrería, de la alfarería, de la escritura y que poseía otros conocimientos diversos. El diluvio cubrió la isla con todo su progreso. ¿Cuál es la antigüedad verdadera del género humano? También los araucanos de la zona sur de Chile, como sus parientes al otro lado de la cordillera, tienen tradiciones orales que hablan de la desaparición de un puente natural hacia un continente. Dejemos hablar al toqui
[2]. "En el silencio del cielo y de la tierra nos hemos extraviado como pajarillos cansados, llegando a estas tierras peladas. Calurosa era la antigua patria, como lo supo mi padre de mi abuelo, y así debe haber sido. Hoy el indio choca en todas partes con su rostro, ya que en ninguna parte esta en su hogar. Y solamente sabe de sus antepasados de que antiguamente poseía una patria propia, la tierra desaparecida de 'Mapu. Así no nos queda más que soñar de esa patria y del precioso significado que encierra el concepto de la libertad. "El puente hacia la patria cayó destrozado y se hundió, como una kui-kui, un puente colgante, cuyos soportes han cedido hundiéndose en las aguas pantanosas. Así sucedió también con la cuna. En ninguna parte tiene patria el mapuche (Mapu - tierra, ché - hombre).

"Calurosa era la tierra natal de los indios que estaban tan apegados a la naturaleza que veían su dios en el sol, en el pal, o sea, en los astros, y que los adoraban y ofrecían al espíritu de la madre tierra el sacrificio del corazón aún palpitante del animal sacrificado, en humilde ofrenda. "Nos encontrábamos en camino hacia el norte. Después de lo bello sigue lo triste. Nuestros antepasados eran esos caminantes. Y aquello sucedió en aquella época en que el gran toqui hizo acompañar a su hermana a los guerreros, para conocer la región fría de los lagos, de los volcanes (Pillán). Lindo había estado el verano. Bastante calor había dado el sol y el producto de la caza era más que suficiente. Ahora venía el regreso que no era peligroso, ya que debía ser en dirección al sol, dejando atrás las nieves y el frío. Precisamente cuando los indios se preparaban para partir de vuelta al 'pie del gran volcán, acondicionando las pieles y los cueros ricamente trabajados, como el valioso metal y las piedras brillantes sobre las andas -la princesa había partido ya en su anda con medio día de ventaja, con parte de las riquezas reunidas-, se produjo un terremoto tan fuerte que los cerros cambiaron sus cimas, se abrieron grandes grietas y boquerones que expulsaban vapores y que se tragaron una gran parte de la tribu. Otros sucumbieron a causa del fuego que expulsaba el pillán el cual estuvo tronando muchos días y noches, lanzando flechas incandescentes, por lo que sobrevivió solamente el que pudo huir a tiempo.

Y ésos fueron muy pocos. Como llovía en forma incesante, se fue acumulando mucha agua en las llanuras, ahogándose muchos indios. Fue una catástrofe terrible. Cuando al fin se pusieron en movimiento los sobrevivientes con la princesa y con los hombres que la habían acampanado, encontraron destruidos los caminos de aquellas zonas por las que siempre habían transitado, por lo que pudieron avanzar a costa de grandes sacrificios. Pero de repente terminaba el camino. Todo se había encontrado cubierto por pasto y había sido terreno duro y rocoso. Pero ahora se extendía ante ellos solamente un mar sin límites. Como un puente colgante se despeña dentro de las quebradas o dentro de las aguas correntosas, así había desaparecido el camino en forma total, y solamente se encontraba un par de olas bravías, donde antes se había extendido la tierra verdegueante con su camino seguro. Separadas estaban ellos de su patria, los extranjeros que deseaban regresar a sus hogares, y que ya no podían regresar. Pero todos los años regresaban al Fucha Lafquén buscando el camino perdido a orillas del mar que se había agrandado gritando apenadamnte "chadi, chadi" (sal, sal), porque el agua era demasiado salada para beberla. Pero el camino desaparecido jamás volvió a aflorar.

"La primera reina que reinó en el Bajo Imperial como fue nombrada esa región posteriormente, la que reunía los pueblos, cuando estaban discordes entre sí, descendía de aquella princesa, de la cual descienden también los demás toquis y caciques que supieron hacer grande y respetada la nación. Porque de los pocos extranjeros que fueron mandados por su gobernante a-este país surgió la nación de los hombres cobrizos o de piel oscura; como somos aún hoy nosotros, los indígenas o mapuches, lo que nos hace ser los verdaderos propietarios de estas tierras. Una valerosa princesa fue la madre de nuestra estirpe, y de ella debemos haber heredado la nostalgia de la patria lejana que todos los indios llevamos dentro del corazón, sin poder expresarla con palabras, lo que influye en la manera de ser del indio, que no puede estar alegre si no encuentra un medio para producir su alegría artificialmente. El dios tutelar de nuestra estirpe llegó nadando por sobre las grandes aguas en la figura de un ser de piedra, cuando mis antepasados se encontraban en grave peligro y miraban por sobre la gran extensión del mar, ansiando la salvación. Lo llamaban Puel-Che (hombre del Este) y se dice que les evitó muchos sinsabores, lo mismo que hoy en día".

Al analizar esta relación, salta a la vista el carácter melancólico, silencioso y reflexivo de los mapuches. La herencia mongólica se establece al estudiar los rasgos y la posición de sus ojos. La mancha mongoloide al extremo de la columna vertebral les es peculiar. Del relato de esta leyenda se desprende una sensibilidad como también una sentimentalidad que sólo puede pertenecer a un pueblo de cierta cultura. Un pueblo recién salido de un régimen de vida neolítico, con procedimientos rudimentarios de vida, no va a encontrar las palabras ni tener el sentimiento para relatar esta sencilla leyenda.

Indudablemente, los Mapuches venían de una tierra que ellos llamaban Mapu. Si recordarnos que los mayas tenían la tradición de un continente denominado Mu y del que pensarnos que puede haber sido el mismo que la Atlántida, mientras que otros pueblos asiáticos hablan de Lemuria, vemos con sorpresa que en los nombres de estos tres continentes desaparecidos aparecen las letras "m" y "u". ¿No sería posible que los tres pueblos se refirieran a una misma isla, dándole solamente un nombre distinto?

Se ha podido establecer que en tiempos precolombinos, los Mapuches o Araucanos vivían en Argentina y que desde allí irrumpieron por sobre la cordillera de los Andes a territorios chilenos. Una parte del pueblo Araucano permaneció en Argentina (indios Pampas) y opuso una tan tenaz resistencia a los Españoles, lo mismo que en Chile, que en Argentina significó su aniquilamiento casi completo. El mismo motivo fue causa de la salvación de grandes grupos indígenas en Chile. Estos se atrincheraron entre cordillera y mar en la región comprendida desde el sur de Concepción hasta casi Valdivia, no dejando pasar por tierra a ninguna expedición española. Así, estos grupos étnicos pudieron mantenerse a través de generaciones, comenzando a mezclarse poco a poco con los Españoles y sus descendientes que ya llevaban sangre india en sus venas, para formar un pueblo homogéneo con todas las características de los pueblos blancos, ya que los remanentes de tribus araucanas se encuentran reunidos en pueblos y siguen manteniendo sus costumbres y tradiciones, las que naturalmente han sido influenciadas poderosamente por las de sus connacionales chilenos. Sabiéndose que los Mapuches venían desde la Argentina. Es de suponer que la catástrofe por ellos narrada se refiera a un hecho acaecido en el océano Atlántico. Así, Mapu podría ser una parte del continente que durante el último diluvio quedó cubierto por las olas de ese océano. La desaparición de Mapu es otra demostración indiscutible de que o el diluvio, u otras causas han privado a estos pueblos de sus tierras primitivas, obligándolos a buscar otras, a Igual que a los Pascuenses,
[1] El mundo silencioso, Editorlal Jackson. Buenos Aires, 1954. 2.13 pp
[2] lndianische Maerchen aus den Cordilleren, Bertha Koessler, Hg. E. Diedrichs Verlag, Düsseldorf, p. 164