4 de julio de 2009

Tras los velos de la Matrix Entrevista a Trinity a Tierra

Tras los velos de la Matrix
Entrevista a Trinity a Tierra
Débora Goldstern©




Cuando una noticia sale a la luz por los medios clásicos, periódicos radio, televisión, automáticamente es replicada en Internet. Una vez la noticia ingresada a la red, adquiere nuevas formas de interpretación. Hay quiénes tomaran la información sin cuestionar su contenido, aceptando las tesis oficiales, otros, sin embargo, si encuentran contradicción o sienten poca fiabilidad en los datos ofrecidos, comenzaran a realizar preguntas molestas y hasta se atreverán a reformular la noticia, conduciéndola a un nivel incómodo para horror de aquellos que la dieron a conocer.

Bautizados como conspiracionistas, estos espacios que acunan a estos cuestionadores rebeldes y anti sistema, constituyen un verdadero fenómeno de estudio, actualmente en expansión. Crónica Subterránea puso sus ojos en uno de estos sitios, que a nuestro entender mejor refleja esta tendencia, hablamos de Trinity a Tierra, cuyo contador marca más de un millón de visitas desde su creación, cifra abrumadora, y que pone de relieve la importancia que estas páginas tienen para miles de internautas.

Aunque no somos afectos al anonimato tan en boga en la red, hicimos una excepción en este caso, por considerar que valía la pena, y decidimos pasar por alto la identidad de la persona que se escuda tras el nick de “Trinity a Tierra”. Si podemos decir con certeza, que tras los lentes oscuros, late el corazón de una mujer, y después de la lectura de la entrevista al lector no le va a quedar ninguna duda.


Trinity a Tierra junto con Rafapal, y Sorcha Faal son para algunos, la tríada sagrada conspiracionista por excelencia. Casi todos los grupos de discusión y listas dedicados a los misterios, enigmas o ufos, se nutren de las noticias que Uds, diariamente postean. La identificación de los internautas con estos sitios es inmediata. ¿Te genera alguna responsabilidad extra tanta adhesión, o lo asumís con naturalidad?

Creo que hay mucha gente más de la que citas que hace cosas interesantes e investiga en la red, en España y fuera de España. Es cierto que se necesita estar bien entrenado mentalmente para llevar a cabo este trabajo de forma continuada, pero una vez de que te acostumbras a las particularidades propias de esto, puedes poner toda la energía en lo importante.

Por supuesto que me siento responsable, pero siempre he tenido muy claro que mi sentido de la responsabilidad sobre todo ello, que además de sentido es un sentimiento de responsabilidad, tiene que crecer de forma constructiva y orgánica; me explico, cuando he sentido, en algún momento, que mi opinión podía estar condicionada por la opinión de otros o no ser del agrado de alguien, he trabajado en mi interior para mantenerme fiel a mi línea de acción básica, y de ese modo, he podido avanzar en mi trabajo, sin dejarme la piel en el camino.

Verás, tengo claro desde el principio que uno de los peligros de esta tarea que llevo a cabo radica en la tentación del ego, me refiero a la tentación de escribir cualquier cosa que la gente vaya leer, sólo por el hecho de que sea leído por muchas personas o citada su autora en muchos sitios. Esa es una tentación muy grande, la de obtener notoriedad, en la que la gente buena (de corazón y obra) no debería caer nunca porque nuestro mayor enemigo siempre somos nosotros mismos.

La idea clara desde el principio de mi andadura de que mi labor, en buena medida, consiste en traducir una buena parte de información con claras huellas de verosimilitud y verdad y que estaba ya disponible en la red en inglés, siempre me ha mantenido firme en ese camino. Me parece injusto que la gente no acceda a esos contenidos, sólo por el hecho de no saber un idioma. Yo no soy activa creadora de leyendas, ni de mitos, soy una transmisora de contenidos que han hecho mella en mi visión del mundo. No me vendo a mi misma, ni vendo el concepto de Trinity, me considero una traductora, una editora, en pie de guerra, que presento contenidos de forma coherente, argumentada, enlazada, para que la gente pueda realizar una investigación por su cuenta y continuar mi trabajo.

No presento sólo “mi” visión del mundo, sino hechos, hechos constatables, muchos de ellos hechos documentados, y presento un reto fenomenal a la explicación oficial que se da sobre ellos (o la ausencia de explicación) y por supuesto, como para muchas otras personas, todo esto empezó para mi con el reto al sentido común más fenomenal del siglo XXI, que es la explicación oficial de los hechos acaecidos el 11S, y todo lo relacionado con ello, como lo que ocurrió en España en los trenes de Atocha el 11 de Marzo del 2004. El peligro que comento tiene que ver con la pregunta de: si escribo algo fundamentado y argumentado, en línea con mi visión general de las cosas, y tengo miles de visitas, ¿qué no ocurrirá si busco directamente una forma manifiesta de polémica y aprovecho el tirón? Es lícito hacerse esa pregunta, y la respuesta debe pasar por entender que la comunidad de lectores es extraordinariamente inteligente, y responderá dejando de lado los contenidos que ofrezco porque sabrá que desde ese momento ya no soy la transmisora, sino que me erijo como protagonista. Con esto no estoy diciendo que yo sea como esos entrevistadores que preguntan y jamás dan su opinión personal. Nunca he eludido responder a algo por controvertido que fuera y, sin embargo, no he caído en la tentación de escribir algo controvertido o polémico, por la simple razón de que así sería leído por miles de personas y reproducido por decenas de blogs en unos días.

Si no tengo indicios, una fuente que considere fiable, el pálpito o simplemente datos, que me permitan creer que existe alto grado de fiabilidad, jamás reproduzco o traduzco una noticia. Escribo pensando en la coherencia de mi blog, no en lo que pensarán de mi quienes me leen; escribo para el blog, para que pueda llegar a ser un documento completo y coherente sobre mi visión del mundo. Eso, la gente lo ve y responde de forma positiva a mi trabajo de “editora”, que creo que es la parte más importante de Trinity a Tierra, el trabajo de edición.


Respondiendo a tu pregunta más específicamente: la naturalidad es algo que se encuentra sólo fuera del ego y del sentido del ego. Eso no quiere decir que me haya librado de la lacra del ego completamente, sólo que soy consciente de sus peligros y estoy siempre ojo avizor.


Hablemos de algunos temas que integran Trinity Tierra. Comienzo con los Illuminatis. Quizás uno de los nombres que más evoca la trastienda de este grupo asociado con los manejos ocultos del poder, es el británico
David Icke. En lo personal su tesis sobre reptiles camuflados en la tierra me provoca cierta sonrisa, realmente me es difícil aceptar su punto de vista. Tampoco comparto su mirada un tanto racista sobre el papel de Israel. Por ejemplo, en los videos que se dieron a conocer sobre su entrevista con Credo Mutwa queda la sensación de Icke un tanto ingenuo, en cuanto a las supuestas verdades illuminatis que se ocultan en Africa. No me lo creí.

Este es uno de los asuntos más polémicos y merece la pena que explique algunos asuntos conceptuales con los que he tenido que lidiar desde el principio. La mayor parte de la gente reacciona de esta manera: si Fulanito, que puede ser Alex Jones, Milton Cooper o David Icke opina tal o cual cosa sobre algo en particular, sobre la conspiración de la elite bancaria, el proyecto de fumigaciones chemtrails a escala global o la existencia de vida extraterrestre, y su visión sobre un asunto no coincide en absoluto con la del lector, ocurre a menudo que esa única opinión descalifica para el individuo la totalidad de las opiniones de cierto autor. El conocimiento de esta reacción humana, de hecho, es una estrategia de desinformación básica por parte de los que manipulan la información, que a menudo deforman la información, la empaquetan o la desvían para dejar observar lo parcial, en lugar de ofrecer una visión global sobre la visión de los autores.

Siempre he confrontado con todo lo que tengo, la mentalidad polarizadora de la realidad, esa que dice que lo que no es A es B, lo que no es blanco, es negro, lo que no es negro, es blanco. No es así, porque fuera de la polaridad, está la verdad y está la vida y sólo matizando, profundizando en el sentido de las cosas, podemos avanzar en nuestra concepción abierta del mundo:

Otro ejemplo, si Alex Jones hace un trabajo durísimo de denuncia de los planes illuminati, pero no menciona la importancia del papel de la orden jesuita y la aristocracia del Vaticano, con tanta firmeza como otros autores, algunos le etiquetan como “desinformador”, contribuyendo con ello a confundir más aun a los lectores. Esa es la razón por la que existe tal división en el mundo de la contra-información en Internet (por llamarla de ese modo): es difícil encontrar dos investigadores con dos visiones perfectamente idénticas o simétricas sobre todo esto que yo llamo, de forma sintética, ‘ Matrix ‘. Si David Icke denuncia los planes del NOM de forma diaria durante años, pero alude a unos “reptiles” que nadie más ha visto, ni siquiera él, como él mismo ha dicho muchas veces, entonces, resulta que todo el trabajo de Icke, que es fenomenal, se pone en entredicho.

Para evitar caer en esos errores tan peligrosos hay que entender cómo trabaja el mundo (complejo y bien organizado) de la desinformación a escala mundial. De la misma forma que Alberto Rivera denunciaba la forma en que se infiltran elementos subversivos y desinformadores en algunas comunidades e iglesias cristinas con objeto de desacreditar a su líder o su espíritu de iglesia (acusando a su líder de abusador o ladrón), es posible, y podría haber ocurrido así, introducir elementos altamente desinformadores y colocarlos cerca de las personas como Icke para producir el efecto deseado: desacreditar al enemigo o logrando que él mismo se desacredite, por medio de sus argumentaciones. Te doy un ejemplo, es posible colocar cerca de Icke a una o varias persona/s que se ganan su confianza y que, logrado esto, le dicen algo que contiene elementos de desinformación, como el elemento “reptil”, expresados en los términos en los que lo expresa Icke. Pensemos en ejemplos para entender esto: el científico Thomson se imaginaba el átomo como una cookie, una galleta con trocitos de incrustados (protones y electrones). Hoy sabemos que el átomo contiene millones de elementos deslocalizados, que se parecen más a las ondas, que a partículas que ocupan un espacio. Sin embargo, la visión de Thomson, aunque mala, fue una aproximación al problema. Yo observo la de Icke, exactamente en los mismos términos, es una aproximación al problema, tan tosca, que ha desacreditado, por desgracia, gran parte de su trabajo. Huelga decir, que si no hubiera habido este elemento de descrédito, sus enemigos hubieran encontrado otros, con fundamento real o falso, lo importante es ‘cargarse al mensajero’ con lo que uno tenga.

Personalmente creo que hay varias especies humanas y que los vestigios de habitantes y culturas venidas de civilizaciones más avanzadas pueden encontrarse en miles de restos del pasado (recomiendo ver un libro “
Forbidden Archaelogy” para ver fotografías y datos que retan todo el conocimiento de la historia humana, considerado como oficial).

Un asunto que conozco muy bien es el de la Tierra Hueca. Hace unos años publiqué un monográfico quizás el más completo en español, que abarca desde 1823 a 2007. Escudriñé en toda la bibliografía existente, sin encontrar datos más concluyentes. Tampoco me convencieron los supuestos testimonios reveladores, como por ejemplo la versión dada por Byrd, y que tantos ríos de tinta hizo correr con su supuesta experiencia, a todas luces una mala interpretación. Otro nombre famoso, identificado con Tierra Hueca, Raymond Bernard, tampoco pasó el tamiz en mi estudio. Sin embargo, hay miles de seguidores que están dispuestos a creer en una Tierra Hueca con un sol central. ¿Cuál es tu posición al respecto?

Mi posición al respecto parte de una certeza indiscutible. Hace sólo 500 o 600 años, la gran masa de seres humanos que habitaba la Tierra creía que la Tierra era plana, (o así nos han hecho creer los que han redactado la historia para que fuera consumida en los centros de “educación” y “formación”), pero resulta que no sólo no era plana, sino que mapas, como el de Piri Reis nos demuestran que mucho antes, un indeterminado y gran número de siglos, algún cartógrafo o grupo de cartógrafos en la Tierra conocían perfectamente el hecho de que no era plana, sabían de la navegabilidad del Atlántico y sabían exactamente el aspecto que tenían las costas del continente Antártico. Yo tengo una reproducción de ese mapa, que se encuentra bien guardado en un museo de Estambul, para recordarme que toda la historia que nos han enseñado es una falacia de tamaño mayúsculo. Lo que creemos “evolución” es “involución” y lo que creemos “educación” no es más que “programación”. Dicho esto, nunca he estado ni en el Ártico ni el Antártico, pero me llaman la atención sobremanera muchos efectos producidos en sus cercanías que la ciencia no acaba de explicar, y si lo explica, lo hace como cuando explica los chemtrails, sin ninguna base científica, en absoluto.

Dicho sea de paso, que algo pase el tamiz de nuestro estudio, como indicas, tiene una enorme componente subjetiva, que es realmente lo que se basa el “olfato” del investigador, y lo que nos guía a cada uno de nosotros.

Sobre la problemática ufo, veo en
Proyecto Camelot, uno de los intentos más serios por tratar de llevar un poco de luz en un tema tan controvertido. Sin embargo el silencio de los Estados Unidos, antes los cientos de testimonios de algunos los supuestos colaboradores que fueron testigos de ocultamiento de información en este campo, le quita un poco de credibilidad. Siento que es un gran esfuerzo, que por ahora no conduce a ninguna parte. También es llamativo que mientras algunos países, incluso, europeos, como Francia e Inglaterra, han iniciado la desclasificación de expedientes ufos, Estados Unidos se mantenga apartado de la corriente. Lo cual indica, que definitivamente ocultan y mucho.

Si te refieres al “silencio” del gobierno de los Estados Unidos, no creo que eso sea, a estas alturas, fuente de ninguna credibilidad, especialmente para los que creemos que el 11S es una mentira de proporciones estelares en su cuenta de resultados. Lamentablemente, ni su silencio, ni sus palabras, cuentan ya con ninguna credibilidad.

El Proyecto Camelot me pareció desde el principio un interesante experimento de investigación de las opiniones existentes sobre todo este tipo de asuntos. Ellos hacen entrevistas y las hacen muy bien y han sido, y son, plataforma de difusión de asuntos controvertidos, que acaban siempre en que existe una forma de vida extraterrestre sobre la Tierra y fuera de ella, más allá de nuestra humanidad. Yo, en mi blog, he dejado el asunto OVNI fuera de mi estudio porque considero que está tan altamente manipulado, desde que viera la luz hace 70 años, que hoy en día se requiere un trabajo y paciencia, además de olfato, de proporción megalítica, para avanzar constructivamente en él. Me he mantenido al margen, dejando siempre clara mi opinión al respecto. Han ocultado mucho, como dices, pero también han destapado mucha mentira desinformativa, y a menudo es difícil discernir una cosa de la otra.

La actual pandemia que se desató a nivel mundial, de la mano de la Influenza, genera otros tantos interrogantes. Como decimos en mi país “las explicaciones oficiales no me cierran”. En lo personal siento que la irrupción de una cepa triple, no es algo normal, y además la expansión que comenzó en México, y se extiende en forma virulenta a Sudamérica, demuestra que hay un objetivo claro. Si a esto lo asociamos que días de desatarse la pandemia se reportaron extraños aviones en los cielos mexicanos, más conocidos como los chemtrails, así como una noticia que pasó casi desapercibida y que mencionaba la desaparición de virus peligrosos de un laboratorio norteamericano, la desconfianza entonces es más que justificada.

A la vista de las estadísticas sobre enfermos y fallecidos por la enfermedad, no sólo en el continente americano, sino en Europa, he de decir que este virus, que a todas luces es fruto del diseño genético, no ha sido creado para matar. Este virus de la Gripe A ha sido creado con otros fines, que van desde forzar a campañas de vacunación de la población mundial, incluso obligatorias, llegado el caso, reforzar el papel de las instituciones ya suficientemente desacreditadas como la OMS, cuyo papel al servicio de las multinacionales farmacéuticas, ha sido bien documentado, y preparar social y mentalmente la plataforma para futuros virus de diseño, por medio del estudio de la dinámica de su extensión. En este último apartado, bien podría encontrarse el empleo de las estelas de fumigación, en cuyos restos, por cierto, se han encontrado muchas veces restos de material genético, como virus. Esto no es una novedad y rense.com ha sido una fuente de información al respecto.


En “
La Monstruosas Mentiras de la Nueva Era”, se hace una exposición bastante acertada sobre el trasfondo de ciertos grupos que originaron la new age. Es curioso ver como en el caso de la Teosofía luego de un comienzo coqueteando con la visión luciférica, intentó posicionarse como una nueva opción católica trayendo a la vida el concepto actualmente conocido como Maitreya, o el cristo del nuevo orden mundial. En cambio las andanzas de Ashtar Sheran se remontan a los inicios del contactismo ufo. Aunque no definitivo en estos eventos de corte ocultista, podemos percibir aunque levemente, el hilo de una especie de hermandad negra, aunque en forma muy sutil.

Si una investiga, incluso superficialmente, la forma en la que se financian y entrelazan estas organizaciones, doctrinas, creencias y plataformas relacionadas con la Nueva Era, observa claramente su apoyo absoluto por parte de la Hermandad Negra, que es una hermandad luciferina. En mi blog publico información sobre las conexiones de la Lucis Trust de la Nueva Era, con el Windsor International Bank, la Fundación Rockefeller o el Fondo Monetario Internacional. No es casualidad el apoyo que reciben todas estas iniciativas desde las Naciones Unidas. La Nueva religión es uno de los pilares fundamentales del proyecto luciferino para el Nuevo Orden Mundial.

Retomo otra vez a los Illuminatis. Hay una cantidad ingente de información, en paralelo a la contaminación de datos. ¿Se puede pensar realmente que en Internet tengamos información fiable, sobre los supuestos detentadores del poder mundial?

Internet es una fuente de información y de desinformación, eso le da una diferencia cuantitativa y cualtitativa muy ventajosa con respecto a otros medios, donde sólo podrá Ud. encontrar desinformación por estar en manos de pocos y grandes grupos mediáticos que, como ha sido investigado y demostrado, son propiedad de agentes o protagonistas del illuminismo mundial. Sin embargo, Internet se escapa a su control, y en la versión de Web 2.0, que permite la creación de blogs y comunidades y redes sociales, aun se escapa más a su control, aunque es obvio que esto tiene una segunda lectura, que es que esta plataforma es una fuente de datos e información ilimitada para los controladores. Por ello, hay que manejar Internet, conociendo exactamente cuáles son sus peligros y qué información es la que se pone a disposición de los controladores de forma espontánea y gratuita. Hay que dejar la ingenuidad, manteniendo clara y libre de paranoias la visión de que no pueden controlarlo todo, no todavía al menos, y espero personalmente que nunca lo logren. Esa es la fuente de esperanza para todos nosotros, pero de la que hay que beber con mucha madurez emocional e intelectual, sin esperar a que las cosas se solucionen, por la propia inercia, o dando bandazos en la opinión de un día a otro.

La información que se ofrece en Internet te permite investigar las relaciones por ti mismo desde un lugar cómodo, con acceso amplio a muchas fuentes de información, siempre que sepas buscar y rastrear correctamente (documentos, enlaces, historia, etc). La información en Internet es confiable, por supuesto, mucho más de lo que es la información que te ofrece un ‘busto parlante’ que lee el guión frente a una cámara de televisión y del que no sabes nada, en absoluto, excepto que tiene que cumplir con todo lo que le digan porque si no, perderá su puesto de trabajo. Yo no tengo ningún puesto de trabajo que mantener, ni tengo un compromiso con una casa editorial, ni con los objetivos de una corporación. No tengo nada de esto. Lo único que tengo es el afán por investigar, por llegar a conclusiones que me ayuden a comprender el mundo en el que vivo y por qué suceden las cosas que suceden. A veces es difícil empeñar tanto tiempo en esta tarea y seguir viviendo en Matrix, con las obligaciones que conlleva, esta es otra guerra, que cada uno debe librar.

Una de las características que distinguen a Trinity Tierra es el incesante debate que se genera, una vez posteados los temas. Teniendo en cuenta el aumento del descontento, no resulta descabellado pensar a futuro acciones más concretas, que además de las discusiones genere un mayor compromiso en cuanto a como se desarrolla el sistema en la actualidad.

El debate no lo genera Trinity, sino sus foreros, que para mí son lo mejor de mi blog, aunque no han llegado y se han mantenido allí por casualidad. He sido implacable con los desinformadores e idiotas que no buscaban otra cosa que notoriedad. El ego es enemigo de cualquier lucha por muchas razones, como te he dicho antes. ¿Cómo no va a generar debate el tema de las mentiras que nos han contado a todos, sobre nuestra historia?¿Cómo no va a generar debate la idea políticamente incorrecta de que se están potenciando los roles sexuales confusos, una masculinidad feminizada y una femineidad acomplejada y varonil. Un ejemplo de que esto es así, en España, está en que el gobierno acaba de anunciar que se gastará varios millones de euros (que no tenemos) para “potenciar un nuevo modelo de masculinidad”. La mejor ayuda que tienen mis contenidos son la propia realidad que los deja completamente desactualizados cada cinco minutos.

Hablamos de muchas cosas que son objeto de debate: religión, masonería, iluminismo, economía, crisis, enfermedades creadas, intereses corporativistas, política, historia…los lectores de Trinity no se interesan por un solo tema, este es un blog para gente con una visión de 360 grados sobre la realidad, una visión holotrópica sobre la realidad. La especialización nos ha convertido a todos en enanos conceptuales. Hay que dejar atrás esto de que “como no sé sobre este tema, no digo nada”. El que no sabe nada porque no ha sido manipulado de antemano, parte de un buen lugar para aprender más rápido y comprender mejor los nuevos conceptos. Nos gusta mucho que aparezcan foreros con un alto grado de conocimiento sobre una materia particular, disfrutamos de ello, nos nutrimos y aprendemos todos.

El debate es la primera reacción cuando la gente abre los ojos y se da cuenta de que ha estado rodeado de mentiras y necesita a los demás para poder liberar su angustia y formar una opinión más redonda sobre los acontecimientos. Mi compromiso se manifiesta todos los días y ha generado ya una reacción en muchos lectores y bloggeros. Creo sinceramente que si yo, Trinity, desapareciera mañana, nadie lo notaría mucho porque el blog y sus descubrimientos, noticias y debates están ahí a pesar de la censura y están ahí, sobretodo, las decenas de personas que hayan podido encontrar inspiración en él para hacer sus propios descubrimientos y crear sus plataformas.

El futuro es una gran incógnita para todos, pero tenemos bien identificadas algunas pautas de lo que está por venir. Las claves, todas ellas, o casi todas, están en el blog. La realidad de Matrix devolverá sus resultados a su tiempo, pero tenemos que crear nuestra propia realidad, fuera de esta mentira holográfica, que es Matrix. Cuanto antes lo hagamos, mejor, porque su objetivo es que quedemos atrapados aquí, para siempre jamás.

Pensaba que me preguntarías antes que nada, el por qué de Trinity a Tierra y que si era un hombre o una mujer, algo que ha suscitado alguna duda en lectores y ha sido utilizado por los desinformadores muchas veces.

Quiero aclararlo un poco:

Al igual que el 11S, la visión de la saga Matrix conmovió mi conciencia de alguna manera bastante fundamental en el plano simbólico. Quien haya visto las 3 películas sabrá de qué estoy hablando. Trinity es el personaje que se dirige a Neo a despertarle en Matrix. Trinity es el “ángel” que vive atrapada en la lucha entre los dos mundos, entre Matrix, la realidad generada por ordenador, y la nave rebelde, el ‘Nabucodonosor’ y su esperanza de liberación se sustenta en encontrar a Neo algún día. La Trinity de mi blog se dirige a todos los “Neo” del mundo, se dirije a Tierra e intenta despertarla.

El simbolismo es claro: en la saga, Matrix (la matriz) se ha apoderado del mundo, y lo está dirigiendo por medio de inteligencia artificial y los seres humanos viven dentro de un sueño generado por ordenador y son cultivados (como patatas) para encajar en la estructura de Matrix y ser su fuente de generación energética, como si fueran pilas alcalinas. Los seres humanos viven en una realidad artificial sin darse cuenta de que son los esclavos de ese sistema basado en el Mal y que es dueño del mundo. Trinity es la encargada en la Resistencia de dirigirse a Neo a través de su ordenador y luego mantiene su primer encuentro con él. Observa su primera conversación:

Trinity: Hola, Neo.
Neo: ¿Cómo sabes mi nombre?
Trinity: Sé mucho sobre ti.
Neo: ¿Quién eres?
Trinity: Me llamo Trinity.
Neo: Trinity ¿Así que eres Trinity? Pirateaste la Base de Datos de Hacienda?
Trinity: Eso fue hace algún tiempo.
Neo: ¡Vaya!
Trinity: ¿Qué?
Neo: Bueno, creía que era un hombre.
Trinity: Todos los hombres lo creéis.
Neo: Te introdujiste en mi ordenador ¿Cómo lo hiciste?
Trinity: Verás, ahora sólo puedo decirte que estás en peligro. Te he hecho venir para avisarte. Neo: ¿De qué?
Trinity: Están vigilándote, Neo.
Neo: ¿Quién?
Trinity: Calla y escucha. Sé por qué estás aquí, Neo. Sé lo que has estado haciendo. Sé por qué apenas duermes, por qué vives solo y por qué, noche tras noche te sientas ante tu ordenador. Le buscas a él. Lo sé porque una vez yo estuve buscando lo mismo y cuando él me encontró me dijo que en realidad no le buscaba a él, lo que buscaba era una respuesta. Es la pregunta, la que nos impulsa, Neo. Es la pregunta la que te ha traído aquí. Conoces la pregunta igual que yo.
Neo: ¿Qué es Matrix?
Trinity: La respuesta la encontrarás por ahí. Te está buscando. Y te encontrará siempre que lo desees.



Opinión de Crónica Subterránea:

El atentado del 2001 marca un antes y después, en la relación medios oficiales- opinión pública. De alguna manera en el ciudadano común, se instala la idea de un gran ocultamiento, donde las tesis gubernamentales son descreídas, por considerarse poco fiables, y que no parecen responder a los grandes interrogantes generados desde ese trágico evento.

Para los psicólogos tal vez la mejor explicación ante esta explosión de dudas, sería, simplemente la psicosis, los escépticos en cambio optarían por la excesiva dependencia de la red, y los gobiernos dirían, nada se oculta, se trata simplemente de un atentado terrorista. En la visión de los catastrofistas surge la palabra “milenio”. Pero nada quita que a partir de esa fecha, un gran enigma fue instalado en el inconsciente popular

Los sitios conspiracionistas funcionan como espacios de descargue, y a su vez son vistos como una voz discordante donde miles de internautas encuentran sintonía de pensamiento, y pueden dialogar en mayor profundidad. Muchos critican el apresuramiento que estos sitios dan a las noticias, donde los vaticinios están a la orden del día, y donde son más las conjeturas que certezas. Pero lo cierto es que estos desacuerdos con las versiones salidas desde el corazón del sistema, no parecen conformar a la opinión pública que cada vez se vuelve más exigente, sin embargo aún se está muy lejos de provocar una mayor ruptura, que obligue a una paradigma de cambios a nivel mundial, donde se continúa perpetuando el mismo modelo de concentración monopólica.

2 de julio de 2009

Prana - La fuerza Motríz de los Ovnis

En la historia de los Ovnis, la ruptura establecida por Jacques Vallée con Pasaporte a Magonia, supone un nuevo camino en cuanto al tratamiento del fenómeno, que hasta ese momento parecía confinado a la visión extraterrestre. A partir de allí, aunque muchos investigadores intentaron seguir la senda trazada por el astrónomo galo, pocos lograron superar lo alcanzado en aquel mítico libro, que supuso un antes y después. Sin embargo aunque tener a Vallée como referente puede volverse un obstáculo, por la magnitud entregada desde su impecable visión, hay algunos autores, que nutridos de ese mismo espíritu, consiguieron emitir nuevas vías, en la búsqueda por dar respuestas a la problemática ovni.

Uno de esos talentos fue David Tansley. Nacido en Londres 1934, este británico “graduado en agricultura, emigró a Canadá y posteriormente a California, donde profundizó en filosofía y religiones comparadas”. Con el tiempo fue atraído “por la medicina marginal”, dedicándose a la radiónica, convirtiéndose con el tiempo en una autoridad mundial sobre el tema. Su introducción en campo de los ovnis se produce en 1975, estudiando durante casi dos años sobre la temática, que daría como resultado Mensajeros de la Luz. El aporte que consigue Tansley, es bucear en las doctrinas esotéricas antiguas, donde logra extraer datos más que inquietantes, evidenciando que el fenómeno ufo solo podrá ser comprendido en su totalidad cuando se vuelvan a comprender antiguas leyes ocultas, hoy olvidadas, además de las poderes latentes en el propio hombre, imposibilitado por el momento de activar esos mecanismos que una vez supo detentar, y que le permitían una mejor relación con su entorno.




El Prana, fuerza motríz del Ovni
LA ENERGÍA VITAL UNIVERSAL



La ciencia moderna no admite la existencia de una fuerza vital universal, pero los Misterios tienen mucho que decir sobre ella. Esta fuerza misteriosa que impregna toda la creación tiene muchas denominaciones. Los hindúes la llamaron Prana, los kahunas de Polinesia, Mana; Hermes Trismegisto la llamó Telesma, e Hipócrates la Vis Medicatrix Naturae. El alquimista Robert Fludd la denominó Spiritus, y Mesmer Fluido Magnéti¬co. Bajo cualquiera de estos nombres, esta energía vital universal se considera el hálito de la vida, que penetra todo el espacio y yace bajo las actividades de todas las formas, desde un átomo a un planeta. Es, en efecto, la fuerza motriz de toda vida; es el fuego, según los antiguos, que sostiene el cuerpo material del hombre para que pueda manifestarse físicamente; es el principio vital, del cual dicen los Upanishads:


Es grande, es ilimitado, más allá de él no hay nada, todo lo abarca, llena todo el espacio y al mismo tiempo es idéntico a la consciencia de uno mismo, al alma que llevamos dentro. La fuerza vital ha sido tema de investigación y experimentación para muchos hombres brillantes, ninguno de los cuales permitió que las doctrinas ortodoxas del momento les apartasen de sus esfuerzos. Por algún motivo, esta fuerza guarda celosamente sus secretos, y todos los que se le aproximan están sujetos al acoso y la maledicencia de sus colegas y de las autoridades. Exploremos, pues, la obra de algunos de estos hombres que intentaron arrancar a la oscuridad uno de los más capitales secretos de la naturaleza; repasemos sus teorías, sus vidas y su obra para ver si lo que descubrieron se ajusta a las teorías del teniente Plantier y a los fenómenos de ovnis en general. La fuente de la energía cósmica existe ya, según los sabios, y hay innumerables indicios de su existencia, y esto coincide con el primer supuesto del teniente Plantier.

EN LAS FRONTERAS DE LO DESCONOCIDO

En los tres últimos siglos, cuatro genios se han esforzado en desencadenar los secretos de la fuerza vital y poner sus beneficios al servicio de la humanidad. Su obra, como veremos, arroja mucha luz sobre el fenómeno de los ovnis. Daré sus nombres para mostrar cómo los agentes de la Jerarquía vienen desde los planos interiores relevándose unos a otros, pare servir a sus hermanos los hombres. Esta continuidad no es casual; es Uf' esfuerzo deliberadamente planeado por su parte, aunque inconscientemente, para llevar a cabo la misión que tienen que cumplir, y de pase aprender la lección de que no deben apegarse al fruto de sus trabajos. Estos hombres son:

Barón Karl van Reichenbach (1788-1869)
Dr. Edwin Babbitt (1829-1905).
John Keely (1837-1898).
Dr. Wilhelm Reich (1897-1957).


Karl van Reichenbach pasó gran parte de su vida totalmente absorbido por la resolución de los misterios de la fuerza vital. Sus impresionantes cualificaciones como brillante químico, metalúrgico, tecnólogo y experto en meteoritos le dieron la formación que necesitaba para su trabajo. Hav que añadir que, como químico, descubrió entre otras cosas la perafina y la creosota. Van Reichenbach llamaba a la fuerza vital Od, nombre derivado de una secuencia de raíces lingüísticas que explica así: Me he sentido llamado a hacer uso de esta propiedad de exenciór de toda obstructibilidad, para formar para ella un nombre adecuado, lo suficientemente flexible para adaptarse a las múltiples necesidades de la ciencia. «Va», en sánscrito, significa «moverse». «Vado», er latín, y «vada» en antiguo escandinavo significan «voy rápidamente, corro, avanzo». De ahí que «Wodan», en las antiguas lenguas germánicas, exprese la idea del ser que lo trasciende todo; en otros antiguar idiomas aparece como «Wuodan», «Odan» y «Odín», significando e poder que penetra toda la naturaleza, y que ha terminado personificándose en un dios germánico. «Od» es, por consiguiente, el término que expresa el concepto de una dynamis o fuerza que, con un poder que no admite obstrucciones, penetra rápidamente y fluye a través de todos los seres de la naturaleza.

En sus investigaciones, Van Reichenbach se sirvió de personas hipersensitivas que podían «ver» la fuerza ódica fluir en torno a diversos objetos especialmente imanes. De las doscientas y pico de personas con las que operó, cien tenían conocimientos científicos, y por lo menos cincuenta eran físicos, químicos, médicos, filosófos o matemáticos, y por lo tanto estaban en condiciones de describir correctamente las actividades y cualidades de la fuerza ódica que podían distinguir.


Las observaciones de la fuerza ódica que emanaba de un imán revelaron que la luz era especialmente brillante en torno a los polos. El polo norte estaba rodeado de una luz blanca, que se iba fundiendo en aureolas de rojo, amarillo, verde y por fin azul. El polo sur tenía una luz aún más brillante, primero blanca y luego derivando al rojo. El centro del imán despedía un resplandor verde. Estos colores eran de tonos delicadísimos, parecidos a una aurora boreal y comportándose en cierto modo como ellas. Colores parecidos se observaron saliendo de los dedos de algunas personas, y si se tendían cables con un extremo saliendo al exterior y expuesto al sol, los sujetos sensibles podían describir la corriente de la luz odílica que recorría el cable, hasta que una emanación en forma de llama aparecía en el extremo que quedaba dentro del laboratorio. No se puede evitar la comparación de estas descripciones de la fuerza vital con un pasaje del Chandogya-Upanishad:

El anaranjado, el azul, el amarillo y el rojo están tanto en las arterias del hombre como en el sol. Así como una gran carretera pasa entre dos aldeas, una a cada extremo, así los rayos del sol pasan entre este mundo y el mundo (sutil) de más allá. Fluyen desde el sol, entran en las arterias (nadis), vuelven a salir de las arterias y entran en el sol. Los colores que estos hipersensibles describieron eran todos tonos muy delicados y luminosos de rojo, azul, verde y amarillo, y un blanco que afirmaron ser especialmente brillante. Estos colores y su descripción tienen mucho en común con los que se ven rodeando a los ovnis. Esto puede ser un indicio de que usan en alguna forma la fuerza ódica universal, tal vez como materia prima y medio de propulsión.

Van Reichenbach afirmó que si se frota una pastilla de resina con un cepillo de pelo de zorro brota de ella una emanación llameante hasta una altura de unos cuarenta centímetros, y el propio cepillo toma el aspecto de un rodillo de luz blanca. A los pocos minutos, la «llama» baja, pero no sin haber emitido un «humo» luminoso que llega hasta el techo, dejando trazada allí una zona luminosa. Nos preguntamos si esta mancha luminosa estará relacionada con la que aparece frecuentemente bajo los platillos al cambiar de dirección, y si ambas serán el producto, de alguna fricción que afecta a la fuerza vital universal.

EL EXPERIMENTO DEL DISCO

Van Reichenbach realizó experimentos con un disco de hierro que medía 13,2 pulgadas de diámetro, y dentro de cuya circunferencia corría un alambre de hierro, de tal forma que tenía en torno un borde suave y liso, de un doceavo de pulgada de grueso. Este disco se colgó de un gancho y se colocó horizontalmente sobre el polo de un imán, pudiéndose poner a cualquier altura. Cuando el disco estaba sobre el polo norte de un imán en posición vertical, los observadores sensibles vieron cómo inmediatamente se extendió sobre él el resplandor odílico. En el centro de la cara superior del disco apareció una zona azulada de unas dos pulgadas de diámetro, y en la cara inferior otra similar, pero de un rojo brillante. Estas dos zonas de colores se iban fundiendo en amarillos, violetas y grises azulados que palpitaban sobre toda la superficie del disco como un arco iris circular. Otras veces, los bordes del disco estaban envueltos, hasta hacerse imprecisos, por una fina pelusa de fibras luminosas. Otros experimentos parecidos se realizaron con una esfera hueca de hierro con un imán inserto en sus polos; como en el disco, apareció una zona azul en la parte superior y roja en la inferior. «Este extraordinario color rojo- hace notar Van Reichenbach era de gran luminosidad y tonalidad muy intensa.»

Parece que estos colores odílicos que salen de las energías del Prana que rodean a un disco o esfera pueden verse también en los ovnis. Hugo Vega, que fotografió una nave exploradora venusiana en Perú, dio una descripción idéntica de la disposición de los colores. La describe así: Era del color de la plata bruñida. La parte superior parecía una cúpula. En su cúspide había una intensa luz azul, y debajo de ella una especie de torreta con pequeñas ventanas, que pudimos ver perfectamente. Debajo de ésta, el platillo terminaba en una gran plataforma de unos diez metros de diámetro, y debajo de ella, en el centro, tenía un cono que despedía una luz muy potente de un color rojo oscuro, y que parpadeaba.

Esto es, para mí, una fuerte sugerencia de que la nave estaba usando prana para cargar de energía su unidad propulsora, de cualquier clase que fuese; ¿cómo, si no, iba a aparecer la misma disposición de los colores?


NAVES DE ACERO VITREO


Los metales, observados en su contexto odílico, nos proporcionan unas similitudes aún más notables con los ovnis vistos por la gente. Uno de los observadores sensitivos describe el metal en los siguientes términos: Los metales, en el resplandor odílico, parecen transparentes, como resplandecientes bolas huecas.

El imán en observación se metió entonces en un recipiente con agua, desapareciendo muchas de las llamas odílicas, pero el metal se volvió luminoso y translúcido, apareciendo a los ojos del observador casi como cristal. El acero resplandeciente, transparente casi como un cristal. Apenas podría esperarse una descripción más parecida a la que Adamski hace de una nave venusiana. Sus propias palabras son: Era una pequeña y hermosa nave, de una forma más, parecida a la de una fuerte campana de cristal que a la de un platillo. Pero no pude ver a través de ella más que lo que se puede adivinar detrás de los ladrillos de cristal que se usan tanto ahora en las nuevas oficinas y viviendas, y que dejan entrar más luz que una pared opaca. Era translúcida y de un color exquisito.

Al acercarnos a ella, observé de pronto una sombra que se movía en su interior, pero no se veía claramente la silueta, y no pude decir si era un hombre o una mujer. Sin embargo, y para que quede claro, quiero decir que opino categóricamente que esta nave no estaba hecha de cristal, tal como nosotros lo conocemos. Era un metal que había sufrido un proceso especial.

Aproximadamente catorce meses después de que Adamski dijese haber fotografiado aquella nave en California, un muchacho, Stephen Darbishire, sacó dos fotografías parecidas en la región de los Lagos, en Inglaterra. Igual que Adamski, describió el aspecto argénteo y cristalino del aparato, como un plástico o un metal por el que entra la luz, pero a través del cual no se puede ver. Ambas descripciones tienen un inquietante parecido entre sí y con los imanes que observaron los sujetos sensibles.

Hay muchos otros informes que dan descripciones parecidas. El presidente de una pequeña línea aérea canadiense y su portero de noche vieron a las 10.45 de la noche del 20 de agosto de 1955, en el Canadá Septentrional, un objeto cuya descripción se ajusta a las de Adamski y Stephen Darbishire. Algunos extractos del informe dicen lo siguiente:

Parecía chispear, como si de todas sus caras saliese corriente eléctrica o aire muy caliente ... Tenía un hermoso color blanco plateado y parecía despedir rayos de su superficie ...

El color era blanco plateado. No puedo describir el color. Nunca he visto nada parecido … Era brillante, pero no iluminaba a su alrededor. Parecía más bien un resplandor fluorescente... Era un centelleo continuo, como el de un diamante. Era una cosa brillante, con un aspecto precioso. Si nos ponemos a espigar en todos los informes, podremos encontrar muchas más descripciones de éstas, así que es posible que nuestro examen de la obra de los pioneros de la investigación de la energía vital arroje nuevas luces sobre el fenómeno de los ovnis. Así pues, sigamos adelante.


Mientras el barón Von Reichenbach trabajaba incesantemente en su castillo de Alemania para desentrañar los misterios de la fuerza vital, el Dr. Edwin Babbitt, que estaba al corriente de los experimentos de Von Reichenbach, seguía en América su propia línea de investigación. Babbitt nació el1 de febrero de 1829 en Hamden, Nueva York. Se educó en varias academias y viajó mucho por los Estados Unidos ampliando sus conocimientos. Se convirtió en una combinación bastante singular de artista, místico, médico y científico, que fue para él una sólida base cuando empezó sus trabajos experimentales con la energía vital. Fue famoso por sus trabajos con los colores y la relación que tenían con las diversas propiedades curativas de las medicinas. Fue conocido como un taumaturgo en su época por las curaciones que realizó a través del color. Su libro The PrincipIes of Light and Colour (Los principios de la luz y del color) se publicó en 1878.

Consciente de la naturaleza de la fuerza odílica, y teniendo indudablemente acceso a algunos secretos de la naturaleza en virtud de su capacidad innata para entrar en los mundos interiores, Babbitt expuso una singular teoría sobre el átomo, cuya descripción ocupa unas setenta páginas de su libro. Por supuesto, no podemos exponerla aquí en todos sus detalles, pero el siguiente extracto es como un resumen que nos puede aclarar ideas sobre dicho punto: Un átomo es, así, el epítome del universo, teniendo una gradación de órbitas elípticas y espirales a imitación de las del sistema solar; tiene también un centro axial en torno al que giran sus espirales externas como un principio de diversidad; tiene su polo positivo, gobernado por la repulsión, y su polo negativo, cuyo principio dominante es la atracción; es la más maravillosa de las máquinas, con ruedas insertas en otras ruedas accionadas por agua, incluso por el agua del éter, alguna de la cual es más rápida que el rayo; se parece también a un animal, con venas, arterias, nervios, espina dorsal, vísceras, sangre, fuerza nerviosa, etc. En su forma general se asemeja al huevo, que en tiempos se consideró el punto inicial de toda vida, «Omne vivum ex ovo», como escribió Harvey. Y, ciertamente, los átomos son los huevos de los que se forma todo el universo, aunque a partir de otro principio completamente distinto. Sus actividades son tan asombrosas, que si se pudiera aumentar uno al tamaño de la cabeza de un hombre, como está construido de un material millones de veces más fuerte que ningún otro conocido, y con el tremendo torbellino de fuerzas que giran por sus espirales, y que a su velocidad normal vibran varios trillones de veces por segundo, ¿cuál sería el efecto? Si se pusiera un átomo así en medio de la ciudad de Nueva York, crearía tal turbión que todos sus majestuosos edificios, los barcos, los puentes y las poblaciones de sus alrededores, con casi dos millones de personas, serían absorbidos, hechos pedazos y arrastrados al cielo.


Babbitt describió su modelo de átomo como una estructura en forma de corazón, atravesado por un conducto que denominó «Ligo Tube», llamando a la parte superior el «Vórtice» y a la inferior el «Torrente». Según él, la fuerza vital entraba en el átomo por el vórtice o polo negativo, recorría toda una serie de espiritas, a las que llamaba termoespirales positivas y negativas, para crear una serie de cambios de color que recorrían todo el espectro, antes de salir por el torrente o polo positivo. Transformador de energía cósmica que fluye o se extrae del espacio por el polo negativo del vórtice, circula a una velocidad imposible de imaginar y se descarga por el polo positivo o torrente. Si se pudiese diseñar un motor basado en los principios de Babbitt, se cumpliría el segundo supuesto básico de Plantier.

Por si esto está empezando a sonar a exageración, consideremos cuidadosamente la siguiente descripción de los efectos que produce el flujo de la fuerza vital a través del átomo: ... se forman distintos colores con espirilas de distinto tamaño en relación con los diferentes grados de éter que pasan a través de esas espirilas. Pero ¿qué es, por ejemplo, lo que hace que el oro sea amarillo, el carbón negro o la nieve blanca? El oro es amarillo porque tiene una espirila con el grado exacto para repeler o reflectar el éter constitutivo del amarillo, y otras espirilas que reciben los éteres de los otros colores en mayor o menor grado, absorbiéndolos y ocultándolos. Si todas las espirilas tuvieran una afinidad similar para los otros éteres de los colores, y sus átomos pudieran polarizarse de forma que a los éteres les fuera posible pasar totalmente a su través, sería transparente como el aire o como un cristal claro.
Esto puede ser muy bien una explicación del aspecto cristalino de las naves venusianas de Adamski, que se ajustan claramente a esta descripción. Si las naves fuesen de metal, y si la energía cósmica que cruzaba su motor polarizase los átomos del metal, la nave tendría el aspecto de un cristal, o sería totalmente invisible.

Volvamos ahora a la descripción de Babbitt de la corriente de éter que atraviesa el átomo, y veamos si continúa, relacionándose directamente con lo que sabemos de la conducta de los ovnis: Si sus espirilas rechazasen activamente todos los éteres de los colores, a nuestros ojos el resultado sería el blanco; si son lo suficientemente afines a ellos para absorberlos dentro de su superficie, daría el negro; si absorben parte de cada éter de color y reflectan otra parte, el efecto será el color gris normal; si se reflecta una mayoría, sale un gris claro, y si la mayoría se absorbe, un gris oscuro.

Toda la gama de cambios de color descrita por Babbitt forma parte de las visiones de ovnis. El blanco, como todos sabemos, es un color corriente en sus apariciones, a menudo tan brillante que hace daño a la vista. En Europa se han hecho películas de ovnis con campos energéticos en forma


Pienso que lo que describe Babbitt podría ser muy bien el núcleo central o motor de un platillo volante. Pensemos por un momento en los supuestos básicos del teniente Plantier. En primer lugar, está la ilimitada energía del cosmos que haría falta para mover lá nave interplanetaria; podemos adelantar la hipótesis de que sea el prana de la tradición védica. En su segundo supuesto dice que el aparato debe estar en condiciones de transformar la energía cósmica basándose en la diferencia de potencial que la pondría en movimiento. Si es correcto lo que Babbitt pudo observar en los planos internos de la naturaleza, su modelo de átomo es el perfecto de halo negro, y se dice que es esta aureola negra la que los hace invisibles a simple vista. También el gris es un color que muchos testigos han visto, un gris de calidad metálica. Sigue diciendo Babbitt: Si el rojo y parte de los otros colores fuesen reflectados, resultaría un rojo-gris, y el mismo principio se aplicaría a los otros grises. Si casi todo el rojo o el azul fueran transmitidos, mientras los otros colores eran absorbidos, reflectados o ligeramente transmitidos, tendríamos el efecto de cristal rojo, o de cristal azul, o cristal de cualquier otro color, según el que predominase.

A estas alturas ya no podemos dudar de que estos pasajes nos dan un material asombroso en relación con el tema de los ovnis. No son una prueba, pero sería difícil encontrar unas descripciones más detalladas para relacionar los platillos volantes con las doctrinas mistéricas, y que al mismo tiempo nos faciliten un material asociado a los tres supuestos básicos del teniente Plantier. Puede que valga la pena añadir ahora que, desde el punto de vista esotérico, las fuerzas del prana actúan en los cuatro éteres bajo la ley de atracción y repulsión, en relación con el movimiento rotatorio de los átomos y de todas las formas de vida.

29 de junio de 2009

Las ruinas sumergidas del Lago Titicaca

Las ruina sumergidas
del Lago Titicaca





La existencia de una civilización precolombina anterior a las conocidas, comenzó a tomar cuerpo con la entrada del milenio, cuando una noticia comenzó a circular con insistencia. Según se desprendía de los primeros informes, la Expedición Atahualpa 2000, bajo las aguas del lago Titacaca, en pleno corazón boliviano, halló restos de una civilización desconocida. Aunque de estas ruinas se tenían conocimiento, hasta el momento no se tenía la evidencia comprobatoria, y aunque en este caso las pruebas parecían ser contundentes, el descubrimiento reabrió una polémica, sobre la antigüedad de las civilizaciones en América.

De inmediato, se levantaron voces en contra, y el hallazgo como ya es una constante en estos casos, entró en zona de veda, hasta mejor oportunidad. Para comprender la mentalidad arqueológica sudamericana, debemos tener en cuenta su fuerte afiliación a los dictados europeos y norteamericanos que siguen teniendo una fuerte influencia en la materia. Romper con esa estructura no es tarea fácil, ya que todo aquel estudioso que se desvíe de las leyes establecidas corre el riesgo de ver su carrera truncada. Localmente tampoco hay una defensa más acentuada sobre las culturas pasadas de este continente, y generalmente subyace un cierto temor en buscar respuestas a ciertos interrogantes que aún susbsisten en cuanto a las culturas que poblaron América, ante de la Conquista.

Volviendo al caso boliviano, como dijimos la existencia de estas ruinas no constituían novedad, y nosotros desde Crónica Subterránea deseamos evocar una gesta poco conocida dentro de Argentina, y que tuvo como protagonista a un compatriota, que casi cuarenta años antes pudo vislumbrar estas mismas construcciones submarinas, aunque en su momento su hallazgo provocara incredulidad y rechazo.

Conozcamos la historia de la mano de Federico Kirbus, que narró la experiencia del argentino en “Enigmas, misterios y secretos de América”.






“El equipo, compuesto por Ramón ("Kuki") Avellaneda, Enrique León Brunner y Luis Villaverde, había arribado a orillas del Titicaca con propósitos muy distintos, casi diríase más espirituales que materiales: su deseo era habilitar las aguas navegables más altas del mundo para el deporte subacuático. Acertadamente, su expedición se denominó "Punta de Lanza".
[1] Y lo que representa bucear en el lago sagrado del Altiplano se infiere de las palabras de Avellaneda cuando describía su primera inmersión: "Mi indicador de profundidad marcaba tan sólo, metros y, sin embargo, me hallaba a mayor altura que la cima del Fujiyama”.

Las inmersiones se veían obstaculizadas no sólo porque el cante de los botellones de oxígeno restringía la permanencia en el líquido elemento a su máximo de 45 minutos, sino, además, porque los tipos de descompresión debían ser forzosamente muy prolongados que al emerger del agua los rodeaba la atmósfera muy tenue de 3.800 metros sobre el nivel del mar. Quiere decir que parte de la autonomía de 45 minutos había que dedicarla al proceso de descompresión, sin poder entregarse a proseguir las exploraciones subacuáticas.

Los deportistas habían sido consultados desde el mismo momento su arribo a Bolivia si realmente sólo deseaban practicar deportes o si en verdad, su objetivo era buscar la "cadena de oro". Pero no fue leyenda, sino la noticia de que un norteamericano, de nombre Malinowsky
[2] había hallado ruinas en el lago durante unas inmersiones realizadas años antes de, que confirió a los tres buceadores un impulso. Lo único malo era que muchos hablaban de tales vestigios pero nadie podía precisar su ubicación.

Las primeras experiencias de inmersión, llevadas a cabo con la asistencia del patrullero “Presidente Kennedy", perteneciente a la marina boliviana, se realizaron sin mayores sorpresas. La temperatura del agua era de unos 15 grados cerca de la superficie; la visibilidad unos 15 metros; y las pulsaciones, 85 por minuto como valor promedio.

El tiempo transcurría implacablemente sin que los argentinos hall nada excepcional, salvo las enormes ranas mimetizantes que se fundían con el fondo del lago. Sus ayudantes bolivianos, entre tanto, seguían convencidos que el verdadero propósito de los buceadores era la búsqueda y el eventual hallazgo de la cadena aurea. ¿Era concebible que tres extranjeros realizaran tal esfuerzo sólo para satisfacer sus ambiciones deportivas?

Por fin, cierto día, uno de los boteros del estrecho de Tiquina mencionó un puerto en la orilla del Titicaca donde, según él, existirían ruinas. El sitio se llamaba Puerto Acosta. Y siendo que un hecho casual nunca se produce en forma aislada, resultó que uno de los marinos de la "Presidente Kennedy" era oriundo de ese puerto. No sólo esto: también conocía el sitio donde ciertas construcciones de piedra llegaban hasta las aguas y parecían extenderse debajo de las mismas. Se decidió realizar el viaje en automóvil en compañía de Plácido Jucumani, el consabido marino, que sólo hablaba aymará y apenas balbuceaba algunas palabras en español; la conversación con él resultó, por lo tanto, bastante difícil.

Arribados a Puerto Acosta, una vez más los pobladores afirmaban desconocer por completo cualquier detalle relacionado con las supuestas ruinas. ¿O acaso los inhibía el temor ante el lago santo y los dioses que en él vivían? Por fortuna, Plácido no se dejó impresionar y condujo al grupo hasta una bahía donde, según él, existían las ruinas subacuáticas.

El tiempo era frío. Avellaneda se colocó su traje de neopreno para sumergirse en tanto que sus dos compañeros aguardaron en la orilla las noticias que aquél traería.

No habrían transcurrido más de diez minutos cuando "Kuki" Avellaneda emergió a unos 200 metros de la costa, haciendo señas con el brazo para que los otros dos se le acercasen.

Lo que los tres acuanautas contemplaron ese destemplado día de invierno de 1966, a unos ocho metros debajo del espejo del lago, se lee hoy quizá con indiferencia, pero en su momento aceleró sensiblemente el pulso de los protagonistas de la aventura: ante sus ojos aparecían construcciones de piedra de diferente tipo y sorprendentemente bien conservadas, aun cuando estaban recubiertas de algas.

No sólo hallaron simples muros, sino recintos en forma de U, con la parte abierta señalando hacia el centro del lago. Es más: también distinguieron el trazado de un camino empedrado, perfectamente conservado, de unos 30 metros de longitud. Casi se estaría tentado de agregar: un típico camino incaico.
[3]





Tras el primer breve reconocimiento del lugar, los tres retornaron a la orilla, donde, junto con algunos observadores circunstanciales, los aguardaba Plácido Jucumani con sus facciones tan impenetrables como siempre.

Los períodos de descompresión relativamente prolongados convertían la labor de los buceadores en una película en "ralentisseur". No obstante ello, el resultado de las investigaciones justificaba ampliamente el esfuerzo: se encontraron siete edificaciones de unos cinco metros de ancho y diez de largo cada una, veintidós muros paralelos y finalmente la calle empedrada, todo esto unos ocho metros debajo del espejo del lago Titicaca.

Para la investigación de Tiahuanaco este hallazgo es de fundamental importancia porque señala que alguna vez el nivel del agua debió ser, cuando menos, ocho metros menor que en la actualidad, o acaso aún mucho más”.

Según relata Simone Waisbard, en "Tiahuanaco: diez mil años de enigmas incas", quién también se hizo eco del descubrimiento del argentino, “en Francia, algunos meses después, Ramónn Avellaneda mostró su película y el informe detallado de sus buceos al comandante Cousteau que preparaba una nueva odisea marina a través de los océanos.

Una expedición científica de mayor importancia que la "Fer Lance", que disponía de los medios más modernos, permitiría el estudio profundo de las reglas aún inexactas de la fisiología de buceo a gran altura. Además, quizá sería posible averiguar algunos de los misterios arqueológicos escondidos en el fondo del lago más "alto" del mundo. .

El equipo Cousteau aprovecharía así el viaje de la Calypso en los mares exóticos para atracar en el puerto peruano de Mollendo, en el Pacífico, a novecientos kilómetros al sur de Lima. Un tren de los Andes le esperaría a disposición de diecisiete franceses que formarían la expedición y de varios técnicos y sabios norteamericanos que se unirían a ellos. El profesor Harold Edjerton llevaría consigo un sonar diseñado especialmente para informar por medio de una gráfica cuáles son la profundidad y la composición del lecho del lago. .

Del lado francés, los técnicos que miden la profundidad, la sedimentación de los terrenos, la calidad de las rocas, estudiarían la biología y los orígenes del Titicaca. Hombres-rana y camarógrafos todos ellos especializados, les acompañarían en aquella misión tan importante. .

¡El material perfeccionado de Cousteau pesa treinta toneladas! Comprende dos pequeños submarinos "de bolsillo" llamados también "pulgas de mar" o "platillos sumergibles". De una longitud de tres metros por un metro "Ochenta de ancho, los S.P. 500 han sido fabricados por los talleres franceses de Sud-Auiation, Pueden descender a quinientos metros de profundidad, es decir, más de lo que se necesita.

La llegada de los especialistas franceses y otros extranjeros, moviliza a la prensa boliviana y peruana. Los periodistas y la gente se sienten muy decepcionados porque no averiguan nada de los resultados obtenidos por el equipo Cousteau que guarda un silencio absoluto ...

El comunicado oficial, larga e impacientemente esperado no enseña nada a nadie. Establece nada más la satisfacción del comandante Jacques-Ives Cousteau en cuanto al estudio técnico realizado en el fondo del Titicaca, Los buzos han llegado a trescientos metros de profundidad. Han podido calcular "la importancia de la presión, reducida de setenta y. cinco a ochenta por ciento en relación con lo normal”.

El informe indica además, que actualmente se sabe que las posibilidades de un hombre-rana “disminuyen a esa altitud en un veinticinco a treinta por ciento, en comparación a las que cuenta a sumergirse en el mar”.

Pero … ¿y las “ciudades sumergidas” del lago Titicaca? ¿Y los restos filmados por Ramón Avellaneda a raíz de su exploración precedente, que han inducido a ir al equipo francés?

Lacónico, decepcionante, concluye el informe: “En cuanto al tema de la búsqueda de restos arqueológicos, no se han encontrado nada en este dominio, pero es posible que existan tales ruinas, empotradas en la capa de cieno que tapiza el fondo del lago y que tiene treinta cuatro metros de espesor”.

Lo negado por Cousteau en su momento, cuarenta años después le dió la razón al argentino. Justa es su reinvindicación.



[1] La expedición también se conoció como Fer de Lance (punta de lanza en idioma francés). Contó con el apoyo “financiero del periódico argentino "El Clarín" y la Federación Argentina de actividades submarinas”. Véase: Waisbard, Simone. Tiahuanaco: diez mil años de enigmas incas. Santiago de Chile: Diana, 1987.
[2] “Igor Malinowsky había marcado minuciosamente en un mapa la posición de las ruinas consideradas por un "buzo norteamericano" como las de la ciudad sumergida de Chiopota. Ramón Avellaneda, con la idea de repetir la hazaña, organizó una expedición que permitía al mismo tiempo estudiar por vez primera los efectos de la sumersión humana de gran altitud, es decir, en condiciones anormales y también hacer el estudio hidrográfico y técnico del lago Titicaca, que era algo que nunca se había intentado”. Op. Citada.
[3] “En Bolivia, los escépticos callaban, los sabios se inclinaron, por fin, con los ojos abiertos, Las ruinas descubiertas por el diplomático argentino pertenecen a la civilización megalítica más ano tigua del Altiplano de Collao. Indudablemente han precedido a la famosa Tiahuanaco y su grandiosa Puerta del Sol. ¿Pero a quiénes corresponden? El profesor Rubén Vela, del Instituto Arqueológico de Tiahuanaco, emitió una hipótesis: "Estas ruinas tienen un carácter sagrado. La construcción hace pensar en un templo lacustre que habría constituido el punto de reunión de una gran peregrinación religiosa muy importante". Op. Citada.


Véase:



La Atlantida en el TitiKaka - expedicion akakor - Tiwananku 2004 TV





AKAKOR: "Akapana 2008", immagini del tunnel





AKAKOR: "Kon Tiki 2009", immagini per la pre-spedizione



16 de junio de 2009

En busca de la Atlántida Andina - Entrevista Exclusiva con Jim Allen

En busca de la Atlántida Andina
Entrevista Exclusiva con Jim Allen
Débora Goldstern©




El protagonista de nuestro reportaje de hoy, Jim Allen, es toda una leyenda dentro de los cultores de la perdida Atlántida, que saltó a la fama internacional cuando hace casi diez años dió a conocer su teoría de una Atlántida en pleno corazón de los Andes.

Aunque la idea no era nueva, el aporte de Allen consistió en establecer a Bolivia, como el lugar donde se habría asentado aquel imperio marítimo inmortalizado en los célebres diálogos de Platón. Desde un comienzo el pensamiento de una Atlántida Andina generó en sus inicios una fuerte resistencia, que con el paso del tiempo y gracias a la dedicación y tesón del estudioso británico, fue generando adhesiones y atrayendo la atención mundial, que día a día parece volcarse en favor de Allen.

En un hito histórico, Crónica Subterránea logró una entrevista exclusiva con Jim Allen, que por primera vez brinda su testimonio a un medio argentino.


Comienzo con la típica pregunta. ¿Cómo llega un cartógrafo aéreo, que integró la Real Fuerza Aérea (RAF) a interesarse por la Atlántida?

Al principio tuve interés en los monumentos como la pirámide en Egipto, y Stonehenge en Inglaterra. Como siempre había leído el uso de medidas en codos, me interesaba estudiar los orígenes de los codos de la antigüedad, y así encontré la leyenda de la Atlántida con su planicie rectangular en medidas de 3,000 por 2,000 estadios, después decidí buscar ese planicie en América.

Cuando se habla de la Atlántida, el relato legado por Platón en sus célebres diálogos El Timeo y Critias, sigue siendo el texto más utilizado para presentar una evidencia en favor de la existencia del continente. Sin embargo Platón era un iniciado, y tenía como principio no revelar toda la verdad sobre algunos misterios. Teniendo en cuenta esta premisa, ¿podemos seguir tomando a este documento como fuente válida, para llevar a cabo cualquier investigación sobre la Atlántida?

No veo a Platón como iniciado, que no deseaba revelar todo la verdad sobre la Atlántida. Creo que lo dicho por Platón en su descripción geográfica es verdad, que tenia en su posesión ese leyenda de un continente opuesto de los pilares de Hércules y deseaba utilizar su descripción en su relato de un gran enemigo, por el estado perfecto de Atenas, para mostrar como era poderoso éste con su gobierno ideal, en derrotar ese gran imperio. Pero la guerra actual ha sido la guerra de los griegos contra Troya, seguida por la invasión de Egipto por la “Gente del Mar” en su entorno, seguida por la invasión de Grecia por las persas que al fin ha sido derrotados por los griegos.


Como bien cita en su libro, (1999) La Atlántida. La solución de los Andes (Teoría y Evidencia), los cronistas hispanos dejaron constancia de su creencia sobre una América cuyos orígenes remontaban al continente perdido, y este caso me lleva nuevamente a vincularlo con la pregunta anterior: ¿podemos confiar en estos textos, que sabemos fueron manipulados en gran parte por la jerarquía católica de la época?, sin mencionar la gran destrucción de documentación practicada por los inquisidores.

Pienso podemos confiar el la descripción geográfica de la Atlántida, que corresponde a Sud América, y podemos estudiar las descripciones de los cronistas españoles tomando en cuenta que algunos como Sarmiento de Gamboa
[1], tenia como objetivo de desacreditar a los Incas para justificar en forma legal la conquista. Ha tratado más ese aspecto en mi libro nuevo Atlantis: Lost Kingdom of the Andes (Atlántida: Reino Perdido de los Andes” publicado en Reino Unido el mes pasado)

Conociendo la mentalidad arqueológica establecida en América que se remonta a la época colonial, y liderada actualmente por Estados Unidos, cuyas escuelas establecen como regla un hombre americano producto en gran parte de las corrientes migratorias, y con una edad casi reciente en comparación a las de otros continentes, supongo que proponer la existencia de una Atlántida como base en Sudamérica debió presentar sus riesgos. Vale recordar que muchas carreras prometedoras que se atrevieron a promulgar tesis contrarias a las oficiales, quedaron truncadas.

Eso puede ser, pero en los años recientes tenemos la recognicion de la ciudad de Caral en Perú, que se dice data al año 2627 a.c., haciendo sus pirámides más viejas que la pirámide de Keops en Egipto, y contemporánea con las pirámides más viejas de Egipto. Pienso que puede ser contemporánea también con la época de la Atlántida. Si asumamos que la fecha de Platón puede ser en vez de 9,000 años, 9,000 meses lunares que ponga una fecha de alrededor de 1200 a.c., por la guerra que describía Platón y la desaparecía de la Atlántida.

Por mucho tiempo Brasil, lideró el ránking sudamericano sobre una de las regiones más asociadas por los investigadores a la Atlántida. En su caso, sin embargo optó por Bolivia ¿Qué requisitos cree cumple este país, para hacerse merecedor de la candidatura atlante?

Aparte del Brasil, y incluyendo Brasil, existe muchas ubicaciones en el mundo que han sido propuestos como ubicaciones de la Atlántida, pero todo ellos tengan una cosa en común - no tengan ninguna correspondencia con la descripción de la Atlántida propuesta por Platón. Es decir, en particular, en el centro del continente había una planicie de forma nivelada y rectangular rodeada por montañas. Si no existe esa planicie, no puede ser la Atlántida, y Bolivia es el único que tiene esa planicie, además todas las otras facetas de la descripción en particular alrededor del lago Poopó, existen las minas de los metales mencionados por Platón, oro, plata, cobre, estaño y la aleación, oricalco que es aleación del oro y cobre llamado en los andes, ‘tumbaga’. Además existe en Bolivia una leyenda de una ciudad castigada por los dioses, y sumergida debajo del mar interior, zona propensa a las inundaciones y terremotos como describió Platón.

Tengo entendido que en Bolivia cuando presentó su hipótesis de trabajo, la recepción entre los locales no despertó mucha adhesión. Especialmente en lo referido a Tiahuanaco, que muchos consideran perteneció a otra civilización también controversial, como es Lemuria, un continente que se habría alzado en el Océano Pacífico.

Pienso que la Atlántida es cosa aparte del Tiwanaku, pero es muy popular por ciertos escritores asociarla con Tiwanaku, en particular también cuando están grabando documentales porque la ciudad de Tiwanaku es más visual con sus ruinas. En cuanto al Lemuria sabemos que ha sido inventado como continente imaginario, por dar explicación a la dispersión de plantas en épocas pasadas.

Una característica desconcertante dentro del gran rompecabezas arqueológico del continente, es el hallazgo de ciertas escrituras, que muchos estudiosos esgrimen como prueba para validar las visitas de otras culturas antes de la llegada de Colón. Pero el gran interrogante es descubrir porque este tipo de grafía, como por ejemplo, caracteres sumerios, hititas, egipcios, por mencionar algunos, presentan signos de alguna manera diferentes a las culturas de las cuales derivan, una especie de escritura proto, desarrollada en el continente, interrumpida, y luego continuada en sus regiones de origen. Esto lleva a plantearse si en América no funcionaba una cultura madre, de la cual se derivaron luego las demás. Más que un imperio atlante, podríamos esbozar un imperio sudamericano, tesis planteadas por otros autores. ¿Encuentra coincidencia en esta idea?

Necesitamos tomar en cuenta que la Atlántida es solamente otro nombre, por lo que hoy día se llama Sudamérica. La escritura que parece en forma de proto-sumerio puede ser porque es mas vieja que el sumerio actual, y en vez de pensar que una vez los sumerios han visitada a Sudamérica, quizás sea una posibilidad que los sumerios tenia origen en Sudamérica. Además de la escritura en forma proto-sumerio, existen también en el país medidas en formas sumerias, es decir codos sumerios también.

Su trabajo fue objeto de muchos programas y documentales, ¿se sentió reflejado en cuanto a contenido, o esperaba más profundización? Se lo pregunto, porque por desgracia cuando se trata de la Atlántida todo termina enrolado en la casilla “enigmas y misterios”.

Con el libro nuevo y la página web espero continuar difundiendo toda la información nueva sobre la Atlántida, porque siempre hay descubrimientos nuevos, como puedes ver en las fotos satelitales de Google Earth que muestra en la zona de Oruro, muchos canales antiguos cubriendo lo que hoy día es desierto. Pero por desgracia el mundo científico ha mostrado nada del interés en el sujeto, y parece que mucha gente odia la idea de que la Atlántida puede haber sido América.

El Congreso Atenas 2005,
The Milos Atlantes Conference, establece 24 puntos a tener en cuenta para proponer una localización atlante, que en tu tesis sudamericana se elevan a 50 puntos de coincidencia, sobrepasando cualquier duda sobre los Andes como la zona atlante por excelencia. Un número más que atendible.

De verdad es raro la correspondencia en la descripción del Platón en detalles especificas, por ejemplo como los reyes nacidos en cinco pares de gemelos, cuando según Sarmiento de Gamboa, después de una gran inundación el Viracocha también tenia cinco pares de hijos.

¿Se considera Jim Allen un precursor?


Es probable que sí, porque una vez que venga una idea y con el pasaje del tiempo, las ideas son más aceptadas, además, la ciencia nueva como fotos satelitales revelan muchas cosas hasta ahora desconocidas. Me gustaba esa frase de un escritor inglés, de hace bastantes años: "New opinions often appear first as jokes and fancies, then as blasphemies and treason, then as questions open to discussion, and finally as established truths."-George Bernard Shaw. Es decir, al principio las opiniones nuevas parecen como bromas o fantasías, después como blasfemias y traición, después como cuestiones para discutir, y al fin como verdades establecidas. Siempre ha encontrado curioso que en la descripción de Platón del país de la Atlántida es palabra por palabra perfecta en relación con el Altiplano, y en particular en respeto a la descripción de la planicie rectangular en la traducción clásica de R.G. Bury (en inglés) no sea posible elegir palabras mejorar la descripción es tan prefecta ya! Siempre he pensado también que debajo de la bandera de la Atlántida, se pueden unificar todos los países de América Latina, hacerlos un bloque más poderoso en el mundo.

[1] Agrega Jim Allen: que Historia de los Incas de Sarmiento de Gamboa “fue el resultado de una comisión específicamente ordenada por el virrey del Perú, y enviado a Felipe II de España, pero una vez llegado en España, desapareció por 300 años, hasta que fue descubierto en una biblioteca de Alemania en 1893. Su libro mencionó claramente que Sud-América fue Atlántida”.




Crónica Subterránea agradece a Jim Allen por permitir esta entrevista, en todo momento se mostró solícito, y no dudó en responder a nuestras dudas, demostrando una sencillez y humildad fuera de la común, teniendo en cuenta la reputación que lo precede. Aunque su tesis resulta controversial, admiramos el valor de querer instalar la discusión de una Atlántida Sudamericana, teniendo en cuenta los prejuicios que provoca ahondar en el pasado de una América antigua.

10 de junio de 2009

Conversaciones sobre Aleister Crowley
Entrevista con Alicia Gordon
Débora Goldstern©




Quién iba a decir que un simple intercambio de enlaces entre bloggers, finalizaría en un reportaje. Todo se inició hace unos meses cuando Alicia me contactó, para que agregara su sitio a Crónica Subterránea.

Admito que desde el vamos a leer la palabra tarot en el título del blog, sentí cierto prejuicio, pero mi sorpresa fue mayor cuando al entrar a ver el contenido me encontré con post más que atractivos, algo fuera de lo común en estos espacios, donde últimamente los escritores escasean.

Con el tiempo fue natural considerar a Alicia para una entrevista, si se tiene en cuenta que el objeto de estudio de su Blog, Cartas Tarot - La Linterna Errante viene siendo Aleister Crowley, viejo conocido de esta casa.

La visión entregada por Alicia, es la de un Crowley más humano. Un retrato alejado de los tópicos comunes que parecen acompañar al esoterista inglés, desterrando un poco el aura de mistificación, que su figura alcanzó con el paso del tiempo.

En Crowley parecen convivir dos personalidades disímiles. Por un lado tenemos al mago maestro, iniciado y adepto de primer orden, en paralelo con el libertino y obseso sexual.

No creo que se trate realmente de dos personalidades sino de una sola. No hay que olvidar que Aliester creció bajo la amenaza constante del pecado y que en lo que le enseñaron, casi todo lo era, especialmente el sexo. Es normal que se rebelara e intentase encontrar respuestas que aliviaran esta opresión. La contradicción operó en él como una olla a presión y cuando descubrió que el placer no tenía nada de malo, se fue para el otro lado, pasional y curioso como era, dándose el gran atracón.

Al buscar las influencias que más impactaron en su posterior desarrollo, surge el nombre de Allan Bennett como una figura central, y que lo marcó a futuro.

Sí, Allan Bennett le enseñó magia más que ningún otro. Era culto y despertaba la admiración de Crowley. No sólo le entrenó en el uso del tarot y otras disciplinas esotéricas, sino que le introdujo en las filosofías orientales. También fue el primero que le enseñó el camino de las drogas como método de expansión de la conciencia.

La entrada de Crowley a la Golden Dawn, coincide con la decadencia de ésta última. ¿Por que crees que fracasó la unión?

Pienso que la unión fracasó porque generalmente en todas las sociedades, iniciáticas o no, surgen luchas de poder entre sus miembros más dominantes, resumiéndolo de una forma simplista. Aliester Crowley era demasiado independiente y anárquico como para poder someterse a las normas de la Golden Dawn o de cualquier otra organización, si no la orquestaba él. La Golden Dawn le sirvió como trampolín para sumergirse en el mundo de la magia a efectos prácticos, y aunque en un principio se aplicó sinceramente en subir escalones, por así decirlo, se cansó y muy probablemente le entraron ganas de fundar su propia orden, cuando se dió cuenta de que tenía perfecta capacidad.

Momento crucial en la vida de Aleister, es el contacto que establece durante su estancia en Egipto con Aiwass, que daría nacimiento al Libro de la Ley y por ende a Thelema. Hay muchos que sostienen que Aiwass, más tarde rebautizado como Lam, fue una entidad de carácter dimensional. ¿Coincidís con este enfoque?

Creo que Aiwass no fue una entidad independiente, sino un producto del subconsciente de Crowley. El Libro, a mi parecer, es un reflejo de lo que él consideraba la sociedad ideal. Me recuerda vagamente el lenguaje de la Biblia y aborda los preceptos contra los cuales se rebeló, dándoles la vuelta. Es una obra que aboga por el derecho a la individualidad, a la libertad y al goce de la vida, lo opuesto a la opresiva religión que le habían impuesto sus padres. Crowley tenía un profundo conocimiento de las teorías esotéricas y era culto. Era un ser tan inteligente y versátil como narcicista y no es casualidad que Aiwass le anunciara que la persona que debía divulgar el nacimiento de esa Nueva Era fuera la Bestia precisamente, por mucho que en un principio se sintiese incómodo con ese anuncio y dejase que el libro se llenase de polvo durante unos años.

Durante la Primera Guerra mundial el coqueteo de Crowley con Alemania fue de sobra conocida, sin embargo Inglaterra pareció perdonarle este deslíz.

En aquella época Crowley ya había dilapidado su fortuna y necesitaba un trabajo. Pienso que se tomó su actividad periodística en un medio estadounidense pro germánico, como un juego, más que otra cosa. Lo que sí estaba claro era su repulsión por la mentalidad de su país, que consideraba inmensamente hipócrita y que su desencanto se acentuó cuando, antes de partir hacia Estados Unidos, al inicio de la Guerra, ofreció su colaboración con Inglaterra y ésta se la denegó. Probablemente sea cierto que su patria le perdonara por no considerarle peligroso sino simplemente un personaje excéntrico. Durante la Segunda Guerra mundial, sin embargo, parece que colaboró con los servicios de inteligencia británicos. De todas formas, no está clara la postura de Aliester Crowley en aquellas dos contiendas, porque el tratamiento que le dió la prensa de su época y la ambigüedad que él mismo cultivó, distorsionaron su figura.

Otro hito importante en la vida de Crowley lo supone Cefalú, la abadía italiana donde realizó algunos de los ritos más asombrosos en su carácter de mago, que luego derivarían en escándalo y expulsión por el mismo Mussolini.

Cefalú fue un pequeño laboratorio donde poner en práctica sus teorías. Ejercía un papel de psicólogo y leader espiritual. Introdujo la magia sexual, con algún que otro episodio aislado de bestialismo fallido, hechos que fueron los que realmente escandalizaron a la sociedad de su época. En realidad, se trataba de una comunidad pacífica, regida por unos rituales que prácticamente nadie seguía al pie de la letra, en la cual las drogas y el sexo con fines espirituales formaban parte del quehacer diario. De entre las personas que visitaron Cefalú, alguna acudió a las autoridades para denunciar lo que según ella era un antro de depravación. Cuando murió uno de los adeptos por causas fortuitas, la mujer de este último acudió a los periódicos y los hechos fueron contados de forma totalmente tergiversada. El escándalo llegó a oidos de Mussolini y este le expulsó.

En sus inicios Crowley utilizó las drogas como forma de expandir la conciencia, aunque luego estas ingestas exploratorias, terminarían por convertirlo en un adicto, finalizado sus últimos días como dependiente de la heroína y el hachís.

Sí, Aliester probó todo tipo de drogas y en realidad consiguió más o menos dominarlas, pero la heroína pudo con él. Para su gran pesar y angustia vió cómo ésta le robaba su voluntad, sumiéndole en períodos apáticos y depresivos. Aunque intentó dejarlo en varias ocasiones, nunca lo logró.

El gran resurgimiento de Perdurabo tiene lugar en los años 60’, recuperado por la generación Flower Power que se identifica con los ideales legados en su máxima: “haz lo que quieras”. A la luz de hoy día ¿cuál crees es su aporte en las nuevas generaciones ocultistas?

Creo que no soy la persona más adecuada para responder a esta pregunta. No sigo de cerca los movimientos actuales ocultistas, aunque sé que tiene muchos admiradores y adeptos. Los miembros de la OTO podrían contestar mucho mejor que yo. Aunque supongo que habrá muchas personas que no estén de acuerdo conmigo, y con todos mis respetos hacia ellas, pienso que Crowley, en su fuero interno, no se tomó nunca demasiado en serio. Creo que lo hicieron mucho más sus adeptos que se dejaron arrastrar hasta límites destructivos en ocasiones, atraídos por su carisma excepcional. Y él despreció a algunos, como si le resultara empalagosa tanta devoción. Hubiera sido interesante poder preguntarle a Leah qué pensaba de la magia de Aliester cuando logró separarse de él. Me gusta más enfocar la figura de Crowley como un personaje adelantado a su tiempo, que ya llevaba pendientes y se pintaba los labios cuando nació mi abuelo y que fundó una comuna mucho antes que los hippys, llevado por el ideal de reconquistar el paraíso primitivo.

Desde Crónica decimos, escritora de raza a seguirle los pasos.

6 de junio de 2009

Pitágoras - El inicidado de Samos

El nombre de Pitágoras es sinónimo de iniciación. La exploración de su vida, remonta a los días de las escuelas de enseñanza, donde en templos sagrados se enseñaba la vieja ciencia perdida, que luego de la desaparición de Atlántida, quedó reservada a una élite que siguió practicando en secreto aquellos viejos saberes.

El porque de este accionar llevaría a un largo camino de reflexión, pero fue una decisión consensuada donde una nueva humanidad iba a edificarse partiendo de cero, y a la cual solo se proporcionaría de vez en cuando luz, hacia aquellos saberes olvidados, en la medida que su evolución así lo requiriere.

Por otra parte en aquellos días de oscuridad y tinieblas, pocos mortales se arriesgaban a someterse a los dictados necesarios, que se le requerían para abordar el camino de la iniciación y de los saberes perdidos. Pero de cuando en cuando surgía un candidato que respondiendo el llamado de la ley inmutable, decidía consagrar su vida en pos de ese camino, uno de esos hombres fue Pitágoras, el genial matemático griego, conozcamos su historia.



LOS AÑOS DE VIAJE
SAMOS – MEMFIS – BABILONIA


Samos era al comienzo del siglo VI antes de nuestra era, una de las islas más florecientes de la Jonia. La rada de su puerto se abría enfrente de las montañas violáceas de la muelle Asia Menor, de donde venían todos los lujos y todas las seducciones. En una ancha bahía se extendía la ciudad sobre la orilla verdeante y se presentaba en anfiteatro sobre la montaña, al pie de un promontorio coronado por el templo de Neptuno. Las columnatas de un templo magnífico la dominaban. Allí reinaba el tirano Polícrato. Después de haber privado a Samos de sus libertades, le había dado el lustre de las artes y de un esplendor asiático. Las hetairas de Lesbos, llamadas por él, se habían establecido en un palacio vecino al suyo y convidaban a los jóvenes a fiestas, donde les enseñaban las más refinadas voluptuosidades sazonadas con música, danzas y festines. Anacreonte, llamado a Samos por Polícrato, fue traído en un trirreme con velas de púrpura, mástiles dorados, y el poeta, con una copa de plata cincelada en la mano, hizo oir ante aquella alta corte del placer, sus acariciantes odas, perfumadas como una lluvia de rosas. La suerte de Polícrato era proverbial en toda Grecia. Tenía por amigo al faraón Amasis que le advirtió varias veces que desconfiara de una felicidad tan continuada y sobre todo que no se alabase de ella. Polícrato respondió al consejo del monarca egipcio lanzando su anillo al mar: “Hago este sacrificio a los Dioses”, dijo. Al siguiente día, un pescador trajo al tirano el precioso anillo que había encontrado en el vientre de un pescado. Cuando el faraón lo supo, declaró que rompía su amistad con Polícrato, porque una suerte tan insolente le atraería la venganza de los Dioses. Sea lo que fuera de la anécdota, el fin de Policrato fue trágico. Uno de sus sátrapas le atrajo a una provincia vecina, le hizo expirar en medio de tormentos y ordenó que atasen su cuerpo a una cruz sobre el monte Mycale. De este modo los habitantes de Samos pudieron ver en una sangrienta puesta de sol el cadáver de su tirano crucificado sobre un promontorio, frente a la isla donde había reinado en la gloria y los placeres.


Más volvamos al principio del reinado de Polícrato. Una clara noche, un joven estaba sentado en una selva de agnus cactus de relucientes hojas, no lejos del templo de Juno; la luna llena bañaba la fachada dórica y hacía resaltar su mística majestad. Hacía tiempo que un rollo de papiros, que contenía un canto de Homero, había caído a sus pies. Su meditación comenzada en el crepúsculo duraba aún y se prolongaba en el silencio de la noche. Ya hacía mucho que el sol se había puesto; pero su disco flamígero flotaba aún ante la mirada del joven soñador, en una presencia irreal. Porque su pensamiento erraba lejos del mundo visible. Pitágoras era el hijo de un rico comerciante de sortijas de Samos y de una mujer llamada Parthenis. La Pitonisa de Delfos, consultada en un viaje por los jóvenes esposos, les había prometido: “Un hijo que sería útil a todos los hombres, en todos los tiempos”, y el oráculo había enviado los esposos a Sidón, en Fenicia, a fin de que el hijo predestinado fuese concebido, moldeado y dado a luz, lejos de las perturbadoras influencias de su patria.

Antes que naciera, el maravilloso niño había sido dedicado con fervor, por sus padres, a la luz de Apolo, en la luna del amor. El niño nació; cuando tuvo un año de edad, su madre, siguiendo un consejo dado de antemano por los sacerdotes de Delfos, le llevó al templo de Adonai, en un valle del Líbano. Allí el gran sacerdote le había bendecido. Luego, su famila le llevó a Samos. El hijo de Parthenis era muy hermoso, dulce, moderado, lleno de justicia. Sólo la pasión intelectual brillaba en sus ojos y daba a sus actos una energía secreta. Lejos de contrariarle, sus padres habían animado su inclinación precoz por el estudio de la sabiduría. Había podido conferenciar con los sacerdotes de Samos y con los sabios que comenzaban a formar en Jonia escuela donde enseñaban los principios de la Física. A los dieciocho años, había seguido las lecciones de Hermodamas de Samos; a los veinte, las de Pherecide, en Syros; también había conferenciado con Thales y Anaximandro en Mileto. Esos maestros le habían abierto nuevos horizontes, más ninguno le había satisfecho. Entre sus contradictorias enseñanzas buscaba interiormente el lazo, la síntesis, la unidad del gran Todo. Ahora, el hijo de Parthenis había llegado a una de esas crisis en que el espíritu, sobreexcitado por la contradicción de las cosas, concentra en un esfuerzo supremo todas las facultades para entrever el final, para encontrar el camino que conduce al Sol de la Verdad, al centro de la Vida. En aquella noche cálida y espléndida, el hijo de Parthenis miraba alternativamente la tierra, el templo y el cielo estrellado. Deméter, la tierra madre, la Naturaleza, en que quería penetrar, estaba allí bajo él. Respiraba sus potentes emanaciones, sentía la atracción invencible que a su seno le encadenaba, a él, átomo pesado, como una parte inseparable de ella misma. Aquellos a quienes había consultado, le habían dicho: “De ella todo sale. Nada viene de nada. El alma viene del agua o del fuego, o de los dos. Sutil emanación de los elementos, no se escapa de ellos más que para penetrarlos de nuevo. La Naturaleza eterna es ciega e inflexible. Resígnate a su ley fatal. Tu único mérito será el de conocerla y someterte a ella”. Luego miraba al firmamento y a las letras de fuego que forman las constelaciones en la profundidad insondable del espacio. Aquellas letras debían tener un sentido. Porque, si lo infinitamente pequeño de los átomos tiene su razón de ser, ¿Cómo lo infinitamente grande, la dispersión de los astros, cuya agrupación representa el cuerpo del Universo, no lo tendría?. ¡Ah!, sí: cada uno de aquellos mundos tiene su ley propia, y todos en conjunto se mueven por un Número y en una armonía suprema. Pero, ¿Quién descifrará jamás el alfabeto de las estrellas?. Los sacerdotes de Juno le habían dicho: “Es el Cielo de los Dioses, que fue antes que la tierra. Tu alma de él viene. Ora ante ellos, para que ascienda de nuevo”.

Esa meditación fue interrumpida por cánticos voluptuosos que salían de un jardín, a las orillas del Imbrasus. Las voces lascivas de las Lesbianas se armonizaban lánguidamente a los sones de la cítara; los jóvenes respondían a ellos con aires báquicos. A aquellas voces se mezclaron de repente otros gritos agudos y lúgubres salidos del puerto. Eran rebeldes que Polícrato hacía cargar en una barca para venderlos en Asia como esclavos. Les golpeaban con correas armadas de clavo, para amontonarlos bajo los puentes de los remeros. Sus alaridos y sus blasfemias se perdieron en la noche; luego, todo entró en silencio. El joven tuvo un estremecimiento doloroso, pero lo reprimió para recogerse en sí mismo. El problema estaba ante él, más punzante, más agudo. La Tierra decía: ¡Fatalidad!; el Cielo decía: ¡Providencia!, y la Humanidad, que entre ambos flota, respondía: ¡Locura!, ¡Dolor!, ¡Esclavitud! Más, en el fondo de sí mismo, el futuro adepto oía una voz invencible que respondía a las cadenas de la tierra y a los resplandores del cielo con este grito: ¡Libertad! ¿Quién tenía, pues, razón: los sabios, los sacerdotes, los locos, los desgraciados, o él mismo? Todas aquellas voces decían verdad, cada una triunfaba en su esfera; pero ninguna le revelaba su razón de ser. Los tres mundo existían inmutables como el seno de Démeter, como la luz de los astros y como el corazón humano; pero sólo quien supiera encontrar su acuerdo y la ley de su equilibrio sería un verdadero sabio; sólo aquel que poseyera la ciencia divina y pudiera ayudar a los hombres. ¡En la síntesis de los tres mundos estaba el secreto del Kosmos!. Pronunciando esta palabra que acaba de encontrar, Pitágoras se levantó. Su vista fascinada se fijó en la fachada dórica del templo. El severo edificio parecía transfigurado bajo los castos rayos de Diana. En él creyó ver la imagen ideal del mundo y la solución del problema que buscaba. Porque la base, las columnas, el arquitrabe y el frontón triangular le representaban repentinamente la triple naturaleza del hombre y del Universo, del microcosmos y del macrocosmos coronado por la unidad divina, que en sí misma es una trinidad. El Cosmos, dominado y penetrado por Dios, formaba: La Tétrada sagrada, inmenso y puro símbolo, Fuente de la Natura, modelo de los dioses. (Versos dorados de Pitágoras, traducidos por Fabre d’Olivet).


Sí; estaba allí, oculta en aquellas líneas geométricas, la clave del Universo, la ciencia de los números, la ley ternaria que rige la constitución de los seres, la del septenario que preside a su evolución. Y en una visión grandiosa, Pitágoras vio los mundos moverse según el ritmo y la armonía de los números sagrados. Vio el equilibrio de la tierra y del cielo, cuyo fiel de balanza representa la libertad humana; los tres mundos: natural, humano y divino, sosteniéndose, determinándose uno a otro y jugando el drama universal por un doble movimiento descendente y ascendente. E1 adivinó las esferas del mundo invisible, envolviendo lo visible y animándolo sin cesar; él concibió la depuración y liberación del hombre, desde esta tierra, por la triple iniciación. Él vio todo esto: su vida y su obra en una iluminación instantánea y clara, con la certidumbre irrefragable del espíritu que se siente frente a la Verdad. Fue un relámpago. Ahora se trataba de probar por la Razón lo que su pura Inteligencia había penetrado en lo Absoluto; y para ello se precisaba una vida de hombre, un trabajo de Hércules. Más ¿Dónde encontrar la ciencia necesaria para llevar a cabo tal labor?. Ni los cantos de Homero, ni los sabios de Jonia, ni los templos de Grecia podían bastar. El espíritu de Pitágoras, que repentinamente había encontrado alas, se sumergió en su pasado, en su nacimiento rodeado de velos y en el misterioso amor de su madre. Un recuerdo de infancia le chocó, con una precisión incisiva.


Recordó que su madre le había llevado a la edad de un año a un valle del Líbano, al templo de Adonai. Se volvió a ver como cuando era niño, abrazado al cuello de Parthenis, en medio de montañas colosales, de selvas enormes, donde un río caía en catarata. Ella estaba en pie, sobre una terraza sombreada por grandes cedros. Ante ella un sacerdote majestuoso, de blanca barba, sonreía a la madre y al niño, diciendo palabras que él no comprendía. Su madre le había recordado con frecuencia las palabras extrañas del hierofante de Adonai: “¡Oh mujer de Jonia!, tu hijo será grande por la sabiduría; pero acuérdate de que si los Griegos poseen aún la ciencia de los Dioses; la ciencia de Dios no se encuentra más que en Egipto”. Aquellas palabras le volvían a la mente con la sonrisa materna, con el hermoso rostro del anciano y el estruendo lejano de la catarata, dominado por la voz del sacerdote, en un paisaje grandioso como el sueño de otra vida. Por vez primera, adivinaba el sentido del oráculo.

Había oído hablar del saber prodigioso de los sacerdotes egipcios y de sus misterios formidables; pero creía poder hacer de ellos caso omiso. Ahora había comprendido que le era precisa aquella “ciencia de Dios” para penetrar hasta el fondo de la Naturaleza, y que no la encontraría más que en los templos de Egipto. ¡Y era la dulce Parthenis quien, con su instinto de madre, le había preparado para aquella obra, le había llevado como una viviente Ofrenda al Dios soberano!. Desde entonces tomó la resolución de ír a Egipto para hacerse iniciar. Polícrato se ufanaba de proteger a los filósofos así como a los poetas. El se apresuró a dar a Pitágoras una carta de recomendación para el faraón Amasis, que le presentó a los sacerdotes de Memphis. Estos; sólo a duras penas le recibieron y después de muchas dificultades. Los sabios egipcios desconfiaban de los Griegos a quienes juzgaban ligeros e inconstantes, e hicieron todo lo posible por descorazonar al joven Samiano. Pero el novicio se sometió con una paciencia y un valor inquebrantables a las lentitudes y a las pruebas que le impusieron. Sabía de antemano que sólo llegaría al conocimiento por el pleno dominio de la voluntad sobre todo su ser. Su iniciación durante veintidós años bajo el pontifcado del sumo sacerdote Sonchis. Hemos contado en el libro de Hermes, las pruebas, las tentaciones, los espantos y los éxtasis del iniciado de Isis, hasta la muerte aparente y cataléptica del adepto y su resurrección en la luz de Osiris. Pitágoras atravesó por todas esas fases que permitían realizar, no como una vana teoría, sino como una cosa vívida, la doctrina del Verbo Luz o de la Palabra universal y la de la evolución humana a través de siete ciclos planetarios. A cada paso de aquella vertiginosa ascensión, las pruebas se renovaban más y más temibles. Cien veces se arriesgaba la vida, sobre todo si se quería llegar al manejo de las fuerzas ocultas, a la peligrosa práctica de la magia y de la teurgia. Como todos los grandes hombres, Pitágoras tenía fe en su estrella. Nada de lo que podía conducir a la ciencia era obstáculo para él y el temor a la muerte no le detenía, porque veía la vida en un más allá. Cuando los sacerdotes egipcios reconocieron en él una fuerza de alma extraordinaria y esa pasión impersonal de la sabiduría que es la cosa más rara del mundo, le abrieron los tesoros de su experiencia. Entre ellos se formó y se templó. Allí pudo profundizar las matemáticas sagradas, la ciencia de los números o de los principios universales, que fue el centro de su sistema que formuló de una manera nueva. La severidad de la disciplina egipcia en los templos le hizo, por otra parte, conocer el poder prodigioso de la voluntad humana, sabiamente ejercitada y fortificada, sus aplicaciones infinitas tanto al cuerpo como al alma. “La ciencia de los números y el arte de la voluntad son las dos claves de la magia — decían los sacerdotes de Memfis —; ellas abren todas las puertas del universo”. Fue, pues, en Egipto donde Pitágoras adquirió esa vista de las alturas, que permite ver las esferas de la vida y las ciencias en un orden concéntrico, comprender la involución del espíritu en la materia por la creación universal, y su evolución o vuelo hacia la unidad por esta creación individual que se llama el desarrollo de una conciencia. Pitágoras había llegado a cumbre del sacerdocio egipcio y pensaba quizá en volver a Grecia, cuando la guerra estalló sobre la cuenca del Nilo con todos sus horrores, arrastrando al iniciado de Osiris en un nuevo torbellino.

Hacía largo tiempo que los déspotas del Asia meditaban la pérdida de Egipto. Sus asaltos repetidos durante siglos habían fracasado ante la energía de los faraones. Pero el inmemorial reino, asilo de la ciencia de Hermes, no podía durar eternamente. El hijo del vencedor de Babilonia, Cambises, se lanzó sobre Egipto con sus ejércitos innumerables y hambrientos como nubes de langosta, y puso fin a la institución del faraonado, cuyo origen se perdía en la noche de los tiempos. A los ojos de los sabios era una catástrofe para el mundo entero. Hasta entonces, Egipto había cubierto a Europa contra el Asia. Su influencia protectora se extendía aún sobre toda la cuenca del Mediterráneo por los templos de Fenicia, de Grecia y de Etruria, con los cuales el alto sacerdocio egipcio estaba en constante relación. Una vez derribada aquella muralla, el Toro iba a lanzarse, con la cabeza baja, sobre las orillas de la Helenia. Pitágoras vio, pues, a Cambises invadir Egipto. Pudo ver al déspota persa, digno heredero de los malvados reyes de Ninive y Babilonia, saquear los templos de Memfis y de Tebas y destruir el de Hammón.


Pudo ver al farón Psammético conducido ante Cambises, cargado de cadenas, colocado sobre un montículo alrededor del cual hicieron colocar a los sacerdotes, a las principales familias y a la corte del rey. Pudo ver a la hija del Faraón vestida de harapos y seguida por todas sus damas de honor igualmente disfrazadas; al príncipe real y dos mil jóvenes con la mordaza en la boca y el ronzal al cuello antes de ser decapitados; al faraón Psammético conteniendo sus sollozos ante aquella horrible escena, y al infame Cambises, sentado en su trono, regocijándose del dolor de su adversario vencido. Cruel, aunque instructiva lección de la historia, después de las lecciones de la ciencia. ¡Qué imagen de la naturaleza animal desencadenada en el hombre, produciendo un tal monstruo del despotismo que pisotea todo e impone a la humanidad el reino del más implacable destino por su repugnante apoteosis!. Cambises hizo transportar a Pitágoras a Babilonia con una parte del sacerdocio egipcio, y le internó en aquel país. (Jámblico cuenta este hecho en su Vida de Pitágoras). Aquella ciudad colosal, que Aristóteles compara a un país rodeado de murallas, ofrecía entonces un inmenso campo de observación. La antigua Babel, la gran prostituta de los profetas hebreos, era más que nunca, después de la conquista persa, un pandemonium de pueblo, de lenguas, de cultos y de religiones, en medio de los cuales el despotismo asiático eleva su torre vertiginosa. Según las tradiciones persas, su fundación remontaba a la legendaria Semíramis. Ella fue, se decía, quien había construido su monstruoso recinto de ochenta y cinco kilómetros de perímetro: el Imgum Bel, sus murallas donde dos carros podían correr de frente, sus terrazas superpuestas, sus palacios macizos con relieves polícromos, sus templos soportados por elefantes de piedra y rematados por dragones multicolores. Allí se había sucedido la serie de los déspotas que habían tiranizado la Caldea, la Asiria, Persia, una parte de Tartaria, la Judea, la Siria y el Asia Menor. Allí fue donde Nebukadnetzar, el asesino de los magos, había llevado cautivo al pueblo judío, que continuaba practicando su culto en un rincón de la inmensa ciudad en que Londres hubiera cabido cuatro veces. Los judíos habían dado al gran rey un ministro poderoso en la persona del profeta Daniel. Con Baltasar, hijo de Nebukadnetzar, los muros de la vieja Babel se habían derrumbado al fin, bajo los golpes vengadores de Ciro; y Babilonia pasó durante varios siglos bajo la dominación persa. Por esta serie de acontecimientos anteriores al momento en que Pitágoras llegó, tres religiones diferentes se codean en el alto sacerdocio de Babilonia: los antiguos sacerdotes Caldeos, los supervivientes del magismo persa y la flor de la cautividad judía. Lo que prueba que estos diversos sacerdocios se entendían entre sí por el lado esotérico, es precisamente el papel de Daniel, quien, continuando en su afirmación del Dios de Moisés, fue primer ministro bajo Nebukadnetzar, Baltasar y Ciro. Pitágoras debió ensanchar su horizonte ya tan vasto al estudiar aquellas doctrinas, aquellas religiones y aquellos cultos, cuya síntesis conservaban aún algunos iniciados. Pudo profundizar en Babilonia los conocimientos de los magos, herederos de Zoroastro. Si los sacerdotes egipcios poseían solos las claves universales de las ciencias sagradas, los magos persas tenían la reputación de haber ido más lejos en la práctica de ciertas artes. Ellos se atribuían el manejo de esos poderes ocultos de la naturaleza que se llaman el fuego pantomorfo y la luz astral. En sus templos, se decía, se originaban las nieblas en plena luz, las lámparas se encendían por sí mismas, se veía irradiar a los Dioses y se oía retumbar el trueno. Los magos llamaban león celeste a aquel fuego incorpóreo, agente generador de la electricidad, que sabían condensar o disipar a placer, y serpientes a las corrientes eléctricas de la atmósfera, magnéticas de la tierra, que pretendían dirigir como flechas sobre los hombres.

Ellos habían también hecho un estudio especial del poder sugestivo, atractivo y creador del verbo humano. Empleaban para la evocación de los espíritus formularios graduados y tomados de los más viejos idiomas de la tierra. He aquí la razón que de ello daban: “No cambies nada a los nombres bárbaros de la evocación, porque ellos son los nombres panteísticos de Dios; ellos están imanados por las adoraciones de una multitud y su poder es inefable”. (Oráculos de Zoroastro recogidos en la teurgia de Proclo). Estas evocaciones practicadas en medio de las purificaciones y de las oraciones eran, a propiamente hablar, lo que más tarde se llamó magia blanca. Pitágoras penetró, pues, en Babilonia en los arcanos de la antigua magia. Al mismo tiempo, en aquel antro del despotismo, vio otro espectáculo: sobre los restos de las ruinosas religiones del Oriente, por encima de su sacerdocio degenerado y pobre, un grupo de intrépidos iniciados, unidos en apretado haz, defendían su ciencia, su fe y, tanto como podían, la justicia. En pie frente a los déspotas, como Daniel en el foso de los leones, siempre en peligro de ser devorados, fascinaban y domaban a la bestia feroz del poder absoluto por su poder intelectual, y le disputaban el terreno palmo a palmo.

Después de su iniciación egipcia y caldea, el hijo de Samos sabía mucho más que sus maestros de física y que cualquier otro griego de su tiempo, sacerdote o laico. Conocía los principios eternos del universo y sus aplicaciones. La naturaleza le había abierto sus abismos; los velos groseros de la materia se habían desgarrado a sus ojos para mostrarle las esferas maravillosas de la natura y de la humanidad espiritualizada. En el templo de Neith-Isis en Memfis, en el de Bel de Babilonia había aprendido muchos secretos sobre el pasado de las religiones, sobre la historia de los continentes y de las razas. Había podido comparar las ventajas e inconvenientes del monoteísmo judío, del politeísmo griego, del trinitarismo indio y del dualismopersa. Sabía que todas esas religiones eran rayos de una misma verdad, tamizados por diversos grados de inteligencia y para diferentes estados sociales. Tenía la clave, es decir, la síntesis de todas esas doctrinas, en la ciencia esotérica. Su mirada abarcaba el pasado y, sumergiéndose en el porvenir, debía juzgar el presente con lucidez singular. Su experiencia le mostraba a la humanidad amenazada por los más grandes azotes, por la ignorancia de los sacerdotes, el materialismo de los sabios y la indisciplina de las democracias. En medio del relajamiento universal, veía engrandecerse el despotismo asiático; y de aquella nube negra un ciclón formidable iba a lanzarse sobre la indefensa Europa.


Era pues tiempo de volver a Grecia, de cumplir su misión, de comenzar su obra Pitágoras había estado internado en Babilonia durante doce años. Para salir de allí era preciso una orden del rey de los Persas. Un compatriota, Demócedes, el médico del rey, intercedió en su favor y obtuvo la libertad del filósofo. Pitágoras volvió pues a Samos, después de treinta y cuatro años de ausencia, encontrando a su patria aplastada bajo un sátrapa del gran rey. Escuelas y templos estaban cerrados; poetas y sabios habían huído como una bandada de golondrinas, ante el cesarismo persa. Al menos tuvo el consuelo de recoger el último suspiro de su primer maestro Hermodamas, y de encontrar a su madre Parthenis, la única que no había dudado de su vuelta. Porque todo el mundo había creído en la muerte del hijo aventurero del joyero de Samos. Pero ella nunca había dudado del oráculo de Apolo. Ella comprendía que bajo sus vestiduras blancas de sacerdote egipcio, su hijo se preparaba para una alta misión. Ella sabía que del templo de Neith-Isis saldría el maestro bienhechor, el profeta luminoso con que había soñado en el sagrado bosque de Delfos, y que el hierofonte de Adonai le había prometido bajo los cedros del Líbano. Y ahora, una barca ligera llevaba, sobre las ondas azuladas de las Cíclades, a aquella madre y a aquel hijo hacia un nuevo destierro. Huían con todo su haber de Samos, oprimido y perdido. Se hacían a la vela para la Grecia. No eran las coronas olímpicas ni los laureles del poeta lo que tentaba al hijo de Parthenis. Su obra era más misteriosa y más grande: despertar el alma dormida de los dioses en los santuarios; devolver su fuerza y su prestigio al templo de Apolo; y luego, fundar en alguna parte una escuela de ciencia y de vida, de donde salieran, no políticos y sofistas, sino hombres y mujeres iniciados, madres verdaderas y héroes puros.

Véase:
http://www.upasika.com/schure.htm



1 de junio de 2009

Manuscrito Voynich - Protohistoria Subterránea

Hoy Crónica Subterránea se sumerge en los secretos ocultos del famoso Manuscrito Voynich. Ante tanta avalancha de información, ya que quizás sea uno de los temas de misterios más requeridos por los internautas, parece innecesario ahondar en su historia, porque a estas alturas, que podemos enunciar o decir sobre lo ya sabido, o agregar novedades a un tema que desde el pasado siglo XX cuando salió a la luz, originó una competencia feroz entre especialistas que buscan descifrarlo, aún a costa de sus propias carreras profesionales, muchas de las cuales se han visto empañadas.

Sin embargo más allá de estos avatares naturales, desde este blog no queríamos quedar al margen, y decidimos entregar nuestra opinión sobre el Manuscrito, del cual esta investigadora se interiorizó hace casi veinte años.

Fue a través de Jacques Bergier, con su imponderable Libros Condenados, que obtuve el primer el primer pantallazo. Valga decir que muchas de la información luego conocida, salió del capítulo incluído en su libro, siendo una de las fuentes más citadas, por lo menos en español, a la hora de referirse a la historia del enigmático tratado.

Allí el sagasz francés brindaba detalles reveladores, y se inclinaba por la tesis conspiracionista a la hora de catalogarlo. Centrándose en la figura de Wiiliam Newbold, uno de los estudiosos más importante a la hora de intentar el desciframiento de Voynich, Bergier alerta sobre las presiones por éste sufrida cuando en los años 20' comenzó a declarar en públicos sus hallazgos, ya que recibió feroces amenazas, para terminar desacreditado, años después, alerta más que atendible a quién ose profundizar demasiado en el manuscrito. El caso Newbold guarda paralelismos inquietantes con Helena Petrovna Blavatsky, que una vez revelada las Stanzas de Dzyan, fue objeto de una feroz persecusión que también la llevó a la ruina. Esto última también lo señala Bergier, y es otro dato para atender. También con buen tino el investigador galo agrega, que si el manuscrito logró sobrevivir, fue porque cuando salió a la superficie era la época de la fotografía, lo cual jugó a su favor.

No obstante Bergier escribe que: "tengo buenas razones para creer que se destruyó una versión lenguaje normal. En efecto, Roger Bacon tenía en su poder un documento, que según él, había pertenecido al Rey Salomón, y que contenía las claves de los grandes misterios. Este libro, compuesto de rollos de pergamino, fue quemado en 1350 por orden del Papa Inocencio VI. Este se justificó diciendo que el documento contenía un método para invocar a los demonios. Si sustituímos demonio por ángel, y ángel por extraterrestre, podremos comprender muy bien los motivos de ésta destrucción".

Y desde Crónica apoyamos esta visión, como así creemos que el Manuscrito tiene un lazo con el mundo subterráneo, del cual quizás tuvo su origen. Elegimos para ilustrar este pensamiento algunos párrafos extraídos de El Manuscrito Voynich y la búsqueda de de los mundos subyacentes, del escritor uruguayo Mario M. Pérez -Ruíz, quién sostiene como tesis, que quizás el gran esoterista hispano Ramón Llull, fuera uno de los responsables del fantástico documento. Nuevamente el ocultismo, tiene la palabra.





Los secretos de los mundos olvidados y subyacentes


John Dee tenía como gran obsesión coleccionar libros raros con el fin de experimentar sus artes mágicas, de las cuales era un avezado y competente sabedor. En general eran papiros, y no podemos saber de dónde los sacaba ni cuáles eran sus contactos. Por otro lado, John Dudley, duque de Northumberland y comtemporáneo de Enrique VIII, se apropió de todos los libros relacionados con la brujería. Realizó requisas en todos los monasterios, hasta que halló en una abadía del condado de Essex el documento que nos ocupa. El prólogo escrito por Roger Bacon decía: «Ésta es copia fiel del original que se encuentra guardado bajo las montañas que corren sobre la costa oeste de un lejano lugar, situado en el extremo sur del planeta».
Tengamos en cuenta que Roger Bacon nace en 1214 y muere en 1294; aún no había sido descubierta América, y la cadena a la que se hace mención son los Andes en las cercanías de la Tierra del Fuego.

En una imagen del libro encontraremos la esfera simbolizada por tres ruedas, como el carro de Ezequiel, y en ellas movilidad e inmovilidad central permanentemente vigiladas por doce guardianes (signos zodiacales), y todo bajo el influjo del «otro» Sol, invisible y paralelo al sistema solar (según la tesis de los antiguos rosacruces).

En una imagen dentro de la rueda hay otra rueda cósmica, a su vez en el interior de una estrella de doce puntas; allí aparecen otras estrellas y palabras de carácter ritual, intercaladas en vectores, y también lo que podrían ser una luna o un sol no determinados. ¿Se trata del astro que rige los cielos de un mundo subterráneo, donde el sol y la Luna se conjugan? o, por lógica, si brillan tintineantes estrellas de siete puntas, ¿éstas son los siete metales con sus formas de cúpula cerrada adaptándose, como en la evolución, al entorno, y adquiriendo lo que le es mas propicio en cada momento con el fin de sobrevivir? El ADN es la molécula que encierra toda la información y provoca la multiplicación genética que llamamos vida humana, que siempre es sinónimo de evolución. (Especies similares a la humana se han extinguido, no así el alma de las cosas).

Raznes, en busca de los elixires y de una transformación superior de la que estaba seguro intuyó y escribió, poco antes de su fallecimiento: Esta débil forma que se deteriora día a día me advierte que pronto vaya fallecer.


¡Ay! no sé hacia donde se encaminará mi alma marchita cuando abandone esta arcilla gastada y yena.

El Sol y la Luna, como el círculo o la copulación, marcan los ciclos cósmicos de la ida y el retorno, de la vida y la muerte. El sol interior es un astro del desasosiego, misterioso andrógino con la voz vibrante: un embrión de oro.

En ocasiones se han considerado los diagramas como mapas de un mundo desconocido, subterráneo o paralelo, poblado por larvas protohumanas. De aquí lo que sigue a continuación. La repetición de figuras como en los mantras crea efectos mágicos

En su Arbor Scientiae (Árbol de Ciencia), Ramon Llull aprovechó concepciones sufíes, hebreas y mágicas, pues para hallar la iluminación el ocultismo le llevaría al conocimiento «que había de exceder a todos los que habitualmente pueden tenerse».

Salomón, el gran mago



Investigar sobre este inquietante manuscrito es horadar en un texto prohibido, casi completo, que se salvó de las llamas por no ser entendido. Es un texto de magia, inspirado o íntimamente relacionado con el rey de los brujos: Salomón. En él hay ciertos secretos plasmados por revelación, o que procedían de una civi­lización superior, de origen extraterrestre o angelical.

En el ascenso y descenso del intelecto, la inteligencia nos pondrá en el camino de la revelación, espiral iniciático. Según in­terpretación de Roger Bacon, el documento Salomón, como se conocía la versión hebrea del documento Voynich, será pasto de las llamas del Santo Oficio. ¿O fue ocultado? La reconquista de los Santos Lugares pudo ser una excusa para hallar lo que se es­conde en el Templo de Salomón. Antes de la oscilación del eje de la Tierra que provoca los diluvios cada 12.960 años (el último tuvo lugar 10.500 años a.C.) el eje del planeta pasaba por Jerusalen, (como ahora lo hace por los polos), pero cualquier espa­cio en la Tierra da lugar a la creación de un eje, según la fuerza de nuestro espíritu y de acuerdo a los rituales adecuados.

El Templo debía ser erigido en la cima del monte Moriá, en el sitio donde Dios pide a Abraham el sacrificio de su hijo Isaac (algunos dicen que no debemos confundirlo con otro lugar). Abraham no rehusó hacer correr la sangre de su hijo único, aunque en el último instante el patriarca oirá el llanto de un animal indefenso, un carnero enredado en unos arbustos, y sustituirá a su vástago por e! cordero. Como reza el texto: «La presencia proveerá y será vista».

Isaac Newton realizará una importante investigación. Según él, el Templo será construido en tres ocasiones. Keynes lo llamaba «e! último de los brujos» ¿Por qué le llamó brujo? Pues bien, «porque contemplaba el Universo y todo lo que en él se contiene como un enigma, como un secreto que podía leerse aplicando el pensamiento puro a evidencias, a indicios místicos que Dios había diseminado por e! mundo, para permitir a la hermandad esotérica la búsqueda del tesoro filosófico..

El filósofo-físico creía que algunos secretos eran transmitidos por los miembros de una hermandad en una cadena invisible que comienza extendiéndose desde Babilonia hasta nuestros días, además consideraba al Universo y la Naturaleza como un libro, un criptograma o un enigma geométrico reflejado en un espejo, y por lo tanto tendría su teorema explicativo.

Newton escribirá con su habitual timidez: «No sé lo que pareceré a los ojos del mundo, pero a los míos es como si hubiese sido un muchacho que juega en la orilla del mar y se divierte encontrando un guijarro más pulido o una concha más hermosa, mientras e! inmenso océano de la verdad se extiende inexplorado frente a mí». Pero las verdades, desde la antigüedad pitagórica, tenían en palabras de Descartes una expresión matemática, y lo invisible se hacía presente por medio de la ciencia y la mística. «Que no entre nadie aquí que no sepa geometría», dirán en e! templo egipcio de Sais, en e! templo de Delfos, en la República de Platón, y los cabalistas hebreos, los alquimistas, los constructores de catedrales harán suya esta propuesta filosófica.

La Biblia es un libro cabalístico, y Newton sabía que el contenido secreto de las Sagradas Escrituras sólo se podía entender estudiando e! mundo y el conocimiento de los antiguos.

Hasta ahora se han realizado varios intentos, pues e! criptograma bíblico sólo se puede precisar por medio de la simbología, e! mito y la filosofía natural, combinando estos métodos con el arte de! número y con otros medios hasta hoy desconocidos. La alquimia será el eje central de todos los estudios newtonianos. El 70 por ciento de los libros de su biblioteca eran de ocultismo, espiritualidad y alquimia, y los textos científicos formaban un anillo de Moebius, un ir y venir de las matemáticas, la física y de la misma teología llevada hacia la magia, la filosofía y la comprensión de la palabra, más allá de la gramática. Muchos de sus escritos alquímicos han desaparecido, y otros fueron comprados por e! Instituto de Investigación de Massachusetts. En su lápida semidestruida se encontraban, al parecer, la famosa escuadra y e! compás, junto a la serpiente, la vara de Hermes ... y la palabra «alquimista». Toda una simbología que le relaciona con una hermandad secreta. Newton tuvo el aval de uno de los fundadores de la masonería especulativa en 1717, Desaguilliers, el maestro masón.

Para Newton, los doce dioses eran nuestros antepasados. Abraham, Moisés, Salomón, Noé ... dioses y reyes que no habrían muerto jamás, manteniéndose en otra esfera dimensional. Según la cosmogonía pitagórica de la trasmigración, las almas toman cuerpo a partir de la esfera lunar y las superiores habitan en el templo de la inmortalidad. Así, los profetas que conseguían un estado evolutivo superior al humano, se reencarnarían en otro mundo como semidioses ..

Newton escribirá El Templo de Salomón, intentando hallar secretos teoremas en sus formas geométricas, el registro del sentir del todopoderoso que mostraba lo inescrutable en unas medidas determinadas; allí aparece el famoso fuego perpetuo que jamás se apagaba, el Arca de la Alianza, con los secretos divinos, las tablas entregadas a Moisés, o la Sala Áurea con el famoso 1,618 que rige y controla el cosmos, la naturaleza, el cuerpo humano; o el crecimiento de las caracolas: «Construyeron sepulcros en forma de templos, instalaron las imágenes en los templos y las adoraron como habitadas por las almas de los reyes muertos». De modo análogo se refería a este mundo, este universo, como la más deslumbrante construcción invisible. La naturaleza está, en su conjunto, sometida a unas formas matemáticas y geométricas conocidas como invariables, aquí y en otras dimensiones; entre estas hallamos el valor diferencial, la teoría o ley de la gravedad universal, el teorema de Pitágoras, la teoría de la relatividad de Einstein.

Dice en el Zohar, escrito por Moisés de León: «Dios creó el universo para ver su rostro reflejado en un espejo», pero, como todo lo visible o invisible, se puede ver sin subjetividad a través de las matemáticas.

En el mismo texto recoge Moisés de León el conocimiento de los cinco libros perdidos del profeta Moisés, de Abraham el Judío y otros, también hace suya la perspectiva del etíope Libro de Enoc y su visión de la imagen del templo de la Inmortalidad: «y entré y me acerqué a una pared que estaba hecha de cristales y rodeada de lenguas de fuego, y empezó a causarme temor. Y entré en las lenguas de fuego y me acerqué a una gran casa que estaba hecha de cristales; y las paredes de la gran casa eran como un mosaico moviente de cristal y su suelo era de cristal. Su techo era como el camino de las estrellas y del relámpago, y entre ellos había querubines de fuego y su cielo poseía la claridad y la textura del agua». Se retiene al cenit y el nadir de agua estelar donde refulgían en derredor fulgurantes las estrellas. Nos habla del cristal orgánico, mezcla de material inorgánico y celular, maleable y contorneándose a su entrada, el corazón latiendo, un vitral cambiante en el pecho del príncipe del universo interior.

Los dos mundos


Según el cabalista Ezra de Cirona, los senderos de la sabidu­ría tienen seiscientos trece preceptos, en las palabras y versos de Salomón, en cuyo «Cantar de los cantares», se dice: «El aroma de tus vestidos es como el perfume del Líbano». El perfume cons­tituye la prenda de la subsistencia de los dos mundos y de la vida de las almas, el mundo superior de los Sepiroth y el mundo infe­rior o realidad creada. Los ángeles celestiales segregan aromas de rosas y de rocío sobre sus pétalos y las fuerzas invisibles infernales expelen azufre.

Tengo la impresión de que el manuscrito Voynich es el relato de un mundo paralelo, con un idioma desconocido, enoquiano angelical o extraterrestre, que al parecer nos recrea una realidad distinta, donde se conjugan un jardín, una caverna, un mapa de las constelaciones, un bestiario de plantas antropomorfas con ojos y cuerpos de mórbida desnudez junto a conjuros de magia y, al parecer, de ciencia.

En el Zohar se escribe: «Este rocío es el maná del que se alimentan las almas de los justos. Los llamados tienen sed y lo re­cogen a manos llenas en los campos del cielo». La Tierra en ben­decida por el rocío y más tarde el gallo canta al Sol que aparece por Oriente. Tras el líquido espermático de los ángeles aparece el astro rey del sistema solar hecho de oro y pone en retirada el caos de la ignorancia, la noche.

Roger Bacon



Este franciscano, alquimista y gran erudito nacido en el año 1211, propone el estudio de la física y las matemáticas, que se aplicarán a lo que nacerá con el nombre de ciencia experimental. Este visionario escritor de ciencia-ficción, que fue perseguido y que estuvo varias veces preso por ideas que no se adaptaban a la época, nos hablará en su libro Opus Majus de enormes explosiones, de barcos que navegarán con la velocidad de la flechas, sin remos ni velas. Describirá aviones y submarinos y será conocido como el doctor Admirable, seguro de crear el elixir de la vida: «En las entrañas de la tierra el oro natural se presenta con veinticuatro grados de per­fección, pero mediante el arte se puede multiplicar hasta el infi­nito ... »

La piedra filosofal era para él el más preciado tesoro; así, Bacon, en una cita recogida por una selección de textos reco­pilados por Victor Zalbidea y otros en Alquimia y Ocultismo señala que: «Las partes untuosas minerales de la Tierra son co­cidas y reunidas en las venas de la Tierra y corren a través de la montaña, engendrando el azufre». Como puede observarse, en los filones de las minas, el azufre nacido de las partes untuosas de la Tierra encuentra el mercurio y conforma la materia de la pie­dra.

El autor sigue describiendo: « ... Cuece hasta que aparezca un niño verde, es el alma de la piedra». Otro dijo: «sabed que es el alma lo que domina durante el verdor». Por fin, aparece el rey, co­ronado con la diadema roja: embajador en tierras de Asia, a quién tártaros y chinos enseñaran fórmulas para no envejecer. Hay que saber extraer la esencia ... Más allá de los desiertos de Gobi, co­noció una tierra donde los seres humanos no envejecen.»

Roger Bacon poseerá el manuscrito, y concebirá el legado como una entidad en la piedra, distinta de ángel o demonio.

Roger Bacon escribirá en uno de sus márgenes: «He visto en un espejo cóncavo una estrella en forma de caracol; se encontra­ba entre el ombligo de Pegaso, el busto de Andrómeda y la cabe­za de Casiopea». Como apuntará Jacques Bergier: «Es precisa­mente allí donde se descubrió la nebulosa de Andrómeda».

Años después, Adolph Cyrus Roidingercht, en el año 1916, dice poder traducir el manuscrito, pues uno de sus antepasados convi­vió con el doctor Bacon, y éste le regaló un código para traducir los textos escritos por los habitantes antediluvianos protohistóri­cos del sur del planeta.

Un modelo a escala del Concorde


A.C. Roidingercht comienza a trabajar con su código secreto. Descubrirá que éste habla de una civilización desaparecida, cuyos integrantes eran seres de no más de metro y medio, que controlaban la fuerza de la gravedad y que, con una máquina llamada Nilotrona, excavaban la roca y construían pasajes y túneles subterráneos que comunicaban todo el planeta. En uno de los mapas de Voynich aparece la cartografía de un sector celeste del Cosmos no conocido hasta el momento. Las páginas aparecen coloreadas en cuatro colores diferenciados como el aura humana. El 22 de enero de 1917, nuestro científico desaparecía misteriosamente, sin dejar rastro. Pudo desaparecer de forma precipitada o ser secuestrado, ¿tal vez abducido? Su pipa aún estaba encendida sobre el cenicero. El manuscrito fue hallado abierto en unas páginas donde se podían observar los planos de una turbina para un avión a reacción y, al lado de este dibujo, en la misma hoja, un avión muy similar al Concorde

Williant Newbold y la conspiración

En 1919, el decano de la Universidad de Pensilvania, W. Newbo1d, pone manos a la obra para descifrar el documento. En 1921 su tarea comienza a dar frutos, anuncia charlas sobre el particular, pero algo le impide dar estas conferencias. Newbold recibe amenazas escalofriantes. Falleció cinco años más tarde, llevándose el enigma a la tumba. El criptograma quedaba como lo dejó R. Bacon, pendiente de resolución. Se habla de «conspiraciones contra el conocimiento oculto».

Hay muchos intereses para hacer escarnio de una civilización con una tecnología avanzada que habitó la Tierra hace miles de años. O tal vez todo sea la travesía de un alquimista hacia mundos desconocidos. No obstante, las dos teorías no se contradicen.

Debemos, por otra parte, agregar que en el libro existen aná­lisis botánicos y estelares que solo pudieron ser realizados por me­dio de moderno instrumental como microscopios y telescopios.


William Romaine Newbold especialista en historia y filosofía medievales, lingüista y criptógrafo, trabajaba en la Universidad de Pensilvania. En 1919 comienza a descifrar el manuscrito, afirma que Roger Bacón es el autor, que existe un texto minúsculo y que Bacón es el inventor de la lupa y el telescopio, instrumentos ne­cesarios para ver las estrellas y los espermatozoides. Asímismo, re­aliza seis traducciones al inglés, descubre que en algunas páginas se analizan las células de las trompas de Falopio, los bronquios que facilitan el paso de las mucosidades, y los ovulas, reflejándo­los en un aumento de setenta y cinco veces su tamaño. Más tar­de, otro científico, John Manly, contradecirá sus teorías en un artículo publicado en el año 1931 en la revista Speculum Me­diate un meticuloso trabajo despojaba de autenticidad el trabajo de su profesor, que junto a otros como Roland Crup Kent o Leo Levitov seguían órdenes precisas de los servicios secretos nortea­mericanos, del M 18, Y más tarde de la CIA. La División de Inte­ligencia Militar de los Estados Unidos, sección criptología, esta­ba encabezada por Herbert Osborne Yardley.



Notas:


Según Fabio Zerpa en Los Hombres de Negro y los Ovnis en el documento protohistórico Voynich estaría contenido lo siguiente: "posee el ser humano una energía muy especial que se gesta en la parte superior del cerebro y su medida es la del "volucielo". Esta es la tercera organización cerebral independiente, cuya sede se encuentra en la columna vertebral. Cada zona intervértebra tien relación paticular con el conocimiento acequible al ser humano y actúa a modo de archivo o depósito. Las zonas intervértebras están relacionadas íntimammente con el "conjunto sonomedular", que tiene al igual que el volucielo su centro de actividad en la parte superior de la cabeza". Para Zerpa "sonomedular" significaría el mecanismo que nos pone en contacto con nuestra identidad divina.

El Manuscrito Voynich - Cuarto Milenio