Deuda Externa Argentina
Eterno Fantasma en el Placard
Débora Goldstern©
Eterno Fantasma en el Placard
Débora Goldstern©

Hoy se cumple el trigésimo cuarto aniversario, que el 24 de marzo de 1976 instauró un modelo de terror en la Argentina, que además de practicar la aniquilación ciudadana contraria a los intereses “nacionales”, según la burguesía imperante, tuvo como objetivo primario reemplazar una incipiente capacidad industrial, por otro sistema de corte especulativo subordinado a los poderes internacionales, que intentó la destrucción del país tal como lo conocemos en la actualidad.Aunque la democracia en Argentina retomó en 1983, no fue sino hasta diciembre del 2001, cuando finalmente se logró romper con esta perversión que durante 25 años la sometió, humillándola como nación.
Durante estos nueve años transcurridos desde la pueblada libertaria, algunos avances se lograron, especialmente en retomar el juzgamiento de los represores, no obstante, una de las asignaturas pendientes, es la deuda externa, asunto tabú que aún no consigue instalarse en el temario político argentino.
De alumno mimado y ejemplificador de los mercados, Argentina se transformó cuando se produjo la cesación de pagos en el 2001, en el niño malo, y al cual se debía castigar por su negligencia derrochadora, que derivaría en la expulsión de los mercados de capitales. La frase “vivir de lo nuestro” pasó a ser una muletilla constante, pero aunque se demostró que si era posible sobrevivir aún sin crédito foráneo, hay sectores en el país que siguen añorando los días en que el país era festejado en exterior y no se resignan a la situación actual.
Es por eso cuando se habla de deuda externa, no existe intención de profundizar en sus orígenes, tratando de aceptar la situación como una pesada carga con la cual hay que convivir, herencia de “errores pasados” que el pueblo argentino debe pagar. Irónicamente el país suele asesorar a otras naciones, caso Ecuador, instigándolos a revisar sus propias deudas, sabiendo de la ilegitimidad existente. Claro que en “casa”, por usar una expresión, esa valentía se desvanece, y nadie se atreve a cuestionar estos pagos, que como sabemos son “ilegales”, puesto que desconocemos el monto real. ARGENTINA NO SABE CUANTO DEBE. Solo son estadísticas, pero repito: EL MONTO TOTAL, SE IGNORA.