Mostrando entradas con la etiqueta David Tansley. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta David Tansley. Mostrar todas las entradas

31 de mayo de 2010

Ashtar Sheran - El gran titiritero cósmico - Débora Goldstern

Ashtar Sheran
El gran titiritero cósmico
Débora Goldstern©


Ashtar Sheran


Por casi sesenta años la figura de Asthar Sheran se constituyó en una presencia regular y activa, con enorme influencia, aún hoy día, en algunos de los grupos más importantes del mundo del contacto. Sus orígenes señalan al gran país del norte, USA, como lugar de procedencia, algo que no debe extrañar teniendo en cuenta el contexto de posguerra que inició la fiebre platillista.

En aquel escenario una verdadera epidemia de mensajeros espaciales tomó al país por asalto extendiéndose luego por el mundo, donde supuestos representantes galácticos alertaban sobre los efectos devastadores de la energía nuclear. Sin embargo esta entidad de estilo andrógino, y de facciones casi angelicales, desde su aparición acaparó la atención, y se ganó una legión de seguidores que inexplicablemente continúan creciendo en número.

El porque de esta fascinación necesitaría de la opinión de psicólogos y en algunos casos hasta psiquiatras, para comprender las motivaciones que impulsan hasta las mentes más racionales a prestar devoción a una entidad, que está muy lejos de decodificarse en su real dimensión.

Aunque el caso de Asthar Sheran mereció cierto tipo de atención entre algunos estudiosos, la mayoría no pasó de vincularlo a uno de los resortes fundamentales de la new age, así como desmitificaciones en cuanto a su verdadero papel, pero sin acertar a desvelar el misterio que su presencia provoca.

Desde Crónica decidimos indagar en algunas de esas zonas grises, donde creemos se encuentran pistas fundamentales para ir resolviendo el enigma que actualmente conocemos como Asthar Sheran.


Vamos a repasar tres casos que involucran al mítico comandante estelar, que entendemos resumen un poco la historia de sus andanzas.

El primero en toparse con el andrógino venusino, fue el norteamericano George Van Tassel, un mecánico de aviación a quién Asthar se le apareció luego de una sesión de meditación, que se realizó en Giant Rock, lugar considerado sagrado por los antiguos indios de la zona, y que se alza en pleno desierto de Mojave, California, región a la cual volveremos luego. Según manifestó Tassel en un primer momento de la experiencia fue “transportado astralmente a una enorme nave extraterrestre que orbitaba la tierra, donde conoció al llamado consejo de los siete sabios”, fecha, 1951. Un año más tarde, Tassel afirmó que “fue visitado por seres de carne y hueso en su casa, éstos procedentes según él del planeta Venus, que le animaron a construir una estructura cuyo fin era extender la vida humana; y ayudar a la gente a tomar ventaja del proceso de envejecimiento. Esta estructura seria el Integratron, su obsesión por los siguientes 25 años”. Fruto de esos encuentros, derivaría en la realización de gigantescas convenciones de público reunidos para contactarse con los maestros del espacio, y en la publicación de seis libros, uno de los cuales se transformaría en material de culto, I rode the fliying saucer (1952).

Veamos uno de los típicos mensajes canalizados por el norteamericano, la mayoría de los cuales se lograba por escritura automática, un recurso del cual también abusarían sus continuadores para ponerse en contacto con los hermanos del espacio.

La preocupación nuclear:

18 de Julio de 1952

“Saludos a ustedes, seres de Shan, lo saludo en amor y paz, mi identidad es Ashtar, comandante del sector cuadra, estación de patrullaje Schare, todas las proyecciones, todas las ondas. Saludos, a través de El consejo de las Siete Luces ustedes han sido traídos aquí con la luz interna para ayudar a su prójimo. Ustedes son mortales y otros mortales pueden solamente entender aquello que su prójimo puede entender. El propósito de esta organización es, en un sentido, salvar a la humanidad de sí misma. Hace algunos años sus físicos nucleares penetraron el “Libro del Conocimiento”, ellos descubrieron cómo explotar al átomo. Vergonzosos como han sido los resultados, que esta fuerza debiera ser usada para la destrucción, no es ni comparado a lo que ella puede ser. No nos hemos preocupados con su explosión de plutonio y UR 235, el elemento madre Uranio, este átomo es un elemento inerte. Estamos preocupados, sin embargo, con su intento de explotar el elemento hidrógeno.

Este elemento es dador de vida junto con cinco otros elementos en el aire que respiran, en el agua que toman, en la composición de su sustancia física, hidrógeno. Sus esfuerzos en el campo de la ciencia han sido exitosos en la medida en que ellos no están contentos para descansar sobre sus laureles de un poder más allá de su uso, ni contentos con la destrucción entera de una deidad entera cada vez. Ellos deberán tener algo más destructivo, ellos lo tienen. Cuando exploten el átomo de hidrógeno deberán extinguir la vida sobre este planeta. Están jugueteando con una fórmula que no comprenden. Están destruyendo un elemento dador de vida de la Inteligencia Creativa. Nuestro mensaje para ustedes es éste: ustedes deberán avanzar a su gobierno toda la información que les hemos transmitido. Deberán solicitar que su gobierno inmediatamente deberá contactar todas las otras naciones sin tener en cuenta sus sentimientos políticos. Muchos de sus físicos, con un desarrollo de percepción interna, se han rehusado a tener algo que ver con la explosión del átomo de hidrógeno. La explosión de un átomo de sustancias inertes y aquélla de una sustancia viva son dos cosas diferentes. Estamos preocupados por su deliberada determinación de extinguir a la humanidad y volver a este planeta una ceniza. Su materialismo estará en desacuerdo con nuestro intento de advertir a la humanidad. Pierdan cuidado, ellos deberán cesar de explotar los átomos dadores de vida, o deberemos eliminar todos los proyectos conectados con tales.



Nuestra misión es pacífica, pero esta condición ocurrió antes en este sistema solar y el planeta, Lucifer, fue hecho pedazos. Estamos determinados a que no suceda de nuevo. Los gobiernos del planeta Shan han reconocido que somos de una inteligencia más alta, ellos deben reconocer también que somos de una autoridad más alta. Así que no tenemos que entrar a sus edificios para saber lo que están haciendo. Tenemos la fórmula que les gustaría usar. No es entiende que sea para la destrucción. Su propósito aquí ha sido para construir una receptividad de tal manera que nosotros pudiéramos comunicarnos con su planeta, porque por la atracción de los átomos de sustancias de luz, nosotros patrullamos su universo. Para su gobierno y para su gente y a través de ellos para todos los gobiernos y todas las gentes del planeta Shan, acepten la advertencia como una bendición de que la humanidad pueda sobrevivir. Mi luz, deberemos permanecer en contacto aquí, en este cono de receptividad”.

Muchos de los tópicos descriptos en la historia de Van Tassel, serían el modelo a seguir por otros contactados, donde elementos similares vuelven a repetirse en su interacción con la entidad venusina.

Un segundo caso nos traslada a Europa donde la huella de Asthar vuelve hacerse visible. Lugar: Italia. Año: 1962. Protagonista: Eugenio Siragusa, por ese entonces un empleado de arbitrio de la zona de Catania. Veamos su historia. Según relata en Siragusa mensajero de los extraterrestres, el encuentro con Sheran tuvo lugar en el Monte Manfré. Allí el comandante venusino junto con otro compañero, Ithacar, le entregaron un mensaje para los líderes de la tierra alertándolo sobre la utilización de armas atómicas. Narra Siragusa que “había llegado a la mitad de la ladera escarpada, cuando vi en lo alto de la colina destacar la silueta de dos individuos, cuyo traje espacial plateado brillaba bajo los rayos de la luna llena. Eran altos y de aire atlético, con cabellos rubios cayendo sobre sus hombros. Llevaban muñequeras y tobilleras que parecían brillantes que parecían de oro. Tenían un cinturón luminoso en la cintura y unas placas extrañas en el pecho. Viéndolos mi sangre se heló en las venas y me sentí inundado de un sudor frío. Hacía diez años que esperaba ardientemente este momento, pero el sitio aislado, la oscuridad nocturna y el encuentro repentino no estimulaban precisamente mi valor.

Uno de los extraterrestres dirigió hacia mi un rayo de luz verde, proyectado por un objeto que tenía en la mano, e instantáneamente me sentí recorrido por una sensación extraña, que me tranquilizó inmediatamente, dándome una serenidad indescriptible. Mi corazón, que al principio parecía querer explotar en mi pecho, volvió a latir regular y pausadamente. Me quedé mirando a ambos como embobado. Con la iluminación de la luna, pude distinguir sus facciones delicadas y su mirada penetrante y sobrecogedora. Uno de los dos me dirigió la palabra en italiano “la paz sea contigo hijo”. “Te estábamos esperando. Graba en tu mente cuanto te digamos” La voz no tenía timbre humano; parecía metálica y como si saliese de un registrador. Me dieron el mensaje, y yo intenté retenerlo en la memoria para escribirlo en cuanto llegase a casa … Elevaron sus manos como en gesto de bendición, me dijeron: “La paz contigo” y se fueron hacia el disco, que se encontraba al lado de uno de los cráteres.

Nuevamente la preocupación nuclear …

Mensaje al los potentados de la Tierra

“Sabios, Gobernantes! A nuestro pesar, debemos, una vez más, y necesariamente, advertiros que, en el caso de que continuéis llevando a cabo los locos designios que os habéis fijado sobre experimentos nucleares, nada se podrá hacer para evitar que nuestro mundo sufra un rudo golpe de naturaleza desastrosa y mortal. Si queréis que vuestro planeta no se vea inmerso nuevamente en el baño de dolor de un tiempo remoto, debéis, del modo más eficaz y decisivo desmontar para siempre vuestros injustificables locos y mortales experimentos nucleares. Si nosotros nos hemos propuesto vigilar vuestro destino, es porque hemos alimentado y alimentamos aún una gran confianza en vuestro porvenir. Haciendo y obrando tal como procedéis, causáis graves impedimentos a vuestras positivas intenciones. Estad seguros de que, si encontráis la fuerza y el valor para construir una sólida unión entre todos los pueblos de la tierra y destruís completamente todas las armas destructoras que aún hoy, y más que nunca, os hacen orgullosamente malos y morbosamente agresivos, nosotros estaremos autorizados, por el amor que nos une a vosotros desde los orígenes del sistema solar, a acercarnos sin ninguna reserva, para proporcionaros los conocimientos y una mejor ciencia que propiciará a toda la humanidad de vuestra tierra una vida serena, rica en felicidad, en verdadera libertad y en infinita prosperidad.

Obrando como lo hacéis, provocáis en nosotros, además de dificultades, una gran desilusión y amargura. Podríais ser verdaderamente libres y, como nosotros, dueños del universo y de su eterna belleza, podríais ser libres de alegraros amando sin sufrir y sin padecer. Podríais, en fin, volver vuestros ojos llenos de esperanza y de amor, de beata serenidad y de dulzura espiritual, hacia la imagen viviente de Aquél que es siempre el Creador eterno del Todo. ¿Por qué renunciar a tanta paz y felicidad? ¿Por qué queréis a toda costa autodestruiros de forma tan terrible, renegando en un instante de vuestra histórica fatiga evolutiva? Este mensaje, que hemos dictado con gran amor, aunque con igual preocupación, es una de las invitaciones más sentidas, dada la gravedad de los hechos que os proponéis llevar a cabo, nosotros hecho mucho y continuaremos haciendo todo lo posible para evitar lo peor. Pero en el caso de que vosotros, gobernantes y hombres de ciencia, elijáis lo peor, no nos quedará otra misión que la de llevar fuera del irremediable desastre solamente a aquellos que nos hayan reconocido y comprendido y que hayan amado a su prójimo como nosotros os amamos. Por lo tanto estad despiertos y sed responsables si queréis sobrevivir. No hagáis inútil el celestial perdón que os trajo Jesús-Cristo por gracia del Padre Creador. En fe”.

Eugenio Siragusa
Monte Manfré, ETNA - 30 de abril de 1982 - Hora 22,15


Un dato que aporta Siragusa en cuanto a la naturaleza de Sheran, revela que éste se considera a si mismo “como el jefe santo que tiene a su cargo el mando de la flota en misión sobre nuestro planeta”. A diferencia de su par norteamericano, Siragusa introduce la vinculación religiosa, que a partir de allí elevarían al venusino a la posición de santo patrón espacial. Resultado de sus encuentros con los “supuestos extraterrestres” se evidenciaría en discursos sobre el funcionamiento y energía utilizada por los ufos, viajes a la zona oscura de la Luna, donde afirmó contempló bases alienígenas así como el inicio de grupos que bajo el título de Fraternidad Cósmica, se esparcieron por todo el mundo, fueron parte de un legado que el contactado italiano cultivó hasta su muerte.

Nuestro tercer elemento de estudio será el Grupo Rahma, originario de Perú y con quién Asthar tomó contacto a mediado de los años 70’. Como sabemos Sixto Paz su fundador afirmó estar en comunicación con seres provenientes de las lunas de Júpiter, Morlen y Ganímides, dando así un giro en los clásicos encuentros venusinos. Sin embargo, el santo patrón también integró la saga Rahma, aunque con una corrupción en cuanto a pronunciación ya que fue conocido como Antar Sherar. El suceso que vamos a relatar y lo involucra tuvo lugar en el monte Gorbea, Bilbao, España y está narrado por J.J. Benítez en 100.000 kilómetros tras los ovnis (1978).


Los guías descienden sobre el monte Gorbea

“Eran poco más de la siete de la tarde. Vi las tiendas de campaña. Y a los miembros de Rahma formando un círculo en aquella especie de pequeña explanada, junto a unas rocas blancas en las montañas llamadas Gorbea. Casi al mismo tiempo una sensación de paz me inundó. Sentí una corriente de aire cálido y cuando me fijé, aquella nave grande, y de luz blanca estaba posada en tierra, a pocos metros del grupo. Pero los miembros de Rahma seguían en silencio, seguidos en sus meditaciones. Y parecían no darse cuenta del aterrizaje de aquella espléndida nave. Vi entonces delante de la nave a dos guías, uno era Antar Sherar, el comandante de la flota espacial. Pero el otro no lo reconocí, era algo más bajo que Antar Sherar y vestía de idéntica forma. Sus ropas eran de un blanco luminoso, no tenían costuras. Llevaba como unas muñequeras más brillantes, así como botas hasta la rodilla, y también refulgentes. Y en los pechos se distinguía como una raya horizontal o formando una V.

El cabello era largo y tan blanco como las ropas. Quedé asombrada por sus estaturas, todos tenían más de dos metros. Antar Sherar quizás alcanzaba los 2,50 metros. Sus ojos eran rasgados y su piel blanca, como la de los pueblos nórdicos, me inspiraron temor.

Miré absorto al grupo y comprobé que seguía absorto en sus pensamientos y meditaciones, nadie se había movido. Nadie parecía percatarse de lo que estaba sucediendo. Pero ellos estaban allí. De pronto vi algo extraño en torno al grupo. Era como un círculo de energía y muy cerca de los miembros RAMA “frente por frente de aquellos dos guías”, observé otros dos extraterrestres, tan alto como el que acompañaban al comandante, de la flota de naves. También vestían igual, y también desprendían esa hermosa luz blanca como si brillasen. Durante media hora el comandante, el segundo guía y los demás seres les hablaron a los miembros de RAMA. Pero ninguno parecía darse cuenta de lo que sucedía. Ni siquiera les habían visto. Hacia las siete y media los guías regresaron a su nave y desaparecieron. Pero ninguno de los miembros RAMA se había percatado de la presencia de los seres del espacio …”


Según refieren algunos miembros participantes de ese encuentro, Antar y su grupo hacia hincapié, no ya en el tema atómico dominante en las épocas anteriores, sino en la preparación de la humanidad para un futuro contacto entre razas, así como alertas en cuanto a crisis futuras que tendrían a la tierra como protagonista

Creo que el pasaje es sumamente revelador, y devela aspectos esenciales del comportamiento de la entidad en cuanto a su vinculación con los receptores humanos.

También señala que es a través del viejo ocultismo de escuela, el cual venimos pregonando desde hace rato, donde encontraremos las claves necesarias, para ir descifrando este misterio.

Comencemos con el análisis. Primer tópico: Venus.

El ocultismo enseña que “cada planeta es considerado como una escuela donde se aprenden unas enseñanzas concretas. Urano es conocido como la Escuela de Magia del Décimo Orden. A Vulcano se le llama La Escuela de las Piedras de Fuego, y los humanos bajo el influjo de este planeta tienen una especial relación con el mundo mineral. Júpiter es la escuela de los magos benéficos, donde se entrenan los que practicarán la magia constructiva. Marte es la escuela de los guerreros, y Venus la escuela de cinco grados estrictos. Mercurio tiene la escuela para los Hijos de la Aspiración. Todos estos términos, realmente, no tienen sentido alguno para el hombre corriente, pero la Tierra, que es conocida como la Escuela de la Respuesta Magnética, llama a sus discípulos “los Graduados de la Empresa Penosa”, un título que nadie tendrá dificultad en comprender.

También se dice “que el planeta Venus y los Señores de la Llama figuran como mucha frecuencia en las doctrinas mistéricas, por las siguientes razones: se sabe que Venus es un planeta sagrado, y que sus habitantes llegaron a un estado de evolución mucho más avanzado que sus hermanos de la Tierra. En efecto, Venus es “el arte ego” de la Tierra, con una relación análoga a la del alma con el cuerpo. Hace varios eones, los Señores de la Llama entablaron en Venus una batalla contra los Señores del Rostro Oscuro. Esto no quiere decir que el planeta fuera recorrido por bandas de tipos extraños que se cascaban mutuamente con bombas atómicas y armas de rayos láser. No es más que una forma de decir, que el espíritu triunfó sobre la materia. Gracias a su triunfo Venus lleva delantera a la Tierra en todas las fases de su desarrollo, y por lo tanto está en condiciones de ayuda a sus habitantes. Los señores de la Llama no son venusinos del espacio, sino una de las grandes Jerarquías espirituales que guían nuestro sistema solar. Los misterios dicen que empezaron a controlar la evolución de la humanidad de la Tierra hace unos dieciocho millones de años, en tiempos de la raza Lemúrida o tercera raza –raíz.

Alice Bailey escribió sobre esto:



La individualización humana se produjo, a mediados de la tercera raza raíz, por una destrucción a gran escala de que llamamos el hombre animal. Es éste un punto rara veces mencionado en las doctrinas. El advenimiento de los Señores de la Llama, la tempestad etérica que introdujo el período del hombre, se caracterizó por el desastre, el caos y la destrucción de muchos en el tercer reino de la naturaleza. La chispa de la inteligencia fue implantada, y la fuerza de la vibración y el efecto inmediato de su presencia ocasionaron la muerte de la forma animal, produciendo así la imposibilidad inmediata de que los cuerpos recientemente vitalizados (cuerpos con alma) vibrasen con el fin de adquirir nuevos vehículos físicos. Lo que quiere decir aquí es que la implantación de las semillas de la mente en el hombre animal hizo estrago en sus cuerpos físicos, que no pudieron resistir la alta tensión”. “Lo mismo sucede a cualquier hombre que entre en contacto con potencias superiores antes de estar dispuesto para recibirlas”.

A lo cual ampliaríamos: “aparte del hombre, existen esos seres a quiénes las diversas escrituras llaman devas o ángeles. Muchos están por debajo del hombre en la escala evolutiva, y otros muy por encima. Se dicen que algunos hombres pueden trasladarse a ciertas áreas del reino de los devas, trabajando en cooperación con Cristo. Los devas inferiores pueden tener efectos desastrosos sobre el cuerpo humano, mientras que con los de las órdenes superiores es posible la comunicación, si se está lo suficientemente avanzado, para realizar una labor constructiva.”.

¿Encuentra el lector estos párrafos relevantes para ir desentrañando el misterio? Quién escribe cree que si. Prosigamos.

Citas de contactos: Giant Rock – Desierto de Mojave, Monte Manfré y Monte Gorbea.

Giant Rock:
El desierto de Mojave tiene una historia por demás sugestiva. El mismo años en que Van Tessel proclama sus encuentros con Asthar, otro man-contacta salta a la palestra pública, George Adamsky, al mencionar que fue abordado en aquellos solitarios parajes por una entidad oh casualidad! de procedencia venusina, que se denominó Orthon, preocupado también oh casualidad! por el desarrollo de las armas nucleares. Como si fuera poco, Mojave es hogar de la famosa Área 51. Y al parece mora en sus entrañas el famoso
rey del mundo, si atendemos a un rumor que circula desde 1986. Giant Rock, por otra parte más allá de residir en este enigmático enclave, es una piedra considerada sagrada, grabada con innumerables petroglifos, la mayoría vinculados a lo cósmico.

Monte Manfré. Cráter apagado de la ladera del volcán Etna.

Monte Gorbea: Situado en los montes Vascos.

A priori estas tres localidades, no suponen ninguna vinculación para el lector pero si uno repasa la historia de los encuentros del profeta judío Moisés en el Monte Sinaí, con la “zarza ardiente”, todo comienza adquirir un significado, y empezamos a comprender la puesta de escena del venusino Asthar, donde el desierto, las grandes elevaciones de montaña, encuentran una similitud sorprendente con la saga judaica. Como decimos el escenario perfecto.

Tercer punto. La revelación tecnológica.

Tanto Van Tessel como Siragusa recibieron ciertos datos de interés que apuntaban al funcionamiento de ciertas máquinas, como el caso del Integraton, ideado para el rejuvenecimiento celular, aunque actualmente imposibilitado de llevarse a la práctica. Siragusa por ejemplo dejó innumerables escritos sobre la en la energía utilizada por los ovnis que hacía posible su activación, aunque tampoco ofrecen demasiada atención de los estudiosos, quizás por prejuicio. Debemos entender por otra parte que hablar de una tecnología que desafía las leyes conocidas y rompe con los paradigmas establecidos, no es fácil de encauzar en nuestras actual ciencia, y porque algunas de esas revelaciones alienígenas, en la mayoría de los casos resulta fallida en su recreación.

Si tomamos nuevamente los textos ocultistas, estos dicen que el hombre aún está lejos de acceder a ciertos poderes olvidados, que involucran a los lados desconocidos de la naturaleza, debido sobre todo a su escaso desarrollo espiritual.

En el Tratado del Fuego Cósmico leemos: “cuando estas cualidades ocupen el primer plano, y cuando hombre haya demostrado autenticidad de su voluntad de servicio. Será cuando se le dé la clave por la que descubrirá el método para controlar y utilizar la energía eléctrica, que se manifestará en forma de luz, calor y movimiento; descubrirá la fuente del impulso motor primero en los centros exteriores del sistema, y descubrirá también el ritmo básico. Entonces, y sólo entonces, se convertirá en un colaborador inteligente y, escapando al control de la ley de los tres mundos, será él quién dicte las leyes a las esferas inferiores”.

Adamski por ejemplo postulaba que los ovnis se controlaban “con lo que él denominaba movimiento ideo-motor”, una hipótesis que remite a los enigmáticos vimanas hindúes, que al parecer vinculaban el aspecto psíquico con la materia.

Teniendo en cuenta estas recomendaciones no parece razonable que las entidades alienígenas? por llamarlas de alguna manera, tengan en mente entregar al hombre tecnología de avanzada, ya que las limitaciones para su recreación son inmensas. Pero como vemos les gusta complacer a sus receptores … O mejor dicho crearles problemas, presentándoles proyectos poco realizables, por estar demasiado adelantados a su tiempo.

Este análisis sobre la figura de Asthar, a quién elegimos por su ascendencia en innumerables grupos de contactos, puede aplicarse a cualquier entidad que se esté contactando con individuos y grupos, ya que generalmente, se comportan en forma similar. Quizás muchos de los lectores se nieguen a disociar al carismático comandante de su origen extraterrestre, ya que como vimos sus procedencia sugiere otra realidad, mucho más cercana, y que solo el ocultismo de escuela, aplicado en la realización de este trabajo puede develar aquello que se oculta tras la fachada de estos contactos. Como sabemos el hombre tiene un largo camino en lo espiritual, y desconoce leyes que quizás a futuro y dependiendo de sus avances logre descubrir. El acercamiento con entidades que dicen querer ayudarnos como raza, representa un peligro para el receptor , ya que se está en franca desventaja y poco preparado para la acción energías tan poderosas. Es necesario primero que el hombre avance y luego si intente comunicación con esa otra realidad, no antes, ya que como dijimos lejos está de comprendérsela.

Bibliografía:

Benítez, J.J. 100.000 kilómetros tras los ovnis. Barcelona: Plaza & Janes, 1978.
Pozo, Victorino. Siragusa: mensajero de los extraterrestres. Madrid: EDAF, 1977.
Tansley, David. Mensajeros de la luz. Madrid: EDAF, 1977.

Enlaces:

García, José. Comando Ashtar
http://www.luisprada.com/Protected/comando_ashtar.htm

Ashtar Sheran
http://ashtar.sheran.free.fr/channeling/ashtar5207.htm

2 de julio de 2009

Prana - La fuerza Motríz de los Ovnis

En la historia de los Ovnis, la ruptura establecida por Jacques Vallée con Pasaporte a Magonia, supone un nuevo camino en cuanto al tratamiento del fenómeno, que hasta ese momento parecía confinado a la visión extraterrestre. A partir de allí, aunque muchos investigadores intentaron seguir la senda trazada por el astrónomo galo, pocos lograron superar lo alcanzado en aquel mítico libro, que supuso un antes y después. Sin embargo aunque tener a Vallée como referente puede volverse un obstáculo, por la magnitud entregada desde su impecable visión, hay algunos autores, que nutridos de ese mismo espíritu, consiguieron emitir nuevas vías, en la búsqueda por dar respuestas a la problemática ovni.

Uno de esos talentos fue David Tansley. Nacido en Londres 1934, este británico “graduado en agricultura, emigró a Canadá y posteriormente a California, donde profundizó en filosofía y religiones comparadas”. Con el tiempo fue atraído “por la medicina marginal”, dedicándose a la radiónica, convirtiéndose con el tiempo en una autoridad mundial sobre el tema. Su introducción en campo de los ovnis se produce en 1975, estudiando durante casi dos años sobre la temática, que daría como resultado Mensajeros de la Luz. El aporte que consigue Tansley, es bucear en las doctrinas esotéricas antiguas, donde logra extraer datos más que inquietantes, evidenciando que el fenómeno ufo solo podrá ser comprendido en su totalidad cuando se vuelvan a comprender antiguas leyes ocultas, hoy olvidadas, además de las poderes latentes en el propio hombre, imposibilitado por el momento de activar esos mecanismos que una vez supo detentar, y que le permitían una mejor relación con su entorno.




El Prana, fuerza motríz del Ovni
LA ENERGÍA VITAL UNIVERSAL



La ciencia moderna no admite la existencia de una fuerza vital universal, pero los Misterios tienen mucho que decir sobre ella. Esta fuerza misteriosa que impregna toda la creación tiene muchas denominaciones. Los hindúes la llamaron Prana, los kahunas de Polinesia, Mana; Hermes Trismegisto la llamó Telesma, e Hipócrates la Vis Medicatrix Naturae. El alquimista Robert Fludd la denominó Spiritus, y Mesmer Fluido Magnéti¬co. Bajo cualquiera de estos nombres, esta energía vital universal se considera el hálito de la vida, que penetra todo el espacio y yace bajo las actividades de todas las formas, desde un átomo a un planeta. Es, en efecto, la fuerza motriz de toda vida; es el fuego, según los antiguos, que sostiene el cuerpo material del hombre para que pueda manifestarse físicamente; es el principio vital, del cual dicen los Upanishads:


Es grande, es ilimitado, más allá de él no hay nada, todo lo abarca, llena todo el espacio y al mismo tiempo es idéntico a la consciencia de uno mismo, al alma que llevamos dentro. La fuerza vital ha sido tema de investigación y experimentación para muchos hombres brillantes, ninguno de los cuales permitió que las doctrinas ortodoxas del momento les apartasen de sus esfuerzos. Por algún motivo, esta fuerza guarda celosamente sus secretos, y todos los que se le aproximan están sujetos al acoso y la maledicencia de sus colegas y de las autoridades. Exploremos, pues, la obra de algunos de estos hombres que intentaron arrancar a la oscuridad uno de los más capitales secretos de la naturaleza; repasemos sus teorías, sus vidas y su obra para ver si lo que descubrieron se ajusta a las teorías del teniente Plantier y a los fenómenos de ovnis en general. La fuente de la energía cósmica existe ya, según los sabios, y hay innumerables indicios de su existencia, y esto coincide con el primer supuesto del teniente Plantier.

EN LAS FRONTERAS DE LO DESCONOCIDO

En los tres últimos siglos, cuatro genios se han esforzado en desencadenar los secretos de la fuerza vital y poner sus beneficios al servicio de la humanidad. Su obra, como veremos, arroja mucha luz sobre el fenómeno de los ovnis. Daré sus nombres para mostrar cómo los agentes de la Jerarquía vienen desde los planos interiores relevándose unos a otros, pare servir a sus hermanos los hombres. Esta continuidad no es casual; es Uf' esfuerzo deliberadamente planeado por su parte, aunque inconscientemente, para llevar a cabo la misión que tienen que cumplir, y de pase aprender la lección de que no deben apegarse al fruto de sus trabajos. Estos hombres son:

Barón Karl van Reichenbach (1788-1869)
Dr. Edwin Babbitt (1829-1905).
John Keely (1837-1898).
Dr. Wilhelm Reich (1897-1957).


Karl van Reichenbach pasó gran parte de su vida totalmente absorbido por la resolución de los misterios de la fuerza vital. Sus impresionantes cualificaciones como brillante químico, metalúrgico, tecnólogo y experto en meteoritos le dieron la formación que necesitaba para su trabajo. Hav que añadir que, como químico, descubrió entre otras cosas la perafina y la creosota. Van Reichenbach llamaba a la fuerza vital Od, nombre derivado de una secuencia de raíces lingüísticas que explica así: Me he sentido llamado a hacer uso de esta propiedad de exenciór de toda obstructibilidad, para formar para ella un nombre adecuado, lo suficientemente flexible para adaptarse a las múltiples necesidades de la ciencia. «Va», en sánscrito, significa «moverse». «Vado», er latín, y «vada» en antiguo escandinavo significan «voy rápidamente, corro, avanzo». De ahí que «Wodan», en las antiguas lenguas germánicas, exprese la idea del ser que lo trasciende todo; en otros antiguar idiomas aparece como «Wuodan», «Odan» y «Odín», significando e poder que penetra toda la naturaleza, y que ha terminado personificándose en un dios germánico. «Od» es, por consiguiente, el término que expresa el concepto de una dynamis o fuerza que, con un poder que no admite obstrucciones, penetra rápidamente y fluye a través de todos los seres de la naturaleza.

En sus investigaciones, Van Reichenbach se sirvió de personas hipersensitivas que podían «ver» la fuerza ódica fluir en torno a diversos objetos especialmente imanes. De las doscientas y pico de personas con las que operó, cien tenían conocimientos científicos, y por lo menos cincuenta eran físicos, químicos, médicos, filosófos o matemáticos, y por lo tanto estaban en condiciones de describir correctamente las actividades y cualidades de la fuerza ódica que podían distinguir.


Las observaciones de la fuerza ódica que emanaba de un imán revelaron que la luz era especialmente brillante en torno a los polos. El polo norte estaba rodeado de una luz blanca, que se iba fundiendo en aureolas de rojo, amarillo, verde y por fin azul. El polo sur tenía una luz aún más brillante, primero blanca y luego derivando al rojo. El centro del imán despedía un resplandor verde. Estos colores eran de tonos delicadísimos, parecidos a una aurora boreal y comportándose en cierto modo como ellas. Colores parecidos se observaron saliendo de los dedos de algunas personas, y si se tendían cables con un extremo saliendo al exterior y expuesto al sol, los sujetos sensibles podían describir la corriente de la luz odílica que recorría el cable, hasta que una emanación en forma de llama aparecía en el extremo que quedaba dentro del laboratorio. No se puede evitar la comparación de estas descripciones de la fuerza vital con un pasaje del Chandogya-Upanishad:

El anaranjado, el azul, el amarillo y el rojo están tanto en las arterias del hombre como en el sol. Así como una gran carretera pasa entre dos aldeas, una a cada extremo, así los rayos del sol pasan entre este mundo y el mundo (sutil) de más allá. Fluyen desde el sol, entran en las arterias (nadis), vuelven a salir de las arterias y entran en el sol. Los colores que estos hipersensibles describieron eran todos tonos muy delicados y luminosos de rojo, azul, verde y amarillo, y un blanco que afirmaron ser especialmente brillante. Estos colores y su descripción tienen mucho en común con los que se ven rodeando a los ovnis. Esto puede ser un indicio de que usan en alguna forma la fuerza ódica universal, tal vez como materia prima y medio de propulsión.

Van Reichenbach afirmó que si se frota una pastilla de resina con un cepillo de pelo de zorro brota de ella una emanación llameante hasta una altura de unos cuarenta centímetros, y el propio cepillo toma el aspecto de un rodillo de luz blanca. A los pocos minutos, la «llama» baja, pero no sin haber emitido un «humo» luminoso que llega hasta el techo, dejando trazada allí una zona luminosa. Nos preguntamos si esta mancha luminosa estará relacionada con la que aparece frecuentemente bajo los platillos al cambiar de dirección, y si ambas serán el producto, de alguna fricción que afecta a la fuerza vital universal.

EL EXPERIMENTO DEL DISCO

Van Reichenbach realizó experimentos con un disco de hierro que medía 13,2 pulgadas de diámetro, y dentro de cuya circunferencia corría un alambre de hierro, de tal forma que tenía en torno un borde suave y liso, de un doceavo de pulgada de grueso. Este disco se colgó de un gancho y se colocó horizontalmente sobre el polo de un imán, pudiéndose poner a cualquier altura. Cuando el disco estaba sobre el polo norte de un imán en posición vertical, los observadores sensibles vieron cómo inmediatamente se extendió sobre él el resplandor odílico. En el centro de la cara superior del disco apareció una zona azulada de unas dos pulgadas de diámetro, y en la cara inferior otra similar, pero de un rojo brillante. Estas dos zonas de colores se iban fundiendo en amarillos, violetas y grises azulados que palpitaban sobre toda la superficie del disco como un arco iris circular. Otras veces, los bordes del disco estaban envueltos, hasta hacerse imprecisos, por una fina pelusa de fibras luminosas. Otros experimentos parecidos se realizaron con una esfera hueca de hierro con un imán inserto en sus polos; como en el disco, apareció una zona azul en la parte superior y roja en la inferior. «Este extraordinario color rojo- hace notar Van Reichenbach era de gran luminosidad y tonalidad muy intensa.»

Parece que estos colores odílicos que salen de las energías del Prana que rodean a un disco o esfera pueden verse también en los ovnis. Hugo Vega, que fotografió una nave exploradora venusiana en Perú, dio una descripción idéntica de la disposición de los colores. La describe así: Era del color de la plata bruñida. La parte superior parecía una cúpula. En su cúspide había una intensa luz azul, y debajo de ella una especie de torreta con pequeñas ventanas, que pudimos ver perfectamente. Debajo de ésta, el platillo terminaba en una gran plataforma de unos diez metros de diámetro, y debajo de ella, en el centro, tenía un cono que despedía una luz muy potente de un color rojo oscuro, y que parpadeaba.

Esto es, para mí, una fuerte sugerencia de que la nave estaba usando prana para cargar de energía su unidad propulsora, de cualquier clase que fuese; ¿cómo, si no, iba a aparecer la misma disposición de los colores?


NAVES DE ACERO VITREO


Los metales, observados en su contexto odílico, nos proporcionan unas similitudes aún más notables con los ovnis vistos por la gente. Uno de los observadores sensitivos describe el metal en los siguientes términos: Los metales, en el resplandor odílico, parecen transparentes, como resplandecientes bolas huecas.

El imán en observación se metió entonces en un recipiente con agua, desapareciendo muchas de las llamas odílicas, pero el metal se volvió luminoso y translúcido, apareciendo a los ojos del observador casi como cristal. El acero resplandeciente, transparente casi como un cristal. Apenas podría esperarse una descripción más parecida a la que Adamski hace de una nave venusiana. Sus propias palabras son: Era una pequeña y hermosa nave, de una forma más, parecida a la de una fuerte campana de cristal que a la de un platillo. Pero no pude ver a través de ella más que lo que se puede adivinar detrás de los ladrillos de cristal que se usan tanto ahora en las nuevas oficinas y viviendas, y que dejan entrar más luz que una pared opaca. Era translúcida y de un color exquisito.

Al acercarnos a ella, observé de pronto una sombra que se movía en su interior, pero no se veía claramente la silueta, y no pude decir si era un hombre o una mujer. Sin embargo, y para que quede claro, quiero decir que opino categóricamente que esta nave no estaba hecha de cristal, tal como nosotros lo conocemos. Era un metal que había sufrido un proceso especial.

Aproximadamente catorce meses después de que Adamski dijese haber fotografiado aquella nave en California, un muchacho, Stephen Darbishire, sacó dos fotografías parecidas en la región de los Lagos, en Inglaterra. Igual que Adamski, describió el aspecto argénteo y cristalino del aparato, como un plástico o un metal por el que entra la luz, pero a través del cual no se puede ver. Ambas descripciones tienen un inquietante parecido entre sí y con los imanes que observaron los sujetos sensibles.

Hay muchos otros informes que dan descripciones parecidas. El presidente de una pequeña línea aérea canadiense y su portero de noche vieron a las 10.45 de la noche del 20 de agosto de 1955, en el Canadá Septentrional, un objeto cuya descripción se ajusta a las de Adamski y Stephen Darbishire. Algunos extractos del informe dicen lo siguiente:

Parecía chispear, como si de todas sus caras saliese corriente eléctrica o aire muy caliente ... Tenía un hermoso color blanco plateado y parecía despedir rayos de su superficie ...

El color era blanco plateado. No puedo describir el color. Nunca he visto nada parecido … Era brillante, pero no iluminaba a su alrededor. Parecía más bien un resplandor fluorescente... Era un centelleo continuo, como el de un diamante. Era una cosa brillante, con un aspecto precioso. Si nos ponemos a espigar en todos los informes, podremos encontrar muchas más descripciones de éstas, así que es posible que nuestro examen de la obra de los pioneros de la investigación de la energía vital arroje nuevas luces sobre el fenómeno de los ovnis. Así pues, sigamos adelante.


Mientras el barón Von Reichenbach trabajaba incesantemente en su castillo de Alemania para desentrañar los misterios de la fuerza vital, el Dr. Edwin Babbitt, que estaba al corriente de los experimentos de Von Reichenbach, seguía en América su propia línea de investigación. Babbitt nació el1 de febrero de 1829 en Hamden, Nueva York. Se educó en varias academias y viajó mucho por los Estados Unidos ampliando sus conocimientos. Se convirtió en una combinación bastante singular de artista, místico, médico y científico, que fue para él una sólida base cuando empezó sus trabajos experimentales con la energía vital. Fue famoso por sus trabajos con los colores y la relación que tenían con las diversas propiedades curativas de las medicinas. Fue conocido como un taumaturgo en su época por las curaciones que realizó a través del color. Su libro The PrincipIes of Light and Colour (Los principios de la luz y del color) se publicó en 1878.

Consciente de la naturaleza de la fuerza odílica, y teniendo indudablemente acceso a algunos secretos de la naturaleza en virtud de su capacidad innata para entrar en los mundos interiores, Babbitt expuso una singular teoría sobre el átomo, cuya descripción ocupa unas setenta páginas de su libro. Por supuesto, no podemos exponerla aquí en todos sus detalles, pero el siguiente extracto es como un resumen que nos puede aclarar ideas sobre dicho punto: Un átomo es, así, el epítome del universo, teniendo una gradación de órbitas elípticas y espirales a imitación de las del sistema solar; tiene también un centro axial en torno al que giran sus espirales externas como un principio de diversidad; tiene su polo positivo, gobernado por la repulsión, y su polo negativo, cuyo principio dominante es la atracción; es la más maravillosa de las máquinas, con ruedas insertas en otras ruedas accionadas por agua, incluso por el agua del éter, alguna de la cual es más rápida que el rayo; se parece también a un animal, con venas, arterias, nervios, espina dorsal, vísceras, sangre, fuerza nerviosa, etc. En su forma general se asemeja al huevo, que en tiempos se consideró el punto inicial de toda vida, «Omne vivum ex ovo», como escribió Harvey. Y, ciertamente, los átomos son los huevos de los que se forma todo el universo, aunque a partir de otro principio completamente distinto. Sus actividades son tan asombrosas, que si se pudiera aumentar uno al tamaño de la cabeza de un hombre, como está construido de un material millones de veces más fuerte que ningún otro conocido, y con el tremendo torbellino de fuerzas que giran por sus espirales, y que a su velocidad normal vibran varios trillones de veces por segundo, ¿cuál sería el efecto? Si se pusiera un átomo así en medio de la ciudad de Nueva York, crearía tal turbión que todos sus majestuosos edificios, los barcos, los puentes y las poblaciones de sus alrededores, con casi dos millones de personas, serían absorbidos, hechos pedazos y arrastrados al cielo.


Babbitt describió su modelo de átomo como una estructura en forma de corazón, atravesado por un conducto que denominó «Ligo Tube», llamando a la parte superior el «Vórtice» y a la inferior el «Torrente». Según él, la fuerza vital entraba en el átomo por el vórtice o polo negativo, recorría toda una serie de espiritas, a las que llamaba termoespirales positivas y negativas, para crear una serie de cambios de color que recorrían todo el espectro, antes de salir por el torrente o polo positivo. Transformador de energía cósmica que fluye o se extrae del espacio por el polo negativo del vórtice, circula a una velocidad imposible de imaginar y se descarga por el polo positivo o torrente. Si se pudiese diseñar un motor basado en los principios de Babbitt, se cumpliría el segundo supuesto básico de Plantier.

Por si esto está empezando a sonar a exageración, consideremos cuidadosamente la siguiente descripción de los efectos que produce el flujo de la fuerza vital a través del átomo: ... se forman distintos colores con espirilas de distinto tamaño en relación con los diferentes grados de éter que pasan a través de esas espirilas. Pero ¿qué es, por ejemplo, lo que hace que el oro sea amarillo, el carbón negro o la nieve blanca? El oro es amarillo porque tiene una espirila con el grado exacto para repeler o reflectar el éter constitutivo del amarillo, y otras espirilas que reciben los éteres de los otros colores en mayor o menor grado, absorbiéndolos y ocultándolos. Si todas las espirilas tuvieran una afinidad similar para los otros éteres de los colores, y sus átomos pudieran polarizarse de forma que a los éteres les fuera posible pasar totalmente a su través, sería transparente como el aire o como un cristal claro.
Esto puede ser muy bien una explicación del aspecto cristalino de las naves venusianas de Adamski, que se ajustan claramente a esta descripción. Si las naves fuesen de metal, y si la energía cósmica que cruzaba su motor polarizase los átomos del metal, la nave tendría el aspecto de un cristal, o sería totalmente invisible.

Volvamos ahora a la descripción de Babbitt de la corriente de éter que atraviesa el átomo, y veamos si continúa, relacionándose directamente con lo que sabemos de la conducta de los ovnis: Si sus espirilas rechazasen activamente todos los éteres de los colores, a nuestros ojos el resultado sería el blanco; si son lo suficientemente afines a ellos para absorberlos dentro de su superficie, daría el negro; si absorben parte de cada éter de color y reflectan otra parte, el efecto será el color gris normal; si se reflecta una mayoría, sale un gris claro, y si la mayoría se absorbe, un gris oscuro.

Toda la gama de cambios de color descrita por Babbitt forma parte de las visiones de ovnis. El blanco, como todos sabemos, es un color corriente en sus apariciones, a menudo tan brillante que hace daño a la vista. En Europa se han hecho películas de ovnis con campos energéticos en forma


Pienso que lo que describe Babbitt podría ser muy bien el núcleo central o motor de un platillo volante. Pensemos por un momento en los supuestos básicos del teniente Plantier. En primer lugar, está la ilimitada energía del cosmos que haría falta para mover lá nave interplanetaria; podemos adelantar la hipótesis de que sea el prana de la tradición védica. En su segundo supuesto dice que el aparato debe estar en condiciones de transformar la energía cósmica basándose en la diferencia de potencial que la pondría en movimiento. Si es correcto lo que Babbitt pudo observar en los planos internos de la naturaleza, su modelo de átomo es el perfecto de halo negro, y se dice que es esta aureola negra la que los hace invisibles a simple vista. También el gris es un color que muchos testigos han visto, un gris de calidad metálica. Sigue diciendo Babbitt: Si el rojo y parte de los otros colores fuesen reflectados, resultaría un rojo-gris, y el mismo principio se aplicaría a los otros grises. Si casi todo el rojo o el azul fueran transmitidos, mientras los otros colores eran absorbidos, reflectados o ligeramente transmitidos, tendríamos el efecto de cristal rojo, o de cristal azul, o cristal de cualquier otro color, según el que predominase.

A estas alturas ya no podemos dudar de que estos pasajes nos dan un material asombroso en relación con el tema de los ovnis. No son una prueba, pero sería difícil encontrar unas descripciones más detalladas para relacionar los platillos volantes con las doctrinas mistéricas, y que al mismo tiempo nos faciliten un material asociado a los tres supuestos básicos del teniente Plantier. Puede que valga la pena añadir ahora que, desde el punto de vista esotérico, las fuerzas del prana actúan en los cuatro éteres bajo la ley de atracción y repulsión, en relación con el movimiento rotatorio de los átomos y de todas las formas de vida.