Algunas postales del "Segundo Campamento Erks", que este sábado me tuvo como una de sus oradores en Capilla del Monte. Realmente se inicia una nueva etapa. Como digo, "son los tiempos".
Oscar Acoglanis hijo, Carlos Alberto Gallo centro, y brother Villamil.
Muchas veces escribí sobre Capilla del Monte, y las extrañas sensaciones que cada visita me reportaba, sentía, y muchas veces dije, no lograba encajar, o eso creía.
Para colmo de males, el llamado subterráneo había llegado desde el lugar menos pensado, Ecuador, con Tayos a la cabeza, lo cual volvía todo aún más extraño, alejándome de los enigmas de éste tema a nivel local.
Juro, me sentía una outsider en el medio. El misterio de Erks parecía no entrar en mis planes
Sin embargo, a pesar de mis dudas de acuariana
cerebral, este último viaje, invitada por Carlos Alberto Gallo y su equipo, a participar del "Segundo Campamento Erks", un milagro insólito tuvo lugar, que por primera vez me hizo click, logrando despertar en mi corazón, una tibia lucecita de esperanza, hasta ayer impensada.Aunque la sombra de Angel Cristo Acoglanis, "El Portero de Erks", como magistralmente publicó recientemente el Brother Robert Villamil (y te bautizo con este título), su figura me generaba cuando revistaba su obra, miles de contradicciones, que aún continúan, pero eso no quita el valor de su legado.Nunca me fue fácil adentrarme en esta historia así como de sus secretos, pero siento "son los tiempos", como repetíamos a dúo con Brother Villamil, y ya lo creo.
Se acerca una nueva etapa, y el llamado es local, me siento una autoconvocada más.