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23 de junio de 2010

Fuente Magna y Monolito Pokotia - Escritura Cuneiforme en Bolivia - Segunda Parte - Débora Goldstern

Fuente Magna y Monolito Pokotia
Escritura Cuneiforme en Bolivia – Segunda Parte
Débora Goldstern©





Idolo de Pokotia, Museo del Oro, La Paz, 2010©



En esta continuación del trabajo presentado anteriormente, donde centramos el estudio en Fuente Magna, ahora ponemos el acento en otra pieza que también comparte las mismas características anómalas que la descripta, en cuanto a presentar escritura cuneiforme. Bautizado como Monolito Pokotia, la estatua fue encontrada en los años 60’ “en el sitio de Pokotia[1]”, cercano a las ruinas de Tiwanaku. En el 2002, el mismo equipo que recuperó Fuente Magna, integrado también por Freddy Arce Helguera, difundieron el hallazgo a nivel mundial, el cual actualmente se encuentra en el Museo del Oro (La Paz).

A diferencia de Fuente Magna, el Monolito Pokotia, presenta escritura “proto-sumerio pictográfico”, coincidiendo sin embargo en la existencia de grafía tiwanacota, que adorna su superficie. Según las primeras traducciones realizadas, la pieza hace alusión a ciertas referencias de carácter astronómico, funcionando también como una especie de oráculo regional.



Durante mi visita al Museo en Enero pasado, pude observar en situ ambas piezas, que sin duda son de los objetos más impresionantes que tuve oportunidad de ver hasta el momento. Lamentablemente para el público que recorre las instalaciones del Museo estas piezas pasan casi desapercibidas por la inexistencia de carteles informativos, lo cual es una verdadera lástima.

Quizás está aparente dejadez, deja entrever la incomodidad que supone para la arqueología tradicional hallazgos de esta naturaleza.

En principio vemos que para encajar dentro de algún contexto histórico normal, se estableció que estas piezas solo podían tener un origen vinculado a la cultura Sumer, lo cual remite a una época remota donde los viajes intercontinentales fueron realizables, mucho antes de la venida de Colón.

Al no existir hallazgos asociativos no queda más que suponer que Monolito Pokotia y Fuente Magna, son objetos aislados evidencias de aquellas visitas pasadas, y sin vinculación local. Uno de los autores que más parece adherirse a esta hipótesis de sumerios en América es el estudioso de origen israelí Zecharía Sitchin, que en los Reinos Perdidos se explaya sobre esta posibilidad.

Por supuesto que imaginar una cultura americana que tuviera conocimientos de escritura cuneiforme independientemente de la “supuesta visita sumeria”, supone una incomodidad aún mayor, y despierta un nuevo campo de controversia. A esto podríamos agregar que Bolivia no es la única región donde estos hallazgos anómalos tuvieron lugar, pero antes de presentar otras evidencias, enfoquémonos en la cuestión lingüística.


Si Fuente Magna presentaba signos de carácter cuneiforme, en Monolito Pokotia comprobamos la existencia de grafía proto, lo cual debemos decir, no es algo extraño en el contento sudamericano, ya que en los últimos años evidencias de una lengua madre, caracterizada por presentar signos aún más antiguos que sus lugares de procedencia original, fue objeto de atención por varios especialistas, uno de los cuales el genial Aldo Ottolenghi dejo testimonio de estos estudios en “Culturas Prehistóricas”:

“Las escrituras americanas que yo clasifiqué hasta ahora son la expresión de antiguas culturas desconocidas. Parece que trataron de trasmitirnos por lo menos algunas de las varias escrituras, para darnos el medio de leer la historia de sus civilizaciones o de su pensamiento”

En otro párrafo agrega:

“El problema apasionante que se presenta ahora a los estudiosos es el siguiente: las escrituras fonéticas sudamericanas presentan características más arcaicas que las escrituras fonéticas del Medio Oriente que yo conozco”.

Pero Ottolengui no está solo en la arena.

Quién también planteó su extrañeza ante algunas evidencias lingüísticas anómalas, fue
Gabriele Baraldi, quién “desarrollo de un sistema de traducción propio en base al protohitita en combinación con el tupí guaraní, que permite la interpretación de lenguajes antiguos sin decodificar. Este trabajo es ampliamente expuesto en “Os Hititas Americanos”. Gracias a este sistema, Baraldi logró descifrar varias escrituras enigmáticas, como por ejemplo la estatuilla de Fawcett y la Piedra de Ingá”. Gabriele pensaba que éste “era un idioma casi Universal, pues se emparentaba con otras lenguas del mundo. Comparó vocablos y especialmente sonidos del tupí, con la escritura de los hititas, de la planicie de Anatolia, hoy Turquía. Logró realizar este trabajo gracias al "corpus epigráfico" del francés Enmanuel Laroche, basándose además en los estudios del sabio italiano, Meriggi, y del alemán, Guterbock. Esta tesis fue la base que le permitió interrelacionar ambos idiomas. Por eso conectaba el Oriente Mediterráneo con América, aceptándose la existencia de un puente continental”, que sostuvo pudo ser la Atlántida.




Un tercer legado que vincula Oriente con América, fuero las hipótesis planteadas por el húngaro nacionalizado argentino Juan Moricz, quién en su único escrito “El Origen de los Pueblos Europeos es Americano”, sostenía una hipótesis osada donde Ecuador, decía Moricz, sería la verdadera patria de sus ancestros magiares, actuales húngaros y que practicaban la escritura cuneiforme:

“En el complejo cultural de nuestro globo terráqueo, es imprescindible restituir al continente americano, el rol que le ha correspondido en el movimiento de los pueblos, que nos han legado nuestro actual acerbo cultural. Las altas crestas de la Cordillera de los Andes, nos muestran una extraordinaria cultura, que por su ubicación y los terraplenes de cultivo, ubicados en áreas, hoy prácticamente inaccesibles por la rareza de aire, nos demuestran que una notable civilización sobrevivió los aciagos días del diluvio universal, en las ciudades y fortalezas que coronan las altas cumbres de la Cordillera de los Andes. En muchos otros lugares de la tierra sobrevivieron núcleos humanos pero el acerbo cultural pre-diluviano tuvo su asilo en el continente americano, tal cual lo demuestra su posterior difusión.

7.000 - 8.000 años A. C. un pueblo andino llega navegando en balsas a la Baja Mesopotamia y sienta las bases culturales, que luego se difundirán y serán absorbidas por otros pueblos, que a su vez retransmitirán los conocimientos adquiridos. A este pueblo se lo ha denominado Sumir, Shumir o Sumer. Conocen la escritura ideográfica y luego la cuneiforme, y por ello, se los tiene como iniciación de la historia humana. Su cuna no se ha encontrado aún y como es común se atribuye su origen a los grandes desiertos asiáticos, de donde las crónicas medievales como por arte de magia, hacen surgir todos los pueblos.

El pueblo Sumer tuvo su origen en América y desde este continente llegó navegando a la Baja Mesopotamia. En las provincias de Azuay, Cañar y Laja en el Ecuador, subsisten aún los toponimios y patronimios Sumer, Zumer, Snumir, Sumir, y Zhumir. En el norte del Perú, en el Departamento de la Libertad existe una ciudad en ruinas y cubierta por la arena del desierto; es Chan Chan. Cubre un área aproximada de 20 kilómetros cuadrados. A pesar del tiempo transcurrido y los estragos del tiempo, así como los causados por el hombre, la antigua ciudad con sus canales de riego y los decorados muros de la ciudad, que aún se mantienen, nos dan un ejemplo de urbanismo, que muchas veces no encontramos en nuestras modernas ciudades. Chan Chan y la cultura- que prevaleció en ella, son sumeros. Su extraordinaria riqueza ornamental, la cerámica, el repujado en oro de las alhajas, e! entierro, los sellos y pintaderas, la concepción urbanística de la ciudad y su concepto de la vida, están fielmente reflejados en la Baja Mesopotamia”.

Abandonando la vía lingüística que dan pauta de una vinculación impensada, aunque aún en proceso de verificación, pasemos a otros hallazgos sugerentes de piezas americanas con escritura cuneiforme uno de los cuales tuvo lugar en Ecuador, demostrando que Bolivia, solo es la punta del iceberg de un problema mayor.

Esta pista me llegó a través de un artículo que localicé hace unos cuantos años, que bautizado como
Escritura Precolombina, señala lo siguiente:

“según ciertas piezas arqueológicas, casualmente encontradas al oeste de la provincia de Pichincha ─cuyo emplazamiento lo hemos denominado provisionalmente "Cultura S" ─, el poblador precolombino de esta comarca, desde una época aún no establecida pero muy anterior a la invasión europea, conocía un sistema de escritura que a los conquistadores les pasó desapercibido y, si lo notaron, lo habrían tomado como simple motivo decorativo de los utensilios de cerámica autóctonos. Su grafía, totalmente diferente respecto al alfabeto latino, el único que conocían ellos, les ocultó la importancia del verdadero significado que tenía ella”.

“Dos impresionantes tablillas triangulares de arcilla endurecida mediante el fuego intenso, muestran nítidamente la escritura que usó la avanzada "Cultura S". La uniformidad, aplicación y distribución de sus signos, indica claramente su parentesco con la cuneiforme, sistema que probablemente tuvo su origen en Sumeria, la emplearon los antiguos pueblos de Mesopotamia y Anatolia. Su semejanza con ésta es innegable. ¿Se trata, acaso, de una mera coincidencia? Difícil de creerlo”.

“Lo cierto es que culturas de influencia sumeria dejaron en Sudamérica indelebles huellas de su presencia. Lo están presentes en la terracota que, imperecedera como el oro, ha logrado desafiar la estampida del tiempo, conservando incólume la herencia confiada a ella, en espera de que fuese algún día rescatada de las tinieblas del olvido al cual le recluyera la negligencia. Las tablillas, representadas por las figuras 2 y 3, lo dicen por sí solas.

“Y bien, qué duda cabe ya de que, en algún lugar remoto del tiempo, existiera entre estas dos civilizaciones un sólido y prolongado vínculo. La luz que proyectan sus evidencias no puede ser más límpida. A tal punto que parecería innecesario el aporte de pruebas adicionales llamadas a transparentar mejor el caso. Sin embargo, por qué omitir otros testimonios, tan importantes como la escritura emparentada con la cuneiforme, descubiertos en el mismo filón arqueológico de la "Cultura S", por supuesto. Se trata de figuras (por desgracia, fragmentadas) de barro cocido, las cuales guardan sorprendente semejanza con las estelas y estatuas de los pueblos de influencia sumeria y babilónica”.


A este increíble descubrimiento, que aún no se dio a luz en su totalidad, y del cual ignoramos datos más precisos, se le de debe sumar otro de igual importancia que tuvo lugar en la zona de Esmeraldas, y que también comentáramos en su momento, donde objetos con escritura cuneiforme fueron encontrados en un túnel de la zona. Desgraciadamente gran parte de este último patrimonio se encuentra en la actualidad desaparecido.

Teniendo en cuenta estas evidencias. ¿Es posible que en Sudamérica se haya desarrollado un difusionismo paralelo al de Medio Oriente, con Sumeria como punto focal? ¿O se trata tan solo de restos circunstanciales, de visitas anteriores aún no reconocidas?

Quizás la respuesta la tengamos cuando abandonemos los prejuicios sobre la historia aún ignorada del continente americano.

(1) Se cree que Pokotia en el pasado fue un centro ceremonial

26 de mayo de 2010

Fuente Magna y Monolito Pokotia - Escritura Cuneiforme en Bolivia - Primera Parte - Débora Goldstern

Fuente Magna y Monolito Pokotia
Escritura cuneiforme en Bolivia -Primera Parte
Débora Goldstern©



Fuente Magna 2010- Museo de Oro- La Paz-Bolivia



El artículo que hoy vamos a ofrecer en exclusiva, pertenece al material recogido durante nuestra investigación en tierras andina el pasado enero, y que inaugura una serie de informes que iremos publicando a la brevedad. Como ya mencionamos el principal objetivo del viaje consistió en encontrar evidencias de civilizaciones pre-incas, tema un tanto descuidado en cuanto a la historia pasada de Sudamérica.

Dentro de la lista de lugares a visitar, una de las prioridades fue acudir al Museo del Oro, en la ciudad de La Paz, donde actualmente se encuentran en exposición dos extraordinarias reliquias, de un valor único en el mundo, y cuya característica principal es presentar en sus superficies grafía vinculada a la desaparecida lengua sumeria. Estas piezas desde su salida a la luz pública no cesan de generar controversia, debido a la inusual de su escritura que rompe con todos los paradigmas conocidos.

Para conocer la historia y génesis de estos importantes hallazgos revolucionarios, decidimos buscar la palabra autorizada de uno de los mayores exponentes de la arqueología boliviana, y dueño además de un impresionante currículum, el Lic. Freddy Arce Helguero [1], quién remitió a nuestro blog un artículo original de su autoría, donde cuenta pormenores de este fabuloso descubrimiento.

Escritura en América Prehispánica
Lic. Freddy Arce Helguero
Investigador
Comunidad de la Sabiduría Ancestral
arcefreddy@hotmail.com




Los estudiosos de las sociedades preamericanas, siempre se inclinaron por afirmar que estas no conocieron la escritura. Sin embargo, en los últimos años fueron hallándose importantes evidencias que han demostrado lo contrario. Tal es el caso de Mesoamérica donde se hallaron algunas piezas pertenecientes a los olmecas así como también a los zapotecas, con signos que nítidamente indican que hubo una escritura hacia los primeros siglos antes de nuestra era, cuando estas culturas estaban en su apogeo.

En Bolivia ha ocurrido algo similar. Uno de los casos más notables es el de una de las piezas más extrañas y controversiales, conocida como “La Fuente Magna”. Esta pieza apareció en la década de los años 60 cuando una familia de apellido Manjón, hizo entrega de esta fuente lítica a las autoridades municipales de la ciudad de La Paz. Ellos a fin de verificar su importancia, la entregaron a los investigadores del Instituto Nacional de Arqueología. Luego de una inspección muy breve, llegaron a la conclusión de que la misma era falsa. De esa manera, la referida pieza ni siquiera mereció una investigación más acuciosa y más bien, fue a parar a un depósito de los museos municipales. Así estuvo por muchos años hasta el 2000, fecha en la que se organizó en la ciudad de La Paz, un encuentro internacional de especialistas dedicados a indagar sobre posibles “contactos transoceánicos” previos a la llegada de Colón a América. En esa ocasión, la Fuente Magna fue expuesta públicamente despertando gran interés en la comunidad científica.

Esa fue la ocasión en la que tuve contacto directo con esa extraña pieza. Pude apreciarla con detenimiento e intercambiando opiniones con los expertos asistentes a ese encuentro internacional, todos coincidieron que Bolivia debería investigar con más detenimiento tan extraña evidencia. De esa manera, el 2002 recibí la instrucción de la máxima autoridad de la Dirección Nacional de Arqueología, entidad heredera del antiguo y afamado Instituto Nacional de Arqueología, para que investigara algo de los antecedentes de esa fuente. Inicialmente me dedique a recuperar sus antecedentes. De esa manera me enteré que la pieza fue donada por una familia Manjón, oriunda de la localidad de Chua, en las riberas del lago menor del Titicaca.



Chúa que se encuentra a unos 60 kilómetros, en lengua aymara significa “plato” y probablemente se deba a que en ese sector del Lago Menor o Wiñay Marka (Ciudad Eterna), se encuentra una fosa de aproximadamente 30 metros de profundidad, frente a la media que oscila entre 3 a 6 metros. Es un lago formado por una inundación sucedida hace unos 2000 años antes del presente debido a un rebalse del lago mayor, que tiene otras características y cuya profundidad mayor alcanza 270 metros, el que se originó de antiguos paleo lagos que llegaban hasta las cercanías de los actuales salares al sur de Bolivia. Mi búsqueda empezó en Chua. Llegue a esa localidad acompañado de algunos colegas de trabajo, uno de los cuales hablaba aymara, lengua de los pueblos originarios del altiplano y especialmente de la región circunlacustre.

Inicialmente nos dispusimos a preguntar a los vecinos si conocían a algunas personas de apellido Manjón que hace años habían vivido en la zona. Lamentablemente las respuestas fueron negativas a lo que algunos vecinos nos sugirieron que consultáramos a los “abuelos”, personas de mucha edad. Lo hicimos sin obtener buenos resultados. Luego de insistentes consultas y cuando ya cansados, nos disponíamos a regresar a la ciudad de La Paz, unos jóvenes nos sugirieron que fuéramos a la cancha de futbol, lugar donde se estaba realizando una reunión ampliada de todos los habitantes de la zona. Subimos a nuestra movilidad y nos dirigimos a ese sitio. Antes de llegar divisamos que allí había una gran concentración de personas. Al llegar, vimos que los asistentes a esa asamblea, prácticamente habían dejado de atender a los dirigentes y todos con rostros de curiosidad, nos esperaron a que descendiéramos del vehículo y camináramos hacia ellos. Pidiendo disculpas por la interrupción, les informamos que veníamos en misión oficial y que estábamos buscando información sobre la “Fuente Magna”. Explique qué estábamos hablando de una pieza arqueológica en forma de fuente. Cesar Calisaya, nuestro traductor y experimentado ayudante de arqueología, se explayó en las descripciones y por los rostros de los aymaras que en ese momento nos habían rodeado, sabíamos que no sabían nada al respecto. Fue en ese momento que se me ocurrió mostrar una fotografía de dicha pieza a toda esa concurrencia. El traductor les consultó si alguien sabía algo de esa fuente….. Fue en ese momento que notamos que varias personas se pudieron a hablar entre ellos y especialmente, notamos que un anciano no dejaba de hablar en aymara. El traductor se acercó a ese círculo llevando otras fotografías de la pieza.

A los pocos instantes regresó esbozando una amplia sonrisa y Calisaya nos dijo….el viejito era el dueño de la Fuente Magna!!! Sin salir de nuestra sorpresa, nos acercamos ante el anciano.






Lo primero que hicimos fue preguntarle su nombre….a lo que nos respondió…Maximiliano. Le tomamos una fotografía que se ha convertido en histórica, porque testimoniaba el momento en el que habíamos encontrado al verdadero descubridor de la Fuente Magna. A partir de ese momento, Maximiliano se convirtió en el centro de atracción ya que todos sonrientes lo abrazaban y lo inundaban de preguntas. El contó que esa fuente la había encontrado en las alturas de Chúa señalándonos una planicie cercana al campo de futbol, a unos 50 metros de altura. Nos contó que en su juventud, cuando hacía pastar a su ganado ovino, llegó a esas alturas y allí vio que habían muchos fragmentos de cerámica dispersas en un vasto terreno. Allí también habían chullpas, nombre que los lugareños dan a las tumbas donde aún permanecen enterrados sus antepasados. Varios colegas de nuestra delegación, sin esperar un instante subieron a esa planicie y al volver nos señalaron que evidentemente se observaban muchos fragmentos de cerámica aunque ya no se notaban los restos de las tumbas. Eso indicaba que Maximiliano decía la verdad. Originalmente esa fuente le sirvió a Maximiliano para dar de comer a sus cerdos, tal como es la costumbre de las familias campesinas de esa zona, tal como pudimos comprobar al visitar las viviendas de muchas personas de Chúa. Claro que esas fuentes de piedra, no tenían semejanza a la evidencia que nos llevó a esa investigación.

Luego de agradecer a los vecinos de Chúa y a tiempo de retirarnos, nos abrazamos con Maximiliano, sintiendo una profunda emoción por el final feliz de ese viaje. A medida que nos alejábamos, pudimos constatar que el sitio donde fue encontrada la Fuente Magna, no estaba muy lejos de la actual orilla. Al llegar a La Paz, me dispuse a informar al Arq. Javier Escalante, Director de UNAR, de todo lo que había acontecido en el viaje. Compartiendo con nuestra alegría por el exitoso resultado, nos pidió que elaboráramos un informe y que tomáramos mayores datos de la pieza, además de documentar su iconografía, para lo cual nos pidió que fuéramos al Museo de Metales Preciosos de la ciudad de La Paz.

Al día siguiente, acompañado por un dibujante, solicitamos a las autoridades de ese Museo que nos permitieran tomar fotografías y sacar “calcos” de los signos de su interior. Recibida la autorización, el dibujante acompañado por un joven arqueólogo de UNAR, se dispusieron a documentar la pieza. Tomaron papel de dibujo y con papel carbónico, pasaron cuidadosamente sobre las inscripciones.



De esa manera fueron plasmándose en el papel, los extraños signos. Fotografiamos la pieza desde diferentes posiciones. A medida que realizábamos esa tarea, vimos que en el exterior de la fuente, se apreciaba iconografía zoomorfa en alto relieve típica de la cultura Tiwanaku. Figuras de aves típicas del Lago Titicaca adornaban el exterior de la pieza. Dos serpientes constituían el borde de la vasija de piedra. Viendola desde arriba se apreciaba la cara de un batracio así como otros rostros en sus dos empuñaduras. Lo más extraño de la pieza estaba en su interior. Allí se veían diverso tipo de signos los que apreciándose con mucho cuidado, mostraban tres tipos de caracteres. Los que más llamaban la atención eran los que mostraban unos triángulos en bajo relieve unidos por líneas rectas, muy similares a los signos de la escritura cuneiformes, reconocida por la ciencia como la escritura más antigua en el mundo, típica de la Cultura Sumeria.
Una vez concluido el trabajo de documentación, llegamos a la conclusión que la pieza debería ser estudiada en profundidad, dejando de lado aquel primer juicio que señalaba que era falsa. La pieza que inicialmente fue calificada como falsa, tenía muchos elementos que más bien hacían pensar que era autentica aunque era difícil precisar su origen y su filiación cultural. De haber sido falsa, tuvo que participar gente con amplio conocimiento de escrituras antiguas, aspecto poco posible en Bolivia en la década de los sesenta.

Ahora teníamos en nuestras manos una pieza con características externas típicamente tiwanacotas e internamente con una colección de extraños signos. Inicialmente definimos que era necesario encarar el tema de los signos con la intención de descartar la posibilidad que estos hayan sido grabados en tiempos modernos.

Decidimos enviar copias de los calcos a diferentes investigadores en el mundo, Sin dar mayores datos sobre su procedencia, hicimos llegar los signos a epigrafistas, especialistas en escrituras arcaicas, institutos de reconocida solvencia científica. De esa manera esperábamos opiniones confiables sobre la autenticidad de los signos y esa aparente similitud con la escritura cuneiforme.







Antigua Escritura Cuneiforme








Signos Cuneiformes de la Fuente Magna




Otros signos de la fuente magna



Recibimos pocas respuestas aunque muchos manifestaron curiosidad indagando sobre el origen de esos signos. En esta etapa de la investigación mantuvimos una reserva en el ámbito nacional e internacional. Poca gente sabía que los signos de la Fuente Magna circulaban en diferentes partes del mundo.

Entre varios estudiosos debemos destacar la apertura y amplitud del investigador norteamericano Clyde Ahmed Winters PhD. quien tiene amplia experiencia en escrituras y lenguas antiguas, que a centrado sus estudios en encontrar relación de pueblos africanos en la América precolombina.





Clyde Ahmed Winter


Fue uno de los pocos estudiosos que se animaron a descifrar esos signos. El Dr. Winters nos hizo llegar la suya que dice: “Acérquense en el futuro a una persona dotada de gran protección en el nombre de la gran Nía. Este oráculo sirve a las personas que quieren alcanzar la pureza y reforzar su carácter. La Divina Nía difundirá pureza, serenidad, carácter. Usa este talismán (la Fuente Magna), para hacer germinar en ti sabiduría y serenidad. Utilizando el santuario adecuado, el santo ungüento, el sabio jura emprender el justo camino para alcanzar la pureza y el carácter. Oh sacerdote, encuentra la luz única para todos los que desean una vida noble.”

Según los textos antiguos, Ni-ash (Nammu o Nía) era la diosa que dio a luz al Cielo y a la Tierra, en los tiempos de los sumerios. El bajorrelieve que hay en la parte interior del vaso, que puede evocar una rana (símbolo de fertilidad), según algunos investigadores es justamente la representación de Nía, la diosa de los Sumerios.

En opinión de Winters, esos signos hasta podrían considerarse “presumerios” es decir, más antiguos que la lengua mas antigua del mundo.

Algunos arqueólogos han creído ver cierta familiaridad de la iconografía exterior con la de la cultura Pukara, pretiwanakota asentada en la región noroeste del Titicaca, muy cerca de la ciudad de Puno.

Por las referencias que ahora teníamos, era muy probable que la Fuente Magna haya sido utilizada como vaso sagrado para ceremonias religiosas que evocaban el culto de la fertilidad y la búsqueda de la pureza.

Hasta aquí lo que se pudo investigar hasta ese momento. Analizando lo obtenido surge la pregunta obligada…..¿cómo es posible que haya inscripciones proto-sumerias en un vaso encontrado cerca del Titicaca, a unos 3800 metros de altura sobre el nivel del mar, distante decenas de miles de kilómetros del lugar de expansión de la civilización sumeria?

Yo opino que esta evidencia es auténtica y es uno de los objetos antiguos más importantes del mundo a través del cual se puede conocer el pasado remoto de la humanidad y quien sabe explicar si hubieron contactos transoceánicos de América hacia África y Asia, y no al contrario como se suponía hasta hoy. Según mi colega y compañero de investigación, Bernardo Biados Jacovazzo, argentino de nacimiento pero radicado por muchos años en Bolivia, los Sumerios navegaban en sus embarcaciones a través de los canales del Tigris y del Éufrates con el fin de comerciar. Se sabe poco sobre la navegación marítima de los Sumerios, que tenía como base la actual isla de Bahréin, donde recientes excavaciones demostraron la existencia de un puerto comercial que estaba en operación 3000 años antes de Cristo. Según textos sumerios, el actual Bahréin se llamaba Dilmoun, y desde allí, las flotas sumerias partían hacia la desembocadura del Indo, de donde remontaban el gran río, llegando a Mohenjo-Daro para intercambiar tejidos, oro, incienso y cobre. Las embarcaciones sumerias eran lanchas que podían desplazar hasta 36 toneladas.

Biados indica que los Sumerios circunnavegaron África ya en el tercer milenio antes de Cristo, pero, una vez que llegaron a las islas de Cabo Verde, encontraron bloqueado el paso por vientos contrarios que soplan incesantemente hacia el sureste, viéndose obligados a hacer ruta hacia el oeste en busca de vientos favorables. Fue así que llegaron, por casualidad, a Brasil, a las costas del actual Piauí o Maranhao. De esos puntos exploraron el continente remontando los afluentes del Río Amazonas; en particular, el Madeira y el Beni. Fue de ese modo que habrían llegado a la zona del altiplano andino, que probablemente en el 3000 a.C. no tenía un clima tan frío. Se mezclaron con la población Pukara que procedía de la Amazonia como una expansión de los Arawak quienes junto a gente Colla, cuyos descendientes hablan hoy la lengua aimara. La cultura sumeria influenció a la gente del altiplano, no sólo en lo que respecta a lo religioso, sino también en su lengua ya que algunos lingüistas encontraron muchas similitudes entre el proto-sumerio y el aymara. Estas relaciones explicarían la coca que fue hallada en las momias de algunos faraones egipcios.

Como conclusión, solo podemos decir que esta pieza debe ser estudiada de forma más profunda y exhaustiva. Estos estudios deben ser complementados con investigaciones genéticas comparando las características de restos encontrados en América con otras del mal llamado “Viejo Mundo”, además de comparar lenguas y otras características.

De la misma manera, esas extrañas piezas que fueron encontradas en excavaciones y que no merecieron mayores comentarios, también deben ser investigadas en profundidad.






Extraña pieza encontrada en la Isla Paco, en el Lago Titicaca, en un contexto Tiwanaku, con claros rasgos asiáticos.



Fotografía de una pieza que se encuentra en el Smithonian Museum (USA) con signos similares a los encontrados en la Fuente Magna.


Quién sabe, en un futuro próximo podamos saber la verdad de lo que realmente sucedió en nuestra América.





[1] Biografía. Estudios: Facultad de Ingeniería Química, Universidad Mayor de San Andrés, La Paz, Bolivia. 1969. Facultad de Tecnología, Universidad Mayor de San Andrés, La Paz, Bolivia, Químico Industrial. 1975. Otros Estudios.Técnico en Administración de Empresas, Buenos Aires, República Argentina. 1971. Especialista en Química Nuclear - Comisión Boliviana de Energía Nuclear, La Paz, Bolivia: Cursos sobre Química Analítica Nuclear, Química Analítica, Cromatografía de Gases, Espectrofotometría de Absorción Atómica, Programación, Física Nuclear y Espectrometría Gamma, Técnicas Nucleares de Laboratorio, Informática, Fluorescencia de Rayos X, Análisis por Activación Neutrónica dictados entre 1975 y 1984. Funciones Desempeñadas. Jefe de Planificación de la Unidad Nacional de Arqueología (antes Dirección Nacional de Arqueología) 1998 – agosto 2009. Director Ejecutivo del Centro de Investigación de Tecnología Integral INTI. 1987-actualidad. Jefe del Laboratorio de Análisis de Lubricantes Usados en Maquinaria, Tractores y Equipos S.A. (MATREQ S.A.), Distribuidor exclusivo Caterpillar para Bolivia, 1988-1997. Jefe de Investigaciones Arqueológicas del Instituto Nacional de Arqueología de Bolivia INAR. 1989. Jefe de Planificación Científica del Instituto Nacional de Arqueología. 1988. Jefe de Laboratorio de Datación Carbónica del Instituto Nacional de Arqueología de Bolivia, La Paz. 1987. Jefe de la División de Química y Métodos Analíticos del Instituto Boliviano de Ciencia y Tecnología Nuclear, La Paz, Bolivia. 1982-1984. Jefe del Centro de Investigaciones Nucleares de COBOEN, La Paz, Bolivia. 1980. Jefe de la División de Radioquímica del Centro de Investigaciones Nucleares, COBOEN, La Paz. 1979. Jefe del Laboratorio de Química de la Comisión Boliviana de Energía Nuclear, La Paz, Bolivia. 1976 1978. Trabajos Realizados. Investigación Social. DISEÑO DE PROYECTOS DE INVESTIGACIÓN: Proyecto Taypi Kala, en el lago menor del Titicaca y zona circunlacustre 2008 y 2009. Proyecto Thunupa, de desarrollo integral para la región circunsalar 2008. Proyecto Titikaka, proyecto a ser coordinado con el Viceministerio de Turismo de alcance macroregional (Lago Mayor y Menor del Titicaca) 2007 y 2008. Proyecto de reconstrucción de los rostros de la pareja real de Tiwanaku 2007. Proyecto de Conservación de Portadas Monumentales de Pumapunku, ejecutado con éxito. Proyecto arqueológico “Akapana” en 2000 y que se ejecutó desde 2004 hasta junio 2009. Proyecto arqueológico “Pumapunku” 2004 que se ejecutó desde 2005 a 2007. Proyecto de conservación arqueológica en la “Isla de la Luna”. Proyecto arqueológico “Thunupa”, zona circunvalar. Proyecto “Traslado de piezas líticas Tiwanakotas a su lugar de origen” Proyecto Traslado del Monolito Bennet de La paz a su lugar de origen 1995 – 2001. Proyecto de Excavaciones arqueológicas en la Iglesia de San Francisco, La Paz. Proyecto Museos en Tiwanaku. Proyecto agroarqueológico de rescate y rehabilitación de sistemas agrícolas prehispánicos en la zona del lago Titicaca. Diseño de proyectos vinculados con la Ley de Participación Popular. Proyectos de revalorización cultural en el área circunlacustre del Titicaca. INTERVENCIÓN EN INVESTIGACIONES: Proyecto arqueológico “Akapana”, como Coordinador. Proyecto “Conservación y Movilización de Bloques monumentales de Pumapunku”, como Coordinador. Proyecto de conservación arqueológica en la “Isla de la Luna”, responsable de ejecución en coordinación con comunarios. Proyecto arqueológico “Thunupa”, zona circunvalar, encargado de prospección y coordinación con autoridades municipales. Proyecto “Traslado de piezas líticas Tiwanakotas a su lugar de origen”, miembro del Comité oficial y encargado de aspectos de ceremonias rituales andinas. Proyecto de Excavaciones arqueológicas en la Iglesia de San Francisco, La Paz, como investigador. Proyecto Museos en Tiwanaku, apoyando el diseño museográfico. Proyecto agroarqueológico de rescate y rehabilitación de sistemas agrícolas prehispánicos en la zona del lago Titikaka, como encargado de ejecución en coordinación con comunidades campesinas. Diseño de proyectos vinculados con la Ley de Participación Popular, ejecutando proyectos diversos con campesinos. Proyectos de revalorización cultural en el área circunlacustre del Titicaca, coordinando con comunidades campesinas. Trabajos Realizados Investigación Tecnológica. Preparación de muestras, determinaciones analíticas en minerales, líquidos y concentrados de Uranio, determinaciones en impurezas de minerales, líquidos y concentrados de Uranio, determinaciones analíticas cualitativas y cuantitativas en diversos tipos de muestras, determinaciones fisico químicas en aguas, minerales no ferrosos y ferrosos, métodos clásicos de química analítica: volumetría, gravimetría, complexometria, métodos de instrumentación mediante: espectrofotometría visible, ultravioleta, de absorción atómica, fluorimetría, espectroscopía de emisión, espectrometría gamma, fluorescencia de rayos X, cromatografía de gases, papel y líquidos, métodos matemáticos para optimización de resultados de análisis, puesta a punto de metodologías analíticas, preparación de pastillas termoluminiscentes, marcación de moléculas con compuestos radiactivos, análisis no destructivos en materiales, diseño de proyectos de investigación, centelleo líquido para aplicaciones industriales y otras como datación arqueológica mediante el método del Carbono 14. Análisis de lubricantes para establecer desgaste de maquinaria y estado del aceite: espectrofotometría de AA, espectroscopía Infrarojo, viscosidad cinemática, determinación de agua en aceite, contaminación de diesel. Publicaciones. Proyecto Tiwanaku – Paititi (en preparación). Varios artículos sobre Tiwanaku, Akapana. La Sabiduría Ancestral 2000. Pensamiento filosófico andino. 1997. El conocimiento científico precolombino. 1996. Ciencia y Tecnología prehispánica. 1987. Anomalías magnéticas en piezas de la estatuaria lítica de Tiwanaku, Reunión Boliviano Peruana de Arqueología, Copacabana, Bolivia. 1986. Técnicas nucleares en el estudio de recursos hídricos, Instituto Boliviano de Ciencia y Tecnología Nuclear. 1984. Técnicas nucleares aplicadas en la industria, Instituto Boliviano de Ciencia y Tecnología Nuclear. 1984. Técnicas nucleares en la evaluación de recursos naturales, UMSA, La Paz, Bolivia. 1983. Fluorescencia de Rayos X, Oruro, Bolivia. 1983. Técnicas de Radioesterilización de plagas, Lima, Perú. 1980. Control analítico en la metalurgia del Uranio, San José, Costa Rica. 1979. Métodos fluorimétricos de análisis de residuos en la metalurgia del Uranio, Reunión Nacional de Química. 1978. Métodos volumétricos de análisis de concentrados de Uranio, Reunión Nacional de Química. 1978. Métodos espectrofotométricos de análisis de minerales de Uranio, Reunión Nacional de Química, La Paz, Bolivia. 1978. Participación en Reuniones Científicas. En Arqueología. Seminario sobre arqueología, Centro de Investigaciones Etnoarqueológicas INAR, La Paz. 1986 Reunión Boliviano Peruana de Arqueología, Copacabana. 1987. Tercera Mesa Redonda de Arqueología Boliviana, La Paz. 1990. Encuentro Internacional sobre Agroecología, organizado por la Agencia Alemana para el Desarrollo DSE y la institución Trees for People, Huatajata, La Paz, Bolivia. 1992. Encuentro Internacional ECO 92 sobre Ecología y medio Ambiente, participación como disertante, Río de Janeiro, Brasil 1992. Encuentro de ONGs sobre proyectos de Desarrollo Rural 1993. Seminario de Fortalecimiento Comunitario organizado por la Secretaría Nacional de Participación Popular. 1996. Encuentro con representantes de Prefecturas y Arqueología del Viceministerio de Cultura, Pocona, Cochabamba, Noviembre 2000. Encuentro con representantes de Municipios de Chuquisaca, reunión auspiciada por la Prefectura del departamento de Chuquisaca, Sucre, Abril 2001. En Tecnología. Primera Reunión Nacional de Química, representante de la Comisión Boliviana de Energía Nuclear. 1978. Seminario sobre técnicas nucleares de control de plagas, Comisión Interamericana de Energía Nuclear (OEA), Lima, Perú. 1980. Seminario sobre usos pacíficos de la Energía Nuclear en la Universidad Técnica de Oruro. Simposio sobre evaluación de recursos naturales, Universidad Mayor de San Andrés, La Paz. Otras Actividades Realizadas. Miembro del grupo multidisciplinario Centro de Estudios de la Sabiduría Ancestral 2008 a la actualidad. Miembro de la institución Poder Originario, de trabajo de recuperación de la herencia ancestral y las culturas originarias 1999 a la actualidad. Responsable de la División Química de la empresa Tecnología y Servicios Asociados SRL., La Paz. 1980 Dirección Técnica de Industrias Químicas Confort, La Paz. 1983 1985. Director Ejecutivo del Centro de Investigación de Tecnología Integral INTI. 1987-actualidad.