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14 de mayo de 2009

John Dee, y la Argentina - Entrevista a Julio Vidal - Débora Goldstern

“John Dee, y la Argentina”
Entrevista a Julio Vidal
Débora Goldstern©




Sobre la existencia de este libro Portal 66./33. El código secreto entre el mago inglés John Dee, y la Argentina[1], me enteré el verano pasado, durante mi estadía en Capilla del Monte. Con semejante título resultó imposible de ignorar, y porque no decirlo, quedé intrigada, aunque en aquel momento lo dejé escapar en las mesas de las librerías de Córdoba, aunque seguí recordándolo.

Por otro lado la historia del mago John Dee siempre fue un tema que me interesó en lo personal, aunque no estaba preparada para la visión que Julio Vidal entregó en Portal 66.33/ y que por esa magia del destino, tuve oportunidad de enterarme de primera mano.

Aprovechando la visita del autor a la reciente Feria del Libro capitalina, me contacté con él, y logré me refiriera algunos pormenores de su increíble investigación.





¿Cómo se inicia su vinculación con este tema?

La idea inicial fue la de recabar historias inéditas y desconocidas para la mayoría de las personas sobre el fenómeno ovni en la provincia de La Rioja, con la intención que no se perdieran en el olvido por el tiempo transcurrido.

Ha sido un rescate a la memoria colectiva reproducir estas historias, y de esa indagación de estos relatos vividos por allegados y conocidos, fueron surgiendo sus vinculaciones con otros lugares del país como fue el caso del 4 de febrero de 1978 en el Dique La Florida.

La realización de este libro insumió siete años, eso habla de una investigación minuciosa.

Al ir encontrando una serie de coincidencias, vinculaciones y sincronicidades, se hacía más lento el trabajo de darle forma y significación a un gran rompecabezas, al cual había que buscarle después, el óptimo ángulo de observación para comprenderlo mejor, y hacerlo comprender y entender, a quienes podrían leer todo el informe.

Además, por la naturaleza de mi trabajo particular como médico, y la necesidad de contar con los tiempos y recursos necesarios para los viajes que tuve que realizar a distintos lugares del país y a Chile (como está relatado en mi libro), tuve que postergar las actividades de investigación con mucha paciencia, pero al final de tanta actividad que me demandaron esos siete años, los datos se fueron manifestando sin prisa, pero sin pausa en ese tiempo.

John Dee y la Argentina, la relación menos pensada.

Hasta ahora no le he encontrado el punto visible de unión de esta extraña relación entre el mago inglés John Dee y nuestro país, aunque todas las sincronicidades son muy evidentes pero el origen de toda la crónica no está visible al momento.

Aunque solo he expuesto los sucesos con sus detalles, aún sin encontrarle las razones originales no dejan de ser muy interesantes todas las coincidencias demostradas.

El caso del Dique de la Florida, es uno de los sucesos más importantes dentro de la causística ufo rioplatense, que tuvo lugar hace 31 años. Tengo entendido que logró entrevistar a los testigos de aquel famoso avistamiento.

Tuve la suerte de entrevistar a dos de los testigos del caso La Florida cuyos datos fueron fundamentales para continuar con el informe del libro.

En el caso de la entrevista al testigo Regino Salvador Perroni, las extrañas circunstancias que ocurrieron momentos antes de conversar con él son dignas de mucha atención, todo esto está relatado en mi libro.

¿Cree posible que su tesis sobre esta extraña relación John Dee –Argentina cuaje entre los ufólogos locales?

A pesar que mi libro se trata de casos ovnis, debe ser el único libro que habla de ovnis y no aparezca ni un dibujo ni foto de ovni en la portada. Más allá de ese detalle que no es menor, en mi humilde opinión ya que no me considero ufólogo, son pocos los ufólogos que les he escuchado o leído una critica hacia mi libro, hasta ahora solo el silencio ha sido lo expresado por algunos autodenominados ufólogos.

No se hasta ahora lo que puedan opinar, en realidad mi trabajo en el que comencé a relatar historias de ovnis en nuestro país ha sido al seguir el hilo conductor de tantas “casualidades” entre el caso La Florida y lo escrito por John Dee en 1564 en su libro “La Mónada Jeroglifica” transmitir esas sincronicidades y vinculaciones muy ocultas sacando un velo sobre una historia que había quedado como anecdótica en la crónica de encuentros de ovnis y los habitantes de nuestro país.

En mi caso sólo fui desmenuzando detalles del caso La Florida, y sus vinculaciones a través del tiempo y el espacio con el libro de John Dee.

En el portal 66./33 hay muchas referencias a los misteriosos hombres de negro. Más que un mito, se vislumbra una realidad oculta.

En mi relato doy a conocer mi encuentro con el misterioso hombre de negro, que nos condujo hasta quien estábamos buscando esa mañana del 9 de diciembre de 2005 en la ciudad de San Luis, demuestra que a veces por lo que había leído de los hombres de negro, tienen una actitud contradictoria, ya sea amenazando a quiénes investigan estos temas, o dando “pistas” sobre lo que se busca o investiga, no sin producir miedo y/o asombro paralizantes.

Que un profesional de la medicina se arriesgue con un tópico tan osado, sorprende.

De niño este tema de los ovnis y la vida extraterrestre siempre me interesó más allá de mi profesión de médico.

Además las circunstancias de trabajar durante 9 años como medico rural en lugares del norte de la provincia de La Rioja, y mi dedicación a la lectura en épocas que aún no existían las pc ni Internet, hicieron que pudiera acceder aparte de lo leído, a información inédita de sucesos reales ocurridos en esos humildes pueblitos, tan alejados de los grandes centros urbanos.

¿Cuáles son las repercusiones que hasta el momento alcanzó el libro?

Al haberlo editado en Córdoba en una editorial de reciente actividad que adolece de una buena distribución y publicidad en el país, en mi caso particular, además de haberlo presentado por primera vez en la Feria del Libro del año 2008 en Córdoba, así como en otras regiones de la provincia como Santa Rosa de Calamuchita, Capilla del Monte, y Villa Giardino, he tenido que recurrir a la propaganda por Internet con blogs en los que he posteado, algunas entrevistas locales del Diario Chilecito, donde vivo, y también he publicado un resumen del libro, todo a pulmón. Las repercusiones fueron escasas, pero en un porcentaje importante las críticas han sido buenas.

A través de una muy buena amiga común, Martha Nuñez, de Santa Rosa de Calamuchita he llegado a conocerte a vos, y tu muy interesante y completo sitio de Internet y aquí estamos, dialogando sobre mi libro.

Quiero agregar que desde el mas encumbrado escritor de buenos libros o best sellers del tema que sea, y hasta el más humilde y perfecto desconocido como soy yo, en los dos casos para repercutir en los potenciales lectores, es necesaria la publicidad de la manera que sea, radial, televisión, Internet, afiches y los que se conozca. Son factores fundamentales para lograr la difusión y repercusión en el público lector, interesado en el tema que fuere.

¿Se viene una segunda parte?

Aunque esta primera edición está muy completa en información más que segunda parte sería una segunda realización actualizada, corregida y aumentada.

Tras haber publicado la primera edición en abril del 2008, tiempo después fueron “apareciendo” nuevos datos e informaciones que considero importantes sean conocidos por quiénes lean el libro.

Como anticipo te puedo decir que lo que voy a agregar tiene que ver con la Biblia, el Antiguo Testamento, información oficial de la Nasa, el libro de Urantia, una profecía de Benjamín Solari Parravicini y una gran coincidencia que va a sorprender a todos como si fuera un gran acto de magia de John Dee, que trascendió el tiempo y el espacio, y llegó a nuestro país hasta la encrucijada del meridiano 66 con el paralelo 33 en la provincia de San Luis, Dique La Florida, aquel mágico 4 de febrero de 1978.

Notas:

Resumen del libro “Portal 66./33 el Código Secreto entre el mago inglés John Dee y la Argentina”

¿Es posible el viaje en el Tiempo? En 1564 el Mago inglés John Dee escribió el libro LA MÓNADA JEROGLÍFICA, en el que relata crípticamente sucesos ocurridos en la República Argentina en febrero de 1978.

PORTAL 66./33
EL Código Secreto entre el mago inglés John Dee y la Argentina. Cuatro de febrero de 1978, encuentro OVNI del III tipo en el dique La Florida San Luis, República Argentina.

Inglaterra 1564, se publica el libro “La Mónada Jeroglífica”, obra maestra del mago inglés John Dee.

Tras 444 años de permanecer su mensaje codificado y oculto, en abril de 2008, luego de una paciente investigación, se dan a conocer las increíbles coincidencias entre estos dos lugares aparentemente tan disímiles en el tiempo y el espacio…

CAPÍTULO UNO
Relato de Carlos Deich

Un apasionante relato en primera persona de un fenómeno ocurrido en la localidad riojana de Schaqui, donde nuestro protagonista junto a un entrañable amigo realizaron un descubrimiento relacionado con la existencia de los mundos subterráneos, y su vinculación con los ovnis y los hombres de negro.

CAPÍTULO DOS
Hombre de negro o contactado

Mes de julio del año 1979, en un inesperado encuentro entre nuestra protagonista Eloísa con un extraño individuo vestido de negro quién en un enigmático diálogo durante un viaje en colectivo desde la ciudad de Córdoba hasta Chilecito, provincia de La Rioja, le trasmitió datos sobre la ubicación en Argentina del Portal 66./33, un punto geográfico ubicado en la encrucijada del meridiano 66 oeste con el paralelo 33 sur desde donde, según el personaje vestido de negro, se desplazaría, como así sucedió, una flota de cinco ovnis que atravesaron el cielo nocturno de Chilecito.

CAPÍTULO TRES
Los sucesos de La Florida

En una crónica de la época, año 1978, se dió a conocer el impresionante relato del encuentro cercano del tercer tipo ante seis testigos calificados ocurrido el 4 de Febrero de 1978 en el dique La Florida ubicado exactamente en la intersección de las coordenadas geográficas del meridiano 66, y paralelo 33. Esta historia además de aparecer en el diario de aquel entonces, La República de San Luis, está relatada en varios libros, entre los que se destacan las obras del investigador argentino Fabio Zerpa, que nos han servido como soporte bibliográfico muy importante para la realización de nuestro libro.

CAPÍTULO CUATRO
Detalles avistamiento La Florida

En este capítulo se dan a conocer ciertos detalles que son importantes en relación a los números que se repiten de manera enigmática en toda la historia sobre los sucesos de la Florida, como son las edades de sus protagonistas al momento del acontecimiento, las medidas de las distancias entre ellos y el Ovni, todo relacionado con las coordenadas geográficas del lugar y otros elementos relevantes en todo el relato.

CAPÍTULO CINCO
Simbología religiosa, en el significado de los nombres de los seis testigos del caso La Florida.

Existe en los nombres de los protagonistas del caso La Florida cierta particularidad en los mismos, aunque algunos aparentan ser comunes, manifiestan cierto mensaje oculto con connotaciones religiosas insospechadas. Además, se comprobaron peculiares características con sincronicidades y simetrías en la fechas de nacimiento de los testigos entre sí, y la fecha del 4 de febrero de 1978.

CAPITULO SEIS:
¿Por qué en el Dique La Florida?

En este capítulo se exponen las posibles razones por las que pudo haber sido elegido el dique la Florida en la provincia de San Luis, lo que demostró que el lugar posee ciertas características únicas del punto de vista geográfico, histórico, numerológico y otras razones bien ocultas las que hacen que este increíble y hermoso paraje haya sido el lugar escogido por quienes diseñaron el descenso del OVNI y la caminata del ASTRONAUTA EXTRATERRESTRE o VIAJERO DEL TIEMPO, aquella mágica madrugada del 4 de febrero de 1978.

CAPITULO SIETE:
¿Por qué el 4 de Febrero?

La fecha del 4 de febrero encierra dentro de si misma connotaciones astronómicas, que se remontan en la profundidad del tiempo a los conocimientos en épocas prehistóricas de los primeros pueblos de culturas sedentarias agrícola-ganaderas. El número 4 es considerado el número del tiempo Bíblico. También obedece a ciertas simetrías vinculadas a la fecha de nacimiento de Jesús Cristo entre otras posibles razones, que son expuestas en nuestra obra.

CAPITULO OCHO:
¿Por qué John Dee en esta historia?

Al investigar sobre las coordenadas geográficas encontramos que John Dee (1527-1608) en pleno Renacimiento fué el mentor de la idea del Meridiano Cero (de GREENWICH en Londres), a partir de este dato y otras coincidencias relacionadas con la búsqueda de comunicación con los ángeles del sabio inglés, nos llevaron a indagar más profundamente en la obra escrita de John Dee, y arribamos a contundentes conclusiones expuestas en la hipótesis de nuestra obra Portal 66./33.


CAPITULO NUEVE:
Biografía de John Dee

John Dee nació en Londres el 13 de julio de 1527 y falleció a los 81 años en 1608. Fué astrónomo, matemático, alquimista, médico, asesor y espía al servicio de la reina Isabel I de Inglaterra entre otras ocupaciones, siendo además el poseedor del aún indescifrado Manuscrito Voynich y de una de la bibliotecas más completas en la Europa de su época. Como ya lo hemos expresado fue el mentor de la idea de un Meridiano básico, el Meridiano cero de Greenwich donde tienen origen los demás meridianos y los husos horarios de todo el planeta.

CAPÍTULO DÍEZ:
Curiosidades Numerológicas

Una serie de particularidades vinculadas con los números que se destacan en los sucesos del Dique La Florida como son las coordenadas geográficas meridiano 66 y paralelo 33 que multiplicados entre sí nos dan resultados que a su vez repiten ciertas cifras que se reiteraran a largo de nuestro relato como una constante numerológica. Por ejemplo 66 por 33 es igual a 2178, a 2178 les separamos las dos últimas cifras 78, nos da el año del avistamiento, y si a 21 lo multiplicamos por 2 nos da 42, 4 el día, y 2 el mes de febrero. Además de estas observaciones otras son explicadas en este capítulo.

CAPITULO ONCE
El Magistral número 252

En el libro La Mónada Jeroglífica de John Dee, el mago inglés considera a esta cifra 252 mágica y magistral, nada más cierto ya que en nuestra investigación sobre las manifestaciones de este número y sus múltiplos exactos los hemos encontrado entre variadas expresiones, en obras de sabiduría árabe, en las profecías mayas, en la historia moderna como fue el descenso del hombre en la Luna , en relatos vinculados a los ovnis, en las profecías del rey maya Pacal Votán, en las profecías de Isaac Newton. Además en la Biblia, en el antiguo Testamento en el libro de Daniel así como también en los Libros Sapienciales, (Proverbios 25,2) donde dice: “ Gloria es de Dios el cubrir con un velo su Divina Palabra, y Gloria es de los reyes investigar el sentido de ella”.

CAPÍTULO DOCE
Año 1978, año de los tres Pontífices

En 1978 aparte de ser el año del avistamiento del dique La Florida, se dieron sucesos únicos e irrepetibles en la historia de la Humanidad. En este capítulo analizamos las particulares circunstancias de aquel año 1978, en que se sucedieron tres pontífices en el mismo año, y su vinculación al número 37, el cual reúne singulares características que lo equiparan al mágico número 252, como verán en nuestra obra. También en el año 1978, la impronta de John Dee, se manifestó en el ámbito de los claustros universitarios de Córdoba en plena dictadura militar argentina.

CAPÍTULO TRECE
Como es arriba es abajo

Aquí se exponen las simetrías encontradas en nuestra investigación sobre las fechas de descenso del hombre en la Luna (masones), y la caminata del astronauta extraterrestre en el dique La Florida de San Luis el 4 de febrero de 1978. Una serie de indicios con simbología masónica, y una breve descripción de la historia de la Masonería es necesaria en este capítulo, para comprender el mensaje que se manifiesta en nuestro relato.

CAPÍTULO CATORCE
Consideraciones Generales sobre la Mónada Jeroglífica

“La Mónada Jeroglífica” fue escrita por John Dee a la edad de 37 años en 1564, originalmente en latín. Existen dos traducciones, una en francés de Grillot de Givry de 1925 y otra en inglés de Hamilton Jones de 1947. Las versiones en español son las traducciones de los autores cordobeses Edmundo Waisman y Zulema Gómez y la del español Luis Munt. Es un libro muy difícil de conseguir en Argentina en la actualidad.

CAPÍTULO QUINCE
Síntesis del prólogo de la Mónada Jeroglífica.

El prefacio del libro “La Mónada Jeroglífica” está dedicado al emperador Maximiliano II de Hungría quien naciera el mismo día que su autor John Dee, el 13 de julio de 1527. Entre sus reveladoras frases, se destaca la siguiente: “es singularmente extraordinario el haber sellado todo esto con nuestro LONDINENSE SELLO HERMÉTICO (para memoria eterna de los hombres)”, que evidentemente demuestra que se trata de una alusión al Meridiano Cero de Greenwich, a partir del cual la referencia matemática y geográfica del meridiano oeste 66 le da origen a toda nuestra crónica.

CAPÍTULO DIECISÉIS
Descripción y análisis, de los teoremas de La Mónada Jeroglífica

Este es el capítulo más extenso de nuestra obra. Aquí es donde se dan a conocer las coincidencias entre lo escrito por John Dee en sus 24 teoremas de La Mónada Jeroglífica, y lo sucedido en el dique La Florida en San Luis, utilizando un lenguaje bastante confuso, ampuloso al decir de sus críticos, pero en el que hemos encontrado frases reveladoras con evidentes analogías y algunos gráficos explícitos sobre los detalles del descenso del ovni y su ocupante en el dique de La Florida el 4 de febrero de 1978. “El ovni realiza un medio looping y se introduce en el cielo como en la ranura de una alcancía.” De acuerdo al relato de los testigos de la maniobra del ovni, en este simple y esquemático dibujo de John Dee se puede apreciar la coincidencia entre lo expresado y lo que se observa al margen derecho de la ilustración.

CAPÍTULO DIECISIETE
John Dee, el verdadero 007

Es conocido que Ian Fleming autor de la serie moderna James Bond el agente 007, se inspiró en John Dee para su personaje, basándose en que el mago inglés cuando hacía las veces de agente secreto al servicio de la reina Isabel I de Inglaterra, firmaba sus informes con el sugestivo número 007. Mucho se ha especulado sobre las razones por las que firmaba con tan peculiar cifra, algunos investigadores explican que los dos ceros representaban los ojos de la reina, “solo para sus ojos”. La real causa por la que John Dee firmaba sus informes con el número 007 lo encontrarán en este capítulo de nuestra obra.

CAPÍTULO DIECIOCHO
¿Por qué en 1978?

CAPÍTULO DIECINUEVE
John Dee en la ficción, y el contacto extraterrestre.

CAPÍTULO VEINTE
El Proyecto Delfos.

CAPÍTULO VEINTIUNO
Viaje a La Florida y entrevistas, viernes 9 de Diciembre de 2005, más misterios inéditos.

CAPÍTULO VEINTIDÓS
Breve reseña Congreso Mundial OVNI 2006

CAPITULO VEINTITRÉS
Ángeles de ayer, Extraterrestres de hoy.

Teleconferencia de Monseñor Corrado Balducci, miembro de la curia vaticana en pensión, demonólogo, exorcista, escritor. Asistente del PAPA JUAN PABLO II sobre temas místicos, esotéricos, paranormales metafísicos y alternativos. Su exposición versó sobre “Consideraciones teológicas sobre la presencia ovni-extraterrestre”, en el Congreso Mundial OVNI 2006.

CAPÍTULO VEINTICUATRO
Anagramas

CAPÍTULO VEINTICINCO
Sobre Axund Thamor


Julio Alejandro Vidal – Axund Thamor. Portal 66./33. El Código Secreto entre el mago inglés John Dee y la Argentina”. Córdoba: Nueve (9) Ediciones, 2008.


Véase:
http://blogs.clarin.com/portal-66-33/posts

[1] "Este libro narra una apasionante historia de un fenómeno ocurrido en la localidad de Schaqui, en la costa riojana. Una historia real, contada por sus protagonistas, como lo dice su autor, Julio Alejandro Vidal, quién menciona que en el segundo relato, desde un hecho ocurrido en Chilecito, se va hilvanado esta historia con situaciones ocurridas en la provincia y otros puntos del país.

El título significa, el meridiano 66 y paralelo 33, y consecuentemente su ubicación tiene que ver con un punto en la República Argentina, donde ocurrió un fenómeno OVNI, con un encuentro del 3° tipo y 6 testigos calificados. A raíz de esto, he decidido profundizar aún más en mi investigación y aparece este Mago, John Dee, todo un personaje en la historia del renacimiento, quién fue el creador del concepto del meridiano cero de Greenwich (Inglaterra). Era Astrólogo, Matemático, Filósofo y allá por el año 1564, fue asesor de la reina Isabel I de Inglaterra.

Este autor firmaba sus cartas para la reina Isabel I de Inglaterra, con el seudónimo 007, que tiene una particularidad muy significativa con el personaje James Bond de la literatura Inglesa de nuestros días.

Escribió un libro relacionado con la magia, y en él vuelca conceptos más que premonitorios sobre este fenómeno ocurrido en 1978 en San Luis; y cada pasaje coincide como un verdadero rompecabezas con este hecho”.

Vidal, explicó que llevar adelante este libro fue un trabajo arduo de 7 años, “tenía un dato, aparecía otro, lo chequeaba y así fue que el tiempo se incrementó, además no es fácil conseguir literatura en español de éste Inglés, hasta tuve que viajar al vecino país de Chile para munirme de bibliografía, el viaje no fue en vano porque pude corroborar que estaba en el camino correcto con todo lo teórico”. Allí habla del número 252, al que lo considera mágico, porque marca hechos trascendentales para la historia de la humanidad, con impresionantes e interesantes vinculaciones con la Biblia, la sabiduría árabe, las profecías Mayas y otros hechos importantes en la historia contemporánea, como lo fue el descenso del Hombre en la Luna en 1969".


Véase
http://cronicasubterranea.blogspot.com/search/label/John%20Dee

13 de marzo de 2009

John Dee - Los Libros Condenados


La palabra magia, evoca una de las habilidades más incomprendidas y menos estudiadas, que remonta su origen a los inicios de nuestra Humanidad. La historia registra los nombres de aquellos personajes, que demostraron conocimientos sobre algunos campos ocultos, y prohibidos, asombrando a sus contemporáneos, y que se tenían como un saber olvidado, cultivado en soledad, así como el seno de ciertas órdenes secretas.

Uno de los nombres que trascendió en esta disciplina fue John Dee, figura legendaria dentro del ocultismo, además de ser uno de los últimos representantes de la magia ceremonial que más tarde influenciaría a la Golden Dawn, que en los comienzos del siglo XX retomaría las enseñanzas legadas por Dee. La carrera de este mago, se desarrolló durante el reinado de Isabel I de en la Inglaterra en las postrimerías del siglo XV.

Dee fue una mente brillante, y uno de los hombres más atrayentes de su época. Inventor, geógrafo, alquimista, además de un extraordinario estudioso, lo convierten en una figura clave y digna de profundizar, sin embargo desde Crónica deseamos extendernos en uno de los capítulos más enigmáticos de su vida, cuya información consideramos vital, donde mundo subterráneo, viaje en el tiempo, entidades dimensionales, además de idioma angélico, es una puerta abierta a los misterios que aún siguen dominando el recién iniciado siglo XXI. ¿Fue Dee un precursor en estos campos?
Decida el lector.


LO QUE VIO JOHN DEE EN EL ESPEJO NEGRO -Los Libros Condenados - Jacques Bergier. Cap. V.


Como el abad Tritemo, John Dee existió en realidad. Nació en 1527 y murió en 1608. Y su vida fue tan extraordinaria que los novelistas la han descrito mejor, en obras de imaginación, que la mayoría de sus biógrafos. Estos novelistas son Jean Ray y Gustav Meyrmk. Matemático distinguido, especialista en clasicismo, John Dee concibió la idea de un meridiano básico: el meridiano de Greenwich. Llevó a Inglaterra, después de descubrirlos en Lovaina, dos de los globos terráqueos de Mercator, así como instrumentos de navegación. De este modo contribuyó a la iniciación de la expansión marítima de Inglaterra.

Por esto alguien ha dicho -yo no comparto esta opinión- que John Dee fue el primero que hizo espionaje industrial, pues llevó a Inglaterra, por cuenta de la reina Isabel, unos poderosos secretos de navegación y de fabricación. Fue, ciertamente, un científico de primer orden, al mismo tiempo que especialista en literatura clásica, y exponente de la transición entre dos culturas que en el siglo XVI, no estaban tal vez tan separadas como en la actualidad.

Pero fue también algo más, según veremos a continuación. En el curso de sus brillantes estudios en Cambridge, empezó, desgraciadamente para él, a fabricar robots, entre ellos un escarabajo mecánico que soltó durante una representación teatral y que sembró el pánico entre el público. Expulsado de Cambridge por brujería, se marchó a Lovaina en 1547. Allí entabló relación con Mercator. Se hizo astrólogo y se ganó la vida haciendo horóscopos; después, fue detenido por conspiración mágica contra la vida de la reina María Tudor. Más tarde, Isabel le sacó de la cárcel y le encargó misiones misteriosas en el continente.

Se ha dicho con frecuencia que su visible pasión por la magia y la brujería no era más que una «pantalla» de su verdadera profesión: el espionaje. Yo no estoy muy convencido de ello.

En 1563, encontró en una librería de Amberes un manuscrito, probablemente incompleto, de la Esteganografía de Tritemo. La completó y parece que descubrió un método casi tan eficaz como el del propio Tritemo.

Mientras publicaba la primera traducción inglesa de Euclides y estudiaba, en interés del Ejército inglés, la utilización militar de lentes y telescopios, continuó sus estudios sobre la Esteganografía. Y, el 25 de mayo de 1581, éstos superaron todas sus esperanzas.

Se le apareció un ser sobrehumano, o al menos no humano, rodeado de luz. John Dee lo llamó ángel, para simplificar. Este ángel le entregó un espejo negro, que aún se conserva en el «British Museum». Es un pedazo de antracita, extraordinariamente pulimentado. El ángel le dijo que, mirando este cristal, vería otros mundos y podría establecer contacto con inteligencias distintas de la del hombre, idea que resulta singularmente moderna. El anotó las conversaciones que sostuvo con estos seres no humanos, y cierto número de ellas fueron publicadas en 1659 por Meric Casaubon, con el título de A true and faithfull relation of what passed betwen Dr. John Dee and some spirits (Verídico y fiel relato de lo que pasó entre el doctor John Dee y unos espíritus).

Otras conversaciones permanecieron inéditas, y sus manuscritos se encuentran en el «British Museum».

La mayor parte de las notas tomadas por John Dee y los libros que estaba preparando fueron, como vamos a ver, destruidos. Sin embargo, nos quedan elementos suficientes para que podamos reconstituir la lengua que hablaban aquellos seres y que Dee llamaba lengua enoquiana.

Esta, o bien la primera lengua sintética, o bien la primera lengua no humana de que tenemos conocimiento. Es, en todo caso, una lengua completa, con su alfabeto y su gramática. Entre todos los textos en lengua enoquiana que se conservan, hay algunos que se refieren a matemáticas más avanzadas que las de la época en que vivió John Dee.

La lengua enoquiana constituyó la base de la doctrina secreta de la famosa sociedad de la Golden Dawn, a. finales del siglo XIX.

Dee advirtió muy pronto que no conseguía recordar las conversaciones que sostenía con sus extraños visitantes. En aquellos tiempos, no existía ningún aparato para el registro mecánico de la palabra. Si hubiese podido disponer de un fonógrafo o de un magnetófono, el destino de Dee, o tal vez el del mundo, habría sido muy distinto.

Desgraciadamente, Dee tuvo una idea que le llevó a su perdición. Sin embargo, era perfectamente racional: encontrar alguien que contemplase el espejo mágico y hablase con los extraterrestres mientras Dee tomaba notas. En principio, la idea era sencilla. Desgraciadamente, los dos visionarios reclutados por Dee, Barnabas Saul y Edward Talbott, resultaron ser unos canallas de la peor calaña. Se libró con bastante rapidez de Saul, que parece haber sido un espía a sueldo de sus enemigos. En cambio, Talbott, que cambió su nombre por el de Kelly, permaneció aferrado a él. Tan aferrado que arruinó a Dee, sedujo a su esposa, los paseó por Europa, con el pretexto de hacer de él un alquimista, y acabó por destrozar completamente su vida. Dee murió en 1608, arruinado y absolutamente desacreditado. El rey Jacobo 1, que había sucedido a Isabel, le negó una pensión, y Dee murió en la miseria. Nuestro único consuelo es pensar que Talbott, alias Kelly, murió en febrero de 1595, cuando trataba de evadirse de una cárcel de Praga. Como era muy alto y estaba demasiado gordo, la cuerda que había confeccionado se rompió, el hombre cayó y se fracturó las piernas y los brazos. Justo final de uno de los perdularios más siniestros que recuerda la Historia.

A pesar de la protección de Isabel, continuó la persecución contra Dee, cuyos manuscritos' fueron robados, así como buena parte de sus notas.

Reconozcamos que, si se vio reducido a la miseria, lo había merecido en parte. En efecto: después de decirle a la reina Isabel que era alquimista, le pidió ayuda financiera. Isabel de Inglaterra le respondió, con buena lógica, que, si sabía fabricar oro, éste debía bastarle para cubrir sus necesidades. Por último, John Dee se vio obligado, para vivir, a vender su inmensa biblioteca, y su muerte se debió en parte al hambre.

La Historia ha conservado sobre todo los inverosímiles episodios de sus aventuras con Kelly, que son realmente pintorescas. Allí aparece por primera vez, y en particular, el intercambio de mujeres que se ha hecho actualmente tan popular en los Estados Unidos.

Pero estas escenas de Epinal oscurecen el verdadero problema, que es el de la lengua enoquiana, el de los libros del doctor John Dee que no pudieron publicarse jamás.


Jacques Sadoul, en su obra El tesoro de los alquimistas, refiere muy bien el aspecto propia mente alquímico de las aventuras del doctor Dee y de Kelly. Remito a ella al lector interesado.

Volvamos al lenguaje enoquiano y a sus consecuencias. Y hablemos ante todo de la persecución de que fue víctima John Dee, desde que empezó a anunciar que publicaría sus conversaciones con unos «ángeles» no humanos. En 1597, aprovechando su ausencia, unos desconocidos excitaron a la chusma, que asaltó su casa. Cuatro mil obras raras y cinco manuscritos desaparecieron definitivamente, y numerosas notas fueron quemadas. Después, a pesar de la protección de la reina de Inglaterra, prosiguió la persecución. Por último, el hombre destrozado desacreditado, como lo será más tarde Madame Blavatsky, murió, a los 81 años, en 1608 en Mortlake. Una vez mas, la conspiración de los «Hombres de Negro» pareció haber triunfado.

La excelente enciclopedia inglesa, Man, Myth and Magic, observa acertadamente en su artículo sobre John Dee que: «Aunque los documentos sobre la vida de Dee son abundantes, no se ha hecho gran cosa para explicarlo y para Interpretarlo> Esto es perfectamente cierto.

En cambio no faltan las calumnias contra Dee. En las épocas supersticiosas se afirmó que practicaba la magia negra. En nuestra, época racionalista se afirma que era un espía, que practicaba la alquimia y la magia negra para disimular sus verdaderas actividades. Esta tesis es la sostenida por la enciclopedia inglesa que acabamos de citar.

Sin embargo, si examinamos los hechos, vemos ante todo un hombre muy dotado, capaz de trabajar veintidós de las veinticuatro horas del día, lector rapidísimo y matemático práctico de primer orden. Además, construye autómatas y es especialista en óptica, y sus aplicaciones militares, así como en Química.


Es posible que fuese también ingenuo y crédulo. La historia de Kelly lo demuestra. Pero no hay que excluir la posibilidad de que hiciese un descubrimiento muy importante tal vez el más importante de toda la historia de la Humanidad. Me parece muy posible que Dee estableciese contacto por telepatía, clarividencia o cualquier otro medio parapsicológico, con seres no humanos. Era natural, dada la mentalidad de la época, que atribuyese a aquellos seres un origen angélico, más que hacerlos venir de otro planeta o de otra dimensión. Pero comunicó lo bastante con ellos para aprender una lengua no humana.

La idea de inventar una lengua completamente nueva no corresponde a la época de Dee, y tampoco concuerda con su mentalidad. Sólo mucho más tarde, inventará Wilkins la primera lengua sintética. El lenguaje enoquiano es absolutamente completo y no se parece a ninguna lengua humana.

Desde luego, es posible que Dee la sacase íntegramente de su subconsciente o del inconsciente colectivo, pero esta hipótesis es casi tan fantástica como la de la comunicación con seres extraterrestres., Por desgracia, a partir de la intervención de Kelly, las conversaciones son visiblemente amañadas. Kelly las inventa de cabo a rabo y hace decir a los ángeles o a los espíritus lo que le conviene. Y, desde el punto de vista de la inteligencia y de la imaginación Kelly estaba poco dotado. Poseemos notas sobre una conversación en la que pide a un «espíritu» que le preste cien libras esterlinas, a devolver en quince días.

En cambio, antes de conocer a Kelly, Dee había publicado un libro extraño: La Mónada jeroglífica. Había trabajado siete años en este libro, pero, cuando leyó la Esteganografía lo terminó en doce días. Un hombre de Estado de su tiempo, Sir William Cecíl, declaró que «los secretos que se encuentran en La Mónada jeroglífica son de la mayor Importancia para la seguridad del reino».


Naturalmente, se ha querido relacionar estos secretos con la criptografía, cosa que es bastante probable. Pero me parece excesivo que se quiera hacer depender del espionaje todo lo referente a John Dee, pues los alquimistas y los magos utilizaban mucho la criptografía, en formas más complejas que las empleadas por los espías. Yo me sentiría más inclinado a tomar a Dee al pie de la letra y pensar que, por una especie de autohipnotismo producido por un espejo, o por otras manipulaciones, consiguió franquear una barrera entre los planetas o entre las dimensiones.

Desgraciadamente, Y según confiesa él mismo, estaba desprovisto por completo de dotes paranormales. Dio un mal paso al contratar a unos «médíums», y la cosa terminó en desastre.


Por lo demás, un desastre provocado, explotado multiplicado por los «Superiores», que no querían que publicase lisa y llanamente lo que había dicho en clave en La Monada jeroglífica. La persecución de Dee empezó en 1587 y no terminó hasta su muerte. Esta persecución tuvo también lugar en el continente, donde el rey de Polonia y el emperador Rodolfo II recibieron mensajes de advertencia «de los espíritus» contra Dee, y donde el nuncio del Papa presentó al emperador Rodolfo, el 6 de mayo de 1586, un documento en el que se-acusaba a Dee de nigromancia.

Fue un hombre desanimado el que regresó a Inglaterra, negándose a publicar sus obras, y que murió siendo rector del «Colegio de Cristo» en Manchester, cargo que ejerció desde 1595 hasta 1605 y que, según parece, no le dió muchas satisfacciones.

Digamos, a propósito de este cargo, que existe un problema que no ha sido resuelto. Aproxímadamente en la misma época, el zar de Rusia invitó a John Dee a trasladarse a Moscú, en calidad de consejero científico. Percibiría un salario de dos mil libras esterlinas al año, enorme cantidad equivalente a unas doscientas mil libras actuales, dispondría de una mansión señorial y disfrutaría de una posición que, según la carta del zar, «debía hacer de él uno de los hombres más importantes de Rusia». Sin embargo, John Dee rehusó. ¿Se opuso, quizás, Isabel de Inglaterra? ¿O bien fue objeto de amenazas?

No lo sabemos, pues los documentos son demasiado vagos. En todo caso, las numerosas calumnias según las cuales Dee, completamente dominado por Kelly, había recorrido el continente esquilmando, uno tras otro, a los príncipes y a los ricos, no pueden sostenerse si se tiene en cuenta esta negativa. Tal vez temió que el zar le obligase a poner en práctica los secretos que había descubierto, para asegurar a Rusia la dominación del mundo.

Sea de ello lo que fuere, Dee se nos presenta como un hombre que recibió la visita de seres no humanos, que aprendió su lengua y que trató de establecer con ellos una comunicación regular. El caso es absolutamente único, sobre todo tratándose de un hombre del valor intelectual de John Dee,

Desgraciadamente, nada podemos deducir partiendo de lo que nos legó Dee, sobre el lugar donde moraban estos seres, ni sobre su naturaleza física. Dice, simplemente, que son telépatas y que pueden viajar en el pasado y en el futuro. Es la primera vez, que yo sepa, que se formula la Idea del Viaje en el tiempo.

Dee esperaba aprender de estos seres todo el conjunto de las leyes naturales, todo el desarrollo futuro de las matemáticas. No se trataba, pues, de nigromancia, ni siquiera de espiritualidad. Dee adoptaba la posición del sabio que quería descubrir secretos, secretos cuya naturaleza era esencialmente científica. Él mismo se calificaba, en todo momento, de filósofo matemático.

La mayor parte de las notas desaparecieron en el incendio de su casa; otras fueron destruidas. en varias ocasiones, por personas muy distintas. Nos quedan algunas alusiones contenidas en La verdadera relación de Casaubon y en ciertas notas que aún se conservan. Estas indicaciones son sumamente curiosas. Dee afirma, en particular, que la proyección de mercator no es más que una primera aproximación. Según él, la Tierra no es exactamente redonda, o, al menos, está compuesta de varias esferas superpuestas, alineadas a lo largo de otra dimensión.

Entre estas esferas, habría puntos o más bien superficies de comunicación, y, de este modo, GroenIandia se extendería en el infinito sobre otras tierras diferentes de la nuestra. Por esto, insistía Dee en varias instancias dirigidas a la reina Isabel, convenía que Inglaterra se apoderase de Groenlandia, para tener en sus manos la puerta de otros mundos.

Otra indicación: las matemáticas estaban solamente en su principio, y se podía ir mucho más lejos que Euclides, el cual, hay que recordarlo, fue traducido por primera vez al inglés por Dee. Éste tenía toda la razón al afirmar esto, y las geometrías no euclidianas que debían aparecer más tarde confirman su punto de vista.

Es posible, dice también John Dee, construir máquinas totalmente automáticas que realicen todo el trabajo del hombre. Esto, añade, ha sido ya realizado en otra parte, en 1585 ... Ojalá supiésemos dónde.

Insiste también en la importancia de los números y en la considerable dificultad de la aritmética superior. Una vez más, tiene razón. La teoría de los números ha resultado ser la rama más difícil de las matemáticas, mucho más que el álgebra o la geometría.

Es muy importante, observa John Dee, estudiar los sueños, que revelan, a la vez, nuestro mundo interior y mundos exteriores. Este punto de vista, perfectamente jungiano, le sitúa muy por delante de su época. Es esencial, advierte también, ocultar a las masas secretos que pueden ser sumamente peligrosos. Aquí encontramos otra idea moderna. Como la encontramos en el tema permanente del Diario de Dee, a saber, que se pueden conseguir facultades perfectamente naturales e ilimitadas con el conocimiento de la Naturaleza, pero que se necesita gastar mucho dinero en la investigación.

Para tener este dinero buscó la protección de los grandes e intentó fabricar oro. No consiguió ninguna de ambas cosas. Si hubiese podido encontrar un mecenas, habría cambiado el mundo.

Entre las personas a quienes conoció ¿se encontraba William Shakespeare (1564-1616)? Me inclino a creer que sí. Cierto número de críticos shakespearianos están de acuerdo en admitir que John Dee es el original del personaje Próspero, de La Tempestad. En cambio, todavía no ha habido, que yo sepa, antishakespearianos lo bastante locos pata imaginar que la obra de Shakespeare fue escrita por John Dee. Sin embargo, Dee me parece un candidato mejor que Francis Bacon a este respecto.

A propósito, no puedo resistir la tentación de citar una teoría del humorista inglés A. A. Milne. Según él, Shakespeare no escribió solamente su propia obra, sino también Novum Organum, por cuenta de Francis Bacon, ¡que era completamente analfabeto! Esta teoría enfureció a los baconianos, es decir, a los que sostienen que Francis Bacon escribió la obra de Shakespeare.

Liquidemos de pasada otra leyenda: John Dee no tradujo jamás el libro condenado, el Necronomicón de Abdul Al Azred, por la sencilla razón de que esta obra no ha existido nun¬ca. Pero, como dice acertadamente Lin Carter, si el Necronomicón hubiese existido, Dee habría sido, evidentemente, el único hombre capaz de procurárselo y de traducirlo.

Desgraciadamente, el Necronomicón fue inventado de cabo a rabo por Lovecraft, el cual me lo confirmó en una carta. Es una lástima.

La piedra negra, procedente de otro universo, recogida en primer lugar por el conde de Peterborough y, después, por Horace Walpole, se halla actualmente en el «British Museum». Este no permite que se utilice ni que sea sometida a ciertos análisis. Es una decisión lamentable. Pero si los análisis del carbono que compone esta piedra diesen una forma isotópica distinta de la del carbono terrestre, demostrando que la piedra viene de otra parte, todo el mundo se sentiría aturrullado.

La Mónada jeroglífica de Dee puede encontrarse o conseguirse en forma de fotocopias. Pero sin las claves correspondientes a los diversos códigos de la obra, y sin los otros manuscritos de John Dee, quemados en Mortlake o destruidos por orden del rey Jacobo I, no puede servirnos de gran cosa.



Fuente
Bergier, Jacques. Los libros Condenados. Barcelona: Plaza & Janes, 1971


ENOCHIAN ALPHABET: THE ANCIENT LANGUAGE OF ANGELS



The Magick of Dr. John Dee