Increíble primicia de mi amigo y colega Marcelo Martorelli para los lectores de Crónica Subterránea, acerca de los diarios de Erks, material del cual éste estudioso, es una de las pocas personas en Argentina poseedora de documentos originales sobre los mismos, y que en vida, recibiera autorización del desaparecido Angel Cristo Acoglanis para su difusión.
Este importante escrito está a disposición de los lectores a través de:
Toma de mi reciente visita a Capilla del Monte, junto a gran parte de la "pandilla de Erks". A mi derecha Guillermo Dangel, a quién pronto tendremos como invitado en el blog.
Hotel Edén, La Falda, Córdoba, enero 2017.
Las próximas semanas reactivaremos nuevamente Crónica Subterránea, iniciando este 2017 más recargados que nunca. Como adelanto, el anuncio de tres entrevistas, inaugurando una extensa lista de protagonistas, que a lo largo de este año acompañaran nuestro camino.
Así es como pronto tendremos como inicio la esperada entrevista con Jacques Vallée, pendiente del 2016, a la cual le seguirá el contacto con el afamado ufólogo británico Philip Mantle, con quién conversaremos acerca de algunas de sus obras, como por ejemplo el extraordinario Expediente Soviet UFO.
Luego la tradición esotérica tendrá a Mark Amaru Pinkham, como un invitado de lujo, introduciéndonos en sus fascinantes estudios, acerca de misterios andinos, así como otra tierra mágica como es Sedona, en la profunda norteamérica.
El enigma de Erks ocupará un espacio esencial durante este 2017, profundizando como nunca a través de sus máximos conocedores, iniciado con Guillermo Dangel, como primer invitado, quién por primera vez presta su voz a nuestro blog.
Una historia la cual también abordaremos, será la del Hotel Edén, que tantos ríos de tinta despierta desde su inauguración allá por 1897, narrando en primera persona la trastienda que lo rodea, resultado de mi visita en enero pasado.
Esto es solo una breve reseña de un material como siempre exclusivo, y al cual aguardan muchas sorpresas más.
Oscar Acoglanis hijo, Carlos Alberto Gallo centro, y brother Villamil.
Muchas veces escribí sobre Capilla del Monte, y las extrañas sensaciones que cada visita me reportaba, sentía, y muchas veces dije, no lograba encajar, o eso creía.
Para colmo de males, el llamado subterráneo había llegado desde el lugar menos pensado, Ecuador, con Tayos a la cabeza, lo cual volvía todo aún más extraño, alejándome de los enigmas de éste tema a nivel local.
Juro, me sentía una outsider en el medio. El misterio de Erks parecía no entrar en mis planes
Sin embargo, a pesar de mis dudas de acuariana
cerebral, este último viaje, invitada por Carlos Alberto Gallo y su equipo, a participar del "Segundo Campamento Erks", un milagro insólito tuvo lugar, que por primera vez me hizo click, logrando despertar en mi corazón, una tibia lucecita de esperanza, hasta ayer impensada.Aunque la sombra de Angel Cristo Acoglanis, "El Portero de Erks", como magistralmente publicó recientemente el Brother Robert Villamil (y te bautizo con este título), su figura me generaba cuando revistaba su obra, miles de contradicciones, que aún continúan, pero eso no quita el valor de su legado.Nunca me fue fácil adentrarme en esta historia así como de sus secretos, pero siento "son los tiempos", como repetíamos a dúo con Brother Villamil, y ya lo creo.
Se acerca una nueva etapa, y el llamado es local, me siento una autoconvocada más.
Hoy
Crónica Subterránea vuelve a centrarse en el enigma capillense por excelencia,
con el escritor, estudioso, y periodista Brad Hunter, quién hace escasas
semanas presentó flamante libro, "La Historia detrás del Mito de Erks", al cual tuve honor de prologar, y que cuenta en su desarrollo, con una
profunda y exhaustiva investigación, fruto de largas horas de indagación, del
llamado mito subterráneo argentino.
Sin
duda una obra necesaria e imprescindible, que incluye el repaso por nombres claves acerca de
éste misterio apasionante, así como datos poco conocidos, convirtiendo a este
trabajo, en uno de los más completos del género.
Entrevista
imperdible! Atienda el lector.
¿Cómo
se produce tu acercamiento al misterio de Erks?
Primero y antes al
acercamiento a la temática ERKS, ocurrió desde mi infancia desde el primer día que visité Córdoba por
primera vez, sentí una atracción muy grande por la provincia. Recuerdo en aquel
primer viaje que transcurrió, si mal no recuerdo en el año 1969, haber tenido
la primera experiencia de avistajes en Molinari, una localidad del Valle de
Punilla, cercana a la Ciudad de Cosquín. Fue increíble que hace unos años revisando
viejas fotos familiares, pude hallar fotos de aquel viaje y para mi sorpresa,
en dos fotografías detrás de mí, aparecen naves fortuitas con la inconfundible
apariencia de platos metálicos. En relación a ERKS, la primera vez que escuché
hablar de su existencia, fue a principio
de los 90’s en una de las tantas reuniones esotéricas que asistí en una casa de
San Isidro que solía organizar una discípula de Terrera. Todo empezó gracias a
la gestión de la novia de un amigo, -hija de la dueña de la casa – quien me
presentó a su madre y con quien hoy día sigo en contacto hablando de estos
temas con frecuencia. Las charlas que
allí se realizaban solían reunir a individuos del mundo esotérico, místicos
y personas ligadas al mundo científico de gran relevancia; contactos que
provenían del marido de esta señora, quién es representante de equipamientos
tecnológicos de última generación, y muy ligado a organismos científicos de
importancia internacional.
Muchas de las personas
que pasaron por esas reuniones, no son conocidas en los círculos abiertos y la
mayoría mantenían un muy bajo perfil, prefiriendo mantenerse al margen de las
presentaciones públicas. Uno de los pocos personajes conocidos de esas
reuniones, y que tuve el gusto de conocer fue a Terrera. Recuerdo aún su forma
enérgica de contar jugosas historias no sólo de ERKS y del Bastón de Mando,
sino también del folclore místico argentino. También solía asistir uno de sus
discípulos, el arquitecto Czerniawski quien aportara a la investigación una
valiosa información testimonial y descriptiva, de la Ciudad de ERKS. Debo
confesar que al principio descreía de todas las historias que allí se hablaban,
hasta que un día uno de los personajes más extraños, quién solía ser centro de
atención de las reuniones, para mi sorpresa, me dí cuenta que poseía avanzados
poderes extrasensoriales, ya que comenzó a responderme a todo lo que pensaba. Fue
así en un momento en que mis pensamientos se llenaron de dudas, me invitó a
salir al jardín de la casa asegurándome que “tendría la prueba que necesitaba
para creer”. Cuando respondo a su invitación, descubro, que arriba de la casa,
había una luz que sin temor a equivocarme, puedo decir que lucía exactamente
igual al objeto de aquella temprana experiencia en Córdoba. Al entrar de nuevo
en el living donde se estaba llevando a cabo la reunión, estaba duro como una
piedra, incapaz de emitir palabra alguna, sólo pude escuchar la voz de esta
enigmática persona preguntándome: ¿Ahora te queda alguna duda?. Después de
aquella noche solo quería una cosa: volver a Córdoba por respuestas. Desde ese
día comencé a investigar por mí mismo el enigma de E.R.K.S.
Pregunta obligada:
¿Quién es o era éste personaje al que te referías? ya que no consta en ningún
tipo de documento relacionado al tema ¿Alguien más lo conoció, que pueda dar
testimonio de su existencia?
Algo me quedó claro desde
un primer momento, sin lugar a dudas, existe una relación entre el misterio de
los OVNIS, Córdoba y el enigma ERKS. No alcanzo aún las respuestas para poder descifrar
como se arma esta relación, lo único que puedo decir, es que por aquellos años
existía un grupo reducido de personas que conocían muy bien de que se trataba
todo esto. Actualmente la cosa pasa más por “mistificar” aquellos
conocimientos, así como a sus protagonistas, y muchos que hoy dicen tener
contacto con los “seres” de ERKS, no aportaron mucho más a lo que ya se sabía
en aquellos años; algo que en mi despierta mis dudas en relación al valor de lo
que actualmente sucede en la escena “erkiana”.
Lo que puedo asegurar, es
que no cabe en mí ninguna duda que Acoglanis no era el único que tenía asiduo
contacto con ese supuesto reino intraterreno en las serranías de Córdoba. Aquel
personaje que conocí era uno de esos protagonistas olvidados en la historia de
ERKS. Entre los del grupo, lo llamaban “El Lama” por su pasividad y sabiduría y
sólo aceptaba reunirse con ciertas personas, nunca se cruzó con personajes como
Terrera y en una sola oportunidad aceptó cruzar algunas palabras con Pedro
Romaniuk, quien después de haberlo conocido, dijo: “nunca hay que revelar quién
es y para que vino. Ya que sin lugar a dudas está aquí para ayudarnos”.
Uno de los que puede dar
fe de su existencia, es el legendario Don Hugo Jaime, conocido por todos los
que visitaron la “Posta del Silencio”, ubicada en cercanías de Capilla del
Monte. No hubo nada de lo que “el Lama” dijera en las reuniones, que no se
cumpliera. Uno a uno detalló los descubrimientos que se harían, lo que
sucedería con el Sol, las energías, etc. A diferencia de Acoglanis, “el Lama”
tuvo una conexión más ligada a las altas esferas de la ciencia y nadie puede
dar testimonio que alguna vez se acercara a Capilla del Monte, aunque hablaba
de sus misterios como si se tratase de un lugareño. Se sabe que pasó años en
los Estados Unidos, y que la NASA le otorgó “honoris causa” un título de
Doctorado en Física (Ph.D), por sus conocimientos en tecnología aeroespacial, a
pesar de que nadie le conociera un título adquirido profesionalmente “acá en la
Tierra”. Hace poco pude contactar a uno de sus colaboradores quién entre otras
cosas me contó que fue recibido fuera de protocolo por Neil Armstrong, cuando
el astronauta después de viaje a la Luna arribara a Buenos Aires. Este dato me
sirvió de mucho ya que, se podría relacionar con el porqué a Armstrong le pudo
llegar “interesar” el tema subterráneo. También sabíamos que conocía casi todos
los antiguos idiomas perdidos de la Tierra, hablaba y comprendía el Senzar,
lengua que se atribuye a los Atlantes; además su colaborador me aseguró que en
varias oportunidades habría accedido a la Biblioteca del Vaticano en donde se
cree ayudó a traducir textos muy antiguos. Poseo otras historias fantásticas
ligadas a esta persona, pero salen del contexto de la entrevista.
Aunque
abunda mucho material publicado sobre el enigma capillense, digamos que este
trabajo sorprende por los datos aportados, revelando un profundo conocimiento
acerca del tema, llevando a posicionar esta obra del resto. Contame como se planificó la investigación.
No hubo una
planificación específica ya que todo comienza como parte de una búsqueda
personal de respuestas desde aquel primer viaje a Córdoba. Lo que si te puedo
decir, es que aquellas reuniones me aportaron mucha información que no consta
en los libros e historias conocidas sobre el tema y que mucha de dicha
información no se limita a los Terrones, el Uritorico o Capilla del Monte. Actualmente
todo quedó muy circunscripto a la región de Capilla y alrededores, pero ya por
entonces se hablaba de otras partes de la provincia de Córdoba y se hacía mucho
hincapié a Mendoza, Salta y fundamentalmente a las regiones serranas de Buenos
Aires, Sierra de la Ventana, Tornquist, las lagunas de la zona, Saldungaray,
Tandil y ciertas cuevas que existen en Olavarría. Al parecer la existencia de
menhires en la zona, nos hablan de una presencia muy antigua en la región, y
que extrañamente es ignorada por los historiadores y fue muy poco estudiada, a
pesar que al parecer podría significar uno de los puntos arqueológicos donde se
encierra uno de los mayores misterios en el país.
Volviendo a Córdoba,
desde aquellos años, comencé a recopilar historias e investigaciones a lo
posteriormente se sumó mi actividad como periodista, la cual me llevó a encarar
el tema más “profesionalmente” en lo que respecta a su difusión. Por suerte
dentro de la revista “El Planeta Urbano” en la cual trabajo desde hace más de
10 años, logré que me dieran una sección, la cual titulé “Planeta-X” y en sus
páginas pude presentar muchos de los resultados de estas investigaciones,
algunas de las cuales fueron integradas al libro. Sobre el tema, podríamos decir
que existen “dos realidades”, unas que podríamos denominar “de contacto con
otras realidades no físicas”, y otras las de “tercera dimensión”, que pueden
rastrearse mediante la evidencia física. De las primeras, personalmente las tuve
en varias oportunidades, pero podríamos decir que sólo quedan en eso: “experiencias
personales”, y a pesar del impacto que producen en la persona que las
experimenta, no sirven para evidenciar el estudio que requiere la demostración
evidencial. Frente al valor de la comprobación evidencial, no tienen valor, ya
que la frontera entre la “verdad” y la “mentira” en estos casos, depende de la
credibilidad y honradez del propio testigo o testigos. Algo que sucede con los
llamados “contactados” de los cuales se desconfía su credibilidad, a menos que
como en el caso de Acoglanis, existían muchos testigos que corroboraban sus
historias y experiencias. Lo que podríamos denominar “historia de ERKS” está
formado de más de un 80% de este tipo de “realidad” a pesar que la misma está
sustentada por fotografías, testimonios, experiencias; pero se cuenta con muy
poca evidencia “física” de descubrimientos, las cuales es dificultoso
relacionarlas a ERKS. Es muy común escuchar entre los creyentes, el argumento
que habla de una “ciudad dimensional”; algo que es contradictorio ya que son
los mismos “creyentes” quienes por el otro lado dicen escuchar el movimiento
del “los espejos de ERKS”, y si algo se deja oír, es porque produce ruido y si
lo hace, indefectiblemente tiene que ser algo físico y muy dimensional.
Lo cierto es que a
diferencia de otras regiones atribuidas al mundo subterráneo, no tenemos hasta
el momento “entradas físicas” como en el caso de las Cuevas de Los Tayos, que
nos permitan ingresar a algún lugar en el que podamos encontrar algún tipo de
evidencia, pudiendo así evidenciar su existencia. A pesar de ello, en las
últimas investigaciones que pude realizar, los lugareños de distintas
localidades relativamente cercanas, me han conducido a entradas de túneles, y que
aunque no se pueden asegurar que sean artificiales, se relacionan con extrañas
historias que cuentan con testigos de distinta índole.
Trabajando en el libro,
pude investigar un suceso relacionado a
la calera de Malagueño que encierra muchos misterios, donde existe una historia
muy peculiar que se relaciona a unos túneles que se descubrieron durante las
excavaciones mineras, y de un fenómeno provocado por una voladura; ya que
cuando fue impartida la orden por parte de los directores de la empresa, de
volar las formaciones para evitar que lo hallado sea investigado y pare la
explotación minera, la onda expansiva se proyectó subterráneamente alcanzando
por debajo de la superficie a distintos poblados separados por decenas de
kilómetros, evidenciando una posible conexión por un sistema de túneles. Creo
que para sumar nuevos aportes al tema ERKS, hay que hacer más trabajo de campo,
más búsquedas en museos, bibliotecas, en la Universidad de Córdoba y revisar
los archivos olvidados de los que revelaron mucho de la historia antigua de la
región como el gran Aníbal Montes, Guido Buffo, Leopoldo Lugones, Raymond
Chaulot, Alberto Assadourian y otros tantos verdaderos investigadores del
pasado de la región. Si lugar a dudas existe mucho por investigar, y eso es lo
que me propuse hacer cuando comencé a dar vida al libro.
Angel Cristo Acoglanis
Hablar
de Erks significa una inmediata vinculación con la figura de Cristo Acoglanis,
figura principal al evocar el entramado intraterreno cordobés Personalmente ¿qué sensación te provoca
repasar su historia?
La historia de
Acoglanis la conozco a través de algunos de sus discípulos, entre los que más
me contaron sus historias puedo nombrar a Roberto Villamil con quien comparto
amistad y hemos trabajado juntos en la revista El Planeta Urbano. Con Roberto
hemos compartido muchas charlas y entrevistas en la zona de Capilla, y me ha
presentado a personas que compartieron anécdotas de los años de contacto con
Acoglanis. Pero quiénes menos hablaron de sus anécdotas, están aquí en Buenos
Aires, y no todo lo que rodea al afamado contactado es un halo de misticismo
esotérico, sino, que se tejen muchos entramados políticos que eran propios de
una época de primeros años de democracia, donde el peronismo místico de post
guerra se había mezclado con estructuras de filosofía ariosófica, anti
sinarquismo, y negocios oscuros de armas y drogas en conexión con el Medio
Oriente. Ideologías y negocios de tráfico, que indirectamente influenciaron en
el desenlace de la historia de Acoglanis de una forma poco mística, pero
rodeada de mucho misterio más político que esotérico. Acoglanis tuvo un final
que parecía surgido de una historia de espías más cercana a los “archivos de
Odessa” que a la de un místico surgido del Tíbet. Pero sin lugar a dudas
el sanador y contactado, de pretendido
origen “griego”, poseía mucha influencia no sólo por ser el sanador quiropráctico
de muchas personalidades ligadas al poder, -algo que le permitía tocar y abrir
puertas- sino también dentro del plano de lo misterioso, ya que sus contactos
eran reales, y al igual que pudiese atestiguar en mis experiencias de años
posteriores, estas personas parecían “ordenar” a voluntad cuando y donde aparecían
las naves y entidades. Su mayor aporte al tema, quizás provinieron de sus
escritos, los famosos dictados canalizados que se conocieron como los “Diarios
de ERKS” una serie de dictámenes que relatan los pormenores organizativos,
origen y misión de la ciudad de ERKS. Muchos de los misterios de Acoglanis, se perdieron
con su muerte, silenciados para siempre. De sus papeles y escritos canalizados
surgen los libros de Trigueirinho quien comenzó con sus libros a darle un
entramado monádico al tema y adjuntando la historia de ERKS a la de Aurora y
otros supuestos enclaves intraterrenos.
El tema con
Trigueirinho es que el material entregado por Acoglanis, pareció agotarse en
sus primeros libros “ERKS mundo intraterno” y “Señales de contacto” y aunque en
posteriores publicaciones vuelve a mencionar a ERKS, ya no hay información
relevante a sus encuentros con Acoglanis y el misterioso Sarumah; siendo esta
dualidad uno de los misterios más grandes detrás del contactado. ¿Cómo se
orquestaba esa relación? Nadie lo sabe realmente, aunque en este tipo de
fenómenos existe algo que se denomina “walk-in” que consiste en la “incorporación”
de un espíritu o una proyección desdoblada de un ser que con “aceptación del
receptor” se manifiesta a través del soma, o cuerpo físico del incorporado.
A todo esto se le sumó
las primeras visitas de Charlie y Sixto Paz Wells a la región, quienes señalaron
a Capilla del Monte como punto de contacto de la Misión Rhama. La presencia de
los Rhama se podría decir que “internacionalizó” al Uritorco como un punto
caliente asociado al tema OVNI. Creo que aún hay mucha información que no salió
a la luz, aún hay muchas personas que conocen historias y prefieren no
contarlas o en algunos casos, no hablan porque “pincharían globos”, que hace
mucho tiempo están siendo inflados, y que ya formaron parte de la leyenda.
Cuando las historias, sean ciertas o no, se estructuran como mito y leyenda, a
veces es mejor dejarlas como están, porque aclarar el tema perjudicaría más que
lo que aportaría conocer su verdad.
Uno
de los capítulos más especiales que se evocan dentro del libro, tienen a
Guillermo Terrera como uno de los protagonistas claves, a quién además
conociste en persona, lo cual te convierte en uno de los pocos testigos vivos,
en cuanto a revelar aspectos desconocidos del polémico catedrático ¿Qué recuerdos te vienen a la memoria, al
rememorar tu pasada vinculación con Terrera?
Estar en algunas
reuniones con Terrera y haber ido a una que otra presentación, no me convierte
en un gran conocedor de su tarea, solamente pude conocerlo y como bien decís, soy
un testigo que pudo escuchar con sus palabras algo de su amplio repertorio de
anécdotas e historias. Fue a través de algunos de sus alumnos que pude conocer
más profundamente sus investigaciones y escritos, muchos de ellos hoy en día de
muy difícil acceso, ya que Terrera editó muchos libros que hoy son muy difícil
de conseguir, a menos que des con algún alumno dispuesto a prestar su más
valioso tesoro. Terrera se distinguía por su ferviente nacionalismo, peronista
de raza e inauguró un anti -sinarquismo que con los años degeneró en un anti -sionismo.
Su ideología con el tiempo se transformó en una defensa muy marcada de la
ariosofía y eso lo condenó ante la mirada de muchas personas aunque lejos está
de desmerecer sus pioneras investigaciones sobre muchos temas y el mérito que
tiene sobre sus espaldas, de haber sido uno de los primeros en abrir una
escuela de enseñanza del conocimiento metafísico. Antes de juzgar su ideología,
debemos evaluar su época. Por aquellos años, el esoterismo estaba sumamente
influenciado por las corrientes políticas e ideológicas, propias de un
peronismo que supo hacer amistad con jerarcas del nazismo exiliados por Perón,
cuyos miembros marcaron ideológicamente a muchos académicos, que por distintas
razones se nuclearon en Córdoba. Principalmente debemos destacar al
investigador e ideólogo colaborador de Perón, Jaques de Mahieu. En las
Universidades de Córdoba, se puede rastrear una camada muy particular de
investigadores y profesionales, con pensamientos esotéricos influenciados
ideológicamente por filosofías hiperbóreas aportadas por los alemanes, y por la
influencia de la teosofía de Blavatsky de ciertos círculos herméticos del
conocimiento.
Inicialmente, los
primeros libros de Terrera no se relacionaban con el esoterismo y la temática
mística de Córdoba. Los escritos de temprana data eran de carácter político,
social, rescatando los valores tradicionales argentinos y su perspectiva sobre
una sinarquía internacional, analizada objetivamente desde lo político,
denunciando la existencia de grupos de poder multinacionales, más cercano a lo
que hoy denominamos Illuminatismo. Debo reconocer que discrepo mucho de sus
historias en las que lograba mezclar el nativismo americano con las historias
mitológicas hiperbóreas, visión de la historia en la que Terrera no estaba solo.
Por aquellos años en los cuales no existía un mundo globalizado
tecnológicamente por internet, sus
teorías podían hallar una cierta cobertura debido a que el esoterismo
justamente era una ciencia oculta. Hoy en día todos los sustentos mágicos,
mitológicos y legendarios adjuntados a la historia de nuestras tierras, pierden
sustento con la apertura de las bibliotecas virtuales y la conexión existente
-como lo hacés desde tu blogspot de “Crónica Subterránea”- entre los
investigadores de la verdadera historia americana, que desafiaron a la
“historia oficial académica”, quienes aunque persiguen teorías revolucionarias,
logran mantenerse dentro de una lógica protohistórica que progresa mediante la
investigación, y no desde la “fabulación” histórica ajustada a creencias
subjetivas.
Aunque América era
visitada por varias etnias y culturas antes que arribara el Español, como es el
caso de Fenicios, Vikingos, Templarios, Chinos, etc.; es poco probable que
Parsifal arribara a América, puntualmente al Uritorco para unir el Grial con el
Bastón de Mando. Más allá de esta historia en particular, Terrera logró reunir
en sus estudios valiosas tradiciones antiguas del suelo americano y aportó
mucha información sobre mitos ligados a ciudades perdidas, a criaturas
legendarias y otros aspectos del folclore local; logrando rescatar del olvido
un montón de leyendas pueblerinas.
Guido Buffo
Quiero detenerme en
algunos capítulos del libro. Comienzo con Guido Buffo, quizás uno de los
rescates más importantes que aporta tu trabajo ¿Cuándo y cómo llegás a conocer sus estudios?
La primera vez que
escucho su nombre fue en aquellas reuniones y su nombre figuraba también en uno
de los libros de Terrera como un conocedor del Bastón de Mando. Buffo fue amigo
del “maestro” de Terrera, Orfelio Ulises, quien se cree fue el descubridor del
Bastón. Más tarde, logro conocer a una muy agradable pareja de investigadores,
Gustavo Diaz y Karina Rodríguez quienes tomaron la responsabilidad de rescatar
todo el legado cultural del científico italiano, el cual había quedado en el
olvido. Esta pareja de jóvenes cordobeses, editaron tres libros sobre su vida,
obra y estudios, invitándome en su última obra a realizar su prólogo. Estos
investigadores con mucho esfuerzo lograron rescatar del olvido todo lo
referente a este genial hombre del arte y la ciencia. El virtuoso italiano,
arribó a la Argentina, para asentarse
luego, en un paraje de la localidad de Unquillo, Córdoba, en donde logra construir
sobre el faldeo de un cerro, un templo en el que instala tres péndulos Foucault,
y desde allí emprender un riguroso estudio telúrico, que le permitió predecir
los terremotos en cualquier parte del mundo con más de 72 horas de antelación.
Templo del Péndulo
El denominado Templo del Péndulo, se encuentra decorado en su interior con una
serie de pinturas que el mismo realizara convirtiéndolo en un verdadero centro
artístico y científico, por años olvidado. Lo más sorprendente es que se supone
Guido Buffo, era parte de un grupo masónico-metafísico que creía que un nuevo
desastre telúrico similar al que hundió a Mu, volvería suceder en este tiempo,
y se cree el científico tenía a su cargo, el anticipar con sus investigaciones
el advenimiento del cataclismo.
Su vida estuvo rodeada de dramas, saqueos a su
trabajo, y unos misteriosos sueños reveladores que anotaba detalladamente en
sus escritos. Buffo, sin lugar a dudas es uno de los primeros en la lista de
los olvidados de la historia metafísica de la región. Gustavo Díaz no duda en
aseverar, que la historia del Bastón de Mando es muy distinta a la que cuenta
Terrera, y que Buffo era parte de la “verdadera historia”, y su secreto se fue
para siempre con su muerte.
El Maestro Yaco Albala, y sosteniendo la espada, Marcelo Martorelli.
Otros
de los grandes olvidados que vuelve a la vida gracias a tu pluma, es Yaco
Albala, nombre que conocí por medio de uno de sus discípulos, y mejores amigos
en el medio, Marcelo Martorelli, lo cual me lleva a preguntarte ¿Quién fue Yaco Albala?
Yaco Albala es otro
gran personaje que forma parte de los “olvidados” en la historia conocida de
ERKS, a pesar que fuera uno de sus principales protagonistas. Su sobrino
Marcelo Albala, hoy radicado en Capilla del Monte, junto a Marcelo Martorelli
fueron testigos de sus encuentros en Los Terrones junto a Acoglanis. Yaco era
un gran sabio y visionario, que pasó tiempo en Oriente y Europa detrás del
conocimiento y la sabiduría. Escribió una serie de lineamientos para la
creación de nuevos paradigmas orientados para ser las bases de la nueva
humanidad. Yaco Albala solía dar conferencias en las que difundía sus
conocimientos y gracias a un amigo en común, conoce a Acoglanis quien lo invita
a sus ceremonias en los Terrones, contando con la presencia de la reconocida
maestra de Yoga, Indra Devi. Luego de una serie de encuentros en la particular
formación de los Terrones en cercanías del Uritorco, se produce una iniciación en la que Yaco es
designado como el “hombre que guiará a su pueblo”, responsabilidad que en el
plano físico parece que no llegó a cumplir ya que al tiempo fallece. Su legado
ha sido preservado tanto por su sobrino Marcelo como también por Martorelli.
Sin lugar a dudas estamos frente a otro gran protagonista y ante otra gran
historia, la cual aún no se difundió en su totalidad. La historia de ERKS marcha
detrás de Terrera y Acoglanis, pero existen muchos otros protagonistas, cuyos
secretos aún persisten sin ser develados.
La
cuestión esotérica es otras de las páginas más atractivas, que indican un
entramado secreto poco avizorado en cuanto Erks, señalando una importancia
destacada de ciertas organizaciones ocultas, u órdenes místicas, imperantes en
la región ¿Pensás este papel continúa
activo en la actualidad?
Siempre que se habla de
ciudades perdidas, tesoros ocultos y enclaves que forman parte de una historia
oculta u olvidada, hay en paralelo, otra historia que involucra a grupos de
poder, masonería y órdenes ocultistas. Detrás de Leopoldo Lugones y su pionera
investigación del Cerro Colorado, Buffo y sus péndulos y otros variados
personajes, existen organizaciones como la Teosofía, la orden Martinista y
otros círculos metafísicos locales. No hay duda que muchos personajes de la
escena local tenían contacto, o pertenecían a grupos ocultistas. Todas las
organizaciones de este tipo perseguían la búsqueda por el poseer objetos sagrados
y mágicos de poder, relacionados a las tradiciones nativas y culturales de
estas tierras. Los Martinistas creían que en Argentina existía una ciudad
antípoda a Shamballah, y es por eso que en la región se establecieron muchos de
sus miembros para el establecimiento de la cuna de los Sur-,hombres, que
permitiría el advenimiento de la Sexta Sub Raza Aria, la cual tendría a su
cargo el dar nacimiento a una nueva humanidad al destruirse con un cataclismo,
tal como sucediera con Atlantes y Murianos, nuestra actual civilización al
final de un ciclo de Precesión de los Equinoccios. No son pocos los “místicos”
que vinieron de otros continentes con la historia de una “ciudad sagrada”,
antípoda a Shamballah, y este fue el caso de Acoglanis, quién aseguraba había recibido
en el Tíbet, toda la historia referente a la existencia de ERKS. En las mismas
tradiciones nativas americanas se habla de una transferencia de los Himalaya a
los Andes, así como de una sabiduría antigua preservada desde tiempos
antediluvianos, y que la misma se hallaría a resguardo en ciudades sagradas
ocultas bajo las principales cadenas montañosas del mundo, en especial las de
los Himala,ya que resguardaría a Shamaballah y la de los Andes, entre las que
se encontrarían otras tantas.
Archivo Personal Brad Hunter
Continuando
con esta línea, se habla de Erks como un epicentro planetario del Cono Sur,
vinculado su establecimiento, a un misterio mayor o sea Shambhala, lo cual me
lleva a preguntar ¿Qué elementos
sostienen esta afirmación?
En lo personal creo que
los conquistadores no arribaron a estas tierras persiguiendo “mitos” y
“leyendas” solamente. América, como vos bien sabés, encierra una historia muy
diferente a la que cuentan los libros aceptados como versión oficial del
descubrimiento. Partiendo que Colón no fue el primero, y que las tierras de
América estaban habitadas y descubiertas mucho antes de lo que nos cuentan, los
españoles sabían a donde se dirigían, y para ello utilizaron mapas y
embarcaciones que portaban a manera de salvoconducto las velas con la Cruz del Temple.
El Dorado, la Ciudad de los Césares y otros “mitos” sustentan su realidad en
numerosas expediciones, y en el caso de la segunda, las búsquedas partían desde
el fuerte Sancti Sipiritu, siendo el primer asentamiento en Sudamérica del
conquistador, y el cual fue construido con la finalidad de buscar la ciudad
perdida, la cual en sus inicios no se identificó como “del César” por el
expedicionario Francisco de César, ya que también era conocida como Enlil,
coincidiendo su nombre con una de las deidades de la tradición mesopotámica.
El término César antes que fuera asociado al
emperador romano, significaba un título de “regencia y mando”. Todas las
expediciones primeras en busca de la ciudad perdida, tomaron rumbo al Norte,
hacia Córdoba y no hacia las regiones de la Patagonia, en las que muchos creen
se que se emplaza. Uno de los mayores buscadores de material histórico quién
sustentara esta visión poco conocida y difundida de la Ciudad de los Césares,
fue Aníbal Montes, uno de los arqueólogos aficionados que más aportó a la hora
de revelar el pasado nativo de Córdoba. ERKS podría ser el nombre con el cual
se identifica actualmente a dicha ciudad, que buscaron afanosamente los
españoles. Montes en sus archivos, registra muchas tradiciones orales de los
Comechingones y Sanavirones en las que se encuentran versiones nativas de la
existencia de un Rey Blanco, señor de grandes tesoros que habitaba un reino
perdido. Considero que debemos relacionar ambas historias, ERKS y Ciudad de los
Césares, como una posible conexión que merece ser investigada más profundamente
como parte de la investigación que merece esta historia. Un inicio fue lo que
presenté en el libro, sino de lo contrario, seguiremos siempre repitiendo las
historias ya conocidas.
Centrémonos
en la fenomenología de la zona. Mucho se habla de las actividades producidas y
documentadas por ciertos de testimonios, lo cual demuestran algo ocurre en el
interior de Capilla. Llevando a inquirir, ¿qué
evaluación hacés de todos estos relatos, donde incluso fuiste protagonista en
situ de algunos eventos importantes; y si es correcto decir, se trata de Erks,
o enfrentamos algo desconocido, que necesita un mayor tratamiento en su
decodificación?
Quien conoce un poco
del plano espiritual, sabemos que no podemos en una realidad “no física” o
“cuántica”, hablar de ubicuidad, por lo que un fenómeno de esa naturaleza no es
de allá o de acá, simplemente se presenta o manifiesta, no importa dónde te
encuentres. Nosotros quienes nos manifestamos en el plano físico, es como que
queremos imponer las reglas de la experiencia, y que todo sea “físico”.
Justamente no es lo que los del “otro lado quieren”, ya que de esta forma, las
experiencias pasan a ser personales, y no dejan evidencia física. Así
encubrieron su existencia por miles de años, y aunque su realidad sea también
física en nuestra misma dimensionalidad, es muy difícil que el encuentro se
efectúe de “igual a igual”. A pesar de ello, nosotros viviremos la experiencia
como si hubiese sido física. Podemos decir entonces que hablamos de un contacto
real, que pareció vivirse físicamente, pero no lo fue. En mi opinión, es la
forma en que se llevaron a cabo, muchos de los contactos con el mundo subterráneo.
Nosotros al tener también
una naturaleza cuántica no física, puede hacer que experimentemos la
experiencia en el plano que “ellos” desean. Aunque estemos físicamente en un
lugar determinado, es posible que nos hallemos desdoblados experimentando un
encuentro con un ser que no se manifiesta en nuestra dimensionalidad. Así
muchas veces se dan los encuentros, sin que personas que pueden estar acompañando
a la persona que vive la experiencia, puedan llegar a percibir nadam acerca de
lo que la persona esté viendo y percibiendo. Puedo dar fé, porque esto me pasó
personalmente en la zona de Paso del Indio en cercanías a Capilla del Monte.
Este tipo de fenómeno
podríamos decir que se encuentra en el filo “entre dos realidades” y que los
sentidos extrasensoriales de la mente no local, son los que registran la experiencia. Esto es peligroso,
ya que existen personas con la capacidad de manipular la percepción humana, y
logran manipular lo que “otros están viendo”, siendo forma en que muchos
supuestos “líderes de la espiritualidad” se mueven.
Huella del Cerro Pajarillo
El
tema de la huella del Cerro Pajarillo, es uno de los puntos polémicos tratados dentro
de tu obra, sindicando su irrupción como fruto de elementos ajenos a la cuestión
intra-extra terrestre, provocando no pocos enojos tu apreciación dentro de la
comunidad capillense, ya que demolés, la supuesta intervención vinculada a la
existencia de la ciudadela ¿Te sorprendió
la reacción, o esperabas estas devoluciones tan poco amigables, que llegan a
tachar tu hipótesis como poco viable?
El problema con el
tratamiento de estos temas es perder la objetividad, y caer en el manejarlos
con la subjetividad, fruto de la creencia impostada, o lo que deseo creer. Como
investigador me moviliza siempre la duda, y debemos plantear la duda para no
quedarnos con la primera supuesta conclusión. Siempre cuando presento algo, no
necesariamente aquello que presento es lo que personalmente aquello que creo, y
eso es el principio de la objetividad. Cuando uno investiga todo es relativo, y
lo presentado es justamente una investigación que puede profundizarse, y al
hacerlo también puede cambiar su resultado. Muchas personas que se arraigan a
la historia conocida como una versión oficializada, parecería que desean que
todo siga siendo como se conoce o se cree, y no permiten que se presente otra
versión diferente que pretende profundizar en el fenómeno de lo que realmente
pasó. Esto es lo que me sucedió cuando en mi investigación me topé con un alto
ex miembro de inteligencia militar, quien me confiara que muchas historias
relacionadas a OVNI’s en la zona de Punilla, fueron sustentadas por los
militares mismos, encubriendo pruebas misilísticas de los desarrollos que se
llevaban a cabo por entonces en Falda del Carmen y en otros sitios que eran
móviles, es decir, no fijos, y en distintas regiones serranas para esquivar a
los servicios de inteligencia extranjeros ansiosos de saber algo más sobre el
misil Cóndor. Las pruebas de encendido eran nocturnas para evitar minimizar la
observación satelital, y eso motivaba a que se vieran luces y resplandores
muchas veces atribuidos a OVNIS. En Ascochinga, la Fuerza Aérea había adquirido
una extensa estancia, y fue justamente allí donde se llevaron a cabo varias
pruebas. Según esta versión, (y aclaro que no necesariamente crea en ella), se
cuenta que un misil se liberó de su anclaje y erráticamente voló para
estrellarse en el Cerro Pajarillo. Todo merece ser presentado. Lamentablemente,
a algunas personas que se jactan de ser investigadores se rieron de esta pauta
investigativa por considerarla ridícula, como si el aterrizaje de una nave
extraterrestre no suene ridículo para otras personas. Cuando este tipo de
respuestas se generan, es que se perdió la objetividad investigativa.
Otros
de los abordajes que realizás en “La
Historia detrás del Mito de Eros”, se extiende en la historia jesuítica
aportando datos de inmenso valor ¿Te fue
difícil extenderte en este enigma, teniendo en cuenta el celo religioso?
No lo fue y cuando hablábamos
hace un rato sobre grupos herméticos y órdenes de conocimiento oculto, no
debemos dejar afuera a los Jesuitas, maestros del acopio de conocimiento
profano y oculto de tiempos pasados. Fueron justamente las órdenes religiosas
como la Inquisición, las encargadas de borrar todo registro que haga referencia
a un mundo antediluviano, y a la existencia de sobrevivientes del diluvio más
allá de Noé y su arca, algo que suena muy infantil, aunque la gente lo siga
creyendo porque es la versión de la Iglesia y pasa a ser un dogma de fe. Los
Jesuitas, tuvieron una gran capacidad de saber y ocupar todo lugar en el que en
un pasado ocurrió algo importante. Donde hay una región misteriosa y sagrada
para los antiguos, podemos encontrar un asentamiento jesuítico. No es
casualidad tampoco, que las iglesias se construyesen sobre entradas a túneles y
chinkanas del mundo Inca. En especial en nuestro país fue justamente en Córdoba,
donde más asentamientos Jesuitas existen y aún hoy en día, cuando remueven el
terreno cercano a una iglesia o edificación de la orden, se descubren pasadizos
y túneles. Esto es muy habitual en plena ciudad de Córdoba, y también pudieron
hallarse en las locaciones donde se emplazaban sus estancias. Se de
investigaciones que fueron detenidas, o contaron con todo tipo de impedimento
oficial por influencia del poder jesuita. El Padre Grenón una eminencia de la
historia de Córdoba, era jesuita, y conocía muy bien la existencia de túneles y
se encargó toda su vida de negarlos. Se llegó a hablar de una hipotética
conexión entre las estancias jesuíticas por medio de túneles; algo que es poco
probable, y que de ser cierto, seguro no fue obra de la orden.
Teniendo
en cuenta lo citado, la figura de Papa Francisco resulta paradigmática por su
pertenencia a la también denominada “Orden Jesuítica o Compañía de Jesús”. ¿Pensás existe alguna vinculación entre el
enigma subterráneo argentino, y la ascensión de Francisco al trono de Vaticano?
Obviamente que esa
pregunta es muy difícil de responder, pero hay un hecho muy particular que vincula
la asunción del Papa Francisco con el retiro de la escena pública del Dalai
Lama; como si se tratase del cumplimiento de la profecía, que habla de un
traspaso del mando espiritual del Tíbet a Los Andes. Algo relacionado también
con la transferencia del conocimiento de las escuelas de misterio de Oriente a
las de los Andes, tal como lo mencionaban los libros del misticismo andino como
el tan desprestigiado “El Secreto de los Andes” de Brother Phillip. Por otro
lado, tenemos una pintura realizada por el hijo de Nicholas Roerich, en el que
retrata a su padre sosteniendo una especie de almohadilla que posee bordado el
emblema de los Jesuitas, sobre el cual se encuentra depositada la piedra
sagrada Chintamani, caída del cielo y encargada de resguardar la paz, misión
que parece haber tomado fielmente Francisco. Recordemos que originalmente “Pontífice
Máximo”, era un término asociado al líder que oficiaba de “puente” –de ahí el
término “Pontifex”- entre el mundo de arriba y el de abajo.
La
desaparición de muchos de los actores principales en la saga Erks, caso,
Acoglanis, Terrera, Buffo, Yaco Albala, y tantos otros, parece crear un vacío,
actualmente vuelto a ocupar por otras voces que se dicen comunicadores de la
realidad intraterrestre ¿Cómo vivís esta
nueva etapa en cuanto al misterio capillense?
Hoy existen muchos
“discípulos de” que prosiguen con lo que escucharon de boca de sus maestros,
pero me animo a asegurar, que pocos o tal vez ninguno, aportó nada nuevo a la
historia conocida de ERKS. Actualmente hay una especie de disputa de egos por
el protagonismo de ese “espacio vacío”, que dejaron los verdaderos hacedores de
la historia de ERKS. Pero todo se reduce a ver quien se pone el “traje de”, y
quien puede hacer de su protagonismo un negocio rentable, porque el asunto se tornó
muy “paquete turístico” para una aventura en el que todos buscan afuera lo que
deben buscar adentro; buscan el poder testimoniar el fenómeno. Creo que murió
el romanticismo de aquellos años cuando todo era realmente “esotérico”, en
silencio y con poco “bombo y platillo”. Aún recuerdo aquellas reuniones casi
secretas en el Hotel Roma, que lo convirtieron en un verdadero reducto
legendario de los hacedores de esta historia. Hoy los contactados anuncian con
anticipación sus contactos, realizan ceremonias con objetos apócrifos como si
fueran los reales, y las naves que acuden a sus llamados se confunden con el
paso de la Estación Espacial Internacional- algo planificado de antemano para
asegurar el avistamiento- y uno que otro fenómeno…Y todo esto marca la
diferencia: “naves eran las de antes”. Como decían los Beatles en la letra de
su Magical Mistery Tours: “Venid
a la Gira Misteriosa. Venid y haced vuestra reserva”. No digo esto con ánimos de derribar el mito de
ERKS, o juzgar a nadie en particular, sino justamente de revalorizar la
verdadera experiencia y diferenciarla de toda “gira mágica y misteriosa”. En lo
personal creo que aquellas experiencias y misticismo que supo recopilar Terrera
en sus libros, Trigueirinho en sus dos primeros libros, y posteriormente
Guillermo Dangel con sus sagas rescatadas de mucho tiempo de búsqueda; marcaron
el zenit editorial sobre el tema. Mi libro es más un ensayo personal, que fuera
editado con muy poca tirada, y me lo debía a mi mismo como memoria de aquellas
reuniones y años de búsqueda.
Archivo Personal Brad Hunter
Si
tuvieras que hacer un mapa mental sobre la extensión de Erks ¿qué latitudes señalarías como referenciadas
a su existencia?
Es algo muy difícil de
decir, en lo personal me animo a decir que el mundo intraterrestre está
compuesto de dos realidades diferenciadas: una física, ocupada por remanentes
del mundo antediluviano de características físicas y materiales en la tercera
dimensión; espacio que puede ser visitado con cuerpo físico, y otra de
características hiperdimensionales, que no puede ser entendida con el concepto
de “ubicuidad”, y que no puede ser visitada físicamente sino astralmente, por medio de desdoblamiento del cuerpo astral
u holograma. En el caso del mundo subterráneo físico, me arriesgo a asegurar
que una misma ciudad como ERKS, ocupa un gran espacio dividido en distintos
centros dependientes de un comando central. Creo que existen entradas en muchas
provincias de Argentina, pero uno puede estar frente a ellas, y sólo ver una
pared de roca. Pero también sé, porque lo vi con mis propios ojos, como en el
lugar que antes solo existía roca, de pronto de abre una puerta como si se
tratase de una película de ciencia ficción. Puertas ciegas esculpidas en roca
pueden encontrarse por todo el mundo antiguo, y no creo que distintas culturas
separadas en tiempo y distancia, tuvieran el mismo capricho artístico de crear
“puertas a la nada”. Todos de chicos, ya oíamos hablar de palabras mágicas como
“abracadabra” o “ábrete sésamo”, y jugábamos a abrir puertas cerradas con la
palabrita mágica. El mundo subterráneo está incierto en nuestra cultura desde
niños, el tema es que no relacionamos las cosas. En muchas regiones de
Argentina existen mitos sobre el mundo subterráneo, que son poco conocidas,
como el caso de la “ciudad perdida de Vinchina” en cercanías del Famatina, La
Rioja, y que poco fue investigada. Hace unos años viajé a La Rioja a descubrir
su verdad, porque ya era mencionada por Terrera en aquellos años, y realmente
me sorprendí de las historias que pude recopilar entre los pobladores.
Pregunta
final y obligada. Recomendaciones de Brad
Hunter, a todos aquellos quiénes deseen introducirse en el misterio de Erks.
En mi casom, ERKS
representó una búsqueda que me condujo a mi propio descubrimiento y eso creo
que es ERKS; es un camino hacia uno mismo, y cuando uno logra conectar su
propia escencia, es allí cuando logramos entrar en contacto con su realidad.
Cuando buscaba desesperadamente a ERKS, me alejaba de la posibilidad de
encontrarla, pero cuando uno “interioriza” su búsqueda orientándola hacia sí
mismo, está en el camino, y cuando uno se encuentra, encuentra a ERKS. En esta
fórmula tan simple, radica lo más complejo que es hallarse así mismo. No se
debe buscar afuera lo que no se buscó primero adentro. Aunque suene difícil de
creer, una vez recibí este mensaje: “Nadie podrá ver a ERKS sino es capaz de
verse primero a sí mismo, y aquel que se alcanza a sí mismo, alcanza a ERKS”.
Hoy
en Crónica Subterránea se vuelve abordar la controvertida figura de Angel Cristo Acoglanis, uno de los protagonistas más importantes de la llamada saga capillense,
quién retoma la palestra pública a través de Diego Arandojo, entregando en exclusiva para el blog, una visión descarnada e inédita, acerca del bautizado portero de Erks.
Atienda el
lector!
ACOGLANIS:
Luces y sombras del
Rasputín de América
Latina
Por Diego Arandojo
Angel Cristo Acoglanis
La
ciudad más allá
En los últimos 30 años, ERKS se ha
convertido en un imán de atracción para todos los interesados en acceder al
conocimiento metafísico en Argentina. Una suerte de invitación a vivir una
experiencia fuera de este mundo, atisbando una ciudad intraterrena que alterna
lapsos “físicos” (luces a la distancia que configuran su extraña arquitectura,
o sus también extraños habitantes) con los “mitológicos” (visiones o
revelaciones transmitidas a través de canalización o del canto de mantras en la
lengua extraterrestre irdín).
La sigla responde a distintas
interpretaciones: Encuentros de
Remanentes Kósmicos Siderales; Encuentro del Remanente Kósmico Sideral; Encuentro
de los Restos Kósmicos de Sirio, etc. Pero, ¿a qué remanentes nos referimos
específicamente? En “Los Diarios de Erks” leemos:
“Comprenderá
usted, que asisten al encuentro porque son remanentes de una civilización
dispersa por el Kosmos, hoy, nuevamente convocados se realizan las
contactaciones en busca de la información para servir en silencio. Si usted, ha
visitado la zona de encuentro, ¿qué experiencias recogió? Si no ha tenido
respuesta, BÚSQUELA en su interior hasta clarificar sus preguntas.”
(…)
“Las
revelaciones kármicas están sujetas a la ley universal, estas los disciplinan
en el conocimiento supremo como hijos de la gran Hermandad Blanca. Sabemos que
los secretos y misterios eran revelados entre los elegidos para compartir los
destinos y disciplinas transmitidas por las entidades de Luz, viajeros que
entre nosotros compartimos los encuentros en las puertas de la Esférica Ciudad
Secreta de ERKS.”
El acceso a esta información nos conduce
a la primera persona que comienza, durante la década del 80, a expresarse sobre
esta urbe cósmica, y a la vez telúrica: Ángel Cristo Acoglanis.
Una
vida enigmática
Si la vida y obra del proclamado
“Portero de ERKS” ya conlleva una alta dosis de enigma, de misterio,
también lo
es su natalicio.
Principalmente existen dos versiones
sobre el lugar de nacimiento: una apunta a Grecia y otra a la Argentina. La
primera busca una justificación en la particular forma de hablar de Acoglanis, un tono que generaba una imagen
sonora de estar en presencia de un extranjero.
Indagando en un viejo padrón
electoral argentino hallamos una fecha: 4 de diciembre de 1925, departamento de
Colón, provincia de Córdoba. Otra fuente apunta ha que habría nacido en
Rosario. Otra en Ramallo.
Pero este no es el único obstáculo
para intentar comprender los hechos fácticos en la existencia de Acoglanis.
También lo es su formación como sanador,
o médico, profesión que lo convirtió
en una figura altamente concurrida.
En el libro “Las luces de ERKS y las ciudades
subterráneas” de Roberto Villamil y Ricardo González, leemos:
“Según
la tradición, Ángel Cristo Acoglanis había nacido en Grecia, en donde
transcurrió su infancia, realizando sus estudios primarios y parte del
secundario. En ese momento, por los sucesos políticos que vivía el país, su
familia decide enviarlo a Cachemira, una región ubicada en la zona norte del
subcontinente Indio…”
(…)
“Terminó
el secundario y decidió seguir la carrera de medicina. Para ello se inscribió
en la universidad y en ese momento el tío, que tenía relaciones con monjes
budistas que lo visitaban frecuentemente, le propone realizar los estudios en
el Tíbet.”
(…)
“En
Lhassa, su capital, Acoglanis habría ingresado a un monasterio con la intención
de iniciarse en el camino espiritual.”
Siguiendo este relato, en aquellos años
se habría formado en conocimientos médicos ancestrales, tanto en acupuntura
como en quiropraxia, que décadas después le permitirían en Argentina atender
tanto a particulares como a personajes del espectáculo y la política.
En una obra previa de Villamil, titulada
“Luces Kósmicas en la magia del Uritorco”, encontramos el relato del Dr. Egidio
M. Antinucci, en el cual detalla su experiencia:
“El
Dr. Acoglanis, que fue de gran ayuda para mi, tenía fama de hacer curaciones
milagrosas y así era realmente, según pude comprobar durante los once años que
trabajamos juntos, de 1978 a 1989. Lo que aprendí junto a él científicamente es
muy valioso y hoy puedo ayudar a mucha gente que necesita sanarse realmente”.
Pero no se trató de un caso aislado. Al
parecer, y según nos explica el investigador Daniel García Molt en su libro
“Todo sobre el Cerro Uritorco y la ciudad de ERKS”, Acoglanis –sin un título
médico que lo habilitara a ejercer la medicina– poseía un grupo íntimo de
discípulos a los que formaba en sus prácticas de curación:
“Se
dice que Acoglanis formó en su particular método a siete médicos. Mi lista
incluye sólo a tres porque fueron ellos quienes lo han declarado a través de
Internet, entrevistas públicas o es conocido públicamente, mientras el resto
parece querer mantener cierta discreción sobre el asunto”.
En lo profundo de la
noche
Desde el año 1984 a 1989, año de su asesinato
a manos de Rubén Elías Antonio, transcurrió la etapa más fructífera de Ángel
Cristo Acoglanis. Llevaba una doble vida:
por un lado realizaba sus consultas particulares, donde atendía a distintos
concurrentes por dolencias o problemas óseos; y por el otro realizaba las
ceremonias esotéricas en la zona de “Los Terrones”, donde en su rol de Portero cantaba e invocaba a las luces cósmicas, y, si los hermanos
metafísicos lo permitían, se podía observar la ciudad intraterrena, esférica,
mitológica, de ERKS. En estos encuentros nocturnos, Acoglanis se hacía llamar Sarumah; una entidad sobrenatural que lo
poseía físicamente y era el verdadero vocero, el idóneo, para atraer las
energías erkianas.
Si bien algunas fuentes apuntan que
Sarumah habría sido un maestro físico, real, que habría iniciado a Ángel Cristo
en su juventud en los años del Tíbet, los participantes de las ceremonias subrayan
su carácter de entidad celestial. Así
lo explica una testigo, Elsa Tear, en su libro “El alma despierta”:
“Partimos
hacia Los Terrones en varios automóviles, guiados por Akoglanis…”
(…)
“En
la cima, junto a un rancho de paja donde durante el día se venden gaseosas y
pañuelitos de filtiré, se levantaba una especie de mirador. Supimos que allí
vivía Don Ramón, un anciano indígena que cuidaba el lugar.”
(…)
“El
Dr. Akoglanis se colocó al llegar una especie de túnica blanca. Permanecimos
junto a él en respetuoso silencio hasta que, de pronto, se puso a entonar unos
hermosos mantras. Los mantras eran cantados en Irdín. A medida que las
vibraciones de su canto aumentaban, aparecieron sobre las sierras y la
vegetación unas extrañas luces –similares a faros de automóvil– que se
elevaban, bajaban, corrían entre los matorrales por encima y a los costados de
las sierras…”
Más entrado el relato, Tear
sintetiza la obra de Acoglanis-Sarumah en el plano terrenal:
“Debo
decir aquí que el Dr. Akoglanis, habiendo completado su karma y su misión o
dharma en la Tierra, donó su cuerpo a la entidad cósmica Sarumah, un ser o
jerarquía cósmica de luz que tomó durante un breve tiempo la materia en forma
de maestro tibetano. El espíritu de Akoglanis partió a su plano dejando su
cuerpo a la entidad de luz Sarumah, quien lo ocupó para realizar
importantísimas tareas en la Tierra durante cuatro años. Se fue en 1989, luego
de haber organizado el Plan Cósmico para la Tierra en este final de ciclo.”
(…)
“La
entidad cósmica Sarumah era uno de los tantos extraterrestres que transitan
junto a nosotros adquiriendo con nuestro mismo aspecto y realizando,
aparentemente, labores como las nuestras, aunque ellos hacen otras tareas
simultáneas ya que están en misión especial”.
Inicialmente el conocimiento de ERKS
yacía depositado en unos pocos seguidores de Acoglanis. Sin embargo, en el año
1985 esta situación cambia cuando toma contacto con el Prof. Dr. Guillermo
Alfredo Terrera.
En la obra “Saruma, un ser cósmico”, el
profesor nos explica:
“En
el año 1985, daba un curso de Antropología General, en un local ubicado en la
Avenida Cabildo del barrio de Belgrano y allí concurrían, entre otros alumnos,
los señores Rubén Elías Antonio, hermano del financista don Jorge Antonio,
acompañado por un arquitecto llamado Peirano, con quién mantenían una gran
amistad y un deseo incalculable de conocer las grandes verdades de la hermética
metafísica.”
“En una oportunidad, el señor Antonio,
me comentó que el Dr. Ángel Cristo Acoglanis, persona de su conocimiento,
deseaba conocerme, pues conocía mi obra de investigador y estudioso,
especialmente en lo referido a la Antropología Metafísica y a todo aquello que
se relaciona con el Cerro Uritorco y las Entidades Cósmicas que aparecen en
esos lugares”.
“Para que ambos nos conociéramos, se
efectuó una reunión, en el restaurant llamado La Cantina del Riojano, situado
en la Avenida Maipú esquina Mariano Pelliza, ya que ese lugar quedaba cerca de
mi casa de San Isidro y a mitad del camino, del local donde daba mis clases de
antropología”.
A partir de este encuentro, celebrado en
febrero de 1985, y hasta septiembre de 1986, se unen los caminos de ambos
metafísicos.
Una información relevante es que el
Prof. Dr. Terrera era el custodio de una pieza metafísica denominada “El Bastón
de Mando”, o “Piedra de la sabiduría”, perteneciente a la etnia de los indios
comechingones, cuyo líder Vultán la había hecho forjar a partir de una piedra
meteórica caída en la falda del Cerro Uritorco en un tiempo pretérito.
Es por intermedio de Acoglanis que
Terrera recibe la visita de su maestro tibetano Saruma (sin “h”). Así lo
explica en la obra previamente citada:
“Las
primeras noticias sobre el Maestro Saruma, las recibí directamente del Dr. Acoglanis,
quien me comentó que en cualquier momento, iría a mi casa un maestro tibetano
de excepcionales condiciones”.
Durante dos meses estuvieron
relacionados hasta que el maestro partió en completo misterio. Nunca más se
supo de él.
Como fruto de esta experiencia, el Prof.
Dr. Terrera publica “El Valle de los Espíritus”, primeramente en forma artesanal, y posteriormente a través de
la editorial KIER, permitiendo que ERKS se conozca en los restantes círculos
herméticos de Hispanoamérica. También en esta nueva etapa de difusión tomó un
rol activo el místico brasileño José Trigueirinho Netto con “Erks, mundo
Interno”, también editado en KIER.
Si bien Terrera diferenciaba físicamente
a Saruma de Acoglanis (para él se trataba de dos personas distintas), es un debate
que permanece activo. Para los acólitos del griego,
se trataba de la misma persona: Acoglanis en las ceremonias transmutaba en el otro ser, Sarumah. Para los seguidores
del profesor, e incluso para la propia familia de éste, se trató de dos humanos
completamente diferentes.
La
zona crepuscular
Con el asesinato de Ángel Cristo
Acoglanis en 1989, su imagen se potenció al igual que la de ERKS. Muchos
discípulos –por temor a correr la misma suerte– se llamaron al silencio y a las
sombras. Capilla del Monte (que en 1986 había sufrido ya una experiencia OVNI en el Cerro del Pajarilllo, que la disparó a
nivel internacional), el Cerro Uritorco y Los Terrones se convirtieron en el
eje de peregrinación de todos aquellos que buscan vivir una experiencia
metafísica. Situación que persiste hasta la actualidad.
Al repasar los libros y testimonios de
allegados o investigadores, encontré en Acoglanis una serie de características
que me permiten bautizarlo como “El Rasputín de América Latina”: una formación
esotérica y sanadora no convencional; sus vínculos estrechos con personalidades
de la política; una vida personal intensa, en todo sentido; y por último, el
fatal desenlace, la muerte por el asesinato.
A fin de tener una nueva mirada sobre
los hechos que hemos relatado, expongo la entrevista que le realizamos a Sebastián
Cescato, un investigador, periodista y escritor español independiente, con una
formación universitaria en ciencias sociales. Desde 1995 investiga –entre otros
temas similares– el fenómeno social de matriz esotérica que se viene generando
en torno al Cerro Uritorco.
L:
¿Quién fue Ángel Cristo Acoglanis?
S:
Creo que la respuesta más precisa y sincera sería: no lo sabemos.
En
rigor, entiendo que nadie sabe realmente quién fue Ángel Cristo Acoglanis –ni
siquiera su familia– y posiblemente nunca lleguemos a entender cabalmente de
quién se trataba. La mejor fuente de información, que era él mismo, terminó
siendo la peor (como veremos más adelante) y, en cualquier caso, fue acallada a
balazos en abril de 1989.
Lo
que podemos hacer, trabajando “por descarte” y con mucha paciencia, es ir
determinando fehacientemente qué no fue Acoglanis, qué es lo que no hizo (pese
a que a menudo él afirmara justo lo contrario); una vez descartado todo eso –y eliminados
los errores, las imprecisiones, los engaños, las confusiones– nos quedará un
abanico de posibilidades un poco más acotado, a partir del cual hipotizar quién
fue realmente este personaje tan singular y misterioso… que, irónicamente,
parecía destinado a ser más conocido ya muerto que durante su vida.
L:
¿Cuáles son, dentro de su investigación, los datos erróneos que se repiten al
repasar la vida y la obra de Ángel Acoglanis?
S:
Los datos erróneos son muy numerosos, de hecho lamentablemente son la mayoría.
Ello
se debe a un factor tan determinante como sencillo: Ángel Acoglanis comenzó a
hacerse conocido y a tener un determinado círculo humano estable –familiar,
profesional y de amistades– cuando empezó su “vida pública” como exitoso
terapeuta (entre fines de los años ’70 y los primeros años ’80). Para entonces,
las personas que conocían el pasado de Acoglanis, es decir sus primeros
cincuenta años de vida, se contaban con los dedos de las manos y no mantenían
trato con él ni con su nuevo entorno.
Aprovechando
esta circunstancia, y por razones que de momento podemos sólo imaginar,
Acoglanis inventó una historia para ese primer medio siglo de vida; una
historia que contó con lujo de detalles y sin mayores contradicciones a
absolutamente todas las personas que lo rodeaban: amigos, pacientes, discípulos
y hasta a parte de su propia familia… decenas y decenas de personas, que jamás
imaginaron que les estaba mintiendo con absoluta desenvoltura.
Entonces,
no es casualidad que hoy prácticamente todas las fuentes de información –sean
testimonios orales o fuentes impresas y audiovisuales (incluyendo artículos,
libros, documentales, programas radiales y televisivos)– digan lo mismo: porque
todas las personas que trataron a Ángel en sus últimos diez años de vida
escucharon de él la misma historia, la tomaron como real y la reprodujeron ante
quienes más tarde les preguntaron al respecto. Por eso todas las fuentes
coinciden. Pero en este caso, la fuente de todas las fuentes es la misma y la
información es falsa.
Para
descubrir que esa información –esa “biografía oficial” de Acoglanis– no es real,
naturalmente, hubo que investigar y no limitarse a repetir lo que otros dijeron
o escribieron. Y así pudo descubrirse que todo el relato de Acoglanis es falso:
no nació en Grecia, no era doctor en medicina, no estudió en el Tíbet, no
visitó la India y Albania, no recibió una misión directamente del Dalai Lama,
no hablaba sánscrito, no se casó en primeras nupcias en 1974, no tuvo su primer
hijo poco después, y un largo e inquietante etcétera.
L:
¿Cómo surge Erks? ¿Se inspiró Acoglanis en alguna otra ciudad intraterrena
previa,
sea Shambala, Shangri-la, etcétera?
S:
La primera vez que alguien pronunció la palabra “Erks” y dijo que se trataba de
una ciudad intraterrena fue en 1983 o 1984 y el que hizo ambas cosas fue el
propio Acoglanis. Hay que desmentir sin temor a equivocarse tanto a quienes
escribieron que muchas décadas antes el supuesto maestro hermético argentino
Orfelio Ulises Terrera la mencionaba en sus poemas, como a quienes hipnotizan
que Acoglanis ya hablaba de Erks en la década del ’70.
Acoglanis y su viuda Beatriz Mühn hicieron explícita referencia a estas
fechas y explicaron cómo comenzó la historia, que surgió a raíz de una visita
de Acoglanis a la estancia uruguaya “La Aurora”, propiedad de un personaje con varios
puntos en común con Acoglanis (incluyendo su primer nombre de pila): Ángel
María Tonna, que se decía contactado por extraterrestres que vivían en una
ciudad subterránea ubicada precisamente bajo su propiedad. De modo que ya
tomando por bueno el relato “oficial”, aquí tenemos una primera fuente –si se
quiere– de “inspiración”.
Por lo demás, el propio Acoglanis mencionaba a Erks como una Shambala
latinoamericana, de modo que en este caso el símil es evidente. El propio Guillermo
Terrera no se cansaba de recalcar – oralmente y por escrito – la relación entre
Shambala y Erks.
Otras fuentes de inspiración son igualmente claras y la principal es
indudablemente cierto esoterismo de matriz teosófica (aún muy en boga, por
cierto, cuando Acoglanis era joven, en la década del ’50). Blavatsky, Besant,
Bailey eran evidentemente el pan de cada día para Acoglanis y de hecho lo
siguen siendo para sus discípulos y continuadores (reales y supuestos), empezando
por Trigueirinho.
L:
¿En qué consistían las ceremonias celebradas en Los Terrones?
S:
Esto hoy es bastante sencillo de reconstruir, pues todos los testimonios
generalmente coinciden, la única diferencia es el nivel de detalle en cada
relato.
En
Capilla del Monte, por la noche, Ángel Acoglanis (y, después de su muerte,
otras personas directa o indirectamente ligadas a él) llevaba en caravana de
automóviles a una serie de invitados desde el hotel Roma hasta la explanada de
Los Terrones.
Allí
se ponía una túnica blanca y comenzaba a cantar lo que él denominaba mantras,
pero en rigor eran cánticos bastante largos, inclusive estróficos, algunos en
castellano, otros en un idioma que él llamaba “irdín” y que – afirmaba –
hablaban los extraterrestres. Al llamado de su voz aparecían y se acercaban numerosas
luces, que él identificaba alternativamente como naves o como seres
incorpóreos. Ocasionalmente Acoglanis decía que cierta estrella – Sirio,
generalmente – no era un astro sino una enorme nave y ante su pedido la
estrella parecía apagarse.
Luego
la caravana descendía un trecho del camino recorrido y, en un recodo del mismo camino,
Acoglanis entonaba otra serie de cánticos. Acto seguido, indicaba un punto algo
alejado de la geografía serrana sobre el que se podía ver una ciudad iluminada;
decía que aquella era Erks, la antigua ciudad intraterrena habitada por seres
superiores.
Finalmente,
los autos descendían a un tercer punto del camino, había más cánticos y se
podía apreciar nuevamente la ciudad, con numerosas luces entrando y saliendo de
ella.
La
enorme mayoría de quienes participaron de estas ceremonias bajó de Los Terrones
convencida de haber tenido contacto con otra realidad y de que Acoglanis (o
quien, luego de su muerte, tomó su lugar) era un ser superior. Un par de ellos,
por el contrario, no quedaron nada impresionados y sacaron otro tipo de
conclusiones.
L:
¿Qué opina usted sobre la dicotomía entre Saruma y Acoglanis?
¿Cuál es su
postura sobre si eran dos personas o una?
S:
La situación me parece muy clara. Absolutamente toda la evidencia – tanto la
directa como la circunstancial – apunta a que el Saruma con cuerpo propio tal
como lo describía Terrera nunca existió. Aún si decidimos creer en la
existencia de un ser llamado Saruma, se trataba de algo que Acoglanis tenía
incorporado o decía tener incorporado, no de una persona de carne y hueso.
Existen
varias filmaciones, fotos y grabaciones de audio donde se puede ver y escuchar a
Acoglanis, pero ninguna donde se pueda ver a Saruma (palabra que en principio,
además, denomina una localidad de la India y no es un nombre de pila). El único
que afirmó por escrito haber tratado a un Saruma de carne y hueso distinto de
Acoglanis – y hasta en presencia del propio Acoglanis – fue Guillermo Terrera.
Hoy en día, hasta donde tengo conocimiento, hay una única persona que lo sigue
sosteniendo, su hijo Nicolás, y sin presentar prueba alguna.
Una
grabación de la voz de Saruma provista por una fuente fidedigna deja escuchar,
precisamente, la voz de Acoglanis entonando uno de sus textos en irdín. Esta
voz, inconfundible por cierto (dado que Acoglanis tenía tanto un timbre de voz
como una fonación y una dicción muy particulares), fue además reconocida por su
viuda Beatriz como la de su difunto esposo.
El
propio Acoglanis terminó haciéndose una mala opinión de Terrera y esta cuestión
con Saruma es posiblemente una de las razones por las que dejaron de
frecuentarse.
L:
¿Qué características cree usted que poseía Acoglanis a nivel sobrenatural?
S:
No puedo negar y sobre todo afirmar nada al respecto. Lo único que me consta –
pero es algo que no tiene porqué ser calificado como sobrenatural – es que
Acoglanis, sin ser doctor en medicina, tenía una impresionante habilidad para
curar en poco tiempo muchos males relacionados con huesos, músculos y nervios,
problemas que la medicina tradicional no lograba paliar.
Cómo,
dónde, cuándo y de quién exactamente aprendió técnicas alternativas de curación
tan eficaces es algo que aún no fue dilucidado, pese a que se están haciendo
esfuerzos en ese sentido. Hoy en día hay varios osteópatas y hasta médicos – en
la Argentina, Brasil y España – que utilizan con éxito el método que Acoglanis
practicaba y que les enseñó personalmente.
Si
Ángel Acoglanis realmente podía conjurar con su voz entidades lumínicas de
procedencia inexplicable, indudablemente poseía habilidades sobrenaturales. Pero
es algo que no me consta y todo indicaría que no nos podrá constar jamás a
quienes no subimos a Los Terrones de noche en su compañía.
L:
¿La formación médica de Acoglanis era académica o más bien informal?
S:
Acoglanis no estudió medicina en universidad alguna y menos que menos en
Grecia, donde afirmaba haber nacido y haberse recibido. Pese a ello, hay
esquelas impresas en las que firmaba “Dr. Ángel C. Acoglanis”. Casi todos se
referían a él como “médico griego” y lo llamaban “doctor Acoglanis”. Pero no era
doctor en medicina.
¿Cómo
logró por años ejercer impunemente la medicina sin estar legalmente habilitado
para hacerlo (más allá de que sus tratamientos fueran generalmente muy
efectivos)? He aquí una pregunta interesante cuya respuesta puede ser aún más
interesante…
L:
¿Cree usted que la vida privada de Acoglanis terminó “opacando” su actividad
como
sanador y “portero de Erks”?
S:
No sé si me expresaría en esos términos, pero indudablemente la vida y la
actividad de Acoglanis, una vez que se descartan las historias de fantasía
inventadas por él mismo y sólo recientemente aclaradas, son como mínimo
contradictorias.
Tenemos
aquí a una persona que fabuló sin cesar al menos durante los últimos quince
años de su vida (incluyendo mentiras acerca de sus credenciales académicas),
pero que está comprobado que tenía una extraordinaria capacidad para curar.
Tenemos
a una persona recordada por su círculo íntimo de los últimos años como de una
generosidad, bondad y ternura sin par, pero que abandonó a su primera familia y
renegó de ella, dejando en el más absoluto desamparo y sin la menor explicación
a una joven esposa, a un hijo de siete años y a otro de cuatro.
En
el medio de todo ello se ubica su actividad como maestro espiritual y “portero
de Erks”, que es la faceta de su vida más difícilmente comprobable y menos pasible
de estudio objetivo.
¿Qué hacer, entonces? Cuando nos dicen que
Acoglanis había incorporado a un ser espiritual superior y conjuraba a su
antojo naves extraterrestres, seres de luz y hasta una ciudad intraterrena, ¿confiamos,
pensando en el sabio y generoso sanador… o desconfiamos, teniendo presente al
fabulador que abandonó a un hijo de cuatro años? Yo no tengo respuesta.
L:
¿Cuál es su versión sobre el asesinato que sufrió Acoglanis en el año 1989?
S:
No tengo una versión, sólo intento reconstruir las piezas de un rompecabezas
complejo que hasta ahora nadie ha logrado completar. Lo que tengo claro es que
obraron varios factores y no sólo uno. La supuesta locura del asesino, su
íntimo amigo Rubén Antonio, y su satisfacción por “matar a un brujo” (así se
expresó el propio homicida) es un elemento. El drama pasional – había allí un
triángulo amoroso – es otro.
Pero
evidentemente existían otros aún, de naturaleza más sensible y seguramente muy
relacionados con el poder (sea político, militar o económico). Aunque su muerte
es el hecho más contundente y documentado en la vida de Acoglanis – fue la
primera vez que su nombre apareció en los diarios – también parece el más arduo
de desentrañar. No debe ser casual.
L:
¿Cuál es el legado, en la actualidad, de Acoglanis en Capilla del Monte y
alrededores?
S: No es exagerado decir que Ángel Cristo
Acoglanis terminó refundando Capilla del Monte. (Si era o no lo que se proponía
ya es otro tema y absolutamente abierto al debate).
En un plano muy concreto, a su llegada a la
Quebrada de Luna Acoglanis trabó amistad con Ramón Verón, el dueño de Los
Terrones, y de su bolsillo hizo el camino transitable por automotores que
existe hoy para acceder al predio. Por una gestión suya se llevó energía
eléctrica a la zona. También por su iniciativa se iniciaron gestiones para
paliar la escasez de agua en el verano. Está fuera de toda duda: Los Terrones
no serían el conocido atractivo turístico que son hoy sin la intervención de
Acoglanis.
Pero los planes de Ángel iban aún
más allá. En 150
hectáreas adquiridas al pie de Los Terrones iba a levantar
– con una inversión que imaginamos millonaria – un gran centro de salud
integral, donde se atendieran tanto las enfermedades del cuerpo como los
problemas del espíritu; todo ello, a la sombra del cerro Uritorco y a minutos
de Los Terrones, el “altar mayor” para el contacto con Erks… una combinación
explosiva. Este proyecto quedó trunco con su muerte, pero puede imaginarse
fácilmente el impacto que hubiera significado para la zona de Capilla del
Monte.
Las vueltas del destino pueden ser
muy curiosas: finalmente en vez de un único centro holístico de sanación hoy
Capilla está repleta de terapeutas alternativos de todo tipo, pero trabajando
cada uno por su cuenta y el proyecto del gran centro de salud es sólo un
recuerdo.
Ya en otro plano de análisis, recordemos
que Capilla del Monte era un destino turístico absolutamente menor hasta la década
del ’80 inclusive. Si hoy el pueblo se ha vuelto ciudad, si un porcentaje
altísimo de su actual población proviene de grandes ciudades, si ahora todos
los veranos estalla de turistas, si recientemente se ha transformado en una
meca de buscadores espirituales de toda índole, se debe a la historia de Erks,
que es algo enteramente generado por Ángel Acoglanis.
Permítaseme un juego de palabras:
Acoglanis terminó siendo el ángel de Capilla del Monte. Hoy muchas personas
viven allí por él y algunas viven de lo que él generó.