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13 de marzo de 2009

John Dee - Los Libros Condenados


La palabra magia, evoca una de las habilidades más incomprendidas y menos estudiadas, que remonta su origen a los inicios de nuestra Humanidad. La historia registra los nombres de aquellos personajes, que demostraron conocimientos sobre algunos campos ocultos, y prohibidos, asombrando a sus contemporáneos, y que se tenían como un saber olvidado, cultivado en soledad, así como el seno de ciertas órdenes secretas.

Uno de los nombres que trascendió en esta disciplina fue John Dee, figura legendaria dentro del ocultismo, además de ser uno de los últimos representantes de la magia ceremonial que más tarde influenciaría a la Golden Dawn, que en los comienzos del siglo XX retomaría las enseñanzas legadas por Dee. La carrera de este mago, se desarrolló durante el reinado de Isabel I de en la Inglaterra en las postrimerías del siglo XV.

Dee fue una mente brillante, y uno de los hombres más atrayentes de su época. Inventor, geógrafo, alquimista, además de un extraordinario estudioso, lo convierten en una figura clave y digna de profundizar, sin embargo desde Crónica deseamos extendernos en uno de los capítulos más enigmáticos de su vida, cuya información consideramos vital, donde mundo subterráneo, viaje en el tiempo, entidades dimensionales, además de idioma angélico, es una puerta abierta a los misterios que aún siguen dominando el recién iniciado siglo XXI. ¿Fue Dee un precursor en estos campos?
Decida el lector.


LO QUE VIO JOHN DEE EN EL ESPEJO NEGRO -Los Libros Condenados - Jacques Bergier. Cap. V.


Como el abad Tritemo, John Dee existió en realidad. Nació en 1527 y murió en 1608. Y su vida fue tan extraordinaria que los novelistas la han descrito mejor, en obras de imaginación, que la mayoría de sus biógrafos. Estos novelistas son Jean Ray y Gustav Meyrmk. Matemático distinguido, especialista en clasicismo, John Dee concibió la idea de un meridiano básico: el meridiano de Greenwich. Llevó a Inglaterra, después de descubrirlos en Lovaina, dos de los globos terráqueos de Mercator, así como instrumentos de navegación. De este modo contribuyó a la iniciación de la expansión marítima de Inglaterra.

Por esto alguien ha dicho -yo no comparto esta opinión- que John Dee fue el primero que hizo espionaje industrial, pues llevó a Inglaterra, por cuenta de la reina Isabel, unos poderosos secretos de navegación y de fabricación. Fue, ciertamente, un científico de primer orden, al mismo tiempo que especialista en literatura clásica, y exponente de la transición entre dos culturas que en el siglo XVI, no estaban tal vez tan separadas como en la actualidad.

Pero fue también algo más, según veremos a continuación. En el curso de sus brillantes estudios en Cambridge, empezó, desgraciadamente para él, a fabricar robots, entre ellos un escarabajo mecánico que soltó durante una representación teatral y que sembró el pánico entre el público. Expulsado de Cambridge por brujería, se marchó a Lovaina en 1547. Allí entabló relación con Mercator. Se hizo astrólogo y se ganó la vida haciendo horóscopos; después, fue detenido por conspiración mágica contra la vida de la reina María Tudor. Más tarde, Isabel le sacó de la cárcel y le encargó misiones misteriosas en el continente.

Se ha dicho con frecuencia que su visible pasión por la magia y la brujería no era más que una «pantalla» de su verdadera profesión: el espionaje. Yo no estoy muy convencido de ello.

En 1563, encontró en una librería de Amberes un manuscrito, probablemente incompleto, de la Esteganografía de Tritemo. La completó y parece que descubrió un método casi tan eficaz como el del propio Tritemo.

Mientras publicaba la primera traducción inglesa de Euclides y estudiaba, en interés del Ejército inglés, la utilización militar de lentes y telescopios, continuó sus estudios sobre la Esteganografía. Y, el 25 de mayo de 1581, éstos superaron todas sus esperanzas.

Se le apareció un ser sobrehumano, o al menos no humano, rodeado de luz. John Dee lo llamó ángel, para simplificar. Este ángel le entregó un espejo negro, que aún se conserva en el «British Museum». Es un pedazo de antracita, extraordinariamente pulimentado. El ángel le dijo que, mirando este cristal, vería otros mundos y podría establecer contacto con inteligencias distintas de la del hombre, idea que resulta singularmente moderna. El anotó las conversaciones que sostuvo con estos seres no humanos, y cierto número de ellas fueron publicadas en 1659 por Meric Casaubon, con el título de A true and faithfull relation of what passed betwen Dr. John Dee and some spirits (Verídico y fiel relato de lo que pasó entre el doctor John Dee y unos espíritus).

Otras conversaciones permanecieron inéditas, y sus manuscritos se encuentran en el «British Museum».

La mayor parte de las notas tomadas por John Dee y los libros que estaba preparando fueron, como vamos a ver, destruidos. Sin embargo, nos quedan elementos suficientes para que podamos reconstituir la lengua que hablaban aquellos seres y que Dee llamaba lengua enoquiana.

Esta, o bien la primera lengua sintética, o bien la primera lengua no humana de que tenemos conocimiento. Es, en todo caso, una lengua completa, con su alfabeto y su gramática. Entre todos los textos en lengua enoquiana que se conservan, hay algunos que se refieren a matemáticas más avanzadas que las de la época en que vivió John Dee.

La lengua enoquiana constituyó la base de la doctrina secreta de la famosa sociedad de la Golden Dawn, a. finales del siglo XIX.

Dee advirtió muy pronto que no conseguía recordar las conversaciones que sostenía con sus extraños visitantes. En aquellos tiempos, no existía ningún aparato para el registro mecánico de la palabra. Si hubiese podido disponer de un fonógrafo o de un magnetófono, el destino de Dee, o tal vez el del mundo, habría sido muy distinto.

Desgraciadamente, Dee tuvo una idea que le llevó a su perdición. Sin embargo, era perfectamente racional: encontrar alguien que contemplase el espejo mágico y hablase con los extraterrestres mientras Dee tomaba notas. En principio, la idea era sencilla. Desgraciadamente, los dos visionarios reclutados por Dee, Barnabas Saul y Edward Talbott, resultaron ser unos canallas de la peor calaña. Se libró con bastante rapidez de Saul, que parece haber sido un espía a sueldo de sus enemigos. En cambio, Talbott, que cambió su nombre por el de Kelly, permaneció aferrado a él. Tan aferrado que arruinó a Dee, sedujo a su esposa, los paseó por Europa, con el pretexto de hacer de él un alquimista, y acabó por destrozar completamente su vida. Dee murió en 1608, arruinado y absolutamente desacreditado. El rey Jacobo 1, que había sucedido a Isabel, le negó una pensión, y Dee murió en la miseria. Nuestro único consuelo es pensar que Talbott, alias Kelly, murió en febrero de 1595, cuando trataba de evadirse de una cárcel de Praga. Como era muy alto y estaba demasiado gordo, la cuerda que había confeccionado se rompió, el hombre cayó y se fracturó las piernas y los brazos. Justo final de uno de los perdularios más siniestros que recuerda la Historia.

A pesar de la protección de Isabel, continuó la persecución contra Dee, cuyos manuscritos' fueron robados, así como buena parte de sus notas.

Reconozcamos que, si se vio reducido a la miseria, lo había merecido en parte. En efecto: después de decirle a la reina Isabel que era alquimista, le pidió ayuda financiera. Isabel de Inglaterra le respondió, con buena lógica, que, si sabía fabricar oro, éste debía bastarle para cubrir sus necesidades. Por último, John Dee se vio obligado, para vivir, a vender su inmensa biblioteca, y su muerte se debió en parte al hambre.

La Historia ha conservado sobre todo los inverosímiles episodios de sus aventuras con Kelly, que son realmente pintorescas. Allí aparece por primera vez, y en particular, el intercambio de mujeres que se ha hecho actualmente tan popular en los Estados Unidos.

Pero estas escenas de Epinal oscurecen el verdadero problema, que es el de la lengua enoquiana, el de los libros del doctor John Dee que no pudieron publicarse jamás.


Jacques Sadoul, en su obra El tesoro de los alquimistas, refiere muy bien el aspecto propia mente alquímico de las aventuras del doctor Dee y de Kelly. Remito a ella al lector interesado.

Volvamos al lenguaje enoquiano y a sus consecuencias. Y hablemos ante todo de la persecución de que fue víctima John Dee, desde que empezó a anunciar que publicaría sus conversaciones con unos «ángeles» no humanos. En 1597, aprovechando su ausencia, unos desconocidos excitaron a la chusma, que asaltó su casa. Cuatro mil obras raras y cinco manuscritos desaparecieron definitivamente, y numerosas notas fueron quemadas. Después, a pesar de la protección de la reina de Inglaterra, prosiguió la persecución. Por último, el hombre destrozado desacreditado, como lo será más tarde Madame Blavatsky, murió, a los 81 años, en 1608 en Mortlake. Una vez mas, la conspiración de los «Hombres de Negro» pareció haber triunfado.

La excelente enciclopedia inglesa, Man, Myth and Magic, observa acertadamente en su artículo sobre John Dee que: «Aunque los documentos sobre la vida de Dee son abundantes, no se ha hecho gran cosa para explicarlo y para Interpretarlo> Esto es perfectamente cierto.

En cambio no faltan las calumnias contra Dee. En las épocas supersticiosas se afirmó que practicaba la magia negra. En nuestra, época racionalista se afirma que era un espía, que practicaba la alquimia y la magia negra para disimular sus verdaderas actividades. Esta tesis es la sostenida por la enciclopedia inglesa que acabamos de citar.

Sin embargo, si examinamos los hechos, vemos ante todo un hombre muy dotado, capaz de trabajar veintidós de las veinticuatro horas del día, lector rapidísimo y matemático práctico de primer orden. Además, construye autómatas y es especialista en óptica, y sus aplicaciones militares, así como en Química.


Es posible que fuese también ingenuo y crédulo. La historia de Kelly lo demuestra. Pero no hay que excluir la posibilidad de que hiciese un descubrimiento muy importante tal vez el más importante de toda la historia de la Humanidad. Me parece muy posible que Dee estableciese contacto por telepatía, clarividencia o cualquier otro medio parapsicológico, con seres no humanos. Era natural, dada la mentalidad de la época, que atribuyese a aquellos seres un origen angélico, más que hacerlos venir de otro planeta o de otra dimensión. Pero comunicó lo bastante con ellos para aprender una lengua no humana.

La idea de inventar una lengua completamente nueva no corresponde a la época de Dee, y tampoco concuerda con su mentalidad. Sólo mucho más tarde, inventará Wilkins la primera lengua sintética. El lenguaje enoquiano es absolutamente completo y no se parece a ninguna lengua humana.

Desde luego, es posible que Dee la sacase íntegramente de su subconsciente o del inconsciente colectivo, pero esta hipótesis es casi tan fantástica como la de la comunicación con seres extraterrestres., Por desgracia, a partir de la intervención de Kelly, las conversaciones son visiblemente amañadas. Kelly las inventa de cabo a rabo y hace decir a los ángeles o a los espíritus lo que le conviene. Y, desde el punto de vista de la inteligencia y de la imaginación Kelly estaba poco dotado. Poseemos notas sobre una conversación en la que pide a un «espíritu» que le preste cien libras esterlinas, a devolver en quince días.

En cambio, antes de conocer a Kelly, Dee había publicado un libro extraño: La Mónada jeroglífica. Había trabajado siete años en este libro, pero, cuando leyó la Esteganografía lo terminó en doce días. Un hombre de Estado de su tiempo, Sir William Cecíl, declaró que «los secretos que se encuentran en La Mónada jeroglífica son de la mayor Importancia para la seguridad del reino».


Naturalmente, se ha querido relacionar estos secretos con la criptografía, cosa que es bastante probable. Pero me parece excesivo que se quiera hacer depender del espionaje todo lo referente a John Dee, pues los alquimistas y los magos utilizaban mucho la criptografía, en formas más complejas que las empleadas por los espías. Yo me sentiría más inclinado a tomar a Dee al pie de la letra y pensar que, por una especie de autohipnotismo producido por un espejo, o por otras manipulaciones, consiguió franquear una barrera entre los planetas o entre las dimensiones.

Desgraciadamente, Y según confiesa él mismo, estaba desprovisto por completo de dotes paranormales. Dio un mal paso al contratar a unos «médíums», y la cosa terminó en desastre.


Por lo demás, un desastre provocado, explotado multiplicado por los «Superiores», que no querían que publicase lisa y llanamente lo que había dicho en clave en La Monada jeroglífica. La persecución de Dee empezó en 1587 y no terminó hasta su muerte. Esta persecución tuvo también lugar en el continente, donde el rey de Polonia y el emperador Rodolfo II recibieron mensajes de advertencia «de los espíritus» contra Dee, y donde el nuncio del Papa presentó al emperador Rodolfo, el 6 de mayo de 1586, un documento en el que se-acusaba a Dee de nigromancia.

Fue un hombre desanimado el que regresó a Inglaterra, negándose a publicar sus obras, y que murió siendo rector del «Colegio de Cristo» en Manchester, cargo que ejerció desde 1595 hasta 1605 y que, según parece, no le dió muchas satisfacciones.

Digamos, a propósito de este cargo, que existe un problema que no ha sido resuelto. Aproxímadamente en la misma época, el zar de Rusia invitó a John Dee a trasladarse a Moscú, en calidad de consejero científico. Percibiría un salario de dos mil libras esterlinas al año, enorme cantidad equivalente a unas doscientas mil libras actuales, dispondría de una mansión señorial y disfrutaría de una posición que, según la carta del zar, «debía hacer de él uno de los hombres más importantes de Rusia». Sin embargo, John Dee rehusó. ¿Se opuso, quizás, Isabel de Inglaterra? ¿O bien fue objeto de amenazas?

No lo sabemos, pues los documentos son demasiado vagos. En todo caso, las numerosas calumnias según las cuales Dee, completamente dominado por Kelly, había recorrido el continente esquilmando, uno tras otro, a los príncipes y a los ricos, no pueden sostenerse si se tiene en cuenta esta negativa. Tal vez temió que el zar le obligase a poner en práctica los secretos que había descubierto, para asegurar a Rusia la dominación del mundo.

Sea de ello lo que fuere, Dee se nos presenta como un hombre que recibió la visita de seres no humanos, que aprendió su lengua y que trató de establecer con ellos una comunicación regular. El caso es absolutamente único, sobre todo tratándose de un hombre del valor intelectual de John Dee,

Desgraciadamente, nada podemos deducir partiendo de lo que nos legó Dee, sobre el lugar donde moraban estos seres, ni sobre su naturaleza física. Dice, simplemente, que son telépatas y que pueden viajar en el pasado y en el futuro. Es la primera vez, que yo sepa, que se formula la Idea del Viaje en el tiempo.

Dee esperaba aprender de estos seres todo el conjunto de las leyes naturales, todo el desarrollo futuro de las matemáticas. No se trataba, pues, de nigromancia, ni siquiera de espiritualidad. Dee adoptaba la posición del sabio que quería descubrir secretos, secretos cuya naturaleza era esencialmente científica. Él mismo se calificaba, en todo momento, de filósofo matemático.

La mayor parte de las notas desaparecieron en el incendio de su casa; otras fueron destruidas. en varias ocasiones, por personas muy distintas. Nos quedan algunas alusiones contenidas en La verdadera relación de Casaubon y en ciertas notas que aún se conservan. Estas indicaciones son sumamente curiosas. Dee afirma, en particular, que la proyección de mercator no es más que una primera aproximación. Según él, la Tierra no es exactamente redonda, o, al menos, está compuesta de varias esferas superpuestas, alineadas a lo largo de otra dimensión.

Entre estas esferas, habría puntos o más bien superficies de comunicación, y, de este modo, GroenIandia se extendería en el infinito sobre otras tierras diferentes de la nuestra. Por esto, insistía Dee en varias instancias dirigidas a la reina Isabel, convenía que Inglaterra se apoderase de Groenlandia, para tener en sus manos la puerta de otros mundos.

Otra indicación: las matemáticas estaban solamente en su principio, y se podía ir mucho más lejos que Euclides, el cual, hay que recordarlo, fue traducido por primera vez al inglés por Dee. Éste tenía toda la razón al afirmar esto, y las geometrías no euclidianas que debían aparecer más tarde confirman su punto de vista.

Es posible, dice también John Dee, construir máquinas totalmente automáticas que realicen todo el trabajo del hombre. Esto, añade, ha sido ya realizado en otra parte, en 1585 ... Ojalá supiésemos dónde.

Insiste también en la importancia de los números y en la considerable dificultad de la aritmética superior. Una vez más, tiene razón. La teoría de los números ha resultado ser la rama más difícil de las matemáticas, mucho más que el álgebra o la geometría.

Es muy importante, observa John Dee, estudiar los sueños, que revelan, a la vez, nuestro mundo interior y mundos exteriores. Este punto de vista, perfectamente jungiano, le sitúa muy por delante de su época. Es esencial, advierte también, ocultar a las masas secretos que pueden ser sumamente peligrosos. Aquí encontramos otra idea moderna. Como la encontramos en el tema permanente del Diario de Dee, a saber, que se pueden conseguir facultades perfectamente naturales e ilimitadas con el conocimiento de la Naturaleza, pero que se necesita gastar mucho dinero en la investigación.

Para tener este dinero buscó la protección de los grandes e intentó fabricar oro. No consiguió ninguna de ambas cosas. Si hubiese podido encontrar un mecenas, habría cambiado el mundo.

Entre las personas a quienes conoció ¿se encontraba William Shakespeare (1564-1616)? Me inclino a creer que sí. Cierto número de críticos shakespearianos están de acuerdo en admitir que John Dee es el original del personaje Próspero, de La Tempestad. En cambio, todavía no ha habido, que yo sepa, antishakespearianos lo bastante locos pata imaginar que la obra de Shakespeare fue escrita por John Dee. Sin embargo, Dee me parece un candidato mejor que Francis Bacon a este respecto.

A propósito, no puedo resistir la tentación de citar una teoría del humorista inglés A. A. Milne. Según él, Shakespeare no escribió solamente su propia obra, sino también Novum Organum, por cuenta de Francis Bacon, ¡que era completamente analfabeto! Esta teoría enfureció a los baconianos, es decir, a los que sostienen que Francis Bacon escribió la obra de Shakespeare.

Liquidemos de pasada otra leyenda: John Dee no tradujo jamás el libro condenado, el Necronomicón de Abdul Al Azred, por la sencilla razón de que esta obra no ha existido nun¬ca. Pero, como dice acertadamente Lin Carter, si el Necronomicón hubiese existido, Dee habría sido, evidentemente, el único hombre capaz de procurárselo y de traducirlo.

Desgraciadamente, el Necronomicón fue inventado de cabo a rabo por Lovecraft, el cual me lo confirmó en una carta. Es una lástima.

La piedra negra, procedente de otro universo, recogida en primer lugar por el conde de Peterborough y, después, por Horace Walpole, se halla actualmente en el «British Museum». Este no permite que se utilice ni que sea sometida a ciertos análisis. Es una decisión lamentable. Pero si los análisis del carbono que compone esta piedra diesen una forma isotópica distinta de la del carbono terrestre, demostrando que la piedra viene de otra parte, todo el mundo se sentiría aturrullado.

La Mónada jeroglífica de Dee puede encontrarse o conseguirse en forma de fotocopias. Pero sin las claves correspondientes a los diversos códigos de la obra, y sin los otros manuscritos de John Dee, quemados en Mortlake o destruidos por orden del rey Jacobo I, no puede servirnos de gran cosa.



Fuente
Bergier, Jacques. Los libros Condenados. Barcelona: Plaza & Janes, 1971


ENOCHIAN ALPHABET: THE ANCIENT LANGUAGE OF ANGELS



The Magick of Dr. John Dee

11 de julio de 2008

HISTORIA DE LA GOLDEN DAWN Y ALGUNOS APUNTES ACERCA DE LA TEOSOFÍA: ESCUELA BLAVATSKY Débora Goldstern.©

HISTORIA DE LA GOLDEN DAWN Y ALGUNOS APUNTES ACERCA DE LA TEOSOFÍA: ESCUELA BLAVATSKY
Débora Goldstern.©


Rosa Roja, orgullosa Rosa, triste Rosa de todos mis días.
Acércate a mí, mientras canto las antiguas melodías
W.B. Yeats. “The Rose” (1893)




La Orden Hermética de la Golden Dawn –que traducida al español significa Alba Dorada-, ve la luz allá por el 1887 o el 1888, no hay coincidencia en cuanto a su fundación. De lo que si se tienen datos precisos es que fueron tres individuos, Mathers ,Westcott, y Woodman quienes sentaron las bases de la futura Orden. Todos ellos habían participado en Logias Masónicas y eran reconocidos como ocultistas practicantes. Un misterio inquietante refiere a los documentos que le confirieron a la Golden Dawn la acreditación necesaria. Hay quién sostiene que su nacimiento se debió –al hallazgo aparentemente casual de unos documentos procedentes de una fuente de Nuremberg, que contenían rituales de iniciación hasta hoy desconocidos- Aunque desde la Orden se predica que –Mathers recibió los Manuscritos Cifrados para traducir. El código era simple y era un código del siglo XV creado por el abate Trithemius.


La historia registra que fue Westcott quién encargó a Mather traducir los manuscritos y usarlos como esqueleto para lo que luego se conocería como las Iniciaciones de la Orden Externa de la Golden Dawn. Se cree que Mathers y Wescott ya estaban iniciados en los Misterios Rosacruces y que los Manuscritos Cifrados eran un método de proteger su propio juramento de secreto.

En 1892 la Golden Dawn enfrentó una grave crisis que puso de manifiesto cuan frágiles eran las bases que le servían como sustento. Ocurrió que –la Orden había obtenido una cédula original y los rituales para los primeros cinco grados de una logia afín en Alemania, con la que mantenía abundante correspondencia.

Sin embargo, ni un solo miembro de Alba Dorada había visitado jamás la Logia Alemana, ni conocía a ninguno de sus miembros.

Los entusiastas magos incipientes ya pisaban terreno peligroso. Cundió la consternación cuando la Logia de Nuremberg se negó a entregar los cuatro grados de ascenso de los adeptos, los cuales conducían directamente a la comunicación con las jerarquías de inteligencias superiores- Gracias a la oportuna de intervención de Mathers la Logia Logró sobrevivir-en una reunión general de la Logia, anunció que él mismo había establecido contacto con los Poderes, que se le había presentado con los grados y rituales requeridos del Segundo Orden. Sin embargo él no se había comunicado con las jerarquías celestiales, sino con una jerarquías de Superhombres...-los jefes secretos del Tercer Orden-

Estamos llegando a un punto interesante en la historia de la Orden, crucial, diríamos, porque estas Jerarquías o Superiores Desconocidos no son patrimonio exclusivo de la Golden Dawn, la Teosofía también fue presa de estos contactos. Pero no adelantemos especulaciones.

Superada la crisis gracias a la rápida intervención de Mathers “la sociedad hermética tuvo un período de unos quince años de vida, suficientes para marcar la trayectorias vitales de muchos de sus afiliados”, que contó en sus filas con destacadas personalidades, como William Butler Yeats, Premio Novel de literatura inglesa en 1923, Bram Stocker , autor de Drácula, y que también albergó a científicos y actores. La Orden practicaba magia ceremonial “que incluían invocaciones a dioses de panteones extintos. La calidad literaria de muchos de tales rituales no es nada despreciable, con pasajes de alto contenido poético”. También fue permitida la entrada de mujeres, convirtiéndose en una Sociedad Hermética de orden abierto. Los adeptos de la Golden Dawn aprendían el alfabeto hebreo y el sefirótico árbol de la vida, además de tarot, astrología y geomancia. A diferencia de la Teosofía que tenía una estrecha relación con el pensamiento oriental, en la Golden Dawn se buscó un acercamiento con el legado de los egipcios, griegos, romanos, hermetistas, gnósticos y cabalistas.


EL LADO OSCURO DE LA GOLDEN DAWN

Escucha el silencio, deja que siga sonando
Ojos oscuros, implacables, asustados del sol
Podríamos pasárnoslo bien viviendo en la noche
Dejamos una destrucción ciega esperando nuestra vista
El libro de Thot
Aleister Crowley

La reputación de la Orden sufrió un duro revés, cuando saltó a la luz pública que su líder Mathers, se contactaba con unos seres, que afirmaban pertenecer a una categoría distinta a la del hombre y que más tarde fueron conocidos como los jefes secretos del Tercer Orden o Superhombres. De la noche a la mañana la Orden pasó de ser considerada como una mera Sociedad de Hermetistas, a ser vista como una Sociedad de Brujos, con un coqueteo no admitido de la Magia Negra . ¿Pero había razón para alarmarse?. Prestar atención a las palabras de Mathers : -“... Ni siquiera conozco sus nombres, y en rara ocasiones los he visto en cuerpos físicos ...


Mis encuentros con ellos me han mostrado lo difícil que es para un mortal, por muy avanzado que esté, soportar su presencia ... No quiero decir que durante mis pocos encuentros con ellos haya experimentado los mismos sentimientos de intensa depresión física que acompaña a la pérdida de magnetismo; al contrario, la sensación era la de estar en contacto con una fuerza tan terrible que solo puedo comparar con lo que usualmente experimenta una persona a la que un relámpago cae muy de cerca durante una violenta tormenta; esto unido a una dificultad respiratoria parecido al efecto estrangulador del éter. Debido a mi práctica en el trabajo ocultista, no puedo concebir que un iniciado mucho menos avanzado sea capaz de soportar una tensión de tal magnitud, ni aún durante unos minutos, sin que le sobrevenga la muerte..., la postración nerviosa después de cada encuentro es terrible y va acompañada de sudores fríos y hemorragias de la nariz, la boca y los oídos...”

No existe otra vía de información que certifique la validez de estos informes, todos provenientes de los archivos de la Golden Dawn, por lo tanto esta línea argumentativa recién expuesta, bordea y atenta contra los límites de la razón. Si la Golden Dawn realizaba ceremonias secretas, que incluían la expansión de los sentidos permitiendo al candidato el contacto con entidades ajenas a este universo o dimensión es una posibilidad no descartada, que queda como testimonio para futuros estudios e investigaciones. En cuanto a trucos parapsicológicos tampoco desalentamos. Con la llegada de Aleister Crowley a la cúpula de la Orden estos rumores se acrecentarían en forma desmesurada para convertirse en casi una certeza o confirmación ...


ALEISTER CROWLEY: “LA GRAN BESTIA”


Aunque la estancia de Crowley dentro de la Golden Dawn solo cubre un corto período, los destinos de la Orden y del mago más temido de Inglaterra aún se asocian y se entremezclan por el legado de extravagancia, locura y controversia que acompaño la gestión del que alcanzó el título de “Frater Perdurabo” dentro de la Golden Dawn. Hojeemos el Necronomicrón para chequear algunos datos de la Gran Bestia.

Edward Alexander Crowley nació en Leamington, Warwickshire, el 12 de Octubre de 1875. Su padre murió a edad temprana y fue educado por un tío que lo puso en manos de un tutor, que fue el que lo “inició en las carreras de caballos, juegos de apuestas, billares, y mujeres”. Todo un aprendizaje. Su formación adulta prosiguió en los claustros de la prestigiosa Cambridge, y a imitación de su ídolo de juventud Oscar Wilde, se inició en la homosexualidad y en la poesía, aunque en este terreno no alcanzó la misma gloria que su querido idolatrado.
De esa época queda como recuerdo una colección de poemas pornográficos titulado White Satin (Satin Blanco), “crónica de un poeta que desciende a un universo de necrofilia, bestialidad y muerte”. Y solo tenía, 21 años.



La entrada de Crowley al mundo de la magia tiene lugar entre 1899 o 1900. Enseguida demuestra un gran dominio en estos asuntos que le valen la aceptación inmediata de los grandes maestros ocultistas de la época. La irrupción de Crowley en la Golden Dawn es recibida con recelo, a pesar de que fue el propio Mathers quién lo eligió como adepto y posible sucesor. Pero poco después de estos hechos se produce la disolución de la Orden y acto seguido Crowley se aleja de la Golden Dawn para iniciar su propia Logia, el Astrum Argentinum. Trevor Ravenscroft brinda en uno de los capítulos de Hitler: Conspiración de las Tinieblas, una descripción aterradora acerca de las verdaderas intenciones de la Gran Bestia “... Pasó rápidamente por las técnicas de aficionado de culto y se dedicó en serio a la práctica efectiva de la magia negra, de una forma nueva por completo. En comparación con Crowley, puede decirse que todos los miembros de Alba Dorada no eran más que muñecas durmientes jugando a las charadas ceremoniales.// “...Sus estudios se concentraban en todas las formas del iluminismo sexual y, hacia 1912, había alcanzado el Noveno Grado de una falsa y clandestina logia de Berlín, “Ordo Templi Orientis”, que se ocupaba tan solo de la magia sexual. Ascendiendo a través de la magia autosexual, una forma de masturbación mágica, llegó a los grados más altos, en los que el acto sexual se convertía en el punto central de la ceremonia, en el que los participantes tomaban el elixir de la vida, extraído de la mezcla de las secreciones masculinas y femeninas...”


En otro párrafo Ravenscroft detalla “...En la época que Crowley había pasado por la Abadía de Thelema (La Abadía de Thule), en Sicilia, se había implicado en prácticas sexuales más perversas y sádicas en grado sumo. Sus ritos incluían sacrificios animales, orgías heterosexuales, flagelaciones cruentas, sodomía, ya que había descubierto que los excesos en los rituales más sádicos despertaban la visión penetrante hacia los instrumentos de las inteligencias malvadas, y además invocaba poderes mágicos fenomenales....”//”...Crowley había invocado al Anticristo para que se manifestara, a la Bestia de la revelación invocada por Ernest Pretzsche y Guido Von Lizt en Viena, el mismo espíritu apocalíptico que se había aparecido a Dietrich Eckart y Alfred Rosenberg en las sesiones espiritistas del grupo Thule, en Munich...”


CONEXIÓN CROWLEY-ALEMANIA



Nada de lo aquí mencionado tendría algún interés, sino fuera porque Crowley influyó de manera efectiva en la Logia Thule Alemana, que tuvo en el mago inglés un gran mentor. Pero a diferencia de Crowley quién nunca mató a nadie, la Thule, citando a Ravenscroft, era conocida en varios círculos de la época como una “Sociedad de Asesinos”. Sin embargo, los lazos de Crowley con Alemania no se redujeron a intercambiar recetas mágicas, también hubo muestras concretas de parte de Aleister hacia los germanos, sobre todo en le período de la Primera Guerra Mundial, “ya que a instancias de un alemán residente en New York, George Silvestre Viereck, acabó dirigiendo las revistas The Fatherland y The International, sin olvidar su ya mencionada conexión con el grupo gnóstico alemán O.T.O. (Ordo Templis Orientis), encabezado por cierto Theodore Reuss, que lo nombró a cargo de la filial británica y le encargó la escritura de un rito que Crowley bautizó La Misa Gnóstica”.


Crowley tuvo un final menos ruidoso del que provocó en vida, falleció en soledad de afectos en 1947. Y se dijo que sus últimas palabras fueron: “A veces me odio a mi mismo”


La Golden Dawn con su etapa Crowley incluía son una acabada demostración de que existían lazos de comunicación entres las Logias de Alemania e Inglaterra. Sin embargo los ocultistas alemanes no fenecieron en Ordenes Secretas, y Círculos Mágicos, su prédica, alcanzó los estratos más altos del engranaje nazi, que le permitió la entrada y le dio su venia.


TEOSOFÍA: ESCUELA BLAVASTSKY
No hay religión más elevada que la verdad

Helena Petrovna Blavastky


Un punto que vale la pena aclarar es el caso Helena Petrovna Blavatsky, la ocultista rusa que en el Siglo XIX causó un pequeño revuelo con su Escuela Teosófica y a quién muchos investigadores e historiadores le atribuyen una cuota de responsabilidad ideológica, por la influencia que la misma tuvo en muchos dirigentes del Partido Nazi. Pero ¿hasta que punto estas acusaciones resultan ciertas?. Nadie puede negar que muchos jerarcas del Régimen Hitleriano eran teósofos confesos, pero las ideas que alimentaban sobre la Doctrina Secreta se basaban en adaptaciones poco felices de los postulados de la Maestra Rusa, que a no dudarlo, hubiera disentido con las extremas interpretaciones que de su obra hicieron estos discípulos.
Al repasar los contenidos de la Doctrina Secreta no deja de sorprender la sabiduría que emana de sus escritos, considerando que la obra se apresta a cumplir ciento doce años, y aún resulta de vital importancia para la comprensión del ocultismo.
No resulta difícil adivinar el porque los nazis pusieron sus ojos en ella, ya que Blavastky no se privó de hablar de temas que en aquel entonces apenas se tenía alguna noción. Así, a través de los ojos escrutadores de H.P.B., desfilan nombres como la Atlántida, la ignota civilización que se habría desarrollado en el Período Mesozoico, otros Continentes de gran antigüedad y sus correspondientes razas–estas últimas en franca oposición a la Teoría Evolucionista de Darwin-, ataques a las Religiones Judeocristianas, y reivindicación de Lucifer como una fuerza liberadora de la Humanidad. Incluso Blavatsky describe los orígenes y el significado de la Svástica, el símbolo rúnico por excelencia, enmarcado dentro de los estudios teosóficos acerca de la Religión y Filosofía Oriental.
Quién haya leído la Doctrina Secreta coincidirá en los excesos y exaltaciones literarias que se desprenden de la obra. El carácter extravagante y explosivo de la rusa salpican un legado que corregido en su momento hubiera evitado males mayores. Hay que recordar que Blavatsky como buena hija de su época, además de europea y de raza blanca, no escapó a la cosmovisión occidental y racista que dominaba la esfera de aquellos días. La supervivencia del más fuerte, preeminencia de una especie sobre otra, no son solo patrimonio de Darwin, él, tan sólo encendió la mecha. La Doctrina Secreta a pesar de no comulgar con muchas de las teorías del naturalista inglés, compartía en cambio la idea de que las distintas razas no habían evolucionado de la misma manera, sino, que los diferentes estadios o grados de cada una, se debían a la superioridad o inferioridad del desarrollo de la capacidad intelectual. Por es no es de extrañar que en el seno del pensamiento teosófico se sostuviera que la Raza Aria, continuadora del legado atlante, y nacida en las estepas de Asia Central, sea identificada con la raza Blanca mientras que las tribus africanas y austropolinésicas sean solo sombras pobres en proceso de desaparición. Como dice Blavastky : -la extinción de las razas inferiores es una necesidad kármica”.

Otra alusión se dirige al pueblo judío de quién Blavatsky llegó a escribir “que los mismos constituyen una raza artificial aria pero degenerada en espiritualidad” ¿Blavatsky antisemita? Aunque no se intenta una justificación, los dichos forman parte de una estrategia de la Teosofía para atacar las Religiones Oficiales, a las que detestaban, ya que se inclinaban a los cultos orientalistas. Como simpatizantes neopaganas las bravuconadas de Blavastky servían muy bien a esos propósitos. Sin embargo hay informes que señalan que durante su estancia en París, Rabinos y Sacerdotes la consultaban y departían sobre la interpretación de la Kábala y el Esoterismo Católico. Por lo visto ellos habían comprendido que tras los excesos verbales se escondían unas cuantas verdades.


De todas las críticas que se alzaban contra la Teosofía, la que más fuerte se oía era la que cuestionaba la existencia de los Mahatmas con quién Blavastky decía estar en contacto. Estos Maestros que se creía pertenecían a una Orden Secreta del Tíbet, y de que nada se sabe, fueron los instructores de la rusa, y los mentores principales de la Teosofía. Si existieron o fueron parte de la propaganda Teosófica , es un tema que escapa a nuestra compresión, como en la Golden Dawn con sus misteriosas Jerarquías de Superhombres invisibles, en la Teosofía, al parecer se utilizaban los mismos recursos. En los reinos del ocultismo todo es posible.


Resumamos. Los nazis se apropiaron de algunas de ideas de la Teosofía y la utilizaron a su favor. ¿Cuáles fueron?. Por ejemplo, el creerse descendientes de los divinos atlantes encarnados en la Raza Aria, y que estaban en pugna con la raza degenerada o artificial (judíos). Y vale aclarar que en ningún capítulo de la Doctrina Secreta hay una relación que una a los alemanes con la Atlántida ... En cuanto a la Svástica, se beneficiaron con la detallada descripción que de la Cruz Gamada realiza H.P.B., pero nadie imaginó que el símbolo se iba a convertir en estandarte nazi. Y de seguro, Blavastky, tampoco.